Seguramente
para el común de los
mortales un nuevo disco en directo
de Dokken significará
poco. La trayectoria de esta
grandiosa formación desde
su reunión no se puede
tachar precisamente de inmaculada
si bien es cierto que tampoco
es tan mala como algunos quieren
dar a entender. Es obvio que
ninguno de sus discos se asemeja
en calidad a sus tiempos de
gloria pero álbumes como
“Dysfunctional”,
“Erase the slate”
o “Hell to pay”
se dejaban escuchar y contenían
más de un clásico
escondido como “Change
the world”, “The
maze” o “Don´t
bring me down” que no
han sido valorados en su justa
medida.
Estamos a la
espera del anunciado por Don
“Lightning strikes again”
pero, hasta entonces, el controvertido
vocalista ha recuperado de los
archivos sonoros de la banda
un directo de 1981. Más
de un cuarto de siglo ha pasado
de aquello. En esos días,
Dokken era un cuarteto que se
intentaba abrir pasa en este
complicado negocio. Gracias
a sus actuaciones por Europa,
un sello francés les
había editado en el viejo
continente su debut, “Breaking
the chains”, pero aún
estaban buscando contrato en
Estados Unidos. Sin embargo,
ya se empezaban a labrar una
reputación en la Costa
Oeste gracias al boca a boca
que hablaba que en su formación
había un genio de la
guitarra, un cantante limitado
pero con un timbre peculiar
y una fantástica base
rítmica que apoyaba en
los coros.
Todo ello se
puede oír en “From
conception – live 1981”
que recoge nueve canciones y
un solo de George Lynch. Para
alguien que se intente adentrar
en el universo Dokken, ésta
no la mejor de las opciones
pero cualquier seguidor del
grupo habrá acogido con
agrado esta edición.
En ella se incluyen muchos cortes
de su debut que jamás
habíamos tenido la oportunidad
de paladear en directo porque
salvo las imprescindibles “Paris
is burning” y “Breaking
the chains”, el resto
dejaron de existir desde los
días de “Tooth
and nail”. Además,
tres composiciones que no las
había encontrado ni en
edición oficial ni en
ningún bootleg con demos
antiguas que circula por ahí.
“Goin´
down” es, probablemente,
la más prescindible de
las tres porque se sale un poco
de la tónica del grupo,
muy rocanrolera, y con una letra
francamente pobres. “Hit
and run” es como un anticipo
aún no pulido de grandes
singles que vendrían
después y “You´re
a liar” es un corte crudo
que casa perfectamente con la
filosofía y el sonido
de este directo. Por lo tanto,
un caramelito el que nos ha
ofrecido Don a los seguidores.
Nos pusimos
en contacto después de
unos cuantos intentos con el
cantante. Es la tercera vez
que le entrevisto y lo volveré
a decir. Sé que tiene
muy mala prensa, que ha hecho
declaración altisonantes
y seguramente en más
de una ocasión tendrá
comportamientos de diva venida
a menos, pero a mí Don
Dokken siempre me ha tratado
de lujo. Es más, ya había
formulado la última pregunta
de la entrevista cuando la comunicación
se cortó. Pues bien,
el bueno de Don me volvió
a llamar simplemente para despedirse
y emplazarme a que nos veamos
en su próxima visita
a España. Son ya muchos
años hablando con músicos
y os aseguro que este detalle
no lo tiene casi nadie. Como
siempre, muchas historias que
contar y una conversación
amena.
CYPT: Supongo
que es la pregunta más
recurrente pero, ¿de
dónde has sacado este
material en vivo?
DON
DOKKEN: Todo surgió buscando
los masters de “Breaking
the chains” de cara a
una edición conmemorativa
de sus veinticinco años.
Encontré unas cajas que
parecían muy viejas y
ponían “Dokken
live”. No tenía
ni idea de lo que era. Me llevé
las cintas al estudio y comprobé
que era un concierto pero no
me acuerdo de qué fecha.
Sé que fue justo cuando
regresamos de Alemania, nos
contrataron para hacer unos
shows en clubs del sur de California
y Juan Croucier dejó
la banda. Es un de los primeros
shows con Jeff Pylson al bajo.
