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Santo Tomás,
una y no más. Esto fue
lo que pensé cuando salí
de la sala La Riviera hace dos
años tras asistir a la
presentación para el
público madrileño
de "Come Clarity".
Pero como el hombre es el único
animal que tropieza dos veces
en la misma piedra (o tres,
o cuatro, o…) aquí
estaba de nuevo dispuesto a
ver a nuestros queridos In F(l)ames
En esta ocasión
las bandas que les acompañaban
no tenían tanto renombre
como en giras pretéritas
(recordemos que han compartido
escenario con bandas como Soilwork,
Sentenced o esa especie de broma
que es Sepultura sin los hermanos
Cavalera) si no que daban cancha
a bandas emergentes como los
suecos Sonic Syndicate y los
franceses Gojira.
Normalmente
suelo echar un vistazo al set
list de otros conciertos de
la gira para hacerme idea de
por dónde van a ir los
tiros pero, esta vez, decidí
no hacerlo para enfrentarme
lo menos prejuiciado posible
a la descarga de In Flames,
aunque uno no es tonto y sabe
que no debe esperar nada de
sus primeras obras y si mucho
de sus últimos trabajos.
Eso sí, suelen guardarse
un as en la manga y obsequiarnos
con algún tema poco interpretado
o más desconocido para
la masa por lo que mirar el
set list estropearía
la "sorpresa", en
caso de haberla.
Cuando accedí,
la sala estaba poco poblada
pero claro, un día de
diario y a las ocho menos cuarto,
no esperaba otra cosa. Con puntualidad
sobre el horario previsto salieron
a escena los chavalitos (por
su edad) de Sonic Syndicate,
y lo hicieron "a por todas"
La verdad es que la campaña
de marketing que está
haciendo con ellos su discográfica
es asombrosa, porque están
hasta en la sopa. Esto ya me
hacía desconfiar de lo
que me iba a encontrar porque,
si bien el apoyo de la compañía
es fundamental para el éxito
de un grupo, me da la impresión
de que el bombardeo masivo de
publicidad va encaminado a "captar"
a un determinado público
seguidor de los sonidos más
de moda en la actualidad.
Efectivamente,
el grupo se mueve en los parámetros
del deathcore, metalcore o como
quieran llamarlo. Estilo que
está sobresaturadísimo
en mi opinión. Comenzaron
con "Aftermath" de
su penúltima obra "Only
Inhuman" con un sonido
nefasto. Esto suele ser habitual
en los compases iniciales pero
el problema viene cuando no
mejora con el transcurso de
los temas. Este hecho dio al
traste con cualquier opción
de que el concierto fuera bueno
a pesar de las ganas que le
puso el grupo, todo el rato
moviéndose por el escenario
y animando al público
que, poco a poco, iba llenando
el recinto.
Sus dos vocalistas
arengaban a las masas y se movían
frenéticamente por las
tablas mientras que los guitarras,
Roger y Robin, y la bajista
Karin (de la que estaban muy
pendiente los individuos de
las primeras filas) no paraban
de intercambiarse sus posiciones.
Especial mención a la
forma tan "gallinácea"
de moverse de uno de los vocalistas,
Richard Sjunnesson, que parecía
que estuviera picando granos
de maíz en vez de hacer
headbanging.
Me sorprendió
que el repertorio se centrara
en "Only Inhuman"
del que desgranaron, si no me
equivoco, hasta cinco temas
como "Flashback",
"Denied", "Psychic
Suicide" o "Blue Eyed
Friend" con la que se despidieron.
Del resto de sus trabajos tan
sólo un tema de cada.
"Jailbreak" de su
debut "Eden Fire",
y "Jack of Diamonds"
de su última entrega
"Love and Others Disasters".
Ignoro si
consiguieron algún fan
entre los presentes que desconocían
su existencia pero a mí,
desde luego, no me ganaron para
la causa. Para terminar una
reflexión. ¿Alguien
sabe porque en la inmensa mayoría
de los grupos con instrumentista
femenina, esta toca el bajo?
Si bien no
creo que ninguno de los presentes
estuviera en el concierto para
ver exclusivamente a Sonic Syndicate,
sí que me encontré
a unos cuantos conocidos que
habían pagado la entrada
para ver por primera vez en
la capital al grupo de los hermanos
Duplantier. Gojira.
