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THE OCEAN + INTRONAUT + NAHEMAH

Sala Ritmo y Compás (Madrid) 12-11-2007

Madrid es una ciudad que en su área metropolitana llegará casi a los seis millones de habitantes. Es normal que el metal no cale en toda la población, ni tan siquiera en una mínima proporción, pero lo que aconteció esa noche de lunes en la sala Ritmo y Compás es digno de comentar. Podemos hablar de excusas varias, algunas con fundamento y otras no. Avalancha de conciertos, día entre semana, bandas underground un tanto especiales, nula promoción,… todo lo que vosotros queráis pero, sinceramente, da vergüenza ajena que no llegáramos a treinta, repito, treinta personas los que acudimos a ver a The Ocean, Intronaut y Nahemah. Y gracias a que los alicantinos congregaron a tres o cuatro amiguetes que fueron a saludarles que si no. Lo grande es que estos combos han sido loados unánimemente por la prensa musical especializada.

Esto merece una pequeña reflexión. Internet ha supuesto una revolución porque puede dar a conocer bandas que difícilmente podrían destacar por métodos convencionales. Como contrapartida, la lacra de las descargas ilegales pero incluso esta práctica puede implicar que la gente se acerque a determinados conjuntos y así, teóricamente, cuando pasen por tu ciudad, puedas acudir a su cita. Pero no, el público es bastante conformista y parece que cuesta mucho ir a la sala de turno a presenciar un evento en vivo. Evidentemente hay circunstancias que impiden hacer determinadas cosas… mas ¿veinticinco asistentes? Es que no se me quita de la cabeza, es escandaloso aunque a lo mejor estamos ante una realidad, y es que The Ocean, Intronaut y Nahemah no son capaces de congregar a más gente y los “sesudos críticos” somos sus únicos fans y claro, un crítico es un músico frustrado (eso dicen, ¿no? Je, je…) y no debe dignarse a caer por una actuación.

Sea como fuere, e ironías aparte, a ninguna de las tres formaciones les importó la escasísima audiencia y salieron a darlo todo. Los primeros en pisar las tablas fueron Nahemah. De este quinteto de la Comunidad Valenciana ya os hemos hablado porque hace unos meses reseñamos “The second philosophy”, álbum que cuanto más escucho más me gusta, considerándole no solo la revelación a nivel nacional sino uno de los discos que más me ha sorprendido en este ejercicio 2007. Su vocalista, Pablo Egido, es un tío peculiar. Con unas pintas bastante “fashion”, el pavo tiene muchas presencia escénica aunque detecto ciertos aires “bunburianos” en sus movimientos y actitudes, algo ni malo ni bueno en sí mismo, pero que a mí no me gusta. En las canciones cumple francamente bien aunque las voces melódicas quedan un tanto lineales.

“Siamese” ya nos dio pistas de que estos tíos están más que rodados para tocar en directo. Si Lifeforce les ha editado el disco y ha apoyado que estuvieran en esta gira no es precisamente por ser españoles. Sonido muy bueno, ayudados de algún que otro sampler y con unas guitarras creadoras de atmósferas. Gran combinación la de Miguel Palazón y Roberto Marco. Su propuesta original en estudio se tornó en una especie de Katatonia más variados en directo y con inclusión de propuestas no habituales dentro del metal.

Como era previsible su repertorio se concentró exclusivamente en “The second philosophy”, no podía ser de otra manera. “Killing my architect”, quizá de las más prog, resultó magnífica, como la extensa “Change”, un monumento al buen gusto. Los cambios de ritmo y los pasajes melancólicos atrajeron los aplausos de los propios Intronaut, muy atentos a ver cómo se desenvolvían los alicantinos, algo que parece ser ha sucedido toda la gira. Y es que las notazas que les han puesto en medios tan seguidos como Blabbermouth de algo deberían de servir. “Like a butterfly in a storm” te captura sin remedio hasta que no puedes salir de su bucle. Es el típico grupo que no te cansas de escuchar nunca, de verdad que estos tipos son la repera.

Si mal no recuerdo se quedó en el tintero “Subterranean airports” pero dejaron para el final dos de las más accesibles. Por una parte, la etérea “Nothing” en la que Pablo utilizó, aparte del micro normal, otro que proyectaba aún más el timbre susurrado. Terminaron con la genial “Today sunshine ain´t the same” en donde demostraron que se puede cantar con un megáfono y que suene como tal, no como hizo Joey Tempest en el concierto de Europe que era un micrófono metido en ese aparato pero sin ningún tipo de efecto adicional. Notable alto para Nahemah y refrendo de lo que apreciamos en “The second philosophy”. Que no les pueda el hastío ni se les vaya la inspiración porque son excepcionales, uno de los mejores grupos del panorama español.

A primera vista, observas a los chicos de Intronaut y no te puedes creer que tocan metal extremo. Cuatro estadounidenses con aspecto de cualquier cosa menos de ser músicos. Lo comentábamos los que amigos que estuvimos, si es que hasta uno de sus vocalistas, Sacha Dunable, casi parece un “serial killer” en potencia, de apariencia afable pero con una mirada perdida, ideal para protagonizar un disco de los dioses Macabre. Tras una presentación de la que hay que aplaudir el esfuerzo en hacerla en castellano aunque fuera rudimentario, por parte del bajista Joe Lester, los de Los Angeles no dieron tregua en los cuarenta y cinco minutos de actuación. Con “A monolithic vulgarity” comprobamos que el cambio de tercio respecto a Nahemah era enorme. De las atmósferas melancólicas a los momentos de poder.

La intensidad que despliegan los californianos es demoledora. También en estas páginas alabamos su debut, “Void”, como una de las noticias positivas del año. En las tablas de Ritmo y Compás carecieron de los toques jazzísticos que se aprecian en “Void” pero ganaron en fiereza y temas directos. Con Lester y el batería Danny Walker al comando, la novedad de Dave Timnick por León del Muerte a la segunda guitarra y voz no ha hecho que Intronaut se resienta. Hablando de Danny, todo un “trotabandas”, me impresionó no sólo su pegada sino también la depurada técnica que posee.

El set interpretado se basó en “Void” pero también presentaron un corte de su reciente EP, “The challenger”, en concreto el tema que le da título, y se acordaron de su primer EP, “Null”, en “Fragments of character”, una canción con cierto aroma Morbid Angel en el riff. Los instantes más épicos de su descarga se vivieron con la fantástica “Fault lines”, tras la cual Sacha comentó que es una composición para oír un poco fumado y que echaban de menos durante la gira la hierba. Así, un amable espectador les acercó un cigarro “manipulado” algo que Intronaut agradecieron comentando jocosamente que si eso lo hicieran en su país ya nos habían “enchironado” a todos. Me encantó la sencillez del cuarteto porque nunca reparaban en si éramos dos decenas o cuatro millares. Siempre con la palabra gracias en la boca, diciendo que es bonito sentirse bien acogido cuando estás a miles de kilómetros de casa y demás. Eso sí, la amabilidad se transformaba en rabia cada vez que atacaban un tema. “Teledildonics” es casi la más introspectiva y que, curiosamente, guarda más referencias con sus compañeros de tour y se marcharon con, quizá, la única un poco accesible de todo su repertorio, “Gleamer”, más sencilla y directa, que recuerda ligeramente a Mastodon.

Personalmente me pareció una actuación brutal. Un grupo que en cierta manera (más en actitud que musicalmente) se podría emparentar con los mencionados Mastodon. Sin necesidad de moverse mucho, su presencia es imponente. Son un monolito bien pulido y escarbado, demostrando de nuevo que coges a casi cualquier músico de los Estados Unidos, lo plantas encima de un escenario y es capaz de dejarte boquiabierto. Seguro que en su ciudad habrá muchos como ellos que ni tan siquiera han llegado a grabar un disco. Queramos o no es lo que tiene ese país. Darán la espalda al metal, vivirán en su particular burbuja pero desde el underground son capaces de lanzar joyas como Intronaut, día sí, día también. Probablemente no vuelvan a pisar estas tierras pero que les quiten lo “bailao”, a ellos y a nosotros que lo disfrutamos.