Mezclé las cintas en
el estudio para comprobar cómo
sonaban. Al principio, lo hice
como pasatiempo pero me sorprendí
de lo bien que se encontraban
después de tantos años
y de lo potentes que sonábamos
en directo. Pensé que
era un pedazo de historia de
Dokken, de los inicios de mi
carrera, encima contiene tres
canciones que, probablemente,
nadie haya escuchado antes.
Por eso, decidí editarlo.
Muchas bandas sacan discos en
directo pero nosotros sólo
habíamos editado uno
hasta ahora. (N. de
R: Esto es matizable porque
Don no cuenta el “Japan
live ´95”, tampoco
el “Live from the sun”
porque ambos fueron ideados
para salir en formato vídeo;
pero claro, no hace referencia
al acústica “One
night live”, una pequeña
trampa)
Además,
te quitas la espina del cabreo
que tenías con la edición
en cd de “Japan live ´95”
porque “From conception”
sí que aporta material
a los fans.
Exacto,
pero es que además suena
muy poderoso. Como te he dicho,
he estado controlando todo y
si el sonido no hubiera sido
el adecuado jamás hubiera
salido a la luz. ¿Te
gusta cómo suena?
La verdad es
que sí porque captura
bien el ambiente que se pudo
vivir en aquel club. Es bastante
crudo pero, a la vez, no es
sucio.
No
he grabado nada por encima ni
he retocado cosas en el estudio.
Simplemente, me he dedicado
a mezclarlo para que sonara
lo mejor posible sin perder
el espíritu original.
Muchos grupos cogen las grabaciones
en directo y en el estudio cambian
los solos, las voces, los coros…
“From conception”
es un directo que refleja lo
que ocurrió aquella noche.
George tocó increíblemente,
se nota que era un grupo joven,
con ganas de comerse el mundo,
lleno de energía.
¿Has
tenido que superar alguna traba
legal para editar el disco?
Dicho de otra forma, ¿pediste
permiso a George y Jeff, o a
sus abogados?
No
porque yo poseo toda la música
de Dokken en la actualidad.
Es complicado de explicar el
proceso pero básicamente
cuando Jeff y George dejaron
la banda perdieron sus derechos
sobre las canciones aunque siguen
cobrando por todo lo que editamos
en lo que ellos participaran.
No tengo que pedirles permiso
porque me pertenecen los derechos.
Además, es bueno para
ellos porque no hacen nada y
les damos dinero. Hago el trabajo,
lo produzco y ellos cobran.
Como antes
comentábamos creo que
“From conception”
es muy interesante para cualquier
seguidor de la banda porque
además de los tres temas
nuevos, este directo ofrece
la posibilidad de escuchar temas
olvidados en vuestra carrera.
Es
cierto. Canciones como “Nightrider”o
“Young girls” ni
yo mismo las había escuchado
en directo hasta ahora. Hace
veintitrés años
que no las tocamos y no existen
grabaciones de aquello, sólo
la de “From conception”.
Cuando estabas
mezclando el disco o estos días
en los que estás respondiendo
entrevistas, ¿te has
planteado la posibilidad de
repescar algunos de esos temas
para los directos venideros?
No me refiero a “Breaking
the chains” o “Paris
is burning” que siempre
caen sino a otras menos conocidas.
No.
Tenemos la suerte de que tenemos
muchos hits y si me atreviera
a tocar todo lo que me gustaría
cada actuación duraría
tres horas. Es muy difícil
actualmente decidir qué
canciones hacer porque siempre
se me plantea la duda de si
escoger algo de “Breaking
the chains”, de “Dysfunctional”,
de “Erase the slate”,…
por mí tocaría
de todos pero alguno de los
principales singles quedaría
fuera y eso a los fans no les
gustaría nada. En nuestra
próxima visita a Europa
vamos a intentar que, además
de las típicas, suene
alguna cosa rara de estos discos,
en especial de “Erase
the slate” que parece
que ahora la gente lo aprecia
cuando en su momento nadie le
hizo ni caso.
