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El museo madrileño
realiza la primera exposición
monográfica dedicada
al pintor italiano setenta años
después de que se celebrara
la primera reunión de
obras de Tintoretto. 49 cuadros,
además de alguna otra
obra, llegados desde múltiples
centros nacionales (Museo Nacional
de Arte de Cataluña,
Retablos de El Escorial...)
e internacionales (Museo del
Louvre, National Gallery, Galería
de los Uffizi...) son la base
de esta muestra donde el mayor
peso está depositado
en la temática religiosa,
aunque se incluyen también
ejemplos de sus cualidades como
retratista y diversas obras
en torno a la mitología
clásica.
Las pinturas
se van presentando de manera
cronológica, pasando
con varios ejemplos por las
diferentes fases y facetas creativas
que tuvo el dominador de la
pintura veneciana en la segunda
mitad del siglo XVI. Sus inicios,
hasta 1546, se ven en obras
como "Jesús entre
los doctores" o "La
conversión de San Pablo".
El periodo decisivo que va desde
1547 a 1555 significó
su despegue y de éste
podemos ver varios retratos
o "Esther ante Asuero".
Asimismo, las fundamentales
pinturas para la Scuola del
Santísimo Sacramento
de San Marcuola, imprescindibles
la "Última cena"
y una copia del "Lavatorio"
del Prado, reunidas de nuevo
por primera vez en cuatro siglos.
Los grandes
ciclos pictóricos del
artista acontecen entre 1556
y 1575, en una época
difícil para el pintor
que fue revitalizada por las
obras para la iglesia de la
Madonna dell´Orto. Ejemplo
de este tiempo son la "Presentación
de Jesús en el templo",
"Retrato de dama de luto",
"Susana y los viejos"
o el retrato del Procurador
de San Marcos. Su producción
final abarcó desde 1576
hasta 1594 siendo el auge del
pintor de la ciudad de las góndolas.
En estos años acentuó
su modo de pintar anterior dividiéndose
(según ilustra y explica
la exposición) en dos
estilos: el "estilo San
Rocco", donde los contrastes
de luz son mayores y los lienzos
más abocetados, mientras
que en la otra vertiente, el
"estilo Palazzo Ducal",
debió atenerse a las
instrucciones que le daban los
patronos y usó un claroscuro
atenuado; muchas son las obras
que llaman la atención
de este época y que se
encuentran reunidas en la muestra:
"Dánae", el
"Nacimiento de la Vía
Láctea", "El
rapto de Helena", un autorretrato
del pintor en avanzada edad,
"La Adoración de
los pastores", "El
entierro de Cristo", "El
martirio de San Lorenzo"
o el inmenso "La coronación
de la Virgen", llamada
El Paraíso.
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