FIBSTART
(Jueves 7 de Agosto)
Por primera vez en su historia,
los conciertos del FIB abandonaban
completamente el Velódromo
de Benicàssim La fiesta
previa al FIB, el Fibstart,
que se venía celebrando
en el velódromo se
ha trasladado al recinto del
festival, así que la
vetusta instalación
ha quedado para albergar otros
eventos como el partido de
fútbol entre prensa
y artistas. El Fibstart va
camino de ser directamente
el primer día del FIB,
convirtiéndolo en un
festival de cuatro jornadas
al estilo de algún
otro gran festival europeo.
Si no lo es ya, es por la
simple de razón de
que el abono no cubría
la entrada al Fibstart, una
jugada de la organización
que a más de uno no
gustó nada, y es que
el precio del abono bien podría
haber incluido el pase al
Fibstart. De cualquier modo,
la carpa del escenario Fiberfib.Com/Motorola
presentaba un muy buen aspecto
la noche del Jueves 7 de Agosto.
Aldo Linares fue, como ya
es costumbre, el encargado
de pinchar la primera canción
del FIB y tras él pasaron
por el escenario La Costa
Brava, El Columpio Asesino,
The Sunday Drivers, Calc y,
por fin, Deluxe.
Ya quedan pocos por descubrir
a Xoel López y su banda
y por supuesto los fibers
no son ninguno esos pocos,
así que el concierto
fue una de esas fiestas donde
la comunión entre músicos
y artistas es total y el que
es actualmente uno de los
mejores grupos de pop nacional
cosechó otro éxito
de los que acostumbra. Lástima
haber llegado casi al final
del concierto (el tema de
las acreditaciones sigue requiriendo
su tiempo), aunque si pudimos
disfrutar de alguno de los
grandes hits de la banda como
"I see you in London"
y "Qué no".
Ovación de las buenas
y a esperar a Budapest.
La banda que lidera John
Garrison fue una de las sorpresas
del FIB y su pop melancólico
grandilocuente sonó
mejor que bien en el Fibstart.
Los británicos venían
con ganas de agradar y hasta
se curraron una chuleta con
frases en español para
"aproximarse" al
público. Alguno de
los temas de lo que va a ser
su próximo álbum
se alternaron con los del
celebrado "Too blind
too hear" como el single
"Is this the best it
gets" que abrió
el recital y al que siguieron
otros como " Life gets
in the way", "Time"
o "Censored memories".
Unos arreglos muy trabajados
y la potente voz de Mr. Garrison
dan el toque personal a esta
banda que seguro volveremos
a ver por el FIB.
Pernice Brothers, Michael
Mayer y Christian Vogel completaban
el cartel del Fibstart pero
todavía quedaba mucho
FIB por delante.
EL
FESTIVAL:
VIERNES
8 de Agosto.
El viernes fue uno de los
mejores días del festival.
Empezamos la tarde con todo
el calor del escenario Motorola
(uno de los que mejores momentos
nos ha dado) con Beth Orton.
Como llegamos apretados de
tiempo, no pudimos ver a Bondage,
quienes fueron los encargados
de abrir este escenario, pero
seguro que pronto tendremos
otra oportunidad, ya que son
previsibles conciertos de
presentación de su
segundo álbum, “Living
Jelly Moves”. La primera
de las Beth que veríamos
esa tarde, no podría
haberlo hecho mejor. Su magnífica
voz, esa voz tan personal
cuyo timbre hace que parezca
que te está contando
algo personalmente más
que cantándote, brillaba
de manera espectacular. Vestida
para la ocasión de
la forma más adecuada:
nada de ropa glamourosa, ni
de estrellita, sino todo lo
contrario, es decir, como
para pasar el calor reinante
de la manera más acertada
posible; y feliz y muy contenta,
a pesar de ser las 6 de la
tarde y de tener tan solo
40 minutos para deleitarnos
(seis canciones, seis). Corto,
como es lógico se nos
hizo el concierto, nos dejó
con la miel en los labios
y se acabó cuando mejor
lo estábamos pasando.
Una verdadera pena esto de
traer hasta Benicassim a una
artista que llevamos persiguiendo
durante años, para
luego no permitirle más
que seis canciones. Pero bueno,
nos conformamos con oírla
y reírnos con ella
cada vez que tras terminar
una canción gritaba
como una desesperada “GRACIAS”.
A ti.
Hubiera sido de nuestro agrado
presenciar el concierto de
The Delgados pero por cuestiones
de logística la cosa
quedó para mejor ocasión.
