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“Syberia”
posee agresividad metálica,
si bien Hamlet no recurren a
correr por los trastes de la
guitarra. Quienes esperen una
línea continuista pueden
ir buscando otra opción
pues Hamlet se han reinventado.
Los textos nacen del dolor.
Desde una emocional apuesta
lírica Molly, su rugoso
vocalista, interpreta y dramatiza
generando tensión en
la calma. “Syberia”
refleja cada vivencia y el pulso
actual de Hamlet.
Luis
Tarraga (Guitarrista)- “Exactamente,
Syberia es el disco del 2005
y no quiere decir que sea el
disco del 2007 o el de más
adelante. Un disco es un momento
en la vida de cada persona,
es una época en la que
tú compones unas canciones
y una época en la que
tienes unas vivencias y lógicamente
todo eso queda plasmado en el
disco. Cuantas veces has tocado
en directo unas determinadas
canciones, cuanto cansando estas
de lo que ya has hecho. Ser
honesto con la música
es hacer eso: no meterte en
el estudio diciendo tengo que
hacer un álbum, en dos
semanas hago los quince riffts
de siempre, no me mojo mucho
y ya tengo hecho un nuevo disco
de Hamlet. Eso no va con nosotros.
Nunca
nos ha gustado ser conformistas
ni con la música, ni
con nosotros mismos. Sobre todo
porque estamos en un país
que no es para serlo, aquí
no hay una ley que te permita
triunfar haciendo una canción,
no hay normas... lo que quiero
decir es que siempre hay que
buscarse la vida. Como músicos
estamos para pasarlo bien con
nuestro trabajo y no estamos
para vender más o menos
discos. Esa es nuestra filosofía
desde el principio. Pasarlo
bien quiere decir tratar de
mostrar algo diferente en cada
disco, algo dentro de lo que
podamos hacer, investigar cosas
y ofrecerlas a quien quiera
oírlas. No queremos quedarnos
estancados en una etiqueta
Molly
estaba deseando hacer un disco
como este, habrá gente
que le guste o no pero Molly
es un cantante muy versátil,
Molly es muy musical y tiene
muchas posibilidades de la voz...
Molly es un Mike Patton, no
se me entienda la comparación
a que se parece a el sino en
el sentido de que puede hacer
lo que quiera con su voz, tiene
muchos registros. Es muy musical,
de repente le da por Pink Floyd
o le da por los Maiden y las
canta de puta madre, llega y
te hace una versión...
tiene muchas posibilidades de
la voz... Estaba deseando hacer
un disco en el que abandonar
la idea de que por ser Hamlet
tenia que gritar, quería
quitarse ese corsé, es
decir no me apetece porque si
yo hago la típica estrofa
melódica luego entra
el estribillo y grito, vamos
a ser como los quinientos millones
de grupos que hay. Ya que vamos
a tirar por algo más
melódico en cuanto a
voz y ambientes ¿porqué
no lo exprimimos?... ha sido
jugar con ese rollo, él
es capaz de hacerlo y, Molly
esta encantando porque él
es CANTANTE. Los instrumentistas
estamos menos limitados de movimientos
porque siempre tienes unos espacios
para hacer cosas, puedes hacer
tus riffts, tus sonidos limpios,
tus tal, pero un cantante parece
que en este tipo de música
dura siempre parece estar limitado
a hacer siempre lo mismo. Después
de siete discos a Molly le apetecía
y dijimos ¿por qué
no?. Hay gente que esta diciendo
que Molly ha cambiando la forma
y yo creo que lo que ha hecho
es matizar más la forma
porque en Inferno y en Insomnio
hay muchas canciones que podrían
estar en Syberia, me refiero
a la forma de cantar. Antes
y Después, Tu Medicina
ya tenían esos perfiles
melódicos”.
“Syberia”
es un disco nacido del dolor.
Un álbum crudo que explora
caminos sin miedo.
L.T.-
“Al hilo de lo que hablamos
de que cada disco es fruto de
las vivencias del grupo, “Syberia”
refleja, en las letras, un momento
de nuestra vida difícil.
No queremos hablar mucho del
tema porque nos gusta que la
gente indague en los textos
pero Molly ha hecho los textos
y una persona muy cercana a
Molly, que ha crecido con él
y era casi un hermano, murió
el año pasado. Entonces
es un disco que habla desde
ese dolor, esa es la puñetera
verdad y no hay que esconderse,
justo fue cuando Molly estaba
escribiendo y componiendo y
todo eso ha salido en las canciones,
era un tío que viajaba
con Hamlet a miles de sitios
y lógicamente su muerte
te afecta. Este disco esta muy
conceptuado en esos sentimientos
ya que parece que nunca te va
a tocar pero una persona muy
cercana al grupo ya no esta
aquí. Escribir música
es nuestra terapia, es nuestra
forma de expresar eso en lugar
de quedarte escondido en ti
mismo en una habitación.
Son momentos, no hay que darle
a espalda a la realidad cuando
estas sintiendo dolor. Nosotros
hemos llorado haciendo estas
canciones, te lo digo sinceramente.
Cuando estabamos en el estudio
grabando las maquetas estamos
viviendo todo eso, esta ahí
y son momentos. No nos gusta
darle la espalda a las cosas
y cuando tu no sientes un momento
alegre en tu vida, haciendo
unas canciones, no puedes hacerlo
de otra manera. Tampoco creemos
que el disco sea del todo triste
porque siempre tratamos de darle
un punto de esperanza a todo,
es tan solo nuestra forma de
no escondernos de lo que ha
pasado, decir otra cosa sería
engañar a la gente. Una
época nos da por ser
muy rebeldes o por mostrar un
perfil más de denuncia
pero "Syberia" refleja
lo que ha sucedido”.
“Syberia”
es un disco macerado tras tres
años entre un disco en
estudio y otro ¿Ha sido
un tiempo necesario para renovarse
por dentro?
L.T.-
“Claro, nosotros hicimos
el disco negro hace casi tres
años, luego estar el
directo entre medias que lo
que hace es ponerte más
las pilas a la hora de hacer
canciones nuevas porque estas
todavía mas cansado,
entre comillas porque no nos
cansamos de nuestras canciones
antiguas, entenderme bien, quiero
decir que llevas tres años
largos tocando los mismos temas
tras girar con el último
disco y el directo, con lo que
las canciones de siempre las
has tocado mil veces. En ese
tiempo, cuando estas componiendo
y ensayando, inconscientemente,
porque mucha gente piensa que
vas a repetir fórmulas
anteriores que han funcionando
bien, buscas cosas nuevas porque
si, por ejemplo, te sale un
rifft como el de Tortura Visión
o Habitación 106 dices
¡no! porque esto ya lo
hecho y ya lo he utilizado,
entonces lo desechas y sigues
buscando. Con Syberia nos hemos
ido, inconscientemente, ha investