Impresionante el cartel
para la presentación
del Wintercase 2007, nada
más y nada menos que
MARK LANEGAN con los Soulsavers,
Spiritualized con el Acoustic
Mainlines tour y el grupo
catalán Mishima se
daban cita en la madrileña
Joy Eslava. Nada mal este
comienzo, que augura un buen
nivel para este festival itinerante
que recorrerá las ciudades
de Bilbao, Barcelona, Madrid
y Valencia el próximo
mes de Noviembre.
Llegamos con el concierto
recién empezado de
Spiritualized, y fue como
entrar en otro mundo, desde
la entrada apenas se oía
un murmullo y hasta nos pareció
un acierto esta sala en forma
de teatro que nunca habíamos
entendido como sede de conciertos
en Madrid. (Aquí hay
que hacer un inciso, y es
que la sala estaba a medio
aforo y se podía disfrutar
del show desde la zona frontal
del escenario sin tener que
estar apretado detrás
de una columna ó pegado
a una barra… y escuchando
perfectamente al no estar
debajo de uno de los techos
de los laterales de la sala,
quizás se deberían
vender menos entradas de las
que se venden para esta sala…).
Dicho esto seguimos con la
crónica.
En el escenario, un teclista
se situaba frente a Jason
Pierce y tras ellos un cuarteto
de cuerda y un espectacular
coro gospel formado por tres
vocalistas que nos trasladaron
al mismísimo Harlem
por unos minutos.
Increíble toda la
fuerza que salía de
esas cuerdas vocales y por
supuesto de esos instrumentos
que sonaron perfectos dejando
en silencio a toda la sala,
parecía que estábamos
presenciando una interpretación
de teatro en vez de un concierto
(por el grado de silencio
y atención de los presentes),
sin duda algo que dice mucho
del nivel del show. Sonaron
versiones tan conocidas como
"I can't help falling
in love with you" de
Elvis, "Oh Happy Day"
y algunos clásicos
transformados de su obra maestra
“Ladies and gentleman
we are floating in the space”.
Sin bises ni otras florituras
se fueron, dando paso a Lanegan
y los Soulsavers. Un acierto
increíble que este
concierto siguiera al anterior,
parecía como si siguiéramos
en el mismo limbo, más
si cabe cuando empezaron a
sonar los acordes pregrabados
de “Ask the dust”
dando entrada en el escenario
a los miembros de la banda.
A continuación vendría
lo mejor, lo mas esperado,
la salida de Lanegan, sin
saludar, clavándose
delante del micro y cogiéndolo
firmemente demostrando quien
manda. Empezó a interpretar
la inquietante “Ghosts
of you and me” con su
voz de ultratumba y aquí
comenzó el espectáculo.
Impávido junto al micro,
continuó desgranando
tema tras tema de esa pequeña
maravilla que es “ It´s
not how far you fall, it´s
the way you land”. Sonaron
prácticamente todas,
“Paper money”,
“Kingdom of rain”,
“Jesús of nothing”,”Revival”
y “Spiritual”.
Un repaso total al único
disco que les ha unido, además
de un par de versiones, “All
night long”(canción
que ya versionearan en su
día los Barracudas)
y otra de la Creedence “Effigy”.
Un concierto espectacular,
del que destacamos aparte
de la voz, a una gran banda
que ejecutó los temas
de manera magistral ganándose
al público de calle.
Mención especial también
para las dos voces negras
que acompañaron toda
la actuación y que
secundaron perfectamente a
Lanegan, además cobraron
especial protagonismo cuando
este decidió retirarse
en la antepenúltima
canción sin decir ni
mu, simplemente estirando
el brazo como diciendo “me
voy ahí os quedáis”,
dejando a las coristas interpretando
los dos último temas
espectacularmente, demostrando
lo que son unas buenas voces
soul.
Si Lanegan se largó
del escenario sin decir nada,
el resto prácticamente
hizo lo mismo, tras tres cuartos
de hora y después de
escuchar la fuerte ovación
que se llevaron, se largaron
igualmente, sin dignarse a
regalarnos un mísero
bis y dejándonos con
ganas de mas. Aunque eso sí,
nos fuimos muy místicos,
bien lavados de espíritu
y amablemente acompañados
por las escobas que adecentaban
el local para una larga noche
de viernes en el centro de
la capital.