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FESTIVAL INTERNACIONAL DE BENICÀSSIM 2003

FIBSTART (Jueves 7 de Agosto)

Por primera vez en su historia, los conciertos del FIB abandonaban completamente el Velódromo de Benicàssim La fiesta previa al FIB, el Fibstart, que se venía celebrando en el velódromo se ha trasladado al recinto del festival, así que la vetusta instalación ha quedado para albergar otros eventos como el partido de fútbol entre prensa y artistas. El Fibstart va camino de ser directamente el primer día del FIB, convirtiéndolo en un festival de cuatro jornadas al estilo de algún otro gran festival europeo. Si no lo es ya, es por la simple de razón de que el abono no cubría la entrada al Fibstart, una jugada de la organización que a más de uno no gustó nada, y es que el precio del abono bien podría haber incluido el pase al Fibstart. De cualquier modo, la carpa del escenario Fiberfib.Com/Motorola presentaba un muy buen aspecto la noche del Jueves 7 de Agosto.

Aldo Linares fue, como ya es costumbre, el encargado de pinchar la primera canción del FIB y tras él pasaron por el escenario La Costa Brava, El Columpio Asesino, The Sunday Drivers, Calc y, por fin, Deluxe.

Ya quedan pocos por descubrir a Xoel López y su banda y por supuesto los fibers no son ninguno esos pocos, así que el concierto fue una de esas fiestas donde la comunión entre músicos y artistas es total y el que es actualmente uno de los mejores grupos de pop nacional cosechó otro éxito de los que acostumbra. Lástima haber llegado casi al final del concierto (el tema de las acreditaciones sigue requiriendo su tiempo), aunque si pudimos disfrutar de alguno de los grandes hits de la banda como "I see you in London" y "Qué no". Ovación de las buenas y a esperar a Budapest.

La banda que lidera John Garrison fue una de las sorpresas del FIB y su pop melancólico grandilocuente sonó mejor que bien en el Fibstart. Los británicos venían con ganas de agradar y hasta se curraron una chuleta con frases en español para "aproximarse" al público. Alguno de los temas de lo que va a ser su próximo álbum se alternaron con los del celebrado "Too blind too hear" como el single "Is this the best it gets" que abrió el recital y al que siguieron otros como " Life gets in the way", "Time" o "Censored memories". Unos arreglos muy trabajados y la potente voz de Mr. Garrison dan el toque personal a esta banda que seguro volveremos a ver por el FIB.

Pernice Brothers, Michael Mayer y Christian Vogel completaban el cartel del Fibstart pero todavía quedaba mucho FIB por delante.

EL FESTIVAL:

VIERNES 8 de Agosto.

El viernes fue uno de los mejores días del festival. Empezamos la tarde con todo el calor del escenario Motorola (uno de los que mejores momentos nos ha dado) con Beth Orton. Como llegamos apretados de tiempo, no pudimos ver a Bondage, quienes fueron los encargados de abrir este escenario, pero seguro que pronto tendremos otra oportunidad, ya que son previsibles conciertos de presentación de su segundo álbum, “Living Jelly Moves”. La primera de las Beth que veríamos esa tarde, no podría haberlo hecho mejor. Su magnífica voz, esa voz tan personal cuyo timbre hace que parezca que te está contando algo personalmente más que cantándote, brillaba de manera espectacular. Vestida para la ocasión de la forma más adecuada: nada de ropa glamourosa, ni de estrellita, sino todo lo contrario, es decir, como para pasar el calor reinante de la manera más acertada posible; y feliz y muy contenta, a pesar de ser las 6 de la tarde y de tener tan solo 40 minutos para deleitarnos (seis canciones, seis). Corto, como es lógico se nos hizo el concierto, nos dejó con la miel en los labios y se acabó cuando mejor lo estábamos pasando. Una verdadera pena esto de traer hasta Benicassim a una artista que llevamos persiguiendo durante años, para luego no permitirle más que seis canciones. Pero bueno, nos conformamos con oírla y reírnos con ella cada vez que tras terminar una canción gritaba como una desesperada “GRACIAS”. A ti.

