Principal / Libros / Cómic / Zetman
ZETMAN
Masakazu Katsura

Katsura fue uno de los primeros autores de manga con los que tuve contacto. Él (junto a Akira Toriyama y Katsuhiro Otomo) es uno de los culpables de que empezara a interesarme por el cómic japonés.

Video Girl Ai fue, allá por 1994, toda una revolución para mí. Narraba un triángulo amoroso aderezado magistralmente con dosis de fantasía y humor. Quedé rendido a este autor tanto por la trama como por el dibujo, realmente sobresaliente.

El problema que es el resto de obras de Katsura que leía me parecían repetitivas, llegué a mirar con recelo todo lo que no fuese la ya citada Video Girl Ai. I´s me gustó pero con reservas, se convirtió en un sí pero no, de un principio prometedor la obra cae un poco en el tedio y la monotonía.

La Editorial Glénat nos presenta una de sus apuestas más fuertes para el pasado Salón del Manga, Zetman.

Con sólo ver la portada ya puedes adivinar que se desmarca completamente de temáticas como el amor verdadero, triángulos amorosos y amores no correspondidos, tan presentes en sus anteriores trabajos.

Basándose en Batman, su icono como superhéroe, construye un manga adulto que promete hacer pasar muy buenos ratos a los lectores.

El primer tomo comienza con un “flashback” y enseguida conocemos a Jin, un niño vagabundo que vive con su abuelo y que parece tener una fuerza y una agilidad fuera de lo común. Con sus poderes se encarga de ayudar a la gente pero no lo hace de forma altruista, cuando acaba su trabajo pide una recompensa.

Según avanza la trama descubrimos que entre nosotros hay unos seres llamados “jugadores” que son el resultado de unos terribles experimentos. Dichos jugadores al igual que el protagonista de la obra poseen poderes y además la capacidad de mutar.

Jin tiene una misteriosa protuberancia en forma de anillo bajo el dorso de su mano izquierda, hecho por lo que es buscado por el señor Agami, responsable de los experimentos que dan lugar a los “jugadores” ¿será Jin otro “jugador”?.

Sin destripar la obra, quisiera resaltar la relación que mantiene Jin con una chica a la que salva y que trabaja en un club de alterne, a ambos la vida les ha tratado mal y el destino se encarga de unirlos para que se ayuden mutuamente.

Poco puedo decir del dibujo de Katsura, magistral como siempre.

De la edición de Glénat diremos que es de una altísima calidad, tanto en el papel como en la impresión y como viene siendo norma últimamente, respetando su original japonés.