| Siempre
se ha comentado que en Japón existen mangas de
todo tipo, se tocan todos temas y cada uno de ellos
va orientado a un público potencial. Pues bien,
en España vamos abriendo el abanico y le llega
el turno a Wild Life, que bajo la etiqueta de shonen
nos habla de la vida de un particular veterinario.
Tessho Iwashiro, el protagonista, es
un estudiante de bachillerato un poco gamberro, que
está buscando su primer trabajo. Como única
cualidad excepcional cuenta con un oído sorprendente,
en cualquier otro manga se habría dedicado a
vaya usted a saber que. Sin embargo el autor decide
que con su particular condición diagnosticará
las enfermedades de los animales y se convertirá
en un reputado veterinario. La vocación del personaje
nacerá cuando salva a un cachorro de perro al
que están maltratando, se encariñará
de él y le diagnosticará una grave enfermedad
de corazón de la que le salva. Desde ese instante
el cachorro e Iwashiro se harán inseparables
y el protagonista decide a lo que quiere dedicarse.
De esta manera comienza la carrera
de Iwashiro que más adelante se licenciará
en veterinaria y con el tiempo irá recibiendo
más casos que necesitan de su ayuda.
Lo bueno es que con la excusa de contar
una historia entretenida y distinta al resto de mangas
que conocemos fluye un noble propósito: el amor
y cuidado de los animales.
El dibujo de Fujisaki recuerda a mucho
a sus predecesores en el género del shonen y
aunque no destaque por nada en particular tampoco tiene
nada que se le pueda reprochar, simplemente correcto.
Obviamente habrá tenido que aplicarse con el
género animal ya que sus páginas están
repletas de todo tipo de especies animales, tanto domésticas
como salvajes.
Como he dicho, un manga distinto, que
toca una temática nueva y que hará las
delicias de los amantes de los animales y al resto les
hará pasar un rato entretenido. |