EDITORIAL MAYO DE 2008

Una discusión entre dos popes de la derecha mediática, FJL y LH, escuchada en la radio nos ha hecho reflexionar acerca del estado de salud del periodismo actual. La conversación no tuvo ningún vuelo intelectual, ni ningún contenido deontológico. Se limitaron a debatir sobre la crisis de liderazgo del PP como si fueran militantes del partido. Uno, FJL, decía que "Mariano me ha engañado" y que "más de lo que he hecho yo en estos 4 años no voy a hacer ya". El otro, LH, pedía que en el programa estuvieran todas las voces del PP, cuando en ese espacio no están todas las voces del espectro político. Y eso es democracia para ellos.

¿Qué pasa en una profesión con semejante nivel de mediocridad?

A nadie le escapa el paupérrimo papel que está interpretando el llamado Cuarto Poder en España (y en el mundo). Tenemos muy escuchado en los últimos tiempos aquello de que los "periolistos" son lo peor, que no se puede uno fiar de ellos, que están al dictado de intereses políticos y/o económicos. Nosotros mismos, desde las cloacas del periodismo, nos vemos traduciendo la verdad para que sea digerible.

La prensa, la radio, la tele, Internet, son sólo el reflejo de la sociedad. ¿Que el debate ideológico en un partido es sólo nominal? Lo muestra el periodismo. ¿Que no nos gusta enfrentarnos a la realidad? Sacamos sucesos en los telediarios. ¿Que a la gente no le gusta la música? Pinchamos a El Canto del Loco.

Los periodistas somos la hez de nuestro tiempo. Nuestro tiempo es una hez inmunda.