| La
sorpresa más agradable del 2007. A pesar de que
la reseña aparezca publicada en el 2008 y su
primera edición fuese publicada en el 2000, mi
acercamiento a esta joya ha sido relativamente tardío.
Aprovechando una de las reediciones de la misma llegó
a mis manos y debo reconocer que he quedado maravillado
por esta pequeña obra maestra creada por los
dos autores nacionales.
Nos encontramos con un detective que
investiga la muerte de una estrella de Hollywood que
anteriormente fue su novia. Blacksad se pone tras la
pista de los más cercanos a la chica y descubre
una trama de crimen y corrupción que salpica
a las más altas esferas. El detective empieza
a ser un elemento molesto y los implicados harán
todo lo posible para quitarle de en medio.
Los personajes son animales con constitución
humana (una vez leído el cómic a mí
me queda la sensación de que pueden ser personas
que se representan con el dibujo de un animal, un gato
por las siete vidas, un perro por la lealtad, una rata
por ser un ser despreciable... realmente cada animal
se puede asociar a un tipo de persona, pero esto es
solo una impresión muy personal).
El relato bebe a todas luces del género
negro, y realmente se consigue hacer un digno homenaje
al mismo. A pesar de que el guión pueda pecar
de poco sorprendente o ser un poco lineal, lo cierto
es que la historia es entretenida y en ningún
momento se hace pesada.
Mención aparte merece el dibujo
de Juanjo Garnido, espectacular. Todo es digno de mención,
los primeros planos, la composición de las viñetas,
el color, el sombreado. Muchas viñetas pueden
ser admiradas durante minutos sin aburrirte. El dominio
del dibujante de las escenas en movimiento también
es digna de mención, quizás su trabajo
como animador en Disney tenga algo que ver.
El detective John Blacksad no acaba
sus peripecias en este cómic, hay dos entregas
más: Artic Nation y Alma Roja.
Numerosos premios avalan dicha publicación
pero el verdadero premio es descubrir la obra de Juan
Díaz Canales y Juanjo Garnido, esperemos que
el resto de entregas estén a la altura de su
primera entrega.
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