| El
mundo del cómic nunca dejará de sorprenderme,
y lo mejor que te puede pasar ya sea con un cómic,
disco, película... etc. es que la sorpresa sea
positiva y que anteriormente nadie te haya hablado de
la obra para no acercarte a ella con prejuicios.
Aunque la creación de Terry
Moore lleva más de una década publicándose,
debo admitir que hasta la fecha no había tenido
ningún contacto con la misma. De ahí que
todo me haya pillado de nuevas y a día de hoy
me vea cautivado por la historia, los personajes y la
forma de narrar de su autor.
Otro aspecto que llama la atención
y en el que obviamente nos fijamos siempre, especialmente
cuando se trata de un cómic, es el dibujo, muy
personal y que aunque parezca mentira mezcla perfectamente
el realismo con la caricatura.
Lo que se nos describe en Strangers
In Paradise es la propia vida, con situaciones reales,
con la que todos nos podemos sentir identificados (cierto
es que algunas situaciones están llevadas al
extremo, aunque para ser sinceros, la realidad supera
en muchas ocasiones a la ficción). Entre estas
vivencias los personajes se enfrentan a episodios como
el amor no correspondido, crisis de ansiedad, infidelidades...etc.,
casos y cosas que no nos pillan de nuevas a ninguno.
Los personajes principales son tres:
Katchoo (abreviatura de Katina Choovaski):
impulsiva, salvaje y con un pasado turbio.
Francine: dulce, ingenua y sumida en una crisis personal
después de terminar una relación.
David: Sensible, inteligente y en proceso de enamoramiento.
Entre los tres personajes se crea un
más que interesante triángulo repleto
de sorpresas y que el autor va magistralmente desgranando
poco a poco en las páginas de su más reputada
obra.
No revelaremos más del cómic
ya que hay que ir disfrutando de él lentamente
e ir descubriendo por uno mismo todo lo que Strangers
in Paradise puede ofrecer, que es mucho.
La edición española corre
a cargo de la Editorial Norma que sigue con la acertada
política de ofrecer al lector obras interesantes.
Norma ha aprendido de los errores del pasado ya que
sus nuevas entregas suelen gozar de una alta calidad,
tanto en el papel como en la impresión.
Como último apunte resaltar
que el cómic que nos ocupa fue galardonado en
1996 con el Premio Eisner a la mejor historia. |