| El
reputado director de películas como “Réquiem
por un sueño” y “Pi”, nos presenta
como guionista una compleja novela gráfica, que
a su vez nos sirve de adelanto de lo que será
su tercera película y que comparte el mismo título:
La fuente.
La obra consta de tres complicadas
historias que se desarrollan en siglos distintos (XV,
XX y XV) y que tienen varios nexos de unión.
Los personajes centrales son los mismos en las tres
épocas y la búsqueda obsesiva por la fuente
de la vida eterna, por un lado y el amor por otro, centrará
las vida de Tom/Tomás e Isabel/izzy.
El desarrollo de la trama es un tanto
complicado, nada recomendable para los nuevos lectores
de cómics. Los tres actos tienen su encanto aunque
el que más me gustó fue el transcurre
en el siglo XX. Es posible que muchas personas se identifiquen
con el problema que tiene el protagonista aunque no
compartan las contradicciones que se platea a la hora
de afrontarlo.
El acto que narra el pasado también
es interesante, transcurre en la España de los
descubrimientos (nunca mejor dicho) y la traición,
hambre de poder y el secreto de la vida eterna, centran
la trama.
La parte más floja es el futuro,
aunque es necesaria para entender el concepto global
de la historia sin duda es la que menos tirón
tiene.
Los dibujos de Kent Williams plasman
perfectamente los estados de ánimo. Toda la obra
goza de un estilo personal y muy plástico. El
color también juega una papel importante y la
forma de administrarlo se convierte en un elemento a
destacar dentro de la novela gráfica.
La fuente es por tanto una obra diferente,
que te hará pensar y que te acercará más
a uno de los niños prodigio de Hollywood, es
posible que te resulte un tanto densa, pero si le coges
el punto es muy probable que disfrutes mucho.
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