Los que estuvieron presentes
bajo la carpa del Fiberfib.com
apuntan que la presentación
que ofrecieron estos escoceses
de su último trabajo
"Hate" resultó
más que satisfactoria.
Igual nos pasó con
Manta Ray y The Postal Service,
aunque a estos últimos
ya los habíamos visto
en la fiesta de presentación
del FIB allá por el
mes de Junio.
Badly Drawn Boy fue otra
de nuestras primeras bajas
en el festival. No le vimos
en esta ocasión, aunque
la impresión que nos
dio cuando le vimos hace un
año es de sorpresa,
pues es increíble que
haya llegado tan alto lo que
a muchos le parece un artista
que podrías encontrarte
en el metro de tu ciudad.
Y es que así suena
él en directo, simple
con su guitarra, extremadamente
delicado e inconsciente de
la asombrosa cantidad de público
que tiene a sus pies. Otra
vez será Damon.
Swayzak es uno de esos grupos
que se dedican a hacer música
electrónica en su versión
más radical, es decir,
ni un solo instrumento sobre
el escenario, sólo
sus maquinitas. James Taylor
y David Brown hicieron recordar
a más de uno a los
inevitables Chemical Brothers,
extrañamente ausentes
de la edición del FIB
de este año... Los
Swayzak nos ofrecieron un
set de lo más sugerente
tocando todos los estilos
que practican y con un público
dejándose llevar por
los irresistibles beats.
Uno de los grandes señores
del pop inglés, y sus
Echo & The Bunnymen, estaba
sobre el escenario, mientras
agolpado a sus pies se encontraba
un buen puñado de fans.
Lo que esto viene a decir
es que en el asfalto frente
al escenario principal la
media de edad había
subido considerablemente,
había algo menos de
gente de lo habitual y los
presentes se lo estaban pasando
en grande canturreando los
viejos estribillos al ritmo
que marcaba el maestro de
ceremonias, Mr. Ian McCulloch,
o como alguno le llamaba,
“El Abuelo”. Como
él mismo, el concierto
resultó ser algo seco,
muy sobrio y algo extraviado.
Con homenaje incluido al colega
Lou Reed (muy propio) con
“Walk on the wild side”
y temas ganadores como “Lips
like sugar”. A los más
jóvenes, eso sí,
los dejó bastante indiferentes,
y es que por mucho que los
reivindiquen gente como Coldplay,
los Echo han perdido gancho
en los tiempos que corren.
Por otra parte, vinieron a
cubrir perfectamente su papel
en el cartel, como ya lo hiciera
el año pasado Paul
Weller.
Lástima que el concierto
de Moloko coincidiera casi
en su totalidad con el de
Placebo. Esto unido a la demostrada
escasa profesionalidad de
este redactor (lo ponía
en la acreditación)
provocó que sólo
presenciáramos la primera
parte de su actuación.
Roisin Murphy se mostró
radiante sobre el escenario
con sus contoneos y su magnífica
voz empezando con el "Familiar
Feelings" del reciente
álbum "Statues".
El público respondió
desde el primer momento y
la cosa prometía pero...
muchos queríamos ver
a Placebo.
El concierto de Placebo fue
según uno de cada tres
encuestados el mejor concierto
del FIB 2003. Para los otros
dos se quedó en el
segundo lugar tras el de Moby,
que ganó por mayoría
absoluta. Sorprendente, cierto,
pues ninguno de nosotros hubiéramos
apostado tan alto por ninguno
de los dos. Pero es que cuando
se sale al escenario a romper,
siempre se gana. Eso es lo
que hicieron los chicos de
Brian Molko. Impresionantes,
sudorosos y bestiales. Menuda
energía, menuda aceleración
y sobre todo menuda actitud.
El bajista, sin lugar a dudas,
se llevó el premio
al artista más glitzy,
más glamuroso y más
posturitas del festival. El
sonido, como el de prácticamente
todos los conciertos, fue
impecable (felicitaciones
a la organización técnica),
el juego de luces, aunque
a los lados del escenario
no se podía apreciar,
plausible y el set list lo
mejor. Y es que fue lo más
destacado y lo que comentábamos
al final: “joder es
que todas las canciones están
de puta madre”. Pues
eso, que han evolucionado
para bien, pues hace dos años
los vimos en otro festival
y ni siquiera consiguieron
que nos levantáramos
del suelo. En esta ocasión
era de noche en lugar de media
tarde y eso seguro que para
Placebo es vital para poder
desarrollar en su máximo
esplendor todos sus encantos.
