Principal / Planeta Sonoro / Entrevistas / Dokken
DESDE LA GESTACIÓN A LA REGENERACIÓN

Seguramente para el común de los mortales un nuevo disco en directo de Dokken significará poco. La trayectoria de esta grandiosa formación desde su reunión no se puede tachar precisamente de inmaculada si bien es cierto que tampoco es tan mala como algunos quieren dar a entender. Es obvio que ninguno de sus discos se asemeja en calidad a sus tiempos de gloria pero álbumes como “Dysfunctional”, “Erase the slate” o “Hell to pay” se dejaban escuchar y contenían más de un clásico escondido como “Change the world”, “The maze” o “Don´t bring me down” que no han sido valorados en su justa medida.

Estamos a la espera del anunciado por Don “Lightning strikes again” pero, hasta entonces, el controvertido vocalista ha recuperado de los archivos sonoros de la banda un directo de 1981. Más de un cuarto de siglo ha pasado de aquello. En esos días, Dokken era un cuarteto que se intentaba abrir pasa en este complicado negocio. Gracias a sus actuaciones por Europa, un sello francés les había editado en el viejo continente su debut, “Breaking the chains”, pero aún estaban buscando contrato en Estados Unidos. Sin embargo, ya se empezaban a labrar una reputación en la Costa Oeste gracias al boca a boca que hablaba que en su formación había un genio de la guitarra, un cantante limitado pero con un timbre peculiar y una fantástica base rítmica que apoyaba en los coros.

Todo ello se puede oír en “From conception – live 1981” que recoge nueve canciones y un solo de George Lynch. Para alguien que se intente adentrar en el universo Dokken, ésta no la mejor de las opciones pero cualquier seguidor del grupo habrá acogido con agrado esta edición. En ella se incluyen muchos cortes de su debut que jamás habíamos tenido la oportunidad de paladear en directo porque salvo las imprescindibles “Paris is burning” y “Breaking the chains”, el resto dejaron de existir desde los días de “Tooth and nail”. Además, tres composiciones que no las había encontrado ni en edición oficial ni en ningún bootleg con demos antiguas que circula por ahí.

“Goin´ down” es, probablemente, la más prescindible de las tres porque se sale un poco de la tónica del grupo, muy rocanrolera, y con una letra francamente pobres. “Hit and run” es como un anticipo aún no pulido de grandes singles que vendrían después y “You´re a liar” es un corte crudo que casa perfectamente con la filosofía y el sonido de este directo. Por lo tanto, un caramelito el que nos ha ofrecido Don a los seguidores.

Nos pusimos en contacto después de unos cuantos intentos con el cantante. Es la tercera vez que le entrevisto y lo volveré a decir. Sé que tiene muy mala prensa, que ha hecho declaración altisonantes y seguramente en más de una ocasión tendrá comportamientos de diva venida a menos, pero a mí Don Dokken siempre me ha tratado de lujo. Es más, ya había formulado la última pregunta de la entrevista cuando la comunicación se cortó. Pues bien, el bueno de Don me volvió a llamar simplemente para despedirse y emplazarme a que nos veamos en su próxima visita a España. Son ya muchos años hablando con músicos y os aseguro que este detalle no lo tiene casi nadie. Como siempre, muchas historias que contar y una conversación amena.

CYPT: Supongo que es la pregunta más recurrente pero, ¿de dónde has sacado este material en vivo?

DON DOKKEN: Todo surgió buscando los masters de “Breaking the chains” de cara a una edición conmemorativa de sus veinticinco años. Encontré unas cajas que parecían muy viejas y ponían “Dokken live”. No tenía ni idea de lo que era. Me llevé las cintas al estudio y comprobé que era un concierto pero no me acuerdo de qué fecha. Sé que fue justo cuando regresamos de Alemania, nos contrataron para hacer unos shows en clubs del sur de California y Juan Croucier dejó la banda. Es un de los primeros shows con Jeff Pylson al bajo. Mezclé las cintas en el estudio para comprobar cómo sonaban. Al principio, lo hice como pasatiempo pero me sorprendí de lo bien que se encontraban después de tantos años y de lo potentes que sonábamos en directo. Pensé que era un pedazo de historia de Dokken, de los inicios de mi carrera, encima contiene tres canciones que, probablemente, nadie haya escuchado antes. Por eso, decidí editarlo. Muchas bandas sacan discos en directo pero nosotros sólo habíamos editado uno hasta ahora. (N. de R: Esto es matizable porque Don no cuenta el “Japan live ´95”, tampoco el “Live from the sun” porque ambos fueron ideados para salir en formato vídeo; pero claro, no hace referencia al acústica “One night live”, una pequeña trampa)

Además, te quitas la espina del cabreo que tenías con la edición en cd de “Japan live ´95” porque “From conception” sí que aporta material a los fans.