Tenía
bastante curiosidad por verles
en directo y comprobar cómo
funcionan sus temas lentos y
pesados. No creo que el cartel
fuera el apropiado para ellos
porque los nuevos seguidores
de In Flames seguro que son
más del palo de Sonic
Syndicate que del de Gojira,
como pude apreciar por los comentarios
y los "caretos" de
la gente de mi alrededor. Sea
como fuere, "Oroborus",
tema que abre su última
entrega "The Way of All
Flesh", inició su
descarga. El sonido era algo
deficiente (aunque no tanto
como en sus predecesores) y
fue mejorando según avanzaba
la actuación hasta poder
calificarlo como aceptable.
Durante los casi cincuenta minutos
que estuvieron en escena nos
"machacaron" con sus
temas largos y densos, algo
que a más de uno se le
hizo cuesta arriba según
pasaban los minutos y es que
su música no es apta
para todos los públicos.
Hicieron un
repaso de su discografía
centrándose especialmente
en sus dos últimas obras.
Así "Backbone"
y "Flying Whales"de
su anterior disco caldearon
algo más el ambiente
mientras que con "Clone"
retrocedieron hasta su disco
debut "Terra Incognita"
para regocijo de los más
fanáticos del combo francés.
De este modo, mientras cuatro
gatos se destrozaban las cervicales
a ritmo de Death Metal, el resto
de los presentes miraban con
cara de "a ver cuando se
acaba esto". Joe hizo una
breve presentación en
la que comentó que era
su primera visita a Madrid y
que éramos casi vecinos,
ya que son de Bayona. Curioso
que, estando tan cerca, no hubieran
estado antes en Madrid pero
esto es pasado porque aquí
estaban dispuestos a desquitarse.
"Toxic Garbage Island"
y ese trallazo titulado "Vacuity"
cerraron la presentación
de su último disco mientras
que, tras un solo de batería
de Mario, "The Heaviest
Matter of the Universe"
dio por concluido su concierto
para el alivio de muchos y la
desesperación de unos
pocos.
Un grupo muy
a tener en cuenta tanto por
la calidad de sus discos como
por su arrollador directo. Lástima
que no fuera el mejor de los
públicos para ellos porque,
en otras circunstancias, hubieran
salido vencedores de la velada.
Por fin había
llegado el momento que (casi)
todos los presentes esperaban.
In Flames.
Ha llovido mucho desde que cayera,
por casualidad, en mis manos
uno de los mejores discos del
estilo y, para mí, su
obra maestra, "The Jester
Race". El impacto fue tal,
que poco tarde en hacerme con
el resto de su discografía
y seguí cada uno de sus
nuevos trabajos comprobando
con tristeza como, poco a poco,
(y disco a disco) perdían
la esencia de su sonido. Tras
"Clayman" y la posterior
decepción en la gira
de presentación del mismo
(donde Dark Tranquillity se
los comieron con patatas) perdí
el interés por sus discos
aunque seguí acudiendo
a sus directos comprobando como
se convertían en un grupo
"grande" y marginaban
sus orígenes. Medio me
reenganché con "Come
Clarity" pero de vuelta
a las raíces, nada de
nada. Pura propaganda.
Tras una espera
bastante larga y tediosa por
fin aparecieron los otros suecos
del cartel para presentar "A
Sense of Purpose". Bueno,
aparecer, aparecer, no, porque
la primera visión que
tuvimos del grupo fueron sus
siluetas ya que un gran telón
blanco tapaba todo el escenario
mientras interpretaban "The
Chosen Pessimist". Arriesgado
pero claramente efectista el
inicio del show. La gente miraba
atentamente las siluetas del
grupo y explotó cuando
cayó el telón
e interpretaron "I´m
the Highway", también
de su última obra.
Si en su anterior
visita el sonido fue protagonista
por malo, en esta ocasión
también lo fue. Pero
por todo lo contrario porque
sonaron de forma espectacular
(y encima en La Riviera) exceptuando
algunos momentos puntuales al
inicio y en la mitad del show.
Como era de prever el repertorio
se centró claramente
en los últimos trabajos.
Lógico que presentaran
a conciencia "A Sense of
Purpose", pero quizás
algo excesivo que sonaran hasta
siete temas de él. Así,
"The Mirror´s Truth"
precedida por "Vanishing
Light" del "Come Clarity"
seguían enloqueciendo
al personal. Un juego de luces
muy cuidado y una pantalla en
la parte trasera del escenario
compuesta por infinidad de LEDS
que formaban palabras y figuras
(además del logo del
grupo cuando tocaba) completaban
una puesta en escena francamente
buena. Aunque a mí me
siga chocando tanta lucecita
para un grupo de Death Metal,
aunque sea melódico.
