| Por
primera vez en España se editan los relatos que
Dashiell Hammett publicaba en revistas americanas durante
los duros años 20, antes de escribir Cosecha
Roja y de convertirse en el padre de la novela negra,
recordado para siempre por libros como El Halcón
Maltés o La Llave de Cristal.
Este es un compendio de relatos que
ya adelanta el estilo Hammett y por ende el de un montón
de historias negras, policíacas, de intriga que
vendrían en el futuro de la mano de un buen puñado
de autores. Un estilo seco, duro, caracterizado por
un lenguaje certero, que por ejemplo en el caso de las
descripciones es capaz de dibujar con cuatro pinceladas
un contexto, un ambiente o un personaje, con precisión
quirúrgica. Hammett era tan parco como certero,
pero sobre todo era capaz de evocar y recrear imágenes
precisas para el lector, con un estilo propio.
Aquí nos encontramos con 19
relatos de factura irregular, pero todos ellos interesantes.
Las historias que estos detectives investigan estás
dotadas de considerables dosis de misterio y una parte
importante de disección de la condición
humana. Siempre hay alguien que cae en la tentación
de hacerse rico ilícitamente, de quitar de en
medio a quién estorba, de imponer sus deseos
a los convencionalismos sociales. Y siempre hay alguien
dispuesto a desenmascarar a esos inadaptados, pero al
que le falta valor y conocimientos para hacerlo. Y ahí
entran en juego nuestros amigos los detectives privados,
arrogantes pero intuitivos, descarados pero con capacidad
para desenvolverse en cualquier ambiente, sin demasiado
dinero pero honrados con sus clientes y colaboradores
con la pasma. Es el detective privado al que Dassiell
otorgó el rol de héroe mundano y que se
mueve con agilidad en una sociedad que desprecia.
En los últimos relatos asistimos
a las primeras intervenciones de Sam Spade, el que muy
pronto se convertiría en el detective más
famoso de la novela negra, aunque con mucha ayuda de
Bogart. Pero hay más relatos, algunos realmente
inquietantes, como el que abre el la compilación
“Ciudad de Pesadilla”; la mayoría
muy interesantes desde el punto de vista narrativo,
y algunos sobresalientes, como “El ángel
del segundo piso”, una historia en la que se aprecia
la sorna de Hammett para con los escritores de relatos
policíacos como él, con un alarde de imaginación
y creatividad que bien le hicieron acreedor de la gloria
posterior.
“Sólo te ahorcan una vez”
es una buena manera de profundizar en el mundo de la
novela negra, porque aquí se pueden encontrar
la mayoría de los elementos del género,
en unos textos casi fundacionales de algo que no ha
dejado de atraer a millones de lectores en el mundo
y que me aventuro a profetizar, a pesar de los tiempos
que corren para la lectura, que seguirán atrayendo
a mucha gente durante años. |
|