Exacto, pero es que además suena muy poderoso. Como te he dicho, he estado controlando todo y si el sonido no hubiera sido el adecuado jamás hubiera salido a la luz. ¿Te gusta cómo suena?

La verdad es que sí porque captura bien el ambiente que se pudo vivir en aquel club. Es bastante crudo pero, a la vez, no es sucio.

No he grabado nada por encima ni he retocado cosas en el estudio. Simplemente, me he dedicado a mezclarlo para que sonara lo mejor posible sin perder el espíritu original. Muchos grupos cogen las grabaciones en directo y en el estudio cambian los solos, las voces, los coros… “From conception” es un directo que refleja lo que ocurrió aquella noche. George tocó increíblemente, se nota que era un grupo joven, con ganas de comerse el mundo, lleno de energía.

¿Has tenido que superar alguna traba legal para editar el disco? Dicho de otra forma, ¿pediste permiso a George y Jeff, o a sus abogados?

No porque yo poseo toda la música de Dokken en la actualidad. Es complicado de explicar el proceso pero básicamente cuando Jeff y George dejaron la banda perdieron sus derechos sobre las canciones aunque siguen cobrando por todo lo que editamos en lo que ellos participaran. No tengo que pedirles permiso porque me pertenecen los derechos. Además, es bueno para ellos porque no hacen nada y les damos dinero. Hago el trabajo, lo produzco y ellos cobran.

Como antes comentábamos creo que “From conception” es muy interesante para cualquier seguidor de la banda porque además de los tres temas nuevos, este directo ofrece la posibilidad de escuchar temas olvidados en vuestra carrera.

Es cierto. Canciones como “Nightrider”o “Young girls” ni yo mismo las había escuchado en directo hasta ahora. Hace veintitrés años que no las tocamos y no existen grabaciones de aquello, sólo la de “From conception”.

Cuando estabas mezclando el disco o estos días en los que estás respondiendo entrevistas, ¿te has planteado la posibilidad de repescar algunos de esos temas para los directos venideros? No me refiero a “Breaking the chains” o “Paris is burning” que siempre caen sino a otras menos conocidas.

No. Tenemos la suerte de que tenemos muchos hits y si me atreviera a tocar todo lo que me gustaría cada actuación duraría tres horas. Es muy difícil actualmente decidir qué canciones hacer porque siempre se me plantea la duda de si escoger algo de “Breaking the chains”, de “Dysfunctional”, de “Erase the slate”,… por mí tocaría de todos pero alguno de los principales singles quedaría fuera y eso a los fans no les gustaría nada. En nuestra próxima visita a Europa vamos a intentar que, además de las típicas, suene alguna cosa rara de estos discos, en especial de “Erase the slate” que parece que ahora la gente lo aprecia cuando en su momento nadie le hizo ni caso.

Una curiosidad, en 1981, el tema “Live to rock” seguía llamándose “We´re illegal” como en la primera versión de “Breaking the chains” pero en este directo ya lo llamas “Live to rock”.

Sí, ha sido por no crear confusión entre la gente que ya asimila esa composición al nombre “Live to rock”. No recuerdo exactamente si ya en ese momento se llama así o todavía la presentábamos con “We´re illegal”.

Puede que esté equivocado pero yo escucho dos guitarras en algunas canciones. ¿Todavía te dejaba George tocar en aquellos años?

Sí. Durante el tour de “Breaking the chains”, tanto en Europa como en Estados Unidos, yo tocaba la guitarra rítmica.

¿Y no lo echas de menos?

Sí, pero en la próxima gira voy a tocar la guitarra otra vez. John Levin piensa que es una buena idea que cuando él esté interpretando un solo, haya una segunda guitarra de apoyo. Entre tres y cinco canciones serán las que me voy a enfundar la guitarra de nuevo.

Hablando de los tres temas inéditos que aparecen en “From conception” creo que todos están bien pero, en especial, me encanta “You´re a liar”.

