300
Frank Miller y Lynn Varley

En los últimos años el mundo del cine basa buena parte de sus argumentos en los cómics. Próximamente llegará a la gran pantalla 300, película cimentada en una creación del genial Frank Miller.

El autor hace una libre adaptación de la épica batalla del Paso de las Termópilas. A pesar de que el autor hace su libre interpretación, lo que sí es cierto es que existe un amplio trabajo de documentación detrás de la obra.

El grueso del argumento se centra en el grupo de trescientos espartanos que frena al gran ejercito persa en el paso de las Termópilas. Los personajes centrales son los espartanos Leonidas, rey espartano, y Dilios, el narrador de la historia. Por parte de los persas destaca el personaje del rey Jerjes, un ser codicioso, prepotente y que se presenta al resto con rango de dios.

Frank Miller sabe dar un toque maestro a todas sus creaciones y 300 puede que sea una de sus aportaciones más destacadas.

Resalta notablemente el gran trabajo de diseño ante el que nos encontramos. Los dibujos de los ejércitos así como los cascos, escudos, armaduras... etc son magistrales. También destacan las batallas y escenas de acción, muy presentes a lo largo de todas las páginas. El álbum se presenta en formato apaisado y contiene algunos dibujos que ocupan una página entera, que harán las delicias de aquellos que disfruten del privilegiado talento de Miller a la hora de plasmar sus ideas en un papel. La colorista y entintadora en esta ocasión no es ni más ni menos que la mujer de Miller. Varley también realiza una gran labor que es digna de mención.

Destacaremos que dicha publicación ha sido galardonada con tres Premios Eisner (Serie Limitada, Autor Completo y Color) y dos Premios Harvey (Serie Limitada y Color)

Para los aficionados a datos precisos, diremos que ya se llevan publicadas seis ediciones de 300 y seguramente la sexta no será la última.

La Editorial Norma se encarga de la edición española. Una cuidada edición y presentación que hará que guardemos dicho ejemplar como oro en paño. Sin duda lo tiene todo para disfrutar al máximo de un cómic: una buena historia, una buen dibujo y una buena edición. No es de extrañar que con este resultado más de uno califique a ciertos cómics como obras de arte. Sinceramente, razón no les falta.