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La sala Joy
Eslava de Madrid se vestía
de gala para presentar el nuevo
disco de Wagon Cookin´
y la última entrega de
Athlete, unos londinenses que
vienen a hacer las “Españas”.
En su directo,
los hermanos Garayalde abandonaron
las influencias brasileñas
de su anterior largo, “Everyday
life”, y apostaron por
un sonido más electrónico.
Los samplers y el ordenador
adquirieron el protagonismo
que ocupan en su último
largo, “2Faces”.
Quizá esta sea la razón
de que, a diferencia de citas
anteriores, Javier y Luis no
estuvieron acompañados
de una nutrida banda. A parte
del ineludible saxo, marca de
la casa, destacaron una despampanante
cantante blanca, con voz de
negra, y su contrapunto varón,
de idéntico poder vocal,
pero esta vez sí, de
oscura piel y pelo a lo afro.
Con todo ello,
a los de Pamplona les bastó
una hora para calentar al personal,
que a las 21:30 ya llenaba la
sala. El punto álgido
llegó con su hit “Natural
high”.
Athlete es
una banda apenas conocida en
nuestro país, pero que
ha demostrado una robusta trayectoria
en Gran Bretaña a lo
largo de sus ocho años
en la carretera y tres álbumes.
Sus guitarrazos se asemejan
al sonido de grupos de su generación
como Snow Patrol, pero son sus
letras, que recogen la confusión
e interrogantes de nuestros
tiempos, lo que les hace diferentes.
En Madrid,
los de Deptford, Londres, presentaron
su último álbum,
“Beyond the Neighbourhood”,
del que tocaron temas como “Tokyo”
o “Hurricane”.
Sin embargo, la audiencia pedía,
y tuvieron, los himnos que alzaron
su anterior largo, “Tourist”,
al número uno de las
listas británicas. Canciones
como “Wires” o “Half
light”, en las que
demuestran la fuerza de sus
dos guitarras, la potencia del
bajo y la batería, y
todo ello arropado por el sonido
del órgano.
Joel Pott (voz,
guitarra) y los suyos llegaron
con ganas de agradar y de comunicarse
con el público madrileño.
Ofrecieron un buen concierto
que encandiló a los seguidores
de Athlete, y más importante
aún, con el que conquistaron
nuevos oídos. |

Wagon Cookin'

Athlete
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