A mí también pero es curioso porque en aquel tiempo tuvimos problemas con esa canción. El objetivo de los temas nuevos era presentarlos en directo para incluirlos posteriormente en el segundo disco, lo que luego fue “Tooth and nail”. En aquellos días, Journey, Foreigner, Styx, grupos más pop que nosotros, eran los más populares entre las compañías. Con cada A&R de un sello que hablábamos, nos decía que “Goin´ down” o “You´re a liar” era demasiado cañeras. Como nuestro objetivo era conseguir un contrato, las dejamos de lado y escribimos otro tipo de material como “Into the fire”, más comercial, aunque fíjate que “Tooth and nail” es uno de nuestros temas más heavy.

En el bootleg no oficial “Back in the streets” hay una canción que se llama “Liar” pero nada tiene que ver con “You´re a liar”.

“Back on the streets” está compuesto por demos que hicimos en Hamburgo cuando no estaban ninguno de los componentes de la formación clásica de Dokken. Alguien nos robó aquellas demos y años después se publicaron pero, como bien dices, aquella “Liar” nada tiene que ver con la que aparece en “From conception”.

Todo el mundo conoce lo que ocurrió después de “Tooth and nail” y cuál la relación actual entre los miembros clásicos de Dokken pero allá por 1981, además de la obvia química en directo, ¿se puede decir que erais amigos los cuatro?

La química era mucho mejor porque estábamos empezando y todos teníamos un objetivo común. George y yo nunca nos llevamos especialmente bien pero cuanto más éxito teníamos, más famosos nos convertíamos y más dinero ganábamos, los problemas entre los dos se acrecentaron. Lo normal es que una banda cuando empieza a tener éxito las tensiones se aplaquen; en Dokken ocurrió justo lo contrario. Todo eran discusiones, sobre todo George y yo, pero también Jeff o incluso Mick. Por ejemplo, a mí me apasiona tocar la guitarra, lo he hecho toda la vida. De repente, un día George me dice: “No quiero que toques nunca más la guitarra”. A mí me volvían loco estas situaciones. Yo sólo quería tocar la rítmica, eso era bueno para el grupo pero George no lo consentía. Evidentemente, en 1981 la relación era más fluido pero tengo que admitir que George y yo nunca fuimos amigos.

En aquel año, 1981, “Breaking the chains” sólo había salido en Europa pero no en vuestra país. No obstante, estabais tocando regularmente en la costa Oeste para conseguir una base estable de fans. ¿Conocía la gente que se acercaba a los conciertos “Breaking the chains”? ¿Tenían alguna favorita?

Ellos no tenían ni idea de que habíamos sacado un disco en el mercado europeo. Lógicamente, en Europa sí pero en Estados Unidos nadie se había interesado por editarnos el disco. Como te he dicho, consideraban que nuestra música era demasiado heavy, lo cual es una paradoja si lo comparas con lo que ahora se denomina así, cosas como Slipknot. Las discográficas querían algo más comercial. Nos costó un año conseguir un contrato pero mientras seguíamos tocando y componiendo.

No es el caso hoy en día, pero en aquel momento se podía considerar como único que una banda como Dokken tuviera un relativo éxito en Europa pero fuera incapaz de conseguir un contrato en su propio país.

Sin duda. Incluso, te diré que cuando volvimos de Alemania casi nadie nos contrataba para tocar. Teníamos seguidores pero eran muy pocos. Dábamos conciertos para doscientas personas, no más. La razón por la que conseguimos un contrato es porque el manager de Metallica, Cliff Burnstein, también creo que Def Leppard, compró “Breaking the chains” en una tienda de importación, la versión alemana. Él se puso en contacto conmigo y me dijo que le había encantado el disco y que nos conseguiría un contrato.

Dokken se encuentra entre los grupos que forjaron la escena del hard and heavy en Los Angeles. Anteriormente, el punk de gente como los Generation X de Billy Idol eran las bandas más seguidas. ¿Cómo surge esta nueva propuesta musical? ¿Te gustaba el punk rock californiano de finales de los setenta?

Recuerdo que en 1978 y 1979 tocamos con Van Halen. Además, también lo hicimos con Xciter (la banda en la que estaba George), Quite Riot. Había entonces tres escenas dominantes en esa parte de Estados Unidos. El punk con Black Flag, Generation X y demás; el pop rock de Devo, The Snack y bandas así; y, a la vez, empezaba a emerger el hard rock y el metal pero no había demasiados grupos aún, solo los que te he comentado. Era difícil despuntar pero cuando Van Halen sacaron su debut y cosecharon un enorme éxito, eso allanó el camino a los demás. Las compañías se dieron cuanta de que la gente demandaba este tipo de música.

