| El
manga que nos ocupa es un viejo conocido, no en vano
es la segunda ocasión que se publica en nuestro
país, pero esta vez con un formato distinto,
respetando su formato original japonés (la primera
vez fue por entregas en la revista Shonnen Magazine,
un intento fallido por introducir en España las
publicaciones típicas de Japón con varias
historias en una misma revista).
La obra de Fujishima narra una historia
muy entretenida pero que tiene varias similitudes a
otros mangas de su época; de hecho se editó
por primera vez en 1989. Dicho manga tuvo una gran aceptación
en su país de origen y cuenta con una serie de
animación y varias películas.
El argumento nos introduce en la vida
de Keiichi Morisato y cómo ésta cambia
por completo cuando marca por equivocación un
número de teléfono, contacta con la oficina
de diosas de ayuda y una de ellas, Belldandy, aparece
a su lado para complacer cualquiera de sus deseos. El
problema es que el protagonista se sale del guión
establecido y pide que dicha divinidad permanezca a
su lado para siempre. De esta manera empezarán
todos los enredos y situaciones cómicas de la
obra: Morisato será expulsado de la residencia
masculina de la universidad, tendrá que buscar
un lugar para alojarse con Belldandy, la belleza de
la diosa le hará meterse en más de un
lío y obviamente ambos empezarán a sentirse
atraídos el uno por el otro.
Sin quitarle ningún mérito
debemos reconocer que el personaje principal es un estereotipo
demasiado utilizado, el típico perdedor, sin
éxito con las mujeres y un imán para atraer
problemas. Las similitudes con “Video Girl Ai”
de Masakazu Katsura o “Love Hina” de Ken
Akamatsu son evidentes. No obstante, en el lector reside
la libertad de elegir, si es la primera ocasión
que se acerca a un manga de estas características,
seguramente no le decepcione y pase un rato divertido.
La edición de Norma, como en
sus últimos mangas, muy buena y respetando la
obra original.
|