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KINGDOM COME
Mark Waid y Alex Ross

La idea de un futuro casi apocalíptico es algo que se ha tratado en infinidad de medios, y quizás aún mas en el cómic; Solo hace falta recordar historias como Akira, El regreso del caballero oscuro, El puño de la estrella del norte, o V de vendetta por poner varios ejemplos, para darse cuenta de que aparentemente la premisa de Kingdom Come es algo muy trillado.

Pero ¿Qué hace distinta esta historia? Pues precisamente cuando y como fue realizada; Cuando toda la industria del cómic estaba en plena resaca post-Watchmen (que aparentemente, visto lo que pasó, ningún guionista entendió realmente la historia de Alan Moore) y todos los héroes de la época se adaptaron al “estilo Rorschach”, distinguiéndose por cargar armas enormes, pensar como psicópatas y dejar un reguero de muertes y mutilaciones de villanos a su paso.

Y mientras todos esos cómics ultraviolentos estaban de moda y vendían ejemplares hasta limites insospechados, los héroes de toda la vida, como Superman, Wonder Woman, Green Lantern o Flash quedaban a un segundo plano perdiendo ventas (a pesar de contar algunos de ellos con excelentes guionistas y grandes historias) y lo que es peor: Popularidad.

Desde DC nadie sabía que hacer para relanzarlos y probaron todo tipo de estrategias: matar a Superman y resucitarle a los pocos números, volver loco y transformar en villano a Green Lantern, o sustituir a Wonder Woman por otra versión mas acorde a la época fueron algunas de las “ideas” que plasmó DC.

Hasta que se presentaron Alex Ross y Mark Waid en las oficinas de DC con una premisa sorprendente: Crear un futuro devastador lleno de ese tipo de héroes asesinos que no les importa la vida humana, igual que los que estaban de moda, liderados por Magog (al que Ross, con mucha malicia, dibujó reminiscente a Cable, el personaje mas recordado de aquella época).

Y ante semejante futuro, los héroes retirados y ahora sexagenarios, liderados por Superman y Batman, regresan para salvar a la humanidad y poner en su sitio a los autoproclamados héroes del futuro.

Curiosamente la historia tuvo un éxito abrumador, hasta el punto de generar varias secuelas, spin-offs de personajes de la historia, y por supuesto, lo que pretendían desde el primer momento: El retorno a la grandeza de los héroes clásicos.

La historia es, en mi opinión, una de las mejores sagas de superhéroes de todos los tiempos, quizás no al nivel de Watchmen pero si por encima de muchas otras obras, como el regreso del caballero oscuro o la saga de fénix oscura, por ejemplo.

Respecto el arte de Ross comentar que es posiblemente su mejor trabajo realizado hasta la fecha, donde su estilo fotorealista no pierde fuerza en las escenas de acción en ningún momento (solo hace falta ver la batalla final para ver el impresionante arte de Ross).

Curiosamente, usando ese estilo realista, Ross pone cara a muchos personajes como si se tratara de una película, por ejemplo Robin es Michael Keaton, Green Lantern es Bruce Willis o Batman es Gregory Peck entre muchos otros.

Además Ross utiliza su peculiar estilo para incluir multitud de guiños a cientos de cómics, películas y series de animación, como por ejemplo la estatua de la libertad destruida como en el planeta de los simios pero con la inscripción “Lobo estuvo aquí”, la presencia de los supergemelos de la antigua serie de 1960 de los Superfriends en algunas viñetas, e incluso Rorschach y Nite Owl de los Watchmen hacen un pequeño cameo en una escena junto a Superman.

Como conclusión indicar que es un gran cómic, indicado para todos los públicos, que gana muchos puntos en sucesivas relecturas, y que además a todos los fans de DC encantara por todos los guiños a personajes, situaciones de todas las épocas de la editorial.

 

 

Jorge Gripper