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Hace casi
cuatro años que entrevistamos
a Elbicho, cuando sacaban al
mercado su disco de debú.
No eran unos recién llegados
a la música, sino un
grupo hecho en directo que después
de pisar muchos escenarios,
publicaban su primer disco.
Elbicho olía a escenario,
a encuentro, a raíces
masticadas que dejan buen sabor
de boca. Ahora editan su tercer
LP, y Elbicho sigue vivo, coleando
y en un gran estado creativo.
Quince canciones llenas de duende,
de sentimiento, de letras adherentes
y una música que nace
del gusto por la experimentación
compartida combinada con el
arraigo. Puede que VII sea ya
un disco de madurez, pero no
de declive. Elbicho sigue ilusionando
y haciéndonos guiños
cada vez más atractivos
para que acudamos a sus conciertos,
donde la magia se hace corporea
y donde seguro que estos quince
temas cobran aún más
vida.
CYPT: Más
que el regreso de Elbicho podemos
hablar de que Elbicho continúa.
Seguís con vuestra personal
apuesta musical, que por otro
lado pasa por muchos territorios.
Pero ¿qué cambios
apreciáis vosotros en
esta nueva entrega?
En
estos años hemos aprendido
mucho y eso se nota en la madurez
de esta obra, también
hemos incorporado los teclados
y sintetizadotes que aportan
nuevos colores y sensaciones
sonoras y que en directo toca
Mario Diaz desde principios
de verano, el cual es parte
de esta gran familia.
Vuestro primer
disco se tituló Elbicho,
el segundo Elbicho II y ahora
pasáis directamente al
VII. En la promo apunta a la
posibilidad de que elegir el
siete tiene razones simbólicas
variadas, pero ¿puede
ser también fruto de
una progresión exponencial
en vuestra música?
Si,
la música es intemporal
y entre el dos y el siete ha
pasado dos años pero
realmente a sido una etapa de
aprendizaje y madurez, de abrir
nuevas puertas y de tocar mucho
en directo.
Sois un grupo
nacido en el directo que después
ha grabado discos. ¿Seguís
prefiriendo la experiencia del
escenario?, ¿Cómo
han evolucionado los directos
del grupo?
El
escenario es la autentica realidad.
Antes de sacar el primer disco,
ya llevábamos 150 conciertos
encima, nuestro directo ha crecido
paralelamente con nuestras personas
y ahora sentimos este como un
viaje irrepetible, donde todo
puede suceder entre otras cosas
porque no llevamos ningún
tipo de guión, ni repertorio
establecido.
¿Cómo
ha sido la experiencia fuera
de España con una propuesta
tan arraigada a nuestro folclore?
Tocar
en el extranjero es siempre
una experiencia gratificante,
la gente escucha y sabe escuchar,
el silencio se oye y el aplauso
sincero.
En este disco
la mayoría de los títulos
de las canciones se componen
de la preposición "de"
y luego, por lo general, un
verbo. Parece por tanto un compendio
de vivencias musicadas, un disco
lleno de vida. ¿Esa era
la intención, la de hablar
de cosas reales, sin descartar
la poesía?
Por
supuesto.
Ahora mismo
está sonando los Rokipankis
como single del disco. Es un
tema divertido, fresco, que
tiene mucho de vuestra concepción
musical, pero que quizás
sea lo más singular del
disco. ¿Se trata de una
concesión, de un divertimento
o de una línea más
a explorar por el grupo?
Es
una canción que lleva
mucho tiempo con nosotros en
la furgoneta y un canto a la
libertad; no tenemos prejuicios
y nosotros decidimos que la
compañía la sacara
de single.
Me ha sorprendido
también Condena, un tema
largo que tiene varias partes,
las primeras con un toque muy
vuestro, con mucha fuerza y
sin embargo la última
parece una de esas grandes sintonías
de una serie policíaca,
cercana al jazz con toques funkys
de los ochenta, con unos vientos
impresionantes mecidos por teclados
y percusiones potentes. ¿Cómo
se os ocurrió este tema?
El
tema se llama Condena y todo
empezó con un riff de
guitarra sobre el que se nos
ocurrió la primera melodía.
Condena es una canción
fruto del local de ensayo donde
cada uno de los músicos
aporta y da coherencia a todas
las partes que por si solas
funcionan.
Vuestra admiración
por el rock de otras décadas
sigue acompañando vuestra
música, y esta vez también
en la concepción gráfica
del disco. Si alguien de otro
país ojea el cd, puede
esperarse encontrar algo parecido
a Pink Floyd, a Supertramp,
etc. ¿Queríais
transmitir algo en especial
con esta imagen o es un ejercicio
de gusto estético?
Es
una metáfora visual,
si tu abres la caja, te encuentras
unos barrotes y al final del
todo un caminito; en la vida
siempre hay que buscar ese camino
que la sociedad muchas veces
nos esconde.
En los agradecimientos
citáis "a la poca
prisa, a no tener que llevar
camisa". Parece traslucir
que el dedicaros a la música
os permite lógicamente
una mayor concentración
en vuestro trabajo, pero un
el hecho de vivir de la música,
de estar constantemente de gira,
también puede que desconectéis
de la realidad. ¿Como
mantenéis el equilibrio?
¿Cual
es la realidad?
A nosotros nos gusta la vida
sencilla y compartir las cosas
bonitas.
La última
vez que hablamos (en la presentación
del primer disco), hablamos
del regreso de Paco de Lucía
con sus "Cositas Buenas".
¿Durante este tiempo,
que cosas en la música
os han emocionado?
Nos
han emocionado muchos grupos
de los 70' que desconocíamos
como "Carmen" y sus
"Fandangos in Space",
"Dolores", "Madrill"..
y también discos como
el del guitarrista Israel Sandoval
que salio el año pasado
y se llama "Marzo".
Estamos en
septiembre, ¿cómo
se presenta el curso para elbicho,
que planes tenéis?
Estamos
haciendo mucha promoción
y también conciertos
acústicos en tiendas,
aparte de nuestra gira de presentación
por todos los sitios que pasamos.
También estamos pensando
en unas vacaciones cuando podamos.
¡Muchas
Gracias!
Muchas
gracias a vosotros por vuestra
labor en la música. Un
saludo de Carlos y Mario desde
Mojácar. |