Una curiosidad,
en 1981, el tema “Live
to rock” seguía
llamándose “We´re
illegal” como en la primera
versión de “Breaking
the chains” pero en este
directo ya lo llamas “Live
to rock”.
Sí,
ha sido por no crear confusión
entre la gente que ya asimila
esa composición al nombre
“Live to rock”.
No recuerdo exactamente si ya
en ese momento se llama así
o todavía la presentábamos
con “We´re illegal”.
Puede que esté
equivocado pero yo escucho dos
guitarras en algunas canciones.
¿Todavía te dejaba
George tocar en aquellos años?
Sí.
Durante el tour de “Breaking
the chains”, tanto en
Europa como en Estados Unidos,
yo tocaba la guitarra rítmica.
¿Y no
lo echas de menos?
Sí,
pero en la próxima gira
voy a tocar la guitarra otra
vez. John Levin piensa que es
una buena idea que cuando él
esté interpretando un
solo, haya una segunda guitarra
de apoyo. Entre tres y cinco
canciones serán las que
me voy a enfundar la guitarra
de nuevo.
Hablando de
los tres temas inéditos
que aparecen en “From
conception” creo que todos
están bien pero, en especial,
me encanta “You´re
a liar”.
A mí
también pero es curioso
porque en aquel tiempo tuvimos
problemas con esa canción.
El objetivo de los temas nuevos
era presentarlos en directo
para incluirlos posteriormente
en el segundo disco, lo que
luego fue “Tooth and nail”.
En aquellos días, Journey,
Foreigner, Styx, grupos más
pop que nosotros, eran los más
populares entre las compañías.
Con cada A&R de un sello
que hablábamos, nos decía
que “Goin´ down”
o “You´re a liar”
era demasiado cañeras.
Como nuestro objetivo era conseguir
un contrato, las dejamos de
lado y escribimos otro tipo
de material como “Into
the fire”, más
comercial, aunque fíjate
que “Tooth and nail”
es uno de nuestros temas más
heavy.
En el bootleg
no oficial “Back in the
streets” hay una canción
que se llama “Liar”
pero nada tiene que ver con
“You´re a liar”.
“Back
on the streets” está
compuesto por demos que hicimos
en Hamburgo cuando no estaban
ninguno de los componentes de
la formación clásica
de Dokken. Alguien nos robó
aquellas demos y años
después se publicaron
pero, como bien dices, aquella
“Liar” nada tiene
que ver con la que aparece en
“From conception”.
Todo el mundo
conoce lo que ocurrió
después de “Tooth
and nail” y cuál
la relación actual entre
los miembros clásicos
de Dokken pero allá por
1981, además de la obvia
química en directo, ¿se
puede decir que erais amigos
los cuatro?
La
química era mucho mejor
porque estábamos empezando
y todos teníamos un objetivo
común. George y yo nunca
nos llevamos especialmente bien
pero cuanto más éxito
teníamos, más
famosos nos convertíamos
y más dinero ganábamos,
los problemas entre los dos
se acrecentaron. Lo normal es
que una banda cuando empieza
a tener éxito las tensiones
se aplaquen; en Dokken ocurrió
justo lo contrario. Todo eran
discusiones, sobre todo George
y yo, pero también Jeff
o incluso Mick. Por ejemplo,
a mí me apasiona tocar
la guitarra, lo he hecho toda
la vida. De repente, un día
George me dice: “No quiero
que toques nunca más
la guitarra”. A mí
me volvían loco estas
situaciones. Yo sólo
quería tocar la rítmica,
eso era bueno para el grupo
pero George no lo consentía.
Evidentemente, en 1981 la relación
era más fluido pero tengo
que admitir que George y yo
nunca fuimos amigos.
En aquel año,
1981, “Breaking the chains”
sólo había salido
en Europa pero no en vuestra
país. No obstante, estabais
tocando regularmente en la costa
Oeste para conseguir una base
estable de fans. ¿Conocía
la gente que se acercaba a los
conciertos “Breaking the
chains”? ¿Tenían
alguna favorita?
Ellos
no tenían ni idea de
que habíamos sacado un
disco en el mercado europeo.
