Principal / Libros / Cómic / Robot
ROBOT
Varios autores

Si estabais buscando un manga diferente, por fin ha llegado. Aunque solamente sea en su aspecto formal, Robot rompe con todas las premisas del concepto manga, al menos en su país de origen. En Japón los mangas, por norma general, tienen unas tiradas enormes y se abaratan los costes bajando la calidad de impresión y del papel ya que en la mayoría de los casos son productos de usar y tirar.

Robot, por el contrario, está cuidado al detalle, con un papel y una calidad de impresión excepcionales y con un tamaño (DIN A4) bastante más grande al de los tomos que conocemos. Si no supiéramos de antemano que se trata de una serie regular podríamos pensar que lo que tenemos entre manos es un artbook.

El responsable de llevar a cabo esta idea es Range Murata, artista gráfico que ha realizado diseños para animes como Blue Submarine No. 6 y Last Exile, así como para videojuegos como Power Instict y Spy Fiction. El autor pretendía crear un producto novedoso a la vez de dar la oportunidad a jóvenes talentos para que pudieran darse a conocer. Entre los autores destacados encontramos a Yoshitoshi Abe, que ha intervenido en animes como Serial Experiment Lain y Niea Under 7. También destacamos a Hiroyuki Asada (I´ll, Bad da ne Yoshio-kun), So-U Tajima, Shin Nagasawa (Lobezno) o Mie Nekoi, conocido por sus ilustraciones eróticas.

El resultado de Robot es espectacular, tanto en diseño como gráficamente. La idea se basa en historias cortas auto conclusivas o que continúan en las siguientes entregas, cada una de ellas realizada por un autor diferente. Al tratarse de un alto número de relatos, seguramente unos gustarán más que otros. Personalmente destacaría las ilustraciones de Murata en Groundpass Drive al igual que los relatos Picnic de Hanaharu Naruto y Angels de Yu Kinutani. De todas formas todo el contenido tiene una potencia visual abrumadora lo que hace que el global de la obra tenga un resultado impactante.

Robot nos ha gustado mucho, rompe con lo anteriormente conocido, tanto la presentación como su calidad en todos los aspectos. Dicha calidad convierte a la obra en un producto muy atractivo. El único pero para los aficionados es el precio de la misma, si se valora todo el conjunto es posible que el precio quede en un segundo plano.