Principal / Planeta Sonoro / Crónicas / Tyketto + Jorge Salán
TYKETTO + JORGE SALÁN

Sala Heineken (Madrid) 26-10-2007

Estamos tan acostumbrados a escuchar eso de giras o álbumes de retorno y, a su vez, tours de despedida que ya ponemos en cuarentena esta afirmación. Con motivo de su actuación en el Firefest británico, los grandiosos Tyketto programaron unas cuantas fechas por Europa (cuatro en concreto) para decir adiós a sus fans del viejo continente. Lógicamente, este país, que les acogió de maravilla y del cual Danny Vaughn es una enamorado, no podía quedar fuera y la capital de España fue el lugar escogido. Es curioso porque las dos giras que hemos visto del cuarteto han sido la de regreso y la de despedida que, casualmente, son las únicas que han hecho. Paradojas aparte, es un placer ver a Michael Clayton, Jimy Kennedy, Brooke St. James y Danny por última vez, aún recordando el maravilloso show que nos ofrecieron hace tres años en este mismo escenario.

Como era previsible mucha gente se iba a acercar a la cita. A pesar de la avalancha de eventos, esta noche era especial. No digo que hubiera el llenazo brutal de 2004 pero sí que la sala estaba casi al completo. Como telonero, y por petición expresa de Danny Vaughn dada su amistad, Jorge Salán con su banda, que pasa por ser más conocido por tocar con Mägo de Oz que por su labor en solitario, infinitamente más apetecible. Con tres discos a sus espaldas es en el último, “Chronicles of an evolution” donde, además de las múltiples y reputadas colaboraciones, se vuelca en su doble faceta de guitarrista y cantante. En la primera de ellas, nadie duda de que es un crack, un tío con un talento y una sensibilidad fuera de lo común. La prueba de fuego le llegaba en el otro aspecto, la voz.

Obviamente, Jorge no es un prodigio de vocalista pero posee un registro suave y agradable de escuchar, máxime para esos temas de hard melódico por los que se decanta. Para este bolo estuvo acompañado de algunos de los músicos que tocaron en “Chronicles…” como Fernando Mainer de Tako al bajo, el baterista de Stravaganzza Carlos Expósito y el teclista de Arwen y ex Ebony Ark Javi Díez. Además, un guitarrista de apoyo llamado Jordi (no recuerdo el apellido, lo siento) y en un par de temas contó con la colaboración de Roberto, ex violinista de Celtas Cortos.

Sobre estas premisas el show echó a andar con “Under the moon”, de su reciente entrega, con un sonido aceptablemente bueno. A Jorge le costó un poco hacerse al micrófono en los primeros cortes, se lo tenía que ajustar a su boca pero, en líneas generales, lo hizo bastante bien. Rápidamente atacó “Dedication”, una canción muy oscura y desconocida de Thin Lizzy que no se publicó hasta el año 1991 en un recopilatorio del mismo nombre. Si algo me gustó de Salán es que no abusó de autocomplacencia. Más que hacer solos innecesarios optaba por tirar de repertorio de instrumentales que es la base de su trayectoria hasta el momento. Es algo que no comprenderé jamás, cómo otros supuestos guitar heroes no hacen algo así.

Afortunadamente Jorge y su banda optaron por cosas de “The utopian sea of clouds” y “From now on” como “One way”, “Driving through the tunnel” o “The endless battle”. En mi modesta opinión, considero que debían haber alternado un poco con temas cantados porque esta separación restó dinamismo al conjunto, si bien la presencia de Roberto en “The endless battle” con miniduelo violín-guitarra incluido estuvo francamente bien.

