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Cuando llegamos
a la sala para empezar a ver
las actuaciones nuestra primera
sensación fue una pequeña
oportunidad perdida a razón
de que Spektra llevaban superado
el ecuador de su tiempo, lo
que suponía no poder
ver en su integridad a una de
las más prometedoras
bandas que recientemente han
aparecido en Madrid. No por
ello asistimos a unos “minutos
de relleno”, que se diría
hablando de deporte, sino a
un buen acompañamiento
por parte de su rock de guitarras
poderosas con temas como “Salvación”
o la grata y sorprendente cobertura
del “Holy Diver”
de Dio. Puede que de unas canciones
a otras aún pueda faltarles
un poco de conexión estilística.
Sin embargo, su germen es cercano
en el tiempo y en este mismo
periodo han tenido cambios internos,
como fue la marcha de Carolina
Lobo debido a su maternidad
y la posterior entrada de Javier
Díaz al bajo. El veredicto
que podemos dar, a pesar del
tiempo dedicado (sobre veinte
minutos), es el de una buena
prueba y proyección de
cara al futuro próximo,
en donde registrarán
su primer largo.
El segundo
augurio, éste sobre el
grupo principal, dejaba entrever
ciertos hechos, a priori, que
podrían suponer una rémora.
The Smokers cambiaron hace poco
tiempo de baterista y él,
Agustín Rico, daría
esa noche su segundo concierto,
tras la descarga de siete días
antes en Cáceres, con
los creadores de un nuevo pelotazo
llamado “Still living”.
A ello se unía que Gaspar
Gil, vocalista, arrastraba un
resfriado que podría
mermar sus capacidades. Pero
todo lo contrario. Quienes fuimos
parte de una buena entrada (aunque
se hubieran merecido más)
contemplamos un arranque que
borró de un plumazo cualquier
atisbo de duda que circulara
entre nuestras neuronas. Combinando
cuatro temas tanto del nuevo
como del anterior disco ganaron
terreno con un salto de record
abriendo con “Pick that
habit”, “Rockstar”,
“Private and confidencial”
y “This is rock and roll”,
absolutamente rockeros y decidiendo
parlar incluso menos de lo justo
y necesario. A continuación
decidieron cambiar de tercio
y bajar un poco los pistones
con temas una poco más
ralentizados. Así “Time”
enlazó, a través
de uno de los diversos e inmejorables
solos de Javier “Lobo”
Molina, con una de las composiciones
que más loco vuelve al
público de los malagueños:
“Rolling”.
Una pequeña
parada sirvió para presentar
al nuevo encargado de las baquetas,
contarnos que llevaba un mes
con ellos (magnífica
su conexión en este periodo)
y arrancar con “Blast
the radio”, una de las
más convincentes creaciones
de su nueva obra. Por poner
algún punto discordante,
lo siguiente fue la única
discrepancia que podemos plantear
al set-list, la versión
de Aerosmith, sólo un
asunto de ubicación,
ni mucho menos de su forma de
ejecutarla (quizá hubiera
quedado mejor en los bises),
ya que “One reason”,
“Out of control”
y el temazo llamado “Blindman”
sirvieron de excelente previo
a “Where are you Axl Rose?”,
donde constatamos más
inflexiones, mejora y mayor
soltura de Gaspar en sus cualidades
a la voz. Justo ahí clavaron
una hora de directo, y tras
un breve amago donde se presentaron
uno a uno finalizaron con el
trío compuesto por “She´s
on fire”, “Smell
the pain” y “The
talent” (dedicada al público,
pero los méritos fueron
suyos) un concierto que disfrutamos
tanto como demuestra la sensación
posterior de que pasó
rápido como una partida
de póker donde sabes
de antemano quien lleva las
mejores cartas.
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Spektra

The Smokers


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