Siempre que hablamos sale la eterna comparación que parece no terminar nunca con las hair bands de la segunda mitad de los ochenta.

Tienes razón, lo odio. Sólo porque fuéramos de Los Angeles y lleváramos el pelo largo ya nos metían en el mismo saco de Poison, Winger o Ratt. Era frustrante y siempre respondíamos: “¿De qué estás hablando? ¿Has escuchado nuestra música?”. Nosotros giramos con AC/DC, Judas Priest, Van Halen, Metallica… En los ochenta, Dokken jamás tocamos con ninguna hair band. Bon Jovi, Ratt, Cinderella o Winger no eran grupos malos pero, para mí, ellos eran hard rock y nosotros heavy metal con melodías. Aunque es verdad que de un tiempo a esta parte eso ha cambiado y hemos girado con varios grupos del estilo.

¿Creo que debido a estas comparaciones, actualmente Dokken no sois lo suficientemente respetados?

Mmmm… No porque pienso que los fans que conocen a Dokken, saben cuál ha sido nuestra trayectoria y nuestra música. Afortunadamente no tengo que defenderme de nada porque ya lo hacen ellos. Es más una cuestión de compañías discográficas y radios que afirman: “Oh, eres de los ochenta, eres una hair band”. Es una expresión muy típica de cadenas como la MTV pero no puedo hacer nada al respecto. Dokken nacimos en 1978, nadie llama a Aerosmith “hair band” porque son de los setenta. No entiendo por qué a ellos, a Bon Jovi o a los propios Metallica no les consideran “hair bands” y a nosotros sí. También es verdad que en los recopilatorios aparecen las canciones más comerciales de Dokken, la gente lo oye y nos cataloga. Cualquier que haya visto a Dokken en directo sabe que somos muchos más heavies que ese tipo de bandas.

Lo que pasa es que, como tú dices, Dokken poseíais más melodías que las bandas normales de heavy metal.

Es verdad pero no por ello nos pueden encasillar. Entonces, ¿cuáles son los Dokken auténticos? ¿Los de “In my dreams”, “Just got lucky” o “It´s not love” o los de “Tooth and nail”, “Lightning strikes again” o “Kiss of death”? Para mí, ambos y en directo Dokken es heavy metal. Encima es que como te comentaba, la culpa de no lograr un contrato antes era porque todas las compañías nos decían: “Nos gusta mucho la canción “Breaking the chains” pero “Paris is burning” es muy heavy. Tenéis que componer algo más comercial, adecuado a tu voz melódica. No se puede ser heavy y pop, tenéis que decantaros”. Yo luché contra eso y al final el tiempo nos dio la razón.

Entre los actuales aficionados al hard rock y al heavy hay una sensación de que el grunge mató al hard. Consideran que todos los males del rock a nivel comercial provienen de Seattle. Yo no soy especialmente fan de esos grupos pero ¿no crees que es exagerada la crítica y que fue más culpa de la saturación de bandas que había en Los Angeles?

Para mí, la escena de Los Angeles fue real, no inventada, pero a finales de los ochenta se volvió muy falsa. Piensa en gente como Poison, eran todo imagen, peluquería, maquillaje,… pero la música era pop con guitarras. (N. de R: Es curioso que Dokken les critique porque hace un par de años compartieron gira. Algún mal rollo quedaría) Cuando lograron el éxito, las compañías empezaron a buscar unos nuevos Poison o Warrant creando productos artificiales. Los cientos de bandas que aparecieron consiguieron ahogar al resto. El fan se sintió confundido de tanta oferta similar y optó por otro tipo de sonidos, en este caso Nirvana, Pearl Jam o Soundgarden. ¿Qué mataron el rock? No lo creo, más bien algunos se mataron a sí mismos je, je… ¿Quién mató el rock? Pues toda la mierda que salió en ese momento, en Los Angeles, Nueva York,… en todo el país. La gente con el grunge quería escuchar algo distinto, buena música aunque fuera de otro estilo, no un tío que parecía una tía y no sabía tocar.

Volvamos al presente y a la actualidad. Tienes un nuevo disco en solitario grabado pero nadie parece querer editarlo porque no suena a Dokken. ¿No tienes la sensación de estar atrapado en una jaula? Si quisieras que sonara a Dokken lo sacarías con el nombre de Dokken y no Don Dokken.

