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La noche del
pasado 9 de Febrero era la oportunidad
señalada en el calendario
como la ocasión para
cerrar un círculo respecto
a un grupo. Aunque quizá
sería mejor hablar de
un triángulo formado
por tres vértices: la
grata escucha de “Progreso”,
la oportunidad de conocer, más
a fondo, esa obra a través
del diálogo con sus autores
y lo que esa noche cerraría
la figura geométrica
en Ritmo y Compás: la
presentación formal de
ese trabajo en directo, el último
(y más importante) punto
que debe acompañar a
la publicación de todo
disco.
Después
de que la marcha de su baterista
pocas fechas antes de este día
impidiera a Síntesis
formar junto a Inordem los acompañantes
fueron Room. Este joven cuarteto
madrileño se movió
por terrenos que a nosotros
nos dejaron entrever influencias
desde el sonido escandinavo
hasta otras más clásicas
en torno a un metal rotundo
cantado en inglés de
voz agresiva y chillona. Aunque
se percibía algo de falta
de experiencia y todo el grupo,
exceptuando su cantante, se
mostró más bien
estático completaron
una aceptable actuación
que repercutió en una
buena acogida y en tiempo para
un nuevo tema, con llamativos
solos, después de haber
finalizado.
El comienzo
de Inordem ante un público
variado (tanto en edades como
gustos podría deducirse
según la apariencia)
fue atípico e invirtió
los roles asignados porque ellos
fueron los que aplaudieron a
quienes asistimos a contemplarlos.
Lo siguiente fue una inversión
más del supuesto orden
establecido que, a veces, parece
regir estas situaciones porque
“Desafío”
(que cierra “Progreso”)
fue la canción elegida
para comenzar enlazando con
“Mundo feliz”. Las
siguientes: “Hilos”
y “Caballo loco”
(junto a una breve presentación
antes de cada tema) y algunas
cosas ya fueron quedando claras
como que el grupo suena más
contundente y menos melódico
en directo, detalles que se
notan, sobre todo, en la voz
de Raúl Pérez,
más aguerrida.
Hubo también
referencias a “La Oruga”,
su primer disco, desde nuestro
punto de vista elegidas con
buen criterio, “Raquel”
fue la primera de ellas antes
de que llegara “Cada día
menos tiempo”, de la misma
forma, pudimos percibir que
gran parte de los asistentes
eran incondicionales por el
detalle de que empezaron a cantar
y corear la letra de “Raquel”
un poco antes y a la vez que
lo hacía el vocalista
(y guitarra) del grupo. Lo mismo
pasó en “Tanto
por decir”, cantada por
el público (previa petición
de ayuda en este caso), “Réplica”
y “Amo del mundo”
(de “La Oruga”)
fueron las siguientes antes
de que la primera versión
de la noche sirviera para resaltar
otra faceta que Inordem tienen
en directo como es mantener
un aire más urbano y
macarra, la elegida, y tocada
desvergonzadamente para corroborar
nuestra idea, fue “Problemas”
de Barricada. “Despiértame”
nos devolvió a los terrenos
más habituales de Inordem
antes de que “Progreso”
(donde el grupo fue presentado)
y “Mártir”
se unieran como dueto y otro
tema del primer disco para terminar
con “Salvaje” el
grueso de su directo.
Después
de una gran petición
de vuelta por parte de un público
entregado y de que alguno todavía
se emocionara más cuando
hubo un amago de tocar “The
Number of the Beast” llegó
el último tema correspondiente
a “La Oruga”, mediante
“Con dar un paso”
finalizaron la participación
de su primer trabajo dentro
del repertorio habiendo hecho
una adecuada elección
de los temas del mismo, puesto
que en cuanto a estilo eran
los más próximos
a cómo son Inordem en
la actualidad.
Otra nueva
versión volvió
a cerrar el recuerdo a bandas
con las que los madrileños
habrán crecido y, como
con “Problemas”,
señalar ese aire más
“tradicional” que
se desprende en algún
momento de su música
junto a lo gamberro y directo
(no sólo por los continuos
“cabrones”), “Resistiré”
de Barón Rojo, pero en
un formato belicoso, casi trash
y el fin con “Lejos”
(invirtiendo de nuevo el supuesto
orden que pudiera parecer que
rige, terminando con la canción
que abre el disco que presentaban).
A pesar de
que cuando terminó el
concierto había menos
gente, se notó el horario
del metro, al igual que algún
problema de sonido durante el
mismo, la cita de esa noche
debería comenzar a ser
un punto de inflexión
para el cuarteto merced a la
tremenda entrega recíproca
que pudo verse entre público
y banda además de las
cualidades que exhibieron en
el escenario.
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Inordem

Room

Inordem


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