Teníamos la impresión
previa de que el concierto
de Blur no iba a ser de los
que más nos iban a
gustar del FIB 2003, y no
íbamos desencaminados.
Está claro que Damon
Albarn es toda una estrellita
del pop y domina el arte de
subirse al escenario ante
miles de fans pero nos dio
la impresión de que
los Blur andan un poco perdidos
buscando su identidad actual,
como lo demuestra el ir acompañados
de un coro casi Godspell y
llevar dos baterías.
Evidentemente el público
esperaba los clásicos
como "Girls and boys"
o "Song 2" donde
se lo pasó todo el
mundo como enanos pero la
cosa se diluía bastante
con los temas del reciente
"Think Tank". Siempre
es complicado el paso hacia
la madurez, ya lo decía
Julio Iglesias, sobre todo
si amenaza bajón de
popularidad y, claro está,
de ingresos. Pero estos chicos
pueden, ¿verdad Damon?
No parecía muy adecuada
la elección del escenario
grande y las tres de la madrugada
para la presentación
del introspectivo "Out
of season" de esa extraña
pareja que forman Beth Gibbons
& Rustin' Man (Paul Webb),
y es que viniendo de dos pedazos
de bandas como Portishead
y Talk Talk su "relación"
tenía que dar frutos
tan increíbles por
lo menos como este. Acompañados
de un buen puñado de
músicos, la Gibbons
y Mr. Webb se encontraron
con un público que
tras escuchar a Placebo y
Blur no parecieron darse cuenta
que habíamos cambiado
radicalmete de registro y
ahora se requería cierto
recogimiento y claro, no estaban
por la labor de disfrutar
del concierto y de dejar hacerlo
a los demás. Seguro
que era gente muy culta pero
educación poca, se
podían haber ido a
contarse su vida y a dar el
coñazo a alguna de
las múltiples barras
del recinto. Bueno, cambiando
varias veces de lugar para
evitar a estos simpáticos
fibers, alucinamos con esta
gran dama de la música
que es Beth Gibbons y presenciamos
uno de los conciertos inolvidables
de este FIB. Con su vaso,
su cigarro y su aspecto demacrado
nos regaló un pedacito
de su alma en cada una de
sus interpretaciones y nosotros
lo recibimos con la piel de
gallina. "Mysteries",
"Tom the model",
"Show"... "Funny
time of year"... Arrancando
cada nota de lo más
profundo, esta atormentada
mujer nos demostró
que todavía le queda
mucho por darnos, terminando
su concierto bajando del escenario
para firmar autógrafos
y recoger el cariño
de su público. Gracias,
Beth.
SÁBADO
9 de agosto
A media tarde del sábado,
y para comenzar nos fuimos
al escenario Motorola para
ver a Jet Lag. Aunque llegábamos
tarde, la caída del
cartel de The Thrills, que
actuaban tras ellos, nos permitió
disfrutar del concierto al
completo ya que retrasaron
su aparición. No hay
mal que por bien no venga,
si ya lo dicen las abuelas.
Pero bueno, llegamos a Jet
Lag y allí nos juntamos
con un buen puñado
de gente, prácticamente
la misma que el día
anterior con Beth Orton, y
los Jet Lag lograron hacerse
con todos nosotros, incluidos
los guiris que teníamos
alrededor, que con toda probabilidad
no los habían oído
nunca antes. El concierto
estuvo muy animado. Como decíamos
antes, cuando el artista se
lo está pasando bien,
esto se contagia al público.
Y Jet Lag se lo estaba pasando
más que en grande.
Se nota que conocen el Benicàssim
como público y como
tal lo respetan. Es un honor
estar en él y formar
parte de su cartel (también
es un honor para el festival
tenerlos a ellos, como a todos
los artistas que componen
el cartel). Desgranaron su
segundo y último álbum,
“Beautiful Scars”,
hasta con ferocidad. Sonaron
sus ya clásicas canciones
y un par de ellas del álbum
debút, “Amplifier”.
Los vimos mucho más
cañeros de lo habitual,
más enérgicos.
Bien hecho chicos. Seguro
que el año que viene
se cumplen sus expectativas
y los volvemos a ver, quizás
en mejor horario/escenario.