No sé si llamar a The Ocean cabezas de cartel o grupo con el que se completaba la velada. Independientemente de lo que uno pueda pensar o los gustos personales, los alemanes son una banda especial. Teóricamente, y de acuerdo con su página web, son más de veinte los componentes de este colectivo. De forma irónica si hubieran venido todos habría rellenado huecos en Ritmo y Compás porque en el escenario no entrarían pero en la gira “únicamente” la formación está compuesta por seis miembros aunque es complicado adivinar quién es quién.

A pesar de que Nils Lindenhayn, el hombre que se encarga de las proyecciones, no era de la partida, sí que los de Berlín se preocuparon por llevar tres luces colocadas estratégicamente que fueron las que se utilizaron. Es de aplaudir que a falta de medios derrochen imaginación. La visibilidad no era perfecta pero se creaba un aura que ayudaba a comprender la propuesta de un grupo que es capaz de concebir un disco, su reciente “Precambrian”, dedicado a un término geológico con el que se refieren los expertos a la primera era de la tierra, la que se ubica entre el origen del planeta y la aparición de animales más o menos complejos.

Nada en este grupo te deja indiferente y a pesar de que no había escuchado aún “Precambrian”, sí tenía enorme interés por ver hacia qué derroteros han evolucionado The Ocean. Su primer larga duración, “Fluxion”, me parece una obra maestra, rompedora y brillante, pero la continuación, “Aeolian”, siendo bueno me defraudó un poco ya que hablamos de un álbum más típico con toques sludge, death, noise y ambient no especialmente originales. Pues bien, parece que las canciones de “Precambrian”, por lo menos las que tocaron, nos adentran en los The Ocean más sludge y doom, cosa que me agrada.

Debido a la ausencia de tantos componentes toda la parte más atmosférica la llevaban grabada pero ahí estaba los guitarristas Andreas Hillebrand y Robin Staps para darnos la bienvenida con el primer pasaje oscuro, “Siderian”, bajo una luz tenue que engarzaron con la apertura de “Precambrian”. El sonido era lo suficientemente bueno para distinguir con claridad los instrumentos y la banda tiene un directo fabuloso. La primera toma de contacto de la actuación se movió en los parámetros de su último trabajo, que consta de un disco completo y un EP. Los tíos son tan ratos que titulan de forma diferente las canciones. Así, por ejemplo, “Orisirian” es “For the grey blue cold now reigns”.

Sin embargo, y dado que “Precambrian” había salido ese mismo día, prefirieron desgranar muchas canciones de “Aeolian”. Afortunadamente, una de las que cayeron fue “Inertia”, mi preferida del disco y de las más doomeras. Otras, a su manera, rayan con el progresivo, véase “Austerity”, con casi diez minutos en los que las voces de Nico Webers y Mathias Buente se alternan desgañitándose. Quizá son un poco autistas e introspectivos pero forma parte de la actitud conjunta de los germanos. Quizá fueron estas dos las que más me gustaron de “Aeolian” si bien las menos rupturistas y más directas como la brutal “The city in the sea” o “Queen of the food Chain” eran las conocidas entre una audiencia perpleja ante un espectáculo distinto.

No obstante, mi mayor interés estaba en qué tocarían de “FluXion”. Así, Nico habló poco pero nos dijo que iban a hacer algo más antiguo y encararon “The human stain”, una de las dos apariciones de ese disco. La otra, el tema que cerró el evento y que daba nombre a tan magna, la maravillosa “FluXion” que sirvió de colofón a, aproximadamente, una hora sobresaliente de música arriesgada. Aquí no es cuestión de ser más auténticos que nadie ni de alabar los conciertos menos concurridos pero estaréis conmigo en que esta demostración de la que hablemos merecería algo más de público.

Últimamente me entra cierta desazón porque veo que existe una masa crítica muy restringida para determinados estilos de música. No sé si sucederá algo similar en el resto de Europa pero sin espectadores, es complicado que las bandas puedan no subsistir, que es imposible, sino tan siquiera existir. Lástima para quien le gusten estos grupos y se lo perdiera. ¡Qué gran noche de lunes!


The Ocean

 

 


Nahemah


Intronaut

 


The Ocean

 

 

 

 

http://www.theoceancolective.com --- http://myspace.com/intronaut --- http://www.myspace.com/nahemahband

Marco Antonio Romero
Fotografias: Javi Falcón