Hubiera sido de nuestro agrado presenciar el concierto de The Delgados pero por cuestiones de logística la cosa quedó para mejor ocasión. Los que estuvieron presentes bajo la carpa del Fiberfib.com apuntan que la presentación que ofrecieron estos escoceses de su último trabajo "Hate" resultó más que satisfactoria. Igual nos pasó con Manta Ray y The Postal Service, aunque a estos últimos ya los habíamos visto en la fiesta de presentación del FIB allá por el mes de Junio.

Badly Drawn Boy fue otra de nuestras primeras bajas en el festival. No le vimos en esta ocasión, aunque la impresión que nos dio cuando le vimos hace un año es de sorpresa, pues es increíble que haya llegado tan alto lo que a muchos le parece un artista que podrías encontrarte en el metro de tu ciudad. Y es que así suena él en directo, simple con su guitarra, extremadamente delicado e inconsciente de la asombrosa cantidad de público que tiene a sus pies. Otra vez será Damon.

Swayzak es uno de esos grupos que se dedican a hacer música electrónica en su versión más radical, es decir, ni un solo instrumento sobre el escenario, sólo sus maquinitas. James Taylor y David Brown hicieron recordar a más de uno a los inevitables Chemical Brothers, extrañamente ausentes de la edición del FIB de este año... Los Swayzak nos ofrecieron un set de lo más sugerente tocando todos los estilos que practican y con un público dejándose llevar por los irresistibles beats.

Uno de los grandes señores del pop inglés, y sus Echo & The Bunnymen, estaba sobre el escenario, mientras agolpado a sus pies se encontraba un buen puñado de fans. Lo que esto viene a decir es que en el asfalto frente al escenario principal la media de edad había subido considerablemente, había algo menos de gente de lo habitual y los presentes se lo estaban pasando en grande canturreando los viejos estribillos al ritmo que marcaba el maestro de ceremonias, Mr. Ian McCulloch, o como alguno le llamaba, “El Abuelo”. Como él mismo, el concierto resultó ser algo seco, muy sobrio y algo extraviado. Con homenaje incluido al colega Lou Reed (muy propio) con “Walk on the wild side” y temas ganadores como “Lips like sugar”. A los más jóvenes, eso sí, los dejó bastante indiferentes, y es que por mucho que los reivindiquen gente como Coldplay, los Echo han perdido gancho en los tiempos que corren. Por otra parte, vinieron a cubrir perfectamente su papel en el cartel, como ya lo hiciera el año pasado Paul Weller.

Lástima que el concierto de Moloko coincidiera casi en su totalidad con el de Placebo. Esto unido a la demostrada escasa profesionalidad de este redactor (lo ponía en la acreditación) provocó que sólo presenciáramos la primera parte de su actuación. Roisin Murphy se mostró radiante sobre el escenario con sus contoneos y su magnífica voz empezando con el "Familiar Feelings" del reciente álbum "Statues". El público respondió desde el primer momento y la cosa prometía pero... muchos queríamos ver a Placebo.

El concierto de Placebo fue según uno de cada tres encuestados el mejor concierto del FIB 2003. Para los otros dos se quedó en el segundo lugar tras el de Moby, que ganó por mayoría absoluta. Sorprendente, cierto, pues ninguno de nosotros hubiéramos apostado tan alto por ninguno de los dos. Pero es que cuando se sale al escenario a romper, siempre se gana. Eso es lo que hicieron los chicos de Brian Molko. Impresionantes, sudorosos y bestiales. Menuda energía, menuda aceleración y sobre todo menuda actitud. El bajista, sin lugar a dudas, se llevó el premio al artista más glitzy, más glamuroso y más posturitas del festival. El sonido, como el de prácticamente todos los conciertos, fue impecable (felicitaciones a la organización técnica), el juego de luces, aunque a los lados del escenario no se podía apreciar, plausible y el set list lo mejor. Y es que fue lo más destacado y lo que comentábamos al final: “joder es que todas las canciones están de puta madre”. Pues eso, que han evolucionado para bien, pues hace dos años los vimos en otro festival y ni siquiera consiguieron que nos levantáramos del suelo. En esta ocasión era de noche en lugar de media tarde y eso seguro que para Placebo es vital para poder desarrollar en su máximo esplendor todos sus encantos.

