|
La plaza de
Prosperidad alberga posiblemente
la segunda mayor comunidad de
inmigrantes sudamericanos de
Madrid después de la
Glorieta de Cuatro Caminos.
Prosperidad
es un barrio obrero, sin mayores
pretensiones.
Cuando uno
sale del metro lo primero que
se encuentra es una pequeña
plaza con árboles y columpios.
Y niños, personas, muchísimas
personas, siempre allí
tomando el fresco y charlando,
una plaza llena de vida y jolgorio,
que a veces tiene uno la impresión
de estar mas allí, Cuba,
Santo Domingo, que aquí
en Madrid.
Parece ser
que acaba de aprobarse el proyecto
para reestructurar la plaza,
lo que podría ser una
buena noticia si no fuera por
los drásticos cambios
que esta va a sufrir.
Como viene
haciendo el Ayuntamiento en
estos últimos años
con otras plazas, pongamos como
ejemplo la Plaza de Felipe II
en Goya, en la que en lugar
de acondicionar la zona en beneficio
del peatón y sobretodo
de los niños, se destruye
y se reorganiza de manera completamente
absurda, donde los bancos son
para una sola persona y ubicados
en zonas en las que en invierno
da la sombra y en verano achicharra
el calor. O colocando árboles
en maceteros en los que el árbol
poca oportunidad tiene de crecer
y oxigenar la zona. Ha llegado
la hora de la popular Plaza
de Prosperidad. Y lo primero
que van a quitar son eso, los
árboles.
Y uno se pregunta,
¿qué es una plaza
sin sus árboles?
Es un jardín
sin flores.
Afortunadamente
la gente no ha acatado el proyecto
y se ha marchado a su casa.
Por el contrario, diversas asociaciones
de vecinos del barrio se están
uniendo para debatir posibles
alternativas a semejante disparate.
Entre las actividades;
talleres, conferencias, concursos.
La sala de
exposiciones El Ojo Atómico,
situado en el corazón
del barrio, llevara a cabo diversas
propuestas entre la que cabe
destacar la visita de uno de
los arquitectos mas comprometidos
e imaginativos dentro del panorama
actual, Santiago Cirugeda.
Este sevillano
empezó revolucionando
al Colegio Oficial de Arquitectos
cuando alrededor del año
1996 reivindico sin reparos
la desobediencia civil y la
ilegalidad frente al abuso de
los precios de la vivienda y
la falta de imaginación
y alienamiento a la que el ciudadano
es sometido por parte de la
Administración.
Promovió
proyectos en los que el ciudadano,
con ayuda del arquitecto, pudiera
autogestionarse y auto construirse
refugios urbanos en contenedores,
casas-insecto en árboles,
módulos transportables
a modo de apéndice en
casas de amigos y vecinos…
las ideas eran innumerables
y absolutamente realizables,
tanto es así que él
mismo se encargo de indagar
y pedir los permisos necesarios
al ayuntamiento para demostrar
la viabilidad de los mismos.
Y este sevillano estará
en Octubre en nuestra ciudad
discerniendo sobre este problema
tan de nuestros días
que es el abuso sin escrúpulos
de zonas publicas, esto es,
zonas de todos y no exclusivas
de inmobiliarias y políticos
de turno.
Quien tenga
la oportunidad de ir a escucharlo
que no la deje pasar porque
vale verdaderamente la pena.
|