Sin embargo, la gran sorpresa de la noche aconteció cuando Jorge agradeció a Tyketto la oportunidad y comentó que como Danny Vaughn había colaborado en un corte de “Chronicles…” no quería perder la oportunidad de cantarlo en esta noche especial. Y allí salió el excelso vocalista para deleitarnos por primera vez con sus cuerdas vocales. Tuvo que ayudarse un poco de un papel para acordarse de la letra pero lo dio todo con “Chase the fire”, una composición de hard americano muy del gusto Van Halen. Con “Damned land” encararon la parte final de la actuación que culminó con una versión del “Ready or not” de Europe un tanto floja. Imagino que Salán la escogió para interpretar el tremendo solo de Kee Marcello pero vocalmente dejó que desear, sobre todo porque estos temas sin Joel Tempest son difíciles de entender. Con todo, buena impresión la que nos dejó Jorge Salán y su banda, notable aperitivo para lo que tenía que llegar.

Ya estábamos todos. Muchos vivimos el concierto de noviembre de 2004, un increíble show, para mí irrepetible. No sé qué depararía esta velada pero estar a la altura de aquella era tarea complicada. Es lo que hablamos muchas veces del sabor especial de la primera vez… No hace falta pero volveré a repetir que Tyketto es una de esas formaciones que se quedó a punto de dar el salto. El editar la obra maestra “Don´t come easy” en un año tan difícil para el hard rock como el de 1991 supuso un lastre porque desde ese instante el grunge comenzó a dominar las listas. Sin embargo, hete aquí lo cambiante de la vida, ese álbum se ha convertido en un clásico de culto para los seguidores del género y Tyketto en sus apariciones españoles congregan a más público que grupos que vendieron más en su momento, tipo L.A. Guns. Es un caso bastante similar a Danger Danger si bien estos sí que rozaron las mieles del éxito.

La ovación que les tributaron cuando aparecieron en las tablas de Heineken fue el anticipo de lo que iba a suceder. Creo que estos aplausos de bienvenida aunaban los propios de comienzos de actuaciones con la continuación de los que antaño se sintieron. Resultó una especie de unión temporal porque pareció que el tiempo no había pasado cuando abrieron con “Nothing but love”. Bueno, sí que ha habido pequeñas modificaciones. El orden del repertorio se varió aunque el grueso del mismo fue igual (con dos discos con esta formación, es sencillo confluir); Michael Clayton, como siempre, dándole a la batería con ganas; Jimy Kennedy con unas pintas un tanto ridículas (cuan Borja Mari cualquiera) y bastante ausente; de Brooke St. James qué decir, excelente con las seis cuerdas y en esos brillantes coros, además de siempre sonriente, agradecido y disfrutando. Mención especial, como no podía ser menos, para Danny Vaughn. Se acaban los epítetos para calificar a este hombre. Es el frontman definitivo: Comunica, coge su guitarra, la armónica, interactúa con los fans… y, por encima de todo, canta como los ángeles, cada día mejor. Además de su exquisito sentido de la melodía, posee ese chorro de voz que sólo los más grandes tienen.

El sonido, bastante bueno desde la segunda fila donde nos encontrábamos, si bien parece que en otros lugares de Heineken fue correcto, sin más. La primera parte de la actuación se centró más en “Strenght in numbers” con la salvedad de “Wings” que significó uno de los instantes mágicos de la noche. Así, composiciones como “Rescue me”, “Catch my fall” o una “Meet me in the night” coreada por la audiencia adornaron estos compases iniciales del set list. Danny alternaba la acústica con temas en los que el peso de la guitarra recaía exclusivamente en Brooke. Cuando salió con la armónica, estaba cantado que caería “Strip me down” que en directo cobra una dimensión que en “Don´t come easy” no tenía porque, quizá, pasaba un poco desapercibida entre tan inmensas joyas.

Salvo que mi memoria falle, una pasada como “The end of summer days” no fue interpretada en 2004 pero sí por Danny en su posterior gira en solitario. Aquí la recuperaron y llegó caída del cielo porque es una de mis tres preferidas de “Strenght in numbers”. No obstante, entrábamos el turno de las sorpresas. Bajo el anuncio de “Esta seguramente no la esperaríais”, Danny y el grupo comenzaron las notas de “Jamie”, la canción que abría “Shine”, tercer y último trabajo de estudio de Tyketto donde cantaba Steve Augeri que posteriormente entraría en Journey. Grande porque al amigo Vaughn no se le caen los anillos por tocar este gran tema que, además, les quedó perfecto.

Aun así, todavía quedaba espacio para algo más raro. Como añadido a esta minigira de despedida, Tyketto han recuperado de sus archivos unas cuantas demos que habían permanecido ocultas y olvidadas. Las han juntado y remasterizado para editar un cd, “The last sunset: Farewell 2007”, que se vende en el tour o en su página web con temas inéditos, versiones distintas de otros conocidos y uno en directo desde España. Dentro de las que no habíamos escuchado jamás encontramos “Till the summer comes” que según Danny no incluyeron en ningún álbum porque se parecía demasiado a Bon Jovi. De todas formas, habían decidido añadirla al repertorio para mostrar cómo fueron los primeros días de Tyketto Escuchándola posteriormente en casa sí que tiene cierto aire a los de New Jersey pero nada que no hayan hecho otras bandas. Un buen tema.

Para concluir con esta referencia a “The last sunset: Farewell 2007” cuando tocaron la seminal “Burning down inside” lo hicieron más en la forma que viene aquí y no en la de “Don´t come easy”. Esta decisión nos privó del inicio acústico que me parece bestial, pero bueno, el resto lo clavaron y todos disfrutamos con ella. Una cosa que me encantó es que Tyketto iban directos al grano. No había excesivas pausas, tampoco abusaron del karaoke metal, en definitiva, situación ideal en cualquier concierto. Continuaron con más del “Don´t come easy”, en este caso, la única canción que, diría, queda un poco por debajo de la media de un disco perfecto, “Walk on fire”. Claro que a cuántos les gustaría tener temas así. Lo que pasa es que ante otras como “Seasons” no puede competir. Algo parecido pensaron el resto de asistentes porque “Seasons” fue recibida de forma ejemplar, con vítores y aplausos.

Estábamos entrando en la parte final pero, de aquí en adelante, todo fueron instantes para recordar, no sólo por la calidad de las composiciones sino por las ganas de seguidores y banda. En “Strenght in numbers” Tyketto se dejaron todo porque es de las más cañeras de los estadounidenses. Aquí sí Danny nos ponía el micro para que todos coreáramos el estribillo. Después de la tempestad, llegó la calma. Kennedy y Clayton abandonaron el escenario para que Brooke y Danny permanecieran en solitario para ejecutar la balada por excelencia del grupo: “Standing alone”. Hasta ellos se sorprendieron porque la voz de la audiencia casi eclipsaba al gran Vaughn. Para no olvidar. Ya, de nuevo con el cuarteto a bordo, terminaron con “Sail away”, un corte especial, para Danny, para el público, para mí, para todos. Me encanta y considero que es una forma preciosa de entrar en el camerino.

Por aclamación popular, no tardaron en volver y regalarnos una vez más “The last sunset” de “Strenght in numbers” que se ha convertido con el paso de los años en una de las imprescindibles entre sus adeptos. Cómo no, faltaba el único medio hit que lograron y el himno de Tyketto. Me refiero a “Forever young” donde toda la sala, al unísono, botó al ritmo de la guitarra de St. James. Con ella, y después de más de noventa minutos de gloria, se acabó este concierto. Todas menos “Lay your body down” de su debut, seis de “Strenght in numbers”, más las sorpresas “Jamie” y “Till the summer comes”.

Diecisiete temas para otra velada inolvidable. En muchas ocasiones, vemos cómo algunos se arrastran por el escenario intentando rememorar logros ya perdidos en el tiempo. Mientras, otros lo dejan en busca de otros proyectos musicales y/o vitales cuando aún tendrían mucho que ofrecer. Aunque nos pese, quizá esto sea lo mejor, quedarte con el buen sabor de boca. Tyketto nos lo dejaron, y con creces.


Tyketto

 


Jorge Salán

 

 

 


Tyketto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

http://www.tyketto.de --- http://www.jorgesalam.com

Marco Antonio Romero
Fotografias: David Ortego