Teníamos la impresión previa de que el concierto de Blur no iba a ser de los que más nos iban a gustar del FIB 2003, y no íbamos desencaminados. Está claro que Damon Albarn es toda una estrellita del pop y domina el arte de subirse al escenario ante miles de fans pero nos dio la impresión de que los Blur andan un poco perdidos buscando su identidad actual, como lo demuestra el ir acompañados de un coro casi Godspell y llevar dos baterías. Evidentemente el público esperaba los clásicos como "Girls and boys" o "Song 2" donde se lo pasó todo el mundo como enanos pero la cosa se diluía bastante con los temas del reciente "Think Tank". Siempre es complicado el paso hacia la madurez, ya lo decía Julio Iglesias, sobre todo si amenaza bajón de popularidad y, claro está, de ingresos. Pero estos chicos pueden, ¿verdad Damon?

No parecía muy adecuada la elección del escenario grande y las tres de la madrugada para la presentación del introspectivo "Out of season" de esa extraña pareja que forman Beth Gibbons & Rustin' Man (Paul Webb), y es que viniendo de dos pedazos de bandas como Portishead y Talk Talk su "relación" tenía que dar frutos tan increíbles por lo menos como este. Acompañados de un buen puñado de músicos, la Gibbons y Mr. Webb se encontraron con un público que tras escuchar a Placebo y Blur no parecieron darse cuenta que habíamos cambiado radicalmete de registro y ahora se requería cierto recogimiento y claro, no estaban por la labor de disfrutar del concierto y de dejar hacerlo a los demás. Seguro que era gente muy culta pero educación poca, se podían haber ido a contarse su vida y a dar el coñazo a alguna de las múltiples barras del recinto. Bueno, cambiando varias veces de lugar para evitar a estos simpáticos fibers, alucinamos con esta gran dama de la música que es Beth Gibbons y presenciamos uno de los conciertos inolvidables de este FIB. Con su vaso, su cigarro y su aspecto demacrado nos regaló un pedacito de su alma en cada una de sus interpretaciones y nosotros lo recibimos con la piel de gallina. "Mysteries", "Tom the model", "Show"... "Funny time of year"... Arrancando cada nota de lo más profundo, esta atormentada mujer nos demostró que todavía le queda mucho por darnos, terminando su concierto bajando del escenario para firmar autógrafos y recoger el cariño de su público. Gracias, Beth.

SÁBADO 9 de agosto

A media tarde del sábado, y para comenzar nos fuimos al escenario Motorola para ver a Jet Lag. Aunque llegábamos tarde, la caída del cartel de The Thrills, que actuaban tras ellos, nos permitió disfrutar del concierto al completo ya que retrasaron su aparición. No hay mal que por bien no venga, si ya lo dicen las abuelas. Pero bueno, llegamos a Jet Lag y allí nos juntamos con un buen puñado de gente, prácticamente la misma que el día anterior con Beth Orton, y los Jet Lag lograron hacerse con todos nosotros, incluidos los guiris que teníamos alrededor, que con toda probabilidad no los habían oído nunca antes. El concierto estuvo muy animado. Como decíamos antes, cuando el artista se lo está pasando bien, esto se contagia al público. Y Jet Lag se lo estaba pasando más que en grande. Se nota que conocen el Benicàssim como público y como tal lo respetan. Es un honor estar en él y formar parte de su cartel (también es un honor para el festival tenerlos a ellos, como a todos los artistas que componen el cartel). Desgranaron su segundo y último álbum, “Beautiful Scars”, hasta con ferocidad. Sonaron sus ya clásicas canciones y un par de ellas del álbum debút, “Amplifier”. Los vimos mucho más cañeros de lo habitual, más enérgicos. Bien hecho chicos. Seguro que el año que viene se cumplen sus expectativas y los volvemos a ver, quizás en mejor horario/escenario.

