Principal / Planeta Sonoro / Entrevistas / Brainstorm
EN EL INTERIOR DEL MONSTRUO

Encontrar la regularidad en las ediciones musicales del siglo XXI no es tarea sencilla, menos en el heavy metal de corte clásico donde todo, o casi todo, está inventado. Por eso, encontrarnos con un grupo que cada vez que saca un disco éste sea calificado como sobresaliente es una delicia para el oyente. Ya digo que no estoy hablando de combos como Opeth, Katatonia, Nile, etc., sino de grupos enraizados en la esencia de un género que, queremos o no, vivió momentos más prolíficos en cuanto a calidad. Es más, me atrevería a decir que el nivel cualitativo más elevado en el heavy en 2005 se halla en el underground o las formaciones de tercer nivel en seguimiento y éxito.

Brainstorm es la excepción que confirma la regla. Desgraciadamente no se ubican en la cabeza del metal europeo pero por méritos les sobraría. Álbum tras álbum son capaces de ofrecer unas composiciones potentes y amenas, sólidas y adictivas. “Liquid monster” no podía ser menos. Incluso afirmaría que supera al magnífico “Soul temptation” y casi iguala (aunque marcados por un patrón distinto) a su obra cumbre, “Metus mortis”. En esta nuevo entrega, el quinteto germano confiere a algunas de sus canciones un grado de accesibilidad que, de haber justicia, les tendría que catapultar a la plana principal del estilo. Te enganchas en cuanto escuchas “Inside the monster”, “All those words” o la megabalada “Heavenly”, claramente influida por Kamelot en mi opinión. Eso sí, no han perdido un ápice de fuerza, basta comprobarlo “Lifeline” O “Invisible enemy”.

No es la primera vez que charlamos con Andy Franck. El risueño cantante siempre parece estar de buen humor cuando hace entrevistas. Éste seguidor del Stuttgart en fútbol, se encontraba en Barcelona por lo que telefónicamente nos contestó amablemente a las cuestiones planteadas.

CYPT: ¿Cómo ha sido el proceso de creación de “Liquid monster”? ¿Más sencillo o complicada que previas entregas?

ANDY: Ha sido completamente diferente. Nos dimos cuente de que casi no teníamos tiempo después de la gira de “Soul temptation” para componer ya que todos los fines de semana hacíamos festivales. Por ello, decidimos empezar a componer en el propio tour. Tocábamos y, después de descansar un poco, nos íbamos al autocar para escribir canciones. La mayoría de lo que puedes escuchar en el disco se compuso en la carretera, en una habitación de hotel, en el bar. Al principio estábamos temerosos de que no funcionara pero, finalmente, todo ha salido mejor de lo esperado. Nos ha ayudado ha mantener el espíritu de directo en las canciones.

Entonces, supongo que como en discos anteriores habréis trabajado en equipo.

Desde luego, cada vez más. En el autocar de gira no hay oportunidad de escaquearse del trabajo. Nos veíamos las caras 24 horas al día, éramos capaces de hablar entre nosotros sin utilizar una sola palabra. Todos sabemos lo que otra quiere o va a hacer en una canción. En ese sentido, hay una gran compenetración.

Para mí es obvio que vuestra música es fácilmente distinguible, existe un sonido Brainstorm. Sin embargo, pienso que en este disco hay más oposición entre canciones, tenemos desde cortes comerciales a otros muy potentes y rápidos.

Creo que en “Liquid monster” hemos utilizado un más amplio abanico de sonidos. Hemos querido mostrar dos caras a las fans, una más agresiva y otra más melódica. Está bien porque no te aburres nunca de escuchar el disco. Siempre buscamos algo diferente. En “Soul temptation” fueron, por ejemplo, los pasajes indios. Considero que en “Liquid monster” hemos alcanzado un alto grado de madurez como banda. “Metus mortis” significó un punto de inflexión en nuestra carrera. Desde entonces, hemos crecido como banda y como músicos.

Eres un gran seguidor del power metal americano de los 80. Creo que en este disco a un mayor acercamiento a este estilo, en determinadas canciones. ¿Es así o es algo más bien casual?

Cuando componemos no nos preocupamos demasiado acerca de cómo tiene que sonar una canción. Crecí con esa música y seguro que algo habrá pero también de grupos ingleses como Iron Maiden o Judas Priest. Finalmente, lo que aparece en el disco es la música que sale de nuestros corazones. Puedes estar influido por muchas cosas pero, en realidad, siempre se reflejará lo que te salga de dentro siempre dentro de nuestro estilo propio. Nuestros tres primeros discos fueron una búsqueda de identidad. Con “Metus mortis” la logramos; y ahora la estamos desarrollando.

En el single que habéis escogido, “All those words”, encontramos algo habitual en nuestra trayectoria. Una voz femenina estilo soprano que se alterna contigo en el estribillo. ¿Cómo surgió la idea?

Con mi antigua banda, Ivanhoe, ya hice un dueto con una chica en 1995. Cuando Torsten vino con el riff, desde el instante inicial pensé que encajaba una voz femenina a la perfección. He hecho infinidad de líneas vocales pero rara vez me vienen tan rápido a la mente. Personalmente quería que la chica cantara ella sola esas partes pero el resto del grupo me empujó a acompañarla. Su aportación hace especial esa canción.

“Heavenly” es una balada perfectamente estructura y creo que una de las composiciones más logradas de vuestra carrera.