Ya teníamos ganas
de ver a Camera Obscura en
directo después del
fallido intento del pasado
otoño. Presentaban
canciones de su próximo
álbum "Underachievers
Try Harder" por supuesto
con repaso del anterior "Biggest
Bluest Hi-Fi" y la verdad
es que no tuvieron suerte
ni con el sonido ni con el
horario. El pop algo cándido
de estos escoceses resultó
demasiado tranquilo para esas
horas todavía tempranas
de la tarde y a más
de uno se le cerraban los
ojos. El caso es que a Tracy-Anne
Campbell y compañía
les costó mucho perder
el rictus de seriedad y no
lograron transmitir al público
todo lo que les presuponíamos,
aunque oficio no les falta
y temas como "Happy New
Year", "Eighties
Fan", "I Don't Do
Crowds" o "The Sun
On His Back" bien merecen
nuevas oportunidades.
Los daneses The Raveonettes
se han pasado todo el verano
de festival en festival y
en el FIB estuvieron a la
altura de lo esperado. Su
rock'n'roll incandescente
en claro contraste con la
mayoría de la programación
del FIB provocó apreturas
en el escenario Fiberfib.com
que se quedó pequeño
para la ocasión. A
toda velocidad interpretaron
temas como "Attack of
the Ghost Riders", "Chains"
o "Beat City" en
un concierto que pasó
tan rápido como sus
discos.
El rock y el look setentero
hicieron su aparición
cuando la noche ya había
caído. Las raíces
americanas arraigaban entre
un medio, pero muy animado,
aforo. Allí estaban
la voz roquera y las potentes
y definidas guitarras de The
Jeevas para animar el cotarro
en lo que seguramente a su
parecer era un festival algo
flojito de caña. Sonaron
versiones de Kula Shaker,
para no defraudar a nadie
del variado público,
e incluso una dedicación
“How much do you suck?”
al florido actual presidente
americano. Estuvieron simpáticos
y gustaron bastante. Y siempre
es de agradecer acabar un
concierto dando botes. Eso
es que te lo estás
pasando bien. Y eso es lo
que hacía el público.
Algunos no terminamos de
entrar en el concierto de
The Coral, bueno, ni empezamos.
Con lo que nos quedaba por
delante era buen momento para
el relax aunque esa idea no
fue sólo nuestra, el
concierto de estos jóvenes
británicos que presentaban
su primer largo con igual
título que la banda
pasó bastante desapercibido
llamando más la atención
por su vestuario (chandal
de Naranjito incluido) que
por otra cosa.
Y llegó uno de los
momentos más esperados
del FIB 2003: Death In Vegas
en el Escenario Motorola.
La carpa a reventar y expectación
máxima. Si has escuchado
su último trabajo,
"Scorpio Rising",
habrás comprobado como
estos británicos pasan
del pop al rock siempre electrónicos
y con multitud de colaboraciones,
así que todos teníamos
gran curiosidad por ver que
set nos presentaban en el
FIB Richard Fearless y compañía.
El espectáculo empezó
con "Leather" y
"Girls", con tres
guitarras sobre el escenario
y un batería de esos
que le meten mucha caña,
así que te podrás
imaginar que el concierto
discurrió por el lado
más salvaje de los
Death In Vegas, sin cantantes
y con la tensión in
crescendo según avanzaba
el concierto, sabiendo los
que estábamos allí
presentes que algo más
gordo iba a venir. Hasta que
todo se desbordó finalmente
con la aparición de
la andrógina Nicola
Kuperus para el "Hands
Around My Throat" y el
público entró
en éxtasis definitivamente.
Sin duda uno de los puntos
culminantes del FIB 2003.
Y mientras todo esto ocurría,
al escenario principal volvían
a subirse unos escoceses.
La verdad es que los Travis
parecían bastante perdidos
en la noche valenciana. Por
favor, mirad las fotos que
lo entenderéis fácilmente.
¿Cómo es posible
que nadie les explicara el
calor que hace en agosto al
sur de los Pirineos? ¿Quizás
era un acto de masoquismo
o quizás de sacrificio
hacia su público? Dios
santo, ¡cómo
podía ir con doble
camiseta (¡la interior
de manga larga!), gorra, vaqueros
y botas de invierno! Je je,
bueno, dejémoslo en
que el chico es escocés
y para más inri un
feliz de la vida. No había
más que verle, allí,
tocando y cantando sus bellísimas
canciones con su delicada
voz y agradeciéndonos
todo el tiempo estar allí
para escucharle. Sonaron muchos
de sus éxitos (“Driftwood”,
“Sing”, ...),
pero lo que hizo peculiar
su concierto fue que lo convirtieron
más en una presentación
de su próximo álbum
(seguramente a puntito de
salir del horno). Presentaron
cuatro o cinco canciones nuevas,
abriendo con “The Beautiful
Occupation”, que todos
podemos imaginar sobre qué
trata y cerrando la presentación,
e imperdonablemente el concierto,
con “Peace The Fuck
Out”. Como veis, los
Travis han dado un gran cambio
en sus temáticas y
también en su sonido.
Cada vez que tocaban un tema
nuevo, una fiereza animal
se apoderaba de las guitarras
y las voces que hacía
que nos planteáramos
si el calor les estaba afectando
demasiado a los dulces chicos.
Pues sí, más
de uno se llevará un
disgusto con el nuevo camino
tomado, pero otros muchos
se lo agradeceremos. Eso sí,
por favor, que consigan a
alguien que les informe del
tiempo en la zona en la que
van a tocar o un día
de estos les da una lipotimia.
Y sin apenas tiempo de recuperarnos,
subieron al Escenario Motorola
Groove Armada, y nosotros
aprovechando el subidón
nos lo pasamos en grande en
uno de los conciertos más
divertidos del FIB 2003, que
de eso se trata, ¿no?
Andy Cato y Tom Findlay acompañados
de una nutrida banda con un
par de cantantes (espectacular
ella, frenético él)
que se alternaban sobre el
escenario según las
necesidades; que ya sabes
que esta gente pasa del funk
al rap y a lo que haga falta
en un momentito; nos ofrecieron
un repaso por su discografía
con especial énfasis
en los temas de sus dos últimos
trabajos "Goodbye Country
(Hello Nightclub)" y
"Lovebox", eso sí,
sin dejarnos parar de bailar
ni un instante... ¡Un
poco de agua, por favor!
A Beck hace tiempo que le
perdimos el respeto, tras
varias tomaduras de pelo,
la más sonada en el
último Doctor Music
en Asturias. El único
que se quedó a verlo
fue nuestro señor fotógrafo,
a quien para nuestra sorpresa,
le gustó el concierto.
Según él, Beck
se ha puesto más serio
(sea lo que sea lo que eso
significa) y presentó
un concierto de lo más
decente. Trajecito de luces
incluido.
A los JJ72 los habíamos
oído algo, no demasiado,
pero el suyo fue un estupendo
concierto para cerrar la noche
del sábado. Su último
disco “I To Sky”
suena bastante bien, y lo
que es mejor aún, la
asombrosa aunque por momentos
cargante voz de Mark Greaney
brilló aún con
más fuerza en la calurosa
noche del sábado. Potente
forma de acabarla jornada.
Algunos por supuesto la continuaron,
pero ese es otro cantar.
DOMINGO
10 Agosto
El inevitable agotamiento
del domingo provocó
que no llegáramos al
concierto de Caléxico.
Imperdonable pérdida
de uno de los grupos que más
nos apetecía ver. Los
comentarios que oímos
después durante Sexy
Sadie fueron, como no podía
ser de otra forma, que el
concierto había sido
uno de los mejores del festival,
por lo que algunos aún
nos estamos tirando de los
pelos.
Hoggboy abría los
conciertos del Escenario Verde
la jornada del domingo. Sólo
un álbum de estos jóvenes
ingleses, "Or 8?",
pero suficiente para demostrar
las inmensas posibilidades
de la banda como nos dejaron
bien clarito desde que pisaron
el escenario. Contundentes
se mostraron Hogg y compañía
con sus guitarras distorsionadas
y sus chupas de cuero, pose
de estrellas del rock y muchas
ganas de comerse el mundo.
Especialmente bien sonaron
"Left and Right",
"Urgh!!!" o "Call
Me Suck" esa tarde en
Benicàssim ante un
público que disfrutó
sobremanera de uno de los
conciertos "diferentes"
del FIB 2003.
Al entrar la noche del domingo,
en el escenario principal
aparecieron Sexy Sadie. Citando
a más de uno (saludos
al compañero de La
Voz de Galicia) “son
el mejor grupo indie nacional,
con nada que envidiar a ningún
grupo británico y están
cumpliendo con creces en el
escenario principal”.
Quizás esta frase resuma
su actuación. Dieron
un concierto espléndido,
alternando sus grandes éxitos
de siempre y los temas nuevos
del “Lost & Found”.
Sonaron perfectos e impolutos,
como una banda de extrema
pulcritud, fría por
momentos, en la que destaca
la enorme expresividad de
su cantante y su impagable
y cálida voz. Belleza
y rotundidad, buena mezcla,
de ahí que lo hagan
tan bien y gusten tanto. Y
a buen entendedor, pocas palabras
bastan.
El concierto de Múm
era otro de los platos fuertes
de este FIB, al menos para
nosotros; la escuela islandesa
es realmente increíble,
algo especial debe haber en
ese pequeño país.
Si es siempre una pérdida
de tiempo clasificar a los
grupos, con los Múm
lo es mucho más. En
Benicàssim se presentaban
con su fantástico último
trabajo "Finally We Are
No One" bajo el brazo,
aunque también hubo
tiempo para el anterior y
primer álbum “Yesterday
Was Dramatic-Today Is Ok”,
con su arsenal de instrumentos
y recreando esas atmósferas
inconfundibles que te transportan
donde ellos quieran. Con propuestas
como la de Múm la escena
electrónica se revaloriza
y explora nuevos y sorprendentes
caminos. Las interpretaciones
de "Now There's That
Fear Again", "We
Have A Map Of The Piano"
o "Green Grass Of Tunnel"
resultaron brillantes y estremecedoras,
con la cantante agradeciéndonos
dulcemente nuestros aplausos
flexionando las rodillas y
agachando la cabeza. Y como
remate final y en claro contraste
con lo apacible que había
resultado el concierto, reventaron
contra el suelo uno de sus
portátiles, ahí
queda eso.
Todavía sigo dándole
vueltas al concierto de los
americanos Suicide en el Fib
Club, me temo que soy demasiado
clásico (o no) y no
supe captar la esencia de
su propuesta. Uno dando berridos
y el otro aporreando un teclado.
Hace veinticinco años
debieron ser la hostia, los
más transgresores entre
los transgresores. La rueda
de prensa ya resultó
algo esperpéntica,
me temo que Martin Rev y Alan
Vega han sido así toda
la vida. Un respeto.
Por causa de Mum y de Suicide,
nos perdimos tanto a Super
Furry Animals como a Suede.
Pero no nos arrepentimos en
absoluto (aunque algunos de
los incondicionales del festival
nos llamen blasfemos).
¡Cómo nos gustó
a todos el concierto de Moby!,
¿eh? Para la mayoría,
lo mejor del FIB 2003 junto
con Placebo. Desde que este
simpático americano
publicara el genial "Play"
han pasado 4 años y
le hemos escuchado por todas
partes, y quiero decir por
todas partes. "18"
ha supuesto una agradable
continuación que deja
a Moby en una posición
privilegiada, sobre todo después
de los baños de multitudes
que se ha dado este verano.
Y es que en directo la cosa
gana muchísimo y para
un festival tipo FIB con un
gran escenario resulta pero
que muy convincente. Richard
Melville Hall está
en su mejor momento después
de no pocas penurias, él
lo sabe y por supuesto se
aprovecha.
Tirando de su correcto castellano
nos deleitó con algún
que otro comentario sobre
su persona y su presidente
("estúpidos americanos",
dijo) y nos regaló
una frase para la posteridad:
"en España hace
mucho caliente". No lo
sabes tú bien. Tirando
casi exclusivamente de temas
del "Play" y del
"18", normal, y
acompañado por una
cantante "sexy",
bajo (también sexy),
batería y DJ, este
chico nos ofreció un
magnífico colofón
para el FIB 2003 y nos lo
pasamos todos mejor que bien.
¿Tú no?
Aunque el cierre del Escenario
Verde lo puso Goldfrapp que
presentaba su último
trabajo "Black Cherry"
con la enigmática Alison
Goldfrapp a la cabeza. Sonidos
electrónicos que envuelven
la voz de esta mujer, ¿o
es al revés? Bueno,
da igual. Temas como "Crystalline
Green", "Train"
o "Strict Machine"
sonaron elegantes y misteriosos
mientras nuestras mentes viajaban
ya a la próxima edición
del FIB, nada menos que el
X Festival Internacional de
Benicàssim. Vete preparando.
Y eso fue todo lo que nosotros
vivimos de este amplio aunque
poco ecléctico festival,
único y en el que no
puedes sorprenderte de ver
a una persona a media tarde
y de nuevo por la noche con
una ropa distinta. Y es que
el glamour, en el FIB, no
lo aportan solo los artistas.