Lógicamente, en Europa
sí pero en Estados Unidos
nadie se había interesado
por editarnos el disco. Como
te he dicho, consideraban que
nuestra música era demasiado
heavy, lo cual es una paradoja
si lo comparas con lo que ahora
se denomina así, cosas
como Slipknot. Las discográficas
querían algo más
comercial. Nos costó
un año conseguir un contrato
pero mientras seguíamos
tocando y componiendo.
No es el caso
hoy en día, pero en aquel
momento se podía considerar
como único que una banda
como Dokken tuviera un relativo
éxito en Europa pero
fuera incapaz de conseguir un
contrato en su propio país.
Sin
duda. Incluso, te diré
que cuando volvimos de Alemania
casi nadie nos contrataba para
tocar. Teníamos seguidores
pero eran muy pocos. Dábamos
conciertos para doscientas personas,
no más. La razón
por la que conseguimos un contrato
es porque el manager de Metallica,
Cliff Burnstein, también
creo que Def Leppard, compró
“Breaking the chains”
en una tienda de importación,
la versión alemana. Él
se puso en contacto conmigo
y me dijo que le había
encantado el disco y que nos
conseguiría un contrato.
Dokken se encuentra
entre los grupos que forjaron
la escena del hard and heavy
en Los Angeles. Anteriormente,
el punk de gente como los Generation
X de Billy Idol eran las bandas
más seguidas. ¿Cómo
surge esta nueva propuesta musical?
¿Te gustaba el punk rock
californiano de finales de los
setenta?
Recuerdo
que en 1978 y 1979 tocamos con
Van Halen. Además, también
lo hicimos con Xciter (la banda
en la que estaba George), Quite
Riot. Había entonces
tres escenas dominantes en esa
parte de Estados Unidos. El
punk con Black Flag, Generation
X y demás; el pop rock
de Devo, The Snack y bandas
así; y, a la vez, empezaba
a emerger el hard rock y el
metal pero no había demasiados
grupos aún, solo los
que te he comentado. Era difícil
despuntar pero cuando Van Halen
sacaron su debut y cosecharon
un enorme éxito, eso
allanó el camino a los
demás. Las compañías
se dieron cuanta de que la gente
demandaba este tipo de música.
Siempre que
hablamos sale la eterna comparación
que parece no terminar nunca
con las hair bands de la segunda
mitad de los ochenta.
Tienes
razón, lo odio. Sólo
porque fuéramos de Los
Angeles y lleváramos
el pelo largo ya nos metían
en el mismo saco de Poison,
Winger o Ratt. Era frustrante
y siempre respondíamos:
“¿De qué
estás hablando? ¿Has
escuchado nuestra música?”.
Nosotros giramos con AC/DC,
Judas Priest, Van Halen, Metallica…
En los ochenta, Dokken jamás
tocamos con ninguna hair band.
Bon Jovi, Ratt, Cinderella o
Winger no eran grupos malos
pero, para mí, ellos
eran hard rock y nosotros heavy
metal con melodías. Aunque
es verdad que de un tiempo a
esta parte eso ha cambiado y
hemos girado con varios grupos
del estilo.
¿Creo
que debido a estas comparaciones,
actualmente Dokken no sois lo
suficientemente respetados?
Mmmm…
No porque pienso que los fans
que conocen a Dokken, saben
cuál ha sido nuestra
trayectoria y nuestra música.
Afortunadamente no tengo que
defenderme de nada porque ya
lo hacen ellos. Es más
una cuestión de compañías
discográficas y radios
que afirman: “Oh, eres
de los ochenta, eres una hair
band”. Es una expresión
muy típica de cadenas
como la MTV pero no puedo hacer
nada al respecto. Dokken nacimos
en 1978, nadie llama a Aerosmith
“hair band” porque
son de los setenta. No entiendo
por qué a ellos, a Bon
Jovi o a los propios Metallica
no les consideran “hair
bands” y a nosotros sí.
También es verdad que
en los recopilatorios aparecen
las canciones más comerciales
de Dokken, la gente lo oye y
nos cataloga. Cualquier que
haya visto a Dokken en directo
sabe que somos muchos más
heavies que ese tipo de bandas.
