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el libro de Karen Blixen “Out of Africa”
(Memorias de África), mi interés por aquel
inmenso continente prendió fuerte dentro de mí
y no contenta con lo que en aquel se me contaba quise
indagar más en el África de ahora, aquel
que oímos continuamente en las noticias, lleno
de catástrofes y guerras atroces, azotado por
las más diversas calamidades, tanto a nivel humano
como a nivel ambiental.
Javier Reverte rondaba por mi mente,
“El sueño de África”, “Los
caminos perdidos de África” y “Vagabundo
en África”.
Decidí leerme la trilogía
cuando llegó a mis manos un autor hasta entonces
desconocido para mí, Ryszard Kapuscinski, Premio
Príncipe de Asturias de Comunicación y
Humanidades 2003, y el libro que escribió sobre
sus casi treinta años de periodista corresponsal
en África, “Ébano”.
Considerado por muchos, entre los que
me incluyo, como uno de los mejores periodistas del
mundo, perteneciente a lo que se dio por llamar “New
Journalism”, R.K. empieza a trabajar para el semanario
polaco “Politika” en 1958, para el que realizará
sus primeros viajes a África. Más tarde
lo hará para Polish Press Agency y hasta finales
de la década de los años 70’ recorrerá
el continente africano trabajando para distintos medios
de comunicación.
Desde un principio Ryszard decide vivir
entre los africanos, no quiere vivir “con”
ni “como” los blancos, decisión que
será la causa de muchas de sus mejores experiencias...
y también de algunos de sus peores dolores de
cabeza.
Cubre los más importantes acontecimientos
del continente negro; la independencia de
prácticamente todas las colonias, el Congo, Sudán,
Burundi, Liberia... el alzamiento y caída de
los más terribles dictadores, las largas sequías
seguidas de espeluznantes hambrunas y muertes masivas
por inanición...
Todas estas experiencias vividas antes
que espantarle y mandarlo veloz a la seguridad del hogar
lo dotan de una visión lúcida e histórica
de este complejo continente, de todo lo que hoy día
acontece en él, los por qués, lo quiénes
y las razones de todas las injusticias que lo azotan,
muchas de las cuales, la gran mayoría de las
veces, se nos escapan a nuestro entendimiento, bien
sea por lo tardío de las noticias o por lo irregulares
y contradictorias de las mismas, no porque los periodistas
sean malos o incompetentes, sino por la cantidad de
trabas y obstáculos que han de salvar hasta llegar
a la noticia “real”... trabas que no solo
el gobierno africano de turno pone en el camino, eso
sería demasiado simplista, lo peor y más
triste de todo es que muchos gobiernos americanos y
europeos se jugarían su “reputación”
si toda la verdad saliera realmente a la luz, y son
muchos de ellos los que impiden conocer las verdaderas
causas de todas las atrocidades que allí se desarrollan.
Ébano es un libro de viajes,
es un libro histórico, es una autobiografía,
una “road-movie” novelada... es sumamente
ameno, interesante, revelador, impactante...
La lectura es deliciosa, van pasando
las páginas y no te das cuenta de que el libro
va menguando...
Agata Orzeszek [en la edición
de Anagrama] hace una labor de traducción inmejorable,
y no es que yo sepa polaco y haya podido contrastar,
pero cuando uno lee una buena traducción (y una
mala) se nota, y esta traducción que tenemos
aquí es soberbia.
Absolutamente imprescindible. |

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