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ELECKTRA

Cualquier tiempo pasado no fue mejor

La decisión de variar la estética sonora en cualquier grupo siempre es algo que va a encontrarse tanto con detractores como con partidarios, si bien es cierto que un mayor grado de apoyo a cualquiera de las dos opiniones dependerá de si la variación en las notas es más o menos radical y la distancia recorrida desde el punto de origen sean algunos metros o espacios kilométricos. Elecktra, en su tercer disco, "Sin mirar atrás" han dejado a un lado de una línea que hoy día no se plantean volver a cruzar los anteriores "Portrait" y "Dual". Han apartado cosas que, para ellos, son uno de los lastres del metal actual, como algunos aspectos más metaleros, en ello Juan A. Parra se refiere a "lo equivocado que pueda ser el metal que se hace actualmente. Esto, creo yo, le pasa a muchos grupos, que el metal va por un camino, pues por ese camino voy a ir yo. En el trabajo anterior o en el Portrait había alguna canción que podía sonar más a System of a down o a determinados grupos. Y, sobre todo, hemos tratado de que no ocurra eso y de que sea un disco más rockero, que así creemos que es, y que las partes de metal sea un metal más personal". Esto supone, de nuevo en palabras del batería de la formación madrileña, que internamente en el grupo ha habido "un replanteamiento de todo lo que se venía haciendo. En primer lugar hubo una salida, la de Sergio, el anterior bajista, y la incorporación de Pablo. Sobre todo, también, había ganas de realizar algunos cambios bastantes drásticos. Por ejemplo, el lenguaje en que nos expresábamos decidimos que había que dejarlo un poco atrás y empezar a comunicarnos en castellano, que es lo que mejor se nos da. ¿Para qué? Para que el mensaje sea más claro, en definitiva, a la gente y a partir de ahí también algunos cambios musicales, seguimos manteniendo una estructura bastante sólida de lo que veníamos haciendo y nos hemos abierto también a determinados sonidos y a pensar más en las canciones".

Esa es la primera novedad al reproducir por vez primera esta grabación, el idioma al cual nos tenían acostumbrados ya no está presente y ahora el grupo se expresa en su lengua materna y, antes de ello, que los enigmáticos apelativos que titulaban los diferentes cortes en cada disco son algo más comprensible y cercano. Parra lo reconoce diciendo que tenían títulos "un poco raros, por así llamarlos, y , bueno, los de ahora son bastante claros, siempre es intentando hacerlo de una manera más directa, más fácil de entender porque el grupo está, no sé si antes, tarde o temprano, está aprendiendo que tiene que ser claro y fácil el mensaje. Eso no quita que el grupo siga en la misma línea y haya canciones bastante oscuras. Pero es, más que nada, por ofrecer un producto bastante asequible al personal" y, siguiendo de nuevo en la voz, Enrique Reyes ahora se muestra mucho menos oscilante aunque ellos son conscientes de que "es un cantante ilimitado en cuanto a agudos, en cuanto a graves y tal, pero si que es cierto que a lo mejor veíamos que era mejor mantenerse en un plano medio y destacar las cosas cuando tienen que destacar cada cosa. Antes el grupo ha pecado, en ciertos aspectos, de todo eso, él, como ya hemos dicho, es ilimitado y subía y bajaba y tal, hemos tratado de pensar más en las canciones". Ahí queda presente la que ha sido una de las premisas del grupo a la hora de componer estas nuevas doce canciones, así lo señala Pablo Valero, bajista: "Ser directos, en cuanto a la composición yo creo que también, musicalmente, es un disco directo que también viene relacionado con letras más directas, queremos que las canciones lleguen, sobre todo, y sean puramente canciones". Sin embargo, eso no ha supuesto mella de esfuerzo a la hora de buscar el mejor resultado posible porque "aunque pueda parecer un disco más asequible también es verdad que ha estado muy elaborado, la elaboración de las canciones se ha hecho con mucha paciencia, mirando casi con lupa todos los pequeños detalles. Entonces, aunque pueda parecer música más sencilla. Es que es como, realmente, darle otra vuelta de tuerca, buscar el rollo efectivo pero muy trabajado". Así también lo refrenda el encargado de las percusiones al decir que "sobre todo hemos tratado de hacerlo con más sentido todo, dejar cada uno el plano justo al otro, dejar hablar, en este caso, a los teclados, dejar hablar y no interrumpirse, no formar un pequeño pollo a la hora de hacer música y, sobre todo, respecto a los egos de cada uno yo, por mi parte, por ejemplo, como batería de rock intentar dar una base para que la canción vaya con peso, nada más. Creo que el batería de rock o cualquier tipo de música que lo está haciendo para su propio protagonismo pues, a lo mejor, debería haber escogido otro tipo de música como el jazz, donde eso está claro. Yo, actualmente, con todo el respeto del mundo a todos, en este caso el plano de la batería creo que está con fuerza y con peso, pero nada más, para hacer buenos temas pesados y nada más" algo que parte de un trabajo, según Valero, en donde "a la hora de componer cada uno toca su instrumento pero está abierto a la participación de todos y estamos completamente abiertos, entre todos intentamos hacer una canción, y respetando siempre, nada de egos y esas cosas, se disfruta también" y dejan huecos para ciertas cosas, si tenía que sonar una guitarra, un solo de guitarra potente, pues se le hacía ese hueco al solo. "Aquí, por ejemplo, hemos respetado las partes donde lo importante, por ejemplo, era el protagonismo las programaciones. Entonces, yo creo que más bien está de una manera más pensado, más colocado que en los anteriores trabajos"