Lo que pasa
es que, como tú dices,
Dokken poseíais más
melodías que las bandas
normales de heavy metal.
Es
verdad pero no por ello nos
pueden encasillar. Entonces,
¿cuáles son los
Dokken auténticos? ¿Los
de “In my dreams”,
“Just got lucky”
o “It´s not love”
o los de “Tooth and nail”,
“Lightning strikes again”
o “Kiss of death”?
Para mí, ambos y en directo
Dokken es heavy metal. Encima
es que como te comentaba, la
culpa de no lograr un contrato
antes era porque todas las compañías
nos decían: “Nos
gusta mucho la canción
“Breaking the chains”
pero “Paris is burning”
es muy heavy. Tenéis
que componer algo más
comercial, adecuado a tu voz
melódica. No se puede
ser heavy y pop, tenéis
que decantaros”. Yo luché
contra eso y al final el tiempo
nos dio la razón.
Entre los actuales
aficionados al hard rock y al
heavy hay una sensación
de que el grunge mató
al hard. Consideran que todos
los males del rock a nivel comercial
provienen de Seattle. Yo no
soy especialmente fan de esos
grupos pero ¿no crees
que es exagerada la crítica
y que fue más culpa de
la saturación de bandas
que había en Los Angeles?
Para
mí, la escena de Los
Angeles fue real, no inventada,
pero a finales de los ochenta
se volvió muy falsa.
Piensa en gente como Poison,
eran todo imagen, peluquería,
maquillaje,… pero la música
era pop con guitarras. (N. de
R: Es curioso que Dokken les
critique porque hace un par
de años compartieron
gira. Algún mal rollo
quedaría) Cuando lograron
el éxito, las compañías
empezaron a buscar unos nuevos
Poison o Warrant creando productos
artificiales. Los cientos de
bandas que aparecieron consiguieron
ahogar al resto. El fan se sintió
confundido de tanta oferta similar
y optó por otro tipo
de sonidos, en este caso Nirvana,
Pearl Jam o Soundgarden. ¿Qué
mataron el rock? No lo creo,
más bien algunos se mataron
a sí mismos je, je…
¿Quién mató
el rock? Pues toda la mierda
que salió en ese momento,
en Los Angeles, Nueva York,…
en todo el país. La gente
con el grunge quería
escuchar algo distinto, buena
música aunque fuera de
otro estilo, no un tío
que parecía una tía
y no sabía tocar.
Volvamos al
presente y a la actualidad.
Tienes un nuevo disco en solitario
grabado pero nadie parece querer
editarlo porque no suena a Dokken.
¿No tienes la sensación
de estar atrapado en una jaula?
Si quisieras que sonara a Dokken
lo sacarías con el nombre
de Dokken y no Don Dokken.
Estoy
de acuerdo, es muy frustrante.
El disco lleva un año
finalizado. Como sabes, nuestro
guitarrista John Levin es también
abogado y conoce a todo la industria
musical. Enviamos el disco a
muchísimas compañías
y la respuesta siempre fue la
misma: “No es Dokken”.
¿Y qué esperaban?
Me pregunto yo. Dokken es una
banda de hard and heavy pero
éste es mi disco en solitario.
Me imagino que esperarían
algo como “Up from the
ashes”. No entiendo a
las compañías.
Mira a gente como Swing, Eric
Clapton o Robert Plant. Pueden
sacar álbumes repletos
de baladas y la gente lo acepta.
El problema es que no saben
qué hacer con él
porque me comentan que las canciones
son bonitas, con una notable
producción, gente importante
tocando, pero… Yo les
intento convencer diciéndoles
que no todo el mundo quiere
escuchar Metallica las veinticuatro
horas del día. Soy un
roquero pero, a veces, cuando
estoy sentado en el sofá
de mi casa con mi novia, bebiendo
un vaso de vino, me apetece
algo más tranquilo. A
todo el mundo le gusta, de vez
en cuando, relajarse en casa.
Escuchando
los samplers, desde luego no
se parecen en nada a lo que
la gente está acostumbrada.
