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La Sala Black
Box Teatro sigue en su apuesta
por el arte en todas sus facetas.
Las paredes de los pasillos
se han convertido en una sala
de exposiciones donde Roberto
Gutiérrez Currás,
nacido en Sevilla pero de corazón
marbellí, expone hasta
finales del mes de abril su
obra pictórica “Cotidiana”
donde el color se transforma
en expresión de sentimientos
y situaciones.
La exposición
que se compone de un total de
23 piezas comienza desde la
planta baja con la pintura “600”
donde inicia junto con el espectador
un viaje del expresionismo abstracto
al pop art sin dejar de dar
importancia al color vivo y
presente. La búsqueda
es la pintura y el motivo es
la pintura, el objeto es una
excusa, asegura Gutiérrez.
En los 17 acrílicos y
cinco serigrafías se
traduce este concepto estético
que viene unido a un camino
de experiencias vividas a caballo
entre Marbella y México.
“Cotidiana”
es así la primera exposición
que realiza el artista en Marbella
desde que volviera de Xalapa
(México), donde ha participado
de forma activa en la vida cultural
y artística de una ciudad
donde se respira un ambiente
muy intenso y donde todos los
días está pasando
algo.
El artista
define su permanencia en este
país y en América
como una pasada y ha logrado
ejecutar un trabajo sin tener
ataduras en su forma de traducirse
a la pintura que podría
definirse como expresionista
abstracta con vueltas a lo figurativo.
“Intervalo”,
“La habitación
de Fiona”, “Mediterráneo”
y “Proyecto En un lugar
de la Mancha” son algunas
de las exposiciones que el artista
ha realizado en México
durante estos dos años
atrás. Precisamente la
última era una serie
plástica en torno a la
novela Don Quijote de la Mancha,
con motivo la celebración
de su cuarto centenario. Su
primera exposición del
2006 fue una muestra conjunta
con el pintor Alejandro Sánchez
Vigil, titulada “Malditos
pintores”. Ahora su residencia
se ubica en Marbella.
Sin embargo,
tras arribar a esta ciudad el
pintor no se ha desvinculado
de la tierra mejicana y mantiene
vivos y presentes los lazos.
Incluso no descarta volver en
junio a presentar un libro de
poesía que realiza ahora
entre las dos orillas del océano.
Y es que esta
mente inquieta se define como
un artista moderno lejos de
la imagen del pintor encerrado
en su buhardilla con el caballete.
Gutiérrez es el reflejo
de este tiempo donde los ordenadores
forman parte de la vida y se
está en continuo viaje.
Un espíritu que se traduce
en una obra colorista y viva.
En cuanto a
próximas exposiciones,
Roberto Gutiérrez Currás
ya prepara una próxima
muestra donde el mítico
coche 600 visto en distintas
gacetas será el motivo
principal. Sin duda, este polifacético
pintor dará mucho que
hablar en la vida artística
local como ya ha ocurrido en
México.
La exposición
se puede visitar hasta el 31
de abril en la sala Black Box.
Marbella.
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