Estoy de acuerdo, es muy frustrante. El disco lleva un año finalizado. Como sabes, nuestro guitarrista John Levin es también abogado y conoce a todo la industria musical. Enviamos el disco a muchísimas compañías y la respuesta siempre fue la misma: “No es Dokken”. ¿Y qué esperaban? Me pregunto yo. Dokken es una banda de hard and heavy pero éste es mi disco en solitario. Me imagino que esperarían algo como “Up from the ashes”. No entiendo a las compañías. Mira a gente como Swing, Eric Clapton o Robert Plant. Pueden sacar álbumes repletos de baladas y la gente lo acepta. El problema es que no saben qué hacer con él porque me comentan que las canciones son bonitas, con una notable producción, gente importante tocando, pero… Yo les intento convencer diciéndoles que no todo el mundo quiere escuchar Metallica las veinticuatro horas del día. Soy un roquero pero, a veces, cuando estoy sentado en el sofá de mi casa con mi novia, bebiendo un vaso de vino, me apetece algo más tranquilo. A todo el mundo le gusta, de vez en cuando, relajarse en casa.

Escuchando los samplers, desde luego no se parecen en nada a lo que la gente está acostumbrada. Lleno de acústicas y pasajes melancólicos.

Ni siquiera a mis hijos les gusta el disco. Les pregunta el por qué y mi hija me responde que es muy suave y tranquilo. Yo le digo: “Cariño, es un pedazo de arte, no importa si tiene muchas guitarras o no”. No me importa que este disco no venda nada. Lo hice porque me hace ilusión plasmar un montón de canciones que tenía en la cabeza desde hace tiempo. No importa a quién le guste o le deje de gustar, si consigo un contrato o no,… Compuse y grabé estas canciones para mí, no para el público. No obstante, hay bastante gente que ha escuchado los samplers en Internet y me han comentado que les encantan los temas. También es cierto que es un problema que tu banda se llame con tu apellido porque puede crear confusión entre los seguidores. Si Eddie Van Halen sacara un disco acústico, seguro que tampoco se entendería.

Pero es que se cae en otra contradicción porque, por ejemplo, en Dokken, será mejor o peor pero “Hell to pay” no se parece en nada a “Dysfunctional” ni éste a “Under lock and key”.

Es que ése era el objetivo, ir evolucionando, crecer como artistas. Mira a The Beatles. Haz la prueba de escuchar su debut y después “Revolver”, “Sgt. Pepper”, “Let it be”… O Led Zeppelín con el “I” y “Houses of the holy”. Si no fuera por los cantantes dirías que estamos ante bandas diferentes. Hoy en día, eso no se acepta. Los fans quieren escuchar tu sonido de siempre, no quieren cambios.

¿Por eso habéis grabado un disco como “Lightning strikes again”?

Correcto. Si la gente quiere el clásico sonido Dokken lo van a tener. A mí me gusta bastante “Hell to pay” pero estoy de acuerdo con Mick, Barry y John. Ellos querían grabar un álbum con mucho feeling de los ochenta como han hecho últimamente Scorpions, Judas Priest o Iron Maiden (N. de R: A esto le pondría bastantes matices) Para John Levin, Dokken somos como una cheese burger. Cuando pides una hamburguesa no quieres que te den burrito aunque también te guste esa comida pero has ido a la hamburguesería porque allí se venden cheese burgers no burrito. Imagínate que te compras tu hamburguesa favorita y resulta que le han cambiado los ingredientes, algo falla porque ya no te la volverás a comprar. (risas)

Después de estas rápidas lecciones de “fast food” aplicadas al hard rock, la pregunta es: ¿No creas que esta apuesta supone una responsabilidad adicional? Porque si el disco no responde a las expectativas la gente se sentirá decepcionada.

Confía en mí. Hemos trabajado bajo presión porque no ha llevado más de un año. La gente espera una mezcla de “Tooth and nail” y “Under lock and key” pero he de decir que ya no tengo veintisiete años. Soy más viejo, mi vida ha cambiado por lo que ha sido complicado volver atrás. He intentado pensar en qué hicimos bien entonces para conseguir un disco clásico pero que no sea una copia barata de obras anteriores porque si hiciera “Tooth and nail” de nuevo, la gente por lógica compraría el primer “Tooth and nail” y no una versión edulcorada.