Lleno de acústicas y
pasajes melancólicos.
Ni
siquiera a mis hijos les gusta
el disco. Les pregunta el por
qué y mi hija me responde
que es muy suave y tranquilo.
Yo le digo: “Cariño,
es un pedazo de arte, no importa
si tiene muchas guitarras o
no”. No me importa que
este disco no venda nada. Lo
hice porque me hace ilusión
plasmar un montón de
canciones que tenía en
la cabeza desde hace tiempo.
No importa a quién le
guste o le deje de gustar, si
consigo un contrato o no,…
Compuse y grabé estas
canciones para mí, no
para el público. No obstante,
hay bastante gente que ha escuchado
los samplers en Internet y me
han comentado que les encantan
los temas. También es
cierto que es un problema que
tu banda se llame con tu apellido
porque puede crear confusión
entre los seguidores. Si Eddie
Van Halen sacara un disco acústico,
seguro que tampoco se entendería.
Pero es que
se cae en otra contradicción
porque, por ejemplo, en Dokken,
será mejor o peor pero
“Hell to pay” no
se parece en nada a “Dysfunctional”
ni éste a “Under
lock and key”.
Es
que ése era el objetivo,
ir evolucionando, crecer como
artistas. Mira a The Beatles.
Haz la prueba de escuchar su
debut y después “Revolver”,
“Sgt. Pepper”, “Let
it be”… O Led Zeppelín
con el “I” y “Houses
of the holy”. Si no fuera
por los cantantes dirías
que estamos ante bandas diferentes.
Hoy en día, eso no se
acepta. Los fans quieren escuchar
tu sonido de siempre, no quieren
cambios.
¿Por
eso habéis grabado un
disco como “Lightning
strikes again”?
Correcto.
Si la gente quiere el clásico
sonido Dokken lo van a tener.
A mí me gusta bastante
“Hell to pay” pero
estoy de acuerdo con Mick, Barry
y John. Ellos querían
grabar un álbum con mucho
feeling de los ochenta como
han hecho últimamente
Scorpions, Judas Priest o Iron
Maiden (N. de R: A esto le pondría
bastantes matices) Para John
Levin, Dokken somos como una
cheese burger. Cuando pides
una hamburguesa no quieres que
te den burrito aunque también
te guste esa comida pero has
ido a la hamburguesería
porque allí se venden
cheese burgers no burrito. Imagínate
que te compras tu hamburguesa
favorita y resulta que le han
cambiado los ingredientes, algo
falla porque ya no te la volverás
a comprar. (risas)
Después
de estas rápidas lecciones
de “fast food” aplicadas
al hard rock, la pregunta es:
¿No creas que esta apuesta
supone una responsabilidad adicional?
Porque si el disco no responde
a las expectativas la gente
se sentirá decepcionada.
Confía
en mí. Hemos trabajado
bajo presión porque no
ha llevado más de un
año. La gente espera
una mezcla de “Tooth and
nail” y “Under lock
and key” pero he de decir
que ya no tengo veintisiete
años. Soy más
viejo, mi vida ha cambiado por
lo que ha sido complicado volver
atrás. He intentado pensar
en qué hicimos bien entonces
para conseguir un disco clásico
pero que no sea una copia barata
de obras anteriores porque si
hiciera “Tooth and nail”
de nuevo, la gente por lógica
compraría el primer “Tooth
and nail” y no una versión
edulcorada.
Ya que el disco
se va a llamar “Lightning
strikes again”, ¿no
te parece una buena idea recuperar
esta canción para los
directos?
La
idea es muy buena pero es una
canción muy difícil
porque las notas son demasiado
altas para mi actual estado
de voz. Cuando cantaba ese tema
sólo llevaba cien o ciento
cincuenta conciertos y mi voz
estaba fresca aún. Veintisiete
años después he
dado miles de conciertos y ya
no puedo llegar a según
que registros. Esto es muy habitual,
mira Rob Halford de Judas Priest.
