| En
nuestra habitual cita mensual con el mundo del cómic
nos encontramos en esta ocasión con “Ojo”,
una historia oscura realizada por Sam Keith junto a
Alex Pardee y Chris Wisna y englobada dentro de la colección
Made in Hell de la editorial Norma.
El principal autor de la obra, Sam
Keith, es uno de los referentes actuales dentro del
mundo de los cómics, creaciones propias como
“The Maxx” o “Zero Girl” o sus
colaboraciones en publicaciones como “Lobezo/Hulk”,
“X-men” o “Sandman”, hablan
por sí solas de que nos encontramos ante uno
de los autores más reputados del momento.
Sus colaboradores Alex Pardee y Chris
Wisna son conocidos por obras como “My book of
shapes” y “Tabloia” respectivamente
amen de otros tantos trabajos y colaboraciones.
Ojo es como hemos apuntado una obra
oscura y triste. Se narra la historia de Annie, una
niña de 11 años que vive con su abuelo
y su hermana en una caravana. Tras el fallecimiento
de su madre, a la que no llegó a conocer, Annie
cree que una maldición la persigue ya que todas
las mascotas que tiene se mueren rápidamente.
No queriéndose aferrar a esa idea, encuentra
una nueva mascota, la cría de un monstruo que
vive en la tubería de un desagüe cercano
a su caravana. Annie se auto proclama su nueva madre
y cuida de la cría incluso no dejándola
volver junto a su madre biológica que se encuentra
en el citado desagüe.
El “animal” de compañía
tensa las relaciones con su hermana mayor, con la que
nunca se ha llevado bien y sume a la protagonista en
una obsesiva protección del único ser
que ha sobrevivido más de unas pocas horas a
su lado.
Con un aspecto gráfico muy personal
y que define muy claramente a los tres autores (mención
especial merece las viñetas dibujadas por Keith
y su tratamiento magistral de las sombras), toda la
obra está en blanco y negro, lo que la sumerge
aún más en ese halo de oscuridad que los
autores han querido imprimirle.
La idea principal es el rechazo a la
soledad de una niña que no ha conocido a su madre
(y de la que también se siente culpable de su
muerte) y como se aferra con fuerza aunque sea a un
pequeño monstruo para poder cuidarle y darle
cariño. El hecho de que sea una niña de
tierna edad le da un punto de tristeza a la obra que
hace que te encariñes con una pequeña
que, la verdad, se sale de todos los patrones de lo
que entendemos por infantil. |