Ya que el disco se va a llamar “Lightning strikes again”, ¿no te parece una buena idea recuperar esta canción para los directos?

La idea es muy buena pero es una canción muy difícil porque las notas son demasiado altas para mi actual estado de voz. Cuando cantaba ese tema sólo llevaba cien o ciento cincuenta conciertos y mi voz estaba fresca aún. Veintisiete años después he dado miles de conciertos y ya no puedo llegar a según que registros. Esto es muy habitual, mira Rob Halford de Judas Priest. No obstante, hay algunos cantantes que parecen tener el don de la eterna juventud en sus cuerdas vocales. Ronnie James Dio sería el más claro ejemplo; Bruce Dickinson también; no sé cómo lo hacen pero yo intento hacerlo lo mejor que puedo. Cuando alguien me comenta que no llego a las notas altas de “Kiss of death” le doy la razón pero si lo hiciera cinco noches a la semana, las giras no llegarían a los quince días.

En otoño vais a regresar a Europa en un tour con Kingdom Come. He leído que los dos vais a compartir la cabeza del cartel, cosa que me extraña porque, al menos en España, tenéis una capacidad de convocatoria infinitamente mayor que la banda de Lenny Wolf.

En realidad, nosotros somos los cabezas de cartel pero en algún lugar concreto donde Kingdom Come tiene muchos fans, como en su país Alemania, haremos shows equilibrados en tiempo. En Hamburgo seremos teloneros suyos porque es la ciudad donde viven pero en España, Italia, Escandinavia,… en casi todos los sitios, ellos tocarán antes y menos porque sólo consiguieron un par de hits en su carrera. Ello no implica ninguna rivalidad, son buenos amigos míos, me apetecía que vinieran con nosotros y consiguieran renovar su base de fans.

Hay algo que se ha puesto de moda últimamente entre las bandas clásicas. Es hacer giras o conciertos puntuales temáticos. Iron Maiden tocando canciones de sus cuatro primeros discos, o en la última que interpretaron el nuevo en su totalidad; Dream Theater con sus famosas “A night with…”; Queensryche y los “Operation: Mindcrime”. ¿Os habéis planteado alguna vez, sea en gira o en un festival, tocar entero “Back from the attack” o “Tooth and nail”?

Le hemos considera pero si sólo tocara “Under lock and key”, muchos se quejarían porque les apetece escuchar “Into the fire”, “Alone again” o “Kiss of death”. Es imposible hacerlo porque los conciertos durarían tres horas. “Mindcrime” es un disco conceptual por lo que tiene bastante sentido para Queensrÿche tocarlo entero.

Una curiosidad para terminar. Dokken es, obviamente, Don Dokken y, quizá, Mick Brown pero ¿qué opinan Barry y John de “From conception”?

Les encanta. Date cuenta que John Levin creció con nosotros, Dokken es su grupo favorito y George el guitarra al que siempre quiso parecerse, algo que se puede comprobar cada vez que se sube al escenario. Algunas veces, ya sabes que Barry y Mick salen de giran con Ted Nugent pero Dokken es su casa.

Por último, siempre quise preguntar esto. ¿Crees que mucha gente no conoce al verdadero Don Dokken pero, sin embargo, se atreven a dar una opinión sobre ti? Da la impresión, leyendo revistas, que tú eres un tipo malencarado pero a mí siempre me ha parecido justo lo contrario, sea cuando te conocí en persona o con estas entrevistas telefónicas.

En general, los periodistas, y la gente, siempre queréis tener vuestra propia opinión sobre todo el mundo. Sólo soy un músico. Muchas veces la prensa ha escrito que soy una “prima donna”, difícil de tratar y caprichoso. Eso es porque no me conocen. Yo sólo quiero tocar música y es por lo que estoy hablando contigo y con cualquier medio de comunicación con quien concierte una entrevista. A mí me gustaría hacer a todo el mundo feliz pero me he dado cuenta en estos treinta años que nunca se puede contentar a todos. Yo soy una persona normal que crecí escuchado música y tocando la guitarra. He tenido mucha suerte de haberme dedicado con éxito a este mundo y estoy agradecido por ello. Nada más.

Don Dokken no tiene pelos en la lengua y eso siempre depara interesantes conversaciones. Quizá él tiene su verdad que no sea exactamente coincidente con la realidad pero no eso no quita para que me parezca una persona honesta. Esperaremos con impaciencia “Lightning strikes again” a ver cómo termina esta reválida.