Y en ese trayecto del sexteto por encontrar una contigüidad con el público, hay un detalle fundamental, la presencia de melodía en toda la docena de composiciones, algo que nace, en palabras de Juan A. Parra de pensar "sobre todo, en la canción. Hemos tratado de dejar muchos egos de cada uno de nosotros como músico, como instrumentista, y pensar en cada una de las canciones y que tengan una melodía que esté presente cuando se oye y así se le quede a la gente, sobre todo que les sugiera algo. Creo que hay temas, sobre todo cómo empieza el disco, son temas bastante lentos, pero si creo que sugieren bastante porque se ha quedado la melodía, la instrumentación, las bases y todo...". Sin embargo, eso no difumina que de aria en aria la gradación de dureza vaya subiendo. "Es también como una tónica que se puede parecer a la manera de llevar tu música a un directo, puede tener esa relación porque empieza tranquilo, y eso también en los directos se aprecia, que la gente pone también un punto de atención, eso escuchando el propio disco se nota, y luego más en los directos se van haciendo más agresivas las canciones y hay una mayor participación del público. Y en el disco puede pasar eso, que hay una temática desde la atención hacia un poco más la fuerza", estas palabras de Pablo Valero son refrendadas por su camarada: "al final en este disco no se puede olvidar lo que somos ni de donde venimos, hay temas bastante lentos, incluso hay alguno que se puede acercar al pop, te puedo decir cualquier género porque no nos cerramos tampoco a la hora de hacer música, pero si que es verdad que al final del disco está un poco la referencia de donde venimos y de lo que somos". Porque ellos consideran que este disco tampoco es una ruptura total del grupo con el pasado, de esta manera, para el encargado del bajo "la esencia creo que sigue siendo la misma. La distorsión en las guitarras, melodías oscuras buscando ciertos ambientes... es algo parecido. A lo mejor lo que ha podido cambiar es la concepción de las canciones como tales. También que, a lo mejor, hemos mirado hacia otros sitios diferentes, hacia otros sitios un poco más salidos de lo que puede ser el metal, pero yo creo que la esencia del grupo sigue estando ahí. Las guitarras, el teclado, la batería... la voz ha cambiado un poco pero yo creo que el concepto sigue siendo el mismo".

Otro de los responsables de esta evolución del grupo ha sido Jorge Escobedo. El guitarrista de Skizoo se ha encargado de la producción (grabación y mezcla las ha compaginado junto a Manuel Torreglosa en los estudios Sala de Máquinas de Lorca, Murcia), después de que en anteriores capítulos de Elecktra hubieran participado productores como Pablo Iglesias o Alberto Seara. El baterista nos cuenta al respecto que "en principio es otro de los sentidos cuando te hemos explicado sobre el disco cambiar y tal, siempre hemos tenido claro tratar de no hacer lo mismo, es otra de las premisas fundamentales que tiene este grupo, hay grupos que, a lo mejor, editan uno o dos discos que pueden sonar igual o parecido. Entonces ahí siempre hemos tratado de tener una visión exterior, un punto de vista más objetivo de alguien desde fuera porque se tiende a estar encerrado en el local y pensar: "Bah, pues lo que yo hago está de puta madre", y puede ser, pero cuanta más gente sea capaz de replanteárselo y de verlo y que, sobre todo, gente tan cualificada como Pablo Iglesias o Jorge Escobedo, que es quien ha producido el último disco, y del que hay poco que decir puesto que tanto como guitarrista como y miembro de uno de los grupos que raramente han pegado en España, como Sôber, y del que yo estoy y estaba absolutamente enamorado, pues como ya le conocíamos y había relación con él (puesto que ya le conocíamos de haber grabado el primer disco en Cube) y viendo que se estaba dedicando a la producción, decidimos proponérselo. Él, eso si, también lo tuvo claro, tenía que ser en castellano y a partir de ahí empezó a mojarse pues muy a saco. Comenzó a venir al local casi siempre, no sólo llevarle algo grabado al estudio, un trabajo de un año ahí antes de la grabación, canción por canción, y la verdad es que muy contentos con él".

La conclusión es que "Sin mirar atrás" supone un compacto que se asimila en el mismo momento de conocerlo, y, a la vez, las partes que lo organizan están bien asentadas. Parra achaca esto a que "son unos años ya que lleva el grupo funcionando y cada uno como músico, y ya vamos sabiendo qué es lo que queremos, a qué queremos sonar, qué ayuda necesitamos como productor, como técnico de sonido... esto, afortunadamente, lo vamos teniendo bastante más claro. Esto es otro de los errores, a lo mejor, a la hora de grabar de un grupo, vamos a grabar un disco y lo grabo donde sea, como sea...". Sin embargo, se vuelven a poner nuevas cotas y retos para su presentación en directo porque su repertorio partirá, al igual que en su soporte físico, de "Enero" a "Dulce y adictiva". Es decir, quienes asistan a sus actuaciones sólo contemplarán, en el mismo orden que han sido grabadas, las canciones de este lanzamiento. Un reto, pero a su vez, en sus palabras: "Un ejercicio de sinceridad sobre todo porque ya te digo que luego no nos vemos en un directo una canción en inglés, una en castellano, dos en inglés y cuatro en castellano, no queríamos tirar por ahí y entonces, bueno, los discos están ahí, están en nuestra página y si alguien los quiere escuchar ahí los tiene... pero el tema del directo si que tratamos de que quedase bastante claro sobre todo porque habrá quien, no por el hecho ya de cantar en castellano, sino por el hecho de que la música, que también tiene sus cambios, no le ha terminado de convencer. Nosotros siempre miraremos para delante como dice el disco para conservar a la gente que tenemos pero también sobre todo a quien pueda descubrirlo ahora nuevo estará muy abierto".