Ya teníamos ganas de ver a Camera Obscura en directo después del fallido intento del pasado otoño. Presentaban canciones de su próximo álbum "Underachievers Try Harder" por supuesto con repaso del anterior "Biggest Bluest Hi-Fi" y la verdad es que no tuvieron suerte ni con el sonido ni con el horario. El pop algo cándido de estos escoceses resultó demasiado tranquilo para esas horas todavía tempranas de la tarde y a más de uno se le cerraban los ojos. El caso es que a Tracy-Anne Campbell y compañía les costó mucho perder el rictus de seriedad y no lograron transmitir al público todo lo que les presuponíamos, aunque oficio no les falta y temas como "Happy New Year", "Eighties Fan", "I Don't Do Crowds" o "The Sun On His Back" bien merecen nuevas oportunidades.

Los daneses The Raveonettes se han pasado todo el verano de festival en festival y en el FIB estuvieron a la altura de lo esperado. Su rock'n'roll incandescente en claro contraste con la mayoría de la programación del FIB provocó apreturas en el escenario Fiberfib.com que se quedó pequeño para la ocasión. A toda velocidad interpretaron temas como "Attack of the Ghost Riders", "Chains" o "Beat City" en un concierto que pasó tan rápido como sus discos.

El rock y el look setentero hicieron su aparición cuando la noche ya había caído. Las raíces americanas arraigaban entre un medio, pero muy animado, aforo. Allí estaban la voz roquera y las potentes y definidas guitarras de The Jeevas para animar el cotarro en lo que seguramente a su parecer era un festival algo flojito de caña. Sonaron versiones de Kula Shaker, para no defraudar a nadie del variado público, e incluso una dedicación “How much do you suck?” al florido actual presidente americano. Estuvieron simpáticos y gustaron bastante. Y siempre es de agradecer acabar un concierto dando botes. Eso es que te lo estás pasando bien. Y eso es lo que hacía el público.

Algunos no terminamos de entrar en el concierto de The Coral, bueno, ni empezamos. Con lo que nos quedaba por delante era buen momento para el relax aunque esa idea no fue sólo nuestra, el concierto de estos jóvenes británicos que presentaban su primer largo con igual título que la banda pasó bastante desapercibido llamando más la atención por su vestuario (chandal de Naranjito incluido) que por otra cosa.

Y llegó uno de los momentos más esperados del FIB 2003: Death In Vegas en el Escenario Motorola. La carpa a reventar y expectación máxima. Si has escuchado su último trabajo, "Scorpio Rising", habrás comprobado como estos británicos pasan del pop al rock siempre electrónicos y con multitud de colaboraciones, así que todos teníamos gran curiosidad por ver que set nos presentaban en el FIB Richard Fearless y compañía. El espectáculo empezó con "Leather" y "Girls", con tres guitarras sobre el escenario y un batería de esos que le meten mucha caña, así que te podrás imaginar que el concierto discurrió por el lado más salvaje de los Death In Vegas, sin cantantes y con la tensión in crescendo según avanzaba el concierto, sabiendo los que estábamos allí presentes que algo más gordo iba a venir. Hasta que todo se desbordó finalmente con la aparición de la andrógina Nicola Kuperus para el "Hands Around My Throat" y el público entró en éxtasis definitivamente. Sin duda uno de los puntos culminantes del FIB 2003.

Y mientras todo esto ocurría, al escenario principal volvían a subirse unos escoceses. La verdad es que los Travis parecían bastante perdidos en la noche valenciana. Por favor, mirad las fotos que lo entenderéis fácilmente. ¿Cómo es posible que nadie les explicara el calor que hace en agosto al sur de los Pirineos? ¿Quizás era un acto de masoquismo o quizás de sacrificio hacia su público? Dios santo, ¡cómo podía ir con doble camiseta (¡la interior de manga larga!), gorra, vaqueros y botas de invierno! Je je, bueno, dejémoslo en que el chico es escocés y para más inri un feliz de la vida. No había más que verle, allí, tocando y cantando sus bellísimas canciones con su delicada voz y agradeciéndonos todo el tiempo estar allí para escucharle. Sonaron muchos de sus éxitos (“Driftwood”, “Sing”, ...), pero lo que hizo peculiar su concierto fue que lo convirtieron más en una presentación de su próximo álbum (seguramente a puntito de salir del horno). Presentaron cuatro o cinco canciones nuevas, abriendo con “The Beautiful Occupation”, que todos podemos imaginar sobre qué trata y cerrando la presentación, e imperdonablemente el concierto, con “Peace The Fuck Out”. Como veis, los Travis han dado un gran cambio en sus temáticas y también en su sonido. Cada vez que tocaban un tema nuevo, una fiereza animal se apoderaba de las guitarras y las voces que hacía que nos planteáramos si el calor les estaba afectando demasiado a los dulces chicos. Pues sí, más de uno se llevará un disgusto con el nuevo camino tomado, pero otros muchos se lo agradeceremos. Eso sí, por favor, que consigan a alguien que les informe del tiempo en la zona en la que van a tocar o un día de estos les da una lipotimia.

Y sin apenas tiempo de recuperarnos, subieron al Escenario Motorola Groove Armada, y nosotros aprovechando el subidón nos lo pasamos en grande en uno de los conciertos más divertidos del FIB 2003, que de eso se trata, ¿no? Andy Cato y Tom Findlay acompañados de una nutrida banda con un par de cantantes (espectacular ella, frenético él) que se alternaban sobre el escenario según las necesidades; que ya sabes que esta gente pasa del funk al rap y a lo que haga falta en un momentito; nos ofrecieron un repaso por su discografía con especial énfasis en los temas de sus dos últimos trabajos "Goodbye Country (Hello Nightclub)" y "Lovebox", eso sí, sin dejarnos parar de bailar ni un instante... ¡Un poco de agua, por favor!

A Beck hace tiempo que le perdimos el respeto, tras varias tomaduras de pelo, la más sonada en el último Doctor Music en Asturias. El único que se quedó a verlo fue nuestro señor fotógrafo, a quien para nuestra sorpresa, le gustó el concierto. Según él, Beck se ha puesto más serio (sea lo que sea lo que eso significa) y presentó un concierto de lo más decente. Trajecito de luces incluido.

A los JJ72 los habíamos oído algo, no demasiado, pero el suyo fue un estupendo concierto para cerrar la noche del sábado. Su último disco “I To Sky” suena bastante bien, y lo que es mejor aún, la asombrosa aunque por momentos cargante voz de Mark Greaney brilló aún con más fuerza en la calurosa noche del sábado. Potente forma de acabarla jornada. Algunos por supuesto la continuaron, pero ese es otro cantar.

DOMINGO 10 Agosto

El inevitable agotamiento del domingo provocó que no llegáramos al concierto de Caléxico. Imperdonable pérdida de uno de los grupos que más nos apetecía ver. Los comentarios que oímos después durante Sexy Sadie fueron, como no podía ser de otra forma, que el concierto había sido uno de los mejores del festival, por lo que algunos aún nos estamos tirando de los pelos.

Hoggboy abría los conciertos del Escenario Verde la jornada del domingo. Sólo un álbum de estos jóvenes ingleses, "Or 8?", pero suficiente para demostrar las inmensas posibilidades de la banda como nos dejaron bien clarito desde que pisaron el escenario. Contundentes se mostraron Hogg y compañía con sus guitarras distorsionadas y sus chupas de cuero, pose de estrellas del rock y muchas ganas de comerse el mundo. Especialmente bien sonaron "Left and Right", "Urgh!!!" o "Call Me Suck" esa tarde en Benicàssim ante un público que disfrutó sobremanera de uno de los conciertos "diferentes" del FIB 2003.

Al entrar la noche del domingo, en el escenario principal aparecieron Sexy Sadie. Citando a más de uno (saludos al compañero de La Voz de Galicia) “son el mejor grupo indie nacional, con nada que envidiar a ningún grupo británico y están cumpliendo con creces en el escenario principal”. Quizás esta frase resuma su actuación. Dieron un concierto espléndido, alternando sus grandes éxitos de siempre y los temas nuevos del “Lost & Found”. Sonaron perfectos e impolutos, como una banda de extrema pulcritud, fría por momentos, en la que destaca la enorme expresividad de su cantante y su impagable y cálida voz. Belleza y rotundidad, buena mezcla, de ahí que lo hagan tan bien y gusten tanto. Y a buen entendedor, pocas palabras bastan.

