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El pasado
viernes 23 de noviembre, Xoel
finalizaba su exitosa gira “Fin
de un viaje infinito”
en la sala Riviera. Después
de girar por medio país,
volvía a Madrid y lo
hacia a lo grande, acompañado
de numerosos amigos y grabando
un dvd del show que mas adelante
saldrá a la venta.
La dos primeras
canciones nos las perdimos por
dos razones, la primera la cantidad
de gente que nos encontramos
en la entrada (agotado todo
el papel) que hizo que el pase
a la sala fuera como un goteo
interminable y la segunda, la
tremenda puntualidad británica,
por lo menos podían haber
dado un poco de tiempo a que
entrara toda la multitud ¿no?.
“Simone”y “Tendremos
que esperar” fueron las
elegidas para el inicio, pero
a nosotros nos dieron paso a
la sala los acordes de los sonidos
de la gaita de Budiño
en “Extraña habitación”
(aquí comenzaba el transito
de colegas que pasó por
el escenario).
Desde el principio
pudimos comprobar que el sonido
era bastante correcto para los
ecos que se suelen dar en la
Riviera, cosa que se agradece,
aunque como siempre cuanto más
cerca de las escaleras mas vibraciones
negativas… una lástima.
Continuaron
con la canción que da
nombre al último trabajo
de Xoel “Fin de un viaje
infinito”, “Historia
universal” y “No
es mi primera vez”, aquí
dio paso a un nuevo invitado,
esta vez era el turno de uno
de sus amigos, mas conocido
por su vena humorística
que por la musical, Julián
López, de la panda gamberra
de muchachada nui, que nos sorprendió
a la trompa en “Rostro
de actriz”.
Siguieron con
“Caetano Veloso”
una de las composiciones mas
tranquilas de su segundo disco.
Y después de la pausa
volvieron a subir las pulsaciones
con “De tanto callar”
que bordó Josele Santiago,
sin duda uno de los mejores
momentos de la noche. Seguimos
en plan álgido, ya con
saltos y coros con “Que
no”, y luego con el ex-pirata
Amaro Ferreiro interpretando
una de las mejores composiciones
de Deluxe, “Colillas en
el suelo” que fue sin
duda una de las canciones mas
coreadas del concierto. También
hubo momento para bailar con
el funky de mano de “Hey
brother”, y es que a pesar
de que en los últimos
tiempos se ha decantado por
el castellano, donde puede dar
rienda suelta mas cómodamente
a sus sentimientos, hay que
reconocer que para bailar sus
temas en el idioma de Shakesperare
son perfectos.
Después
paso a otro invitado, esta vez
a Eladio del grupo Elodio y
los seres queridos que había
actuado como telonero de lujo
y que volvió al escenario
para hacer los coros en “A
un metro de distancia”.
Juan y Eva
Amaral salieron para cantar
uno de los temazos del nuevo
disco, “Gigante”
una maravilla que hizo botar
a toda la sala, por poner una
pega, diremos que fue una lástima
que Xoel no aprovechará
el chorro de voz de Eva y le
dejará cantar toda la
letra en vez de dejarla solo
los coros, seguramente le hubiera
dado mas intensidad si cabe
a la canción. Hubo otro
momentazo con la versión
deluxiana del clásico
“Perlas ensangrentadas”
y para terminar el grueso del
concierto “Réquiem
(no fui yo)” con despliegue
de efectos y papelillos al aire,
dejando un conjunto bastante
bonito y pintoresco, la verdad.
El bis se abrió en plan
acústico, Xoel solo a
la guitarra interpretó
magistralmente el “Bienvenido
al final” y “Ver
en la oscuridad” dos maravillas
que pusieron la piel de gallina
a mas de uno. Y para finalizar
“El amor valiente”
y una larga “Mejor”
a lo más puro estilo
Boss.
Xoel se mostró
muy cercano al público
en todo momento, tanto que se
bajo a dar un garbeo entre la
multitud. Un concierto redondo
en el que apenas se echaron
de menos canciones, quizás
la archiconocida “I´ll
see you in London” y “Los
jóvenes mueren antes
de tiempo”, en relación
a esta última es curioso
que no interpretó ni
una de este lp, fue sin duda
el gran olvidado de la noche.
Para acabar
un saludo multitudinario con
todos los colaboradores eventuales
y el lanzamiento de su chaqueta
al público, ¡vaya!
mucho más original que
lanzar baquetas si fue.
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