No obstante, hay algunos cantantes
que parecen tener el don de
la eterna juventud en sus cuerdas
vocales. Ronnie James Dio sería
el más claro ejemplo;
Bruce Dickinson también;
no sé cómo lo
hacen pero yo intento hacerlo
lo mejor que puedo. Cuando alguien
me comenta que no llego a las
notas altas de “Kiss of
death” le doy la razón
pero si lo hiciera cinco noches
a la semana, las giras no llegarían
a los quince días.
En otoño
vais a regresar a Europa en
un tour con Kingdom Come. He
leído que los dos vais
a compartir la cabeza del cartel,
cosa que me extraña porque,
al menos en España, tenéis
una capacidad de convocatoria
infinitamente mayor que la banda
de Lenny Wolf.
En
realidad, nosotros somos los
cabezas de cartel pero en algún
lugar concreto donde Kingdom
Come tiene muchos fans, como
en su país Alemania,
haremos shows equilibrados en
tiempo. En Hamburgo seremos
teloneros suyos porque es la
ciudad donde viven pero en España,
Italia, Escandinavia,…
en casi todos los sitios, ellos
tocarán antes y menos
porque sólo consiguieron
un par de hits en su carrera.
Ello no implica ninguna rivalidad,
son buenos amigos míos,
me apetecía que vinieran
con nosotros y consiguieran
renovar su base de fans.
Hay algo que
se ha puesto de moda últimamente
entre las bandas clásicas.
Es hacer giras o conciertos
puntuales temáticos.
Iron Maiden tocando canciones
de sus cuatro primeros discos,
o en la última que interpretaron
el nuevo en su totalidad; Dream
Theater con sus famosas “A
night with…”; Queensryche
y los “Operation: Mindcrime”.
¿Os habéis planteado
alguna vez, sea en gira o en
un festival, tocar entero “Back
from the attack” o “Tooth
and nail”?
Le
hemos considera pero si sólo
tocara “Under lock and
key”, muchos se quejarían
porque les apetece escuchar
“Into the fire”,
“Alone again” o
“Kiss of death”.
Es imposible hacerlo porque
los conciertos durarían
tres horas. “Mindcrime”
es un disco conceptual por lo
que tiene bastante sentido para
Queensrÿche tocarlo entero.
Una curiosidad
para terminar. Dokken es, obviamente,
Don Dokken y, quizá,
Mick Brown pero ¿qué
opinan Barry y John de “From
conception”?
Les
encanta. Date cuenta que John
Levin creció con nosotros,
Dokken es su grupo favorito
y George el guitarra al que
siempre quiso parecerse, algo
que se puede comprobar cada
vez que se sube al escenario.
Algunas veces, ya sabes que
Barry y Mick salen de giran
con Ted Nugent pero Dokken es
su casa.
Por último,
siempre quise preguntar esto.
¿Crees que mucha gente
no conoce al verdadero Don Dokken
pero, sin embargo, se atreven
a dar una opinión sobre
ti? Da la impresión,
leyendo revistas, que tú
eres un tipo malencarado pero
a mí siempre me ha parecido
justo lo contrario, sea cuando
te conocí en persona
o con estas entrevistas telefónicas.
En
general, los periodistas, y
la gente, siempre queréis
tener vuestra propia opinión
sobre todo el mundo. Sólo
soy un músico. Muchas
veces la prensa ha escrito que
soy una “prima donna”,
difícil de tratar y caprichoso.
Eso es porque no me conocen.
Yo sólo quiero tocar
música y es por lo que
estoy hablando contigo y con
cualquier medio de comunicación
con quien concierte una entrevista.
A mí me gustaría
hacer a todo el mundo feliz
pero me he dado cuenta en estos
treinta años que nunca
se puede contentar a todos.
Yo soy una persona normal que
crecí escuchado música
y tocando la guitarra. He tenido
mucha suerte de haberme dedicado
con éxito a este mundo
y estoy agradecido por ello.
Nada más.
Don Dokken
no tiene pelos en la lengua
y eso siempre depara interesantes
conversaciones. Quizá
él tiene su verdad que
no sea exactamente coincidente
con la realidad pero no eso
no quita para que me parezca
una persona honesta. Esperaremos
con impaciencia “Lightning
strikes again” a ver cómo
termina esta reválida.
|