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"Al igual
que el frente humano tiene como
parte indiscutible el rostro,
el dorso humano no es menos
y también tiene su protagonista:
el culo. Es inevitable que debido
a nuestra educación visual,
cuando contemplamos un retrato
dirijamos siempre nuestra primera
mirada a la cara del personaje.
De la misma forma y con el mismo
instinto, observamos el culo
cuando tenemos ante nosotros
la imagen de un dorso, ya esté
vestido o desnudo. Como si de
un ejercicio se tratase, la
mayoría de los fotógrafos
tiene entre sus piezas imágenes
que fueron realizadas para exaltar
esta parte del cuerpo humano,
que es, y ha sido siempre en
nuestra sociedad, motivo de
culto". Partiendo de esta
idea la Fundación Canal
ofrece una compilación
de 67 fotografías dedicadas
a la parte trasera más
observada de nuestra anatomía
en donde cada autor ofrece una
imagen única y personal,
si bien a veces las nalgas no
son las protagonistas y se enmarcan
dentro del contexto de cada
imagen para otorgar su personalidad
a la correspondiente instantánea.
En una visión
global la única conexión
entre todas las representaciones
mostradas es al marco en donde
se exhiben, recreando los salones
ocultos del S.XIX mediante el
rojo entelado que cubre las
paredes y el detalle, más
bien anecdótico que buscado,
de que en su mayoría
predomina el formato blanco
y negro. Después, refiriéndonos
a la temática concreta
abordada en cada caso, podemos
hablar de categorías,
lo que no supone ver unidas
por bloques las fotos con similitud
en su asunto.
Así
pues, cabe hablar de fotografías
artísticas como "Somnis
di aigua (Sueños de Agua)"
de Josep Renau, "Dut-cloud"
de Kim Joon, "Habilleé
de lumiére" (Lucien
Clergue), "Salvador Dalí.
Leopard Skull" de Philippe
Halsman o la imagen sin título
de Antoine D´Agata, también
de una intención documental
que se manifiesta a través
de las imágenes recogidas
por Robert Capa, Carlos Pérez
Siquer, Joan Colom (de su serie
El Carrer, un antiguo barrio
de prostíbulos barcelonés),
Robert Mapplethorpe, Cartier-Bresson
o el "Woodstock 94"
de Ricky Dávila y "Museo
del Prado" de Ramón
Masats. Por otra parte, en líneas
generales algunas de las que
más llaman la atención
son aquellas que abordan lo
escatológico (entendido
por desagradable o contrario
a unos cánones de belleza).
Ejemplos claros: "Vestiaire
des sumotais" (de William
Kluin) o "Retrato de Isable"
(Manuel Díaz Burgos).
En línea con las anteriores
están aquellas directamente
provocadoras por las actitudes
manifestadas (tocamientos, agarres
o una sexualidad diferente):
"Lucca" de Wolfgang
Tillmans, "Pandora´s
Box. Mistress Catherine after
the whipping II. The Versailles
Room" de Susan Meiseles,
"Martirium I" de Alberto
García-Alix, sin olvidar
las de Manuel Sonseca, Miguel
Oriola y "Callao"
de Juan Manuel Castro Prieto.
Lo sensual,
por último, no podía
faltar, y queda claro con la
foto de la serie Danza Cubana
incluida por Isabel Muñoz,
"Isabelle´s Lesson"
de Ellen Von Unworth y, por
supuesto, "Leda" de
Ralph Gibson, que subraya a
la perfección uno de
los escritos de Luis Alberto
de Cuenca para el catálogo
de la muestra: "Han pasado
ya varios siglos desde que don
Francisco de Quevedo se ocupara
del tema en sus "Gracias
y desgracias del ojo del culo"
y el caso es que ese ojo (por
el que nada vemos y al que nunca
podemos ver) y los dos confortables
almohadones de carne que lo
escoltan siguen siendo una fuente
inagotable de inspiración
para artistas de todo tipo".
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