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La
Biografía que Frank McCourt da sobre la vida
de su madre en Las cenizas de Ángela es casi
tan dolorosa y terrible como la vida en Limerick, un
pueblo de Irlanda sumido en la pobreza de la época.
El nacimiento de Ángela es un
augurio de los sin sabores y atrocidades que la vida
le depararía, en aquella desapacible noche, a
caballo entre la Nochevieja y el Año Nuevo. Cuando
cumplió su mayoría de edad su madre la
mandó a América con unas parientas suyas,
dos primas respetabilísimas.
Llegó a América con los
aires de la Gran Depresión con lo que también
tuvo la oportunidad de ver, lo que su madre llamó
“el lugar de las inutilidades de todo tipo”.
Sería al poco de llegar a Nueva
York y en una fiesta, donde conocería al que,
meses más tarde, sería su marido. Malachy
era un hombre de Irlanda del Norte, alcohólico
y con un aire raro, algo que tal vez fuera característico
de los de su ciudad natal.
La vida de Ángela no mejoró demasiado
con esta boda, que, por el contrario, lo único
que hizo fue empeorar. Malachy no trabajaba y se gastaba
el dinero que el Estado les daba como ayuda en las tabernas
irlandesas, acompañando a otros de su calaña,
mientras vaciaban espumantes jarras de cerveza negra.
En menos de tres años ya habían
tenido 5 hijos. Con su vuelta a Irlanda no mejoró
nada su situación y lo único que conseguirían
sería la ayuda que la Conferencia de San Vicente
de Paul les daba. Iban vagando de barrio en barrio,
a cuál más pobre y mugriento, en donde
lo único que conseguirán será perder
3 de sus hijos.
Lo único positivo para Ángela
será el intento de culturizar a sus hijos, quienes
se verán un poco apartados por sus compañeros
de escuela por tener sangre de Irlanda del Norte. En
este caso incluso se nos presentará el conflicto
existente entre los propios colaboradores del IRA.
Frank McCourt será el que con
su vuelta a América abra un atisbo de luz en
sus oscuras vidas. Con esto acabará la primera
parte de su biografía y nos contará el
final de su historia en Lo es. Su autor nos impregna
de dureza, dolor y horror su propia historia, donde
también es capaz de dejarnos entrever la belleza
y el amor.
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