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El manga que nos ocupa en esta ocasión se trata
de una historia de psicópatas, macabra y retorcida
y donde las múltiples personalidades de Yosuke
Kobayashi pueden ser la clave para desenmascarar a un
asesino que está sembrando el terror en Tokio.
Kobayashi es detenido por negligencia
tras resolver su primer caso y su trastorno de personalidad
múltiple le hace hacerse pasar por Kazuhiko Amamiya.
Una vez que sale de prisión
es contratado para una agencia privada de detectives
propiedad de Machi Isono, la cual le visitaba regularmente
mientras estaba encarcelado para consultarle sobre nuevos
casos de asesinato.
Isono quiere que Amamiya/Kobayashi
le ayude a descubrir quien es el responsable de las
muertes de varias mujeres cuyos cadáveres aparecen
con flores plantadas en su cerebro.
Antes de acabar el primer tomo deja
en el aire un enigma, un elemento en común que
comparten varios de los sospechosos, incluido Amamiya,
un misterioso código de barras grabado en globo
ocular.
Los autores tienen una dilatada carrera
en el manga, Shou-u Tajima es responsable del manga
Brothers, del diseño de personajes del videojuego
Galerians y el anime Otogi Zoshi. Por su parte Eiji
Otsuka es responsable de guiones de obras como Madara,
Japan y Kurosagi Corpse Delivery Service.
El dibujo de Tajima se aleja un poco
del “clásico” dibujo manga: es estilizado,
bastante realista y con una buena técnica a la
hora de jugar con las luces y sombras, también
destaca el alto nivel de detalle en algunas viñetas,
sobre todo en las escenas macabras.
Debo decir que el primer tomo de la
obra no está mal pero en mi opinión tiene
el problema de coincidir en el tiempo con obras como
Death Note o Twenty Century Boys, otros dos mangas con
asesinos en serie y que están un escalón
por encima de la citada obra. Aún así
MPD Psycho es manga bastante aceptable y claramente
destinado al público adulto. Lo ideal es leer
el primer tomo, así estaréis en disposición
de que la obra os enganche o que pase de largo, la decisión
como siempre, es vuestra.
Por último destacar la edición
de la editorial Glénat, alta calidad de papel,
impresión y encuadernación, lo que viene
siendo habitual, y respetando el original japonés
e incluyendo páginas en color.
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