|
El joven,
Heo Yang-Gu, viene directamente
desde Corea por primera vez
a Europa para mostrarnos su
obra. A través de Berlín
y Madrid intenta abrirse camino
en el mundo Occidental y desde
el 3 de Marzo hasta el 16 de
Abril podemos disfrutar de sus
cuadros en la Galería
Begoña Malone.
El género
que trata principalmente es
el retrato a gran escala, aunque
a la entrada de la galería
nos encontramos con una gran
rosa pintada con la misma precisión
y calidad que el resto de estos
retratos.
La mayoría
de su obra son grandes lienzos
pintados al óleo, aunque
elige el carboncillo para alguno
de sus rostros femeninos de
manera muy acertada, consiguiendo
un aire muy fresco, natural
y espontáneo. Todos en
un primer plano tan impactante
que parecen salirse del lienzo,
recordándonos en ocasiones
los dibujos Manga.
El artista
comenta que todos los retratados
son conocidos suyos, pretendiendo
captar así no solo el
aspecto físico si no
también el psicolológico
de las personas. Hay varios
autoretratos, más expresivos
que el resto, con los que estudia
los distintos gestos y expresiones
de su propio rostro.
Es curioso
que ninguno transmite una sentimiento
claro de alegría, la
mayoría de los rostros
con miradas ausentes, crean
una sensación de incertidumbre
extraña y difícil
de explicar.
|