¡Oh, gracias!. Si recuerdas en “Metus Mortis” no había baladas, tampoco en “Soul temptation”, pero ahora sentimos la necesidad de escribir una balada. Desde la primera nota queríamos que fuera una estructura diferente, nada de power ballad, una balada en toda regla. Nos costó un poco terminarla pero nos fascinó el resultado final. Para nosotros siempre fue difícil escribir baladas pero ahora estamos orgullosos de ella.

No me malinterpretes pero, ¿te gustan Kamelot?

Los dos últimos trabajos no demasiado pero “The fourth legacy” y también “Karma” son bastante buenos.

Te lo digo porque pienso que la estructura que seguís en “Heavenly” es bastante parecida a la de Kamelot en sus baladas y, en mi opinión, hay pocos grupos tan buenos como ellos escribiendo temas lentas.

No pasa nada, está bien. Creo que es una buena comparación.

¿De dónde sale un título como “Liquid monster”?

No hay ningún significado, ni tan siquiera oculto (risas). Es una especie de broma porque en el estudio no teníamos ni idea de cómo llamar al disco. Estábamos en el bar y caímos en la cuenta de que al día siguiente teníamos que dar un título oficial al disco. Quizá fue analogía con que estábamos bebiendo líquido y con que pensamos que el álbum es monstruoso, no sé, nos traicionaría el subconsciente. Pienso que es fácil de recordar y es un buen título.

La portada es peculiar pero me gusta bastante.

La hizo Tom Thiel. Es un diseñador que jamás había trabajado en portadas de música. Hizo un juego de ordenador bastante popular en Alemania. Creíamos que era el momento de cambiar la portada ya que los dos últimos discos ibas en la misma línea. Tom entendió desde el primer minuto lo que queríamos expresar y estamos supercontentos con su labor.

No sé qué importancia tienen las letras en Brainstorm pero suelen parecerme interesantes. ¿De qué tratan los nuevos textos?

Muy sencillo, de la vida. Sobre qué es lo ocurre, tanto a mí como al resto del mundo. Creo que es muy importante hoy en día no contar únicamente historias extrañas e irreales. Los músicos tenemos los mismos problemas que el resto de la gente pero estamos aquí para dar un cierto positivismo a aquellos que nos escuchan. Vale, la vida es dura pero debes continuar luchando, por tus derechos, por la libertad. Merece la pena. Hay demasiadas cosas horribles en la vida y no queremos contribuir al sentimiento generalizado de pesimismo que rige en la sociedad.

¿Cómo ha evolucionado Andy Franck en Brainstorm, como cantante?

Creo que a lo largo de estos años he conseguido una mayor diversidad de registros con mi voz. Me enorgullece que algunas grandes estrellas del heavy metal me nombren como uno de sus cantantes favoritos, por ejemplo, Glenn Tipton de Judas Priest lo dijo en una entrevista. Lo malo es que este reconocimiento no revierte en mi cuenta corriente (risas). Siempre he sido un fan de mi voz y, por ello, pienso que los seguidores de Brainstorm merecen que esté siempre al 100% encima de un escenario.

Quizá no seas el cantante más rico del mundo pero en tus palabras denotas ilusión y pasión por tu trabajo.

Por supuesto. El día que pierda la ilusión me marcharé a casa. Es la razón por la que empecé a hacer música, la ilusión de crear y la pasión por este arte. Todavía conservo este sentimiento por el heavy metal.

Ahora que llevas cuatro álbumes en el grupo. ¿Cómo ves esta etapa de Brainstorm?

Creo que podríamos hacer una comparación con un rascacielos. Hay grupos que tomaron el ascensor, es decir, su trayectoria fue de la planta 0 a la 30 en muy poco tiempo. Pienso que Brainstorm hemos ido por la escalera de incendios, paso a paso, muy lentamente. Pero ahora estamos en uno de los pisos altos y seguimos subiendo. Muchos de los que tomaron el ascensor ya han sido desalojados. Este ascenso progresivo nos ha mantenido con los pies en el tierra. No somos estrellas, somos personas normales, no hemos cambiado en nada.

Espero que cuando lleguéis a la azotea no os tiréis.

(Risas) No sé, cambiaremos el nombre de Brainstorm por el de Suicide Commando.

En la gira que hicisteis en abril os acompañaron Mercenary y At Vance. ¿Quién les escogió?

A Mercenary yo.

Entonces, ¿te gusta “11th dreams”?

Es buenísimo. Coincidí con ellos en Berlín, se lo propuse y aceptaron gustosos. La combinación es bastante interesante ya que Mercenary atraían a un público más cañero.

Y para terminar, ¿qué nos puedes contar del disco de Symphorce?

Bueno, espérate algo realmente interesante. Se edita en septiembre y creo que será un gran trabajo. No te adelanto más y lo dejamos para una charla para el otoño, ¿O.K.?

Anotado queda. Puede que esto suceda en octubre cuando Brainstorm nos visiten los días 21, 22 y 23 en Barcelona, Valencia y Madrid, respectivamente, teloneando a Shaaman, lo cual, por mucho Andre Matos que esté en ese grupo, me parece una vergüenza. Brainstorm, aparte de ser infinitamente mejores, poseen seis discos por dos de los brasileños. Y que no nos pongan la excusa de que tocan temas de Angra, ¿y qué? ¡Queremos a Brainstorm de cabezas de cartel, ya!.