"Satellites&Astronauts",
"System" o la celebradísima
"Pinball Map" mantenían
la sala "paras arriba"
y tanto la gente como el grupo
parecían pasarlo en grande.
En esto que Anders Fridden,
que haciendo honor a la verdad
creo que ha sido la mejor vez
que le he visto a las voces,
nos dice aquello tan manido
de que van a tocar cosas muy
antiguas y que hace mucho tiempo
que no tocan y bla,bla,bla.
Cuál fue mi sorpresa
cuando dice que van a tocar
algo de "Whoracle"
y no es la que tocan siempre
(y para mí la peor de
este glorioso disco) "Episode
666" sino la brutal "The
Hive". Reconozco que me
dio un subidón importante,
aunque fui de los pocos a los
que les debió hacer ilusión
porque la respuesta nada tuvo
que ver con la de anteriores
temas. De cualquier modo disfruté
mucho y mis esperanzas de salir
contento del concierto se incrementaron.
Más
temas nuevos como "Delight&Angers"
o "Disconnected" dieron
paso a otro tema medio antiguo
como "Colony". No
es de mis favoritas pero tampoco
es la peor del disco homónimo.
Lástima que "Cloud
Connected" sí que
me parezca lo peor y es que
no puedo con "Reroute To
Remain" pero esto no tuvo
ni punto de comparación
con lo que iba a suceder a continuación.
Anders nos presenta el siguiente
tema diciendo que hace mucho
que no lo tocan y que pertenece
a "The Jester Race".
Descarté "Moonshield"
porque ya la tocaron la gira
pasada y me quedé de
piedra cuando empieza a sonar
"Dead God In Me".
¡Genial! Menuda alegría
me llevé. Pero la alegría
no duró mucho porque
en la parte más acojonante
de la canción, la cortan
y la empalman con "The
Jester Race" para colmo
sonando mal al principio la
guitarra de Jesper Stromblad.
La alegría se tornó
indignación cuando, no
contentos con mutilar un tema
increíble, mutilan el
segundo para, ATENCIÖN,
tocar el riff de "Behind
The Space" durante tres
segundos y acabar así
el medley. Yo, ya más
que indignado, estaba enfadado
y es que, por si alguien no
lo ha adivinado ya, no me gustan
este tipo de cosas nada y prefiero
mil veces un tema tocado en
su totalidad que retazos de
varios. En fin, esto era lo
que nos tenían preparado
para los "viejos fans".
Menuda decepción.
A mí
ya me daba igual lo que tocarán
porque estaba todo el pescado
vendido. Me fui para atrás
para ver el concierto más
tranquilo y sin empujones y
"disfrutar" de más
temas de su última etapa
como "My Sweet Shadow",
"Come Clarity" (esta
sí que me gusta algo
más), "The Quiet
Place" o las que cerraron
la extensa presentación
en sociedad de su última
obra que fueron "Move Through
Me" y "Alias".
Aquí de nuevo he de reconocer
cómo se metieron al público
en el bolsillo (a mi incluido)
porque Anders nos dijo que por
ser un buen público iban
a tocar "Only For The Weak"
que insistentemente pedía
la gente entre tema y tema y
que no estaba previsto en el
repertorio. Al César
lo que es del César y
este gesto me pareció
de lo mejor del concierto y
la gente lo disfrutó
a tope. Tocaba ya cerrar y para
los bises, que reclamaba la
gente con fervor, se dejaron
"Trigger" que es de
lo más potable de "Reroute
To Remain" y se despidieron
definitivamente con "Take
This Life" que debe haberse
convertido en su hit single
porque, aunque no está
mal, no creo que sea digna de
cerrar un concierto de hora
y cincuenta minutos con la cantidad
de temazos que tienen en su
haber y que quedaron en su debe.
Pero esto es lo que hay en 2008
y así hay que aceptarlo.
Objetivamente,
y olvidándome de ciertos
aspectos, el concierto fue muy
bueno. Buen sonido, muy buena
puesta en escena, un grupo entregado
y la duración más
que correcta para los tiempos
que corren donde que toquen
los grupos noventa minutos parece
un milagro. ¿El problema?
Mis gustos no van paralelos
a los del grupo y el set list
me pareció muy mejorable,
pero eso es mi problema, no
el del grupo ni el de sus "nuevos"
seguidores por lo que, si disfrutaste,
me alegro. Yo me temo que a
la sexta va a la vencida y la
próxima vez (salvo que
los teloneros me obliguen a
ir) me quedaré escuchando
el "Lunar Strain"
o el "Whoracle" en
mi casa.
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