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casi todas las ocasiones en las que comento que me gusta
leer cómics, la mayoría de la gente tiene
una idea preconcebida en la que sólo existe un
tipo de cómic: de superhéroes. Muy pocos
son los que se plantean la posibilidad de que en los
tebeos se cuenten historias que no tengan nada que ver
con jóvenes embutidos en mallas repartiendo mamporros,
y con esto no quiero criticar en absoluto el género
de los superhéroes ya que hoy en día sigo
disfrutando como un niño cuando un buen cómic
de dicho género cae en mis manos.
Por lo tanto se me hace muy cuesta
arriba intentar ir más allá en una conversación
cuando pronuncio la palabra cómic, me encantaría
poder decir que en las páginas de los mismos
se pueden encontrar historias sencillas, llenas de humanidad
y que nos transportan a lugares donde lo más
importante puede ser un paquete de sal o unos clavos.
Magasine General gira en torno a una
pequeña tienda de pueblo donde se puede encontrar
de todo. La acción transcurre en la región
Québec en los años 20 del siglo XX, la
obra comienza con la muerte de Félix, administrador
y dueño de la tienda. Nada más morir Félix,
su viuda, Marie, debe hacerse cargo de ella y no sabe
si estará preparada para afrontar tal situación.
En el pueblo de Notre-Dame-des-Lacs
todo parece girar en torno a dicho establecimiento que
debe regentar Marie, ya que para la mayoría de
los escasos habitantes del pueblo es su contacto con
el mundo exterior. También se convierte en un
punto de encuentro de vecinos que tienen como un ritual
ir juntos a la compra cuando llega el pedido.
Nos encontramos ante una obra amable,
llena de pequeños detalles y sobresaliente si
se quiere desconectar del ritmo frenético de
la ciudad. Nos trasladaremos a un pueblo donde la tranquilidad
es la norma habitual y cualquier pequeño acontecimiento
es digno de adoptar una gran repercusión.
Con un cierto aroma a pasajes de la
serie de TV “Doctor en Alaska” aunque ésta
última de forma más actual, el cómic
de Loisel y Tripp supone un elemento perfecto para abstraernos
en su lectura y adentrarnos en las tranquilas vidas
de los habitantes de Notre-Dame-des-Lacs. Entre los
personajes principales destaca Marie, protagonista de
la obra y que al principio se ve sobrepasada por los
acontecimientos pero que luego saca fuerzas de flaqueza
para coger firmemente el timón de su vida y hacerse
cargo de todo. Por otro lado también destacaremso
la entrañable relación del viejo carpintero
con el nuevo párroco.
Por último destacar el gran
trabajo de ambientación de los autores, así
como el maravilloso trabajo de color y juegos de luces
de François Lapierre.
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