El concierto de Múm era otro de los platos fuertes de este FIB, al menos para nosotros; la escuela islandesa es realmente increíble, algo especial debe haber en ese pequeño país. Si es siempre una pérdida de tiempo clasificar a los grupos, con los Múm lo es mucho más. En Benicàssim se presentaban con su fantástico último trabajo "Finally We Are No One" bajo el brazo, aunque también hubo tiempo para el anterior y primer álbum “Yesterday Was Dramatic-Today Is Ok”, con su arsenal de instrumentos y recreando esas atmósferas inconfundibles que te transportan donde ellos quieran. Con propuestas como la de Múm la escena electrónica se revaloriza y explora nuevos y sorprendentes caminos. Las interpretaciones de "Now There's That Fear Again", "We Have A Map Of The Piano" o "Green Grass Of Tunnel" resultaron brillantes y estremecedoras, con la cantante agradeciéndonos dulcemente nuestros aplausos flexionando las rodillas y agachando la cabeza. Y como remate final y en claro contraste con lo apacible que había resultado el concierto, reventaron contra el suelo uno de sus portátiles, ahí queda eso.

Todavía sigo dándole vueltas al concierto de los americanos Suicide en el Fib Club, me temo que soy demasiado clásico (o no) y no supe captar la esencia de su propuesta. Uno dando berridos y el otro aporreando un teclado. Hace veinticinco años debieron ser la hostia, los más transgresores entre los transgresores. La rueda de prensa ya resultó algo esperpéntica, me temo que Martin Rev y Alan Vega han sido así toda la vida. Un respeto.

Por causa de Mum y de Suicide, nos perdimos tanto a Super Furry Animals como a Suede. Pero no nos arrepentimos en absoluto (aunque algunos de los incondicionales del festival nos llamen blasfemos).

¡Cómo nos gustó a todos el concierto de Moby!, ¿eh? Para la mayoría, lo mejor del FIB 2003 junto con Placebo. Desde que este simpático americano publicara el genial "Play" han pasado 4 años y le hemos escuchado por todas partes, y quiero decir por todas partes. "18" ha supuesto una agradable continuación que deja a Moby en una posición privilegiada, sobre todo después de los baños de multitudes que se ha dado este verano. Y es que en directo la cosa gana muchísimo y para un festival tipo FIB con un gran escenario resulta pero que muy convincente. Richard Melville Hall está en su mejor momento después de no pocas penurias, él lo sabe y por supuesto se aprovecha.

Tirando de su correcto castellano nos deleitó con algún que otro comentario sobre su persona y su presidente ("estúpidos americanos", dijo) y nos regaló una frase para la posteridad: "en España hace mucho caliente". No lo sabes tú bien. Tirando casi exclusivamente de temas del "Play" y del "18", normal, y acompañado por una cantante "sexy", bajo (también sexy), batería y DJ, este chico nos ofreció un magnífico colofón para el FIB 2003 y nos lo pasamos todos mejor que bien. ¿Tú no?

Aunque el cierre del Escenario Verde lo puso Goldfrapp que presentaba su último trabajo "Black Cherry" con la enigmática Alison Goldfrapp a la cabeza. Sonidos electrónicos que envuelven la voz de esta mujer, ¿o es al revés? Bueno, da igual. Temas como "Crystalline Green", "Train" o "Strict Machine" sonaron elegantes y misteriosos mientras nuestras mentes viajaban ya a la próxima edición del FIB, nada menos que el X Festival Internacional de Benicàssim. Vete preparando.

Y eso fue todo lo que nosotros vivimos de este amplio aunque poco ecléctico festival, único y en el que no puedes sorprenderte de ver a una persona a media tarde y de nuevo por la noche con una ropa distinta. Y es que el glamour, en el FIB, no lo aportan solo los artistas.

 

 

 

 

Budapest

 

 

 

 

 

 

 

 

Beth Orton

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Moloko

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beth Gibbons

 

 

 

 

 

 

Jet Lag

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

The Jeevas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Travis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Beck

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexy Sadie

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Moby

 

 

Goldfrapp

www.fiberfib.com

Texto: J.Javier Peña y Ruth Bautista

Fotos Benicassim 2003: Juan Aguado