|
En las anteriores
ediciones no había acudido
a este festival madrileño.
Este año el cartel de
uno de los escenarios me resultaba
muy atractivo, cuatro grupos
que me llamaban la atención
por distintos motivos y todo
por el increíble precio
de 25 euros (sumándole
los siempre injustos gastos
de gestión que realmente
no se a que obedecen). En el
otro escenario actuaban grupos
de la talla de Los Delinqüentes,
Muchachito Bombo infierno o
La Excepción.
El caso es
que nos encaminamos hacia el
recinto y aparcamos sin gran
dificultad muy cerca de la puerta
de entrada. A pesar de que llegábamos
con el tiempo justo, había
aparcamiento de sobra. Hicimos
la correspondiente cola para
cambiar la entrada por la pulsera
que daba acceso al recinto y
pasamos directamente a ver los
conciertos.
Antes de detallar
las actuaciones comentaré
que la organización del
evento es realmente buena, el
espacio habilitado para el festival
reúne todas las condiciones
para que el evento se desarrolle
sin problemas, mucho espacio,
mucho césped, infinidad
de lugares a la sombra y todo
muy limpio y ordenado. Además
la distancia entre los dos escenarios
es suficiente para que el sonido
no se solape y se pueda disfrutar
de los conciertos tranquilamente.
El único pero que se
le puede poner es el excesivo
precio de las consumiciones
y de la comida, un mínimo
contratiempo para un conjunto
de cualidades sobresaliente.
Cuando encontramos
nuestro lugar para ver a los
distintos grupos que tocaban
esa noche, en escena estaban
actuando Savia. La primera impresión
fue el buen sonido que llegaba
a mis oídos. El cuarteto
madrileño descargaba
su rock contundente con precisión
y buen hacer. Una muy buena
toma de contacto con Metrorock
2007. Carlos Escobedo dio las
gracias a los asistentes y animó
a los presentes a apoyar a los
grupos nacionales.
También
tuvo unas emotivas palabras
para el anterior batería
del grupo, Alberto Madrid, al
cual dedicó un par de
canciones. Los asistentes les
bridaron una calida y merecida
ovación al final de su
actuación.
El escenario
se preparó rápidamente
para recibir a la siguiente
banda, los británicos
Enter Shikari, sin duda la sorpresa
positiva de la tarde noche.
La estética de la banda
no se asemeja demasiado a un
grupo de rock, pantalones de
deporte de los años 80
o bermudas sin camiseta fueron
sus señas de identidad.
Antes de comenzar pincharon
una canción electrónica
y los londinenses empezaron
a agitarse y bailar como si
estuvieran poseídos.
Una vez que comenzaron a tocar
pusieron sobre las tablas su
propuesta, una original mezcla
entre contundencia rockera con
samplers electrónicos.
Tuvieron una gran acogida por
el sector más joven de
la audiencia. El momento más
destacado de su actuación
fue cuando tocaron “Sorry
You Are Not a Winner”.
Acto seguido
era el turno de los canadienses
Billy Talent los cuales habían
actuado en fechas recientes
en la capital. No empezaron
con buen pie ya que se les fue
el sonido en tres ocasiones
nada más empezar a tocar
los primeros acordes del tema
que abría su actuación.
Pero supieron sobreponerse a
los contratiempos y dieron toda
una lección de entrega
y buen rollo sobre un escenario.
Tuvieron a la gran mayoría
metidos en el bolsillo por su
buen hacer pero más aún
cuando tocaron unos acordes
de “American Jesus”
de Bad Religion y dijeron que
eran grandes fans del grupo
que ocupaba el puesto de cabeza
de cartel. Billy Talent salieron
por la puerta grande y se consagraron
en un festival que tuvo la suerte
de comprobar que son una realidad
muy a tener en cuenta. Temas
como “Red Flag”
o “Perfect World”
fueron de los más coreados
por todos los allí congregados.
Los siguientes
en actuar eran My Chemical Romance.
Debo confesar que iba con un
poco de recelo, las actuaciones
que había visto de ellos
en DVD dejaban un poco que desear
y conocidos que asistieron a
alguno de sus conciertos me
lo habían confirmado.
Por lo tanto no esperaba demasiado
de ellos y como suele pasar,
cuando no esperas demasiado
te suelen sorprender. Con una
puesta en escena muy estudiada,
todos los miembros uniformados
como en su último CD
“Welcome to the Black
Parade” un álbum
que a pesar de haber sido pinchado
abusivamente incluso por las
emisoras de radio fórmula,
no está nada mal, me
gusta más su anterior
trabajo “Three Cheers
for Sweet Revenge” pero
lo último que han compuesto
es notable. Destacaremos la
batería giratoria que
cambiaba dependiendo de la canción
que interpretaban y lo bien
que estuvo en general el concierto,
muy grata sorpresa para mi que
como ya he dicho no esperaba
demasiado de aquella actuación.
El repertorio se centró
básicamente en su último
trabajo aunque temas como “I´m
not ok (I promise)” o
“Helena” se han
convertido en habituales en
su “set list”. Para
concluir el cantante tuvo el
bonito detalle de ponerse a
modo de capa durante la última
canción una pancarta
que le lanzaron desde el público.
En mi opinión 7 sobre
10.
Por último
Bad Religion, que no necesitan
presentación, veintisiete
años sobre las tablas
les contemplan, todo unos veteranos
que da gusto ver. Su primer
tema de la noche fue toda una
declaración de intenciones
y es que abrieron con “American
Jesus” y la audiencia
se volvió loca. Presentaban
su nuevo CD “New Maps
From Hell” y alternaron
durante la noche canciones antiguas
con temas más modernos
aunque del nuevo trabajo creo
recordar que sólo tocaron
dos canciones. A pesar de la
edad creo que aún tienen
muchas cosas que decir y que
siguen siendo un referente innegable
para cientos de bandas. Temas
como “Suffer” “I
Want to Conquer the World”
“Infected” “Along
the Way”… etc son
tan buenos que no te cansas
de escucharlos. Greg Graffin
estaba más dicharachero
que nunca y dijo que le encantaba
Madrid y que era la única
ciudad europea en la que iban
a tocar este verano, estas palabras
desataron la euforia de todos
los asistentes. Dos pequeños
reproches: el sonido un poco
bajo y el concierto un poco
corto, pero en general muy buena
actuación que cerraron
con “Sorrow” si
mal no recuerdo.
Reitero lo
anteriormente dicho, un festival
que no conocía que me
ha sorprendido muy positivamente
y que si sigue con la misma
política a la hora de
contratar grupos tiene el éxito
asegurado.
|