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En Febrero,
este grupo de músicos
encabezados por el carismático
Manu Chao y su amigo Fermín
Muguruza, decidieron comenzar
un periplo por pequeñas
salas para ofrecer lo mejor
de su música en directo.
La gira se denominó Jalalai
Katumbi Express y fue un éxito
rotundo, de tal manera que los
llenos fueron continuos y miles
de personas se quedaron a la
puerta de escuchar este compendio
de ritmos comprometidos. Para
deshacer el agravio de los “sin
entrada”, se programó
este concierto en Vista Alegre,
con una capacidad de más
de 10.000 personas, que volvió
a mostrarse insuficiente ante
la legión de seguidores,
sobre todo del fundador de Mano
Negra.
A reventar
estaba la plaza de toros, y
mucha gente sin entrada se quedó
en las inmediaciones, intentando
ablandar a los caraduras de
la reventa que pedían
60 € por una entrada de
precio único a 19 €-.
El ambiente era inmejorable
y el foso de la cubierta era
una auténtica olla a
presión que convulsionaba
ante los primeros acordes de
La Primavera, Me Gustas o Desaparecido.
Manu abrió
fuego junto a Radio Bemba y
el primer hallazgo del concierto
fue un pedazo de guitarrista,
Gambeat, con unos arpegios imposibles
en posición vertical,
que se curró una variación
de auténtico delirio
sobre Desaparecido. Por ese
ratito solo, hubiera merecido
la pena el concierto.
Siguiendo esa
filosofía naturistica
y étnica, la puesta en
escena y juegos de luces no
ofrecían más complicaciones
que el continuo cambio de músicos
sobre el escenario, que por
otra parte discurrió
con celeridad y sin que el sonido
sufriera merma alguna. Manu
ejercía de hilo conductor
ante los grupos que se iban
alternando y que únicamente
variaba sustancialmente en lo
musical, ante la singular apuesta
de un Fermín Muguruza
tremendamente inspirado y motivado
ante la multitud de seguidores.
El ex líder de Negu Gorriak,
exhibió sobre el escenario
su apuesta por los ritmos contundentes,
con un estilo que roza lo hip
hopero, pero aderezado con ritmos
que van desde lo más
guitarrero, pasando por la música
de baile y por algunos matices
rayanos al ska. Mención
aparte es el despliegue de movimientos,
bailoteos y golpes de brazo
que caracterizan la puesta en
escena de Fermín, una
proyección de su fuerza
como músico, capaz de
contagiar a cualquiera que tenga
cierto ritmo en las venas.
Manu Chao acompañaba
en todo momento a sus invitados,
y por supuesto a Fermín
en este peculiar mano a mano,
capaz de variar desde el simplismo
étnico y reivindicativo
hasta el universo de In-komunikazioa
de Muguruza.
Hubo momentos
para el acústico, con
temas de gran tirón como
Clandestino, o La Rumba de Barcelona,
que tras un arranque pausado
e iluminado por los mecheros
de la grada, eran inmediatamente
acompañados por los músicos
de la gira. Cómo no,
hubo momentos de reivindicación,
plato fuerte de la personalidad
de Manu, que no olvidó
las mareas negras, la hipocresía
con ante la ilegalización
de la marihuana, o el habitual
exhorto al respeto de otras
culturas. El arranque de populismo
a través de sencillos
y chispeantes lemas es quizás
uno de los secretos del éxito
de Manu, pero a la vez es una
parte fundamental de la personalidad
de este músico sin fronteras.
A la hora y
media de concierto comenzaron
los primeros avisos de retirada,
imposible de materializar ante
la insistencia de miles de voces
que querían bailar y
gozar más. El punto “nostálgico”
de la noche se produjo cuando
Manu entonó el Mala Vida,
que popularizara con Mano Negra,
para que acto seguido Fermín
Muguruza se remontara a Kortatu,
para poner al público
en pie con Sarri, Sarri. Después
más deleite musical,
alguna que otra degustación
de guitarra proporcionada por
ese crack, que me soplan, era
el guitarrista de Dut y al final,
el fin.
El desalojo
de la plaza fue lento y complejo,
obviamente por la cantidad de
público que se congregó,
pero yo tengo otra teoría:
quizás costaba abandonar
un recinto lleno de buenas vibraciones,
y que en un pasado muy reciente
había propiciado singulares
ritmos plagados de sinceridad,
alegría y reivindicación.
P.D.: Al cierre
de esta crónica me entero
a través de la radio
de que el concierto previsto
en Málaga será
suspendido, ya que el ayuntamiento
veta la actuación de
Fermín Muguruza en el
polideportivo Martín
Carpena (concejal asesinado
por ETA), ya que le vincula
a la ilegalizada HB. Manu Chao
decide suspender el concierto
al no poder tocar con su colega
y amigo. Las mismas informaciones
aseguran que puede ocurrir lo
mismo en el concierto previsto
en Murcia.
La Caza de
Brujas parece haberse instalado
ya definitivamente en el mundo
de la música. Malos tiempos
para la lírica.
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