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TERRORISTARS, BIOTECH, B-VIOLET

Madrid / Ritmo & Compás / 28 De Junio

Muchas veces nos quejamos de que en la capital del estado no existen suficientes convocatorias de conciertos y de una oferta bastante limitada en ese sentido, para que luego se hagan cosas, además, con el interés de ayudar a los grupos y no se responda.

¿Tenemos lo que nos merecemos?. La pregunta queda en el aire. Con este pensamiento incrustado en las neuronas comienza la crónica del día de mayor éxito de este festival dedicado al nu-metal y al crossover (según definición de sus organizadores). Reseñar, aunque no tuvimos ocasión de asistir a ninguno de ellos, que la fiesta de presentación con Morgana vs Morgana, S.A.D y Tenpel en la sala Swell de Leganés tuvo una pobre asistencia de aproximadamente 50 personas, y por un estilo el último día con Factor X, Knif – e, El Agente Naranja, Lullaby y Karbon 14, pero en descenso desde que actuó el primer grupo hasta el último.

Teniendo en cuenta el precedente y la secuela, el primer (o segundo según se mire) concierto del War Fest, con una asistencia de entre 100 – 150 personas fue un gran éxito. Lo primero que hay que decir del mismo es la historia rocambolesca de los ovetenses Factor X hasta que se subieron al escenario de Ritmo y Compás, ni Ulises en busca de Ítaca. Un pequeño resumen: accidente de automóvil a 15 kilómetros de su salida de Oviedo, la casi imposibilidad de obtener un medio de transporte que les llevara a Madrid para actuar a su hora por lo que su concierto se pospone y se hace de forma gratuita al día siguiente y, para rematar, no encontrar alojamiento y tener que pernoctar en sus coches. Ni los dramones de las cuatro de la tarde.

Su caída del cartel ese día propició que los primeros en actuar fueran Terroristars, banda madrileña que venía precedida de cierta polémica en el foro de Festimad por su planteamiento visual y actitud. Una idea, la suya, de entender la música que mostraron con todo lujo de detalles aquella noche.

Antes de saltar al escenario sus amplis ya tenían grabadas palabras como Muerte, Destrucción, Satán, Infecto y el escenario estaba lleno de telarañas, más profusas en una impresionante batería electrónica que lo coronaba. Así saltaron con una intro tétrica y vestidos con trajes blancos, como de carnicero, cubiertos de sangre. Destacar que uno de sus guitarristas, con su pecho descubierto, estaba totalmente lleno de sangre y el otro llevaba una máscara al más puro estilo Slipknot. La entrada de Curtonates, su cantante, con un mono naranja alargado y un pasamontañas blanco dio paso a su versión para el recopilatorio de homenaje que diversos grupos españoles han hecho a Rammstein, “Buck Dich”, rebautizada por ellos como “Fuck This”. Fueron cayendo después “Réquiem”, “Wake up Dead in Spain”, “Evil melodies” y una versión de Brujería en la que el guitarrista ensangrentado y el batería intercambiaron instrumentos, mientras Curtonates cambiaba también de indumentaria. Ese punto del concierto ya dejaba claro el camino seguido por los madrileños, contundencia metalera rozando estilos extremos y similar en algunos momentos a lo que algunos grupos punteros norteamericanos hacen. “Padre sin fé” supuso el momento más “teatral” de su concierto, cuando el cantante, que llevaba puesta una coraza estilo superhéroe, simuló arrancarse el corazón por debajo de ella y después de morderlo lo estampó contra el suelo. Luego volvió a hacer algo parecido. Otro momento destacado fue la lectura de la ley por la cual se les prohíbe usar su nombre, una ley que fue leída en su totalidad y recibió insultos, abucheos y escupitajos de los músicos, ese fue el momento de tocar “Traidor” que supuso la penúltima canción para finalizar con la bestial “Choque”.

Un directo y una música, la de Terroristars, que aportan una idea poco explotada a nivel nacional, la imagen, con muchos riesgos. No llegó a desagradar, pero tampoco nos transformó en unos incondicionales, con la seguridad, eso si, de que quien los vea se va a quedar con su nombre, para bien o para mal. El público si quedó bastante satisfecho (algunos de ellos iban cubiertos con chubasqueros, precavidos por si acaso les hubiera dado por arrojar algún que otro líquido). Sólo apuntaría un par de cosas, que quizá a otras personas les pueda gustar pero, desde un punto de vista personal, apoyan a los detractores del grupo: la pistola del Todo a 100 sobra y también alguna letra como parte de la de Traidor: “Yo soy el traidor, gran hijo puta, me la vais a chupar”.

Por el contrario, a Biotech no les hace falta ningún disfraz para ser protagonistas, a pesar de que su inicio con “Donde esté” notó la carencia de una segunda guitarra que existía cuando fue compuesto, todos los temas que cayeron mostraron a un grupo que se supera cada vez que viene a Madrid, hecho que, de momento, sólo parece que acontece con la celebración anual del War Fest. Y eso ha ocurrido con la de este año dos veces, por nosotros encantados si en la tercera edición vuelven a estar porque siempre cumplen.

Su repertorio actual, al menos ese día, se condensa en su último disco “Indivisible”, lógico por otra parte. Unas canciones que, a pesar de la marcha de dos de sus miembros originales, han ganado en pegada y sensibilidad, no perdiendo ni un ápice de esas características sobre las tablas. “Altibajos”, “37.2º”, “Escribiendo el final de mi vida” superaron la pequeña mancha inicial y mostraron todo el potencial de los asturianos con un buen sonido (sin problemas con el violín de Pablo Marcos cuando lo requirió) y entrega encomiables por parte de sus cuatro componentes. “Pérdida”, “Fragilidad” e “Improvisar un Dios”, continuaron la segunda parte de su actuación que finalizó con “Negado”, tema estrella de su primer disco “Transgenic Música”, del cual, sin poner pegas al set-list que plantearon se hubiera agradecido alguna canción más aparte de esta y la inicial. Suponemos que también sería por problemas de tiempo.

B – Violet es un grupo que, sin llegar a ser “cabecera” por así decirlo, siempre nos ha respondido de buen modo cuando

hemos tenido ocasión de verlas en directo. Tras bastante tiempo sin noticias suyas volvían a la capital para el único concierto que darán aquí durante este año porque parece que ya están comenzando a planificar la grabación de su tercer trabajo discográfico del que ofrecieron algunas muestras esa noche.

Una momentánea salida de la sala nos hizo perder los primeros compases del grupo, a la vuelta, comenzada ya la descarga parecía que el repertorio se centraba en sus temas antiguos. Quizá esta era una de las veces que más “tranquilas” las hemos visto mientras actuaban, no se le puede decir eso a su bajista y a su guitarrista, energía constante, pero en el caso de su cantante, no se alejó de su posición erguida enfrente del micrófono durante toda la actuación.

Contando ya lo que fue el aspecto musical, su repertorio de nuevos temas sigue la línea estilística de lo que el grupo ha venido haciendo hasta fecha de hoy, con el importante detalle de que ahora son en castellano, lo cual no les hace perder pegada. Su tiempo fue el mismo, minutos más o menos, que el que tuvieron los otros dos grupos, unos cuarenta minutos y, asimismo, también gozaron de un buen sonido.

Factor X

 

 

 

 

 

 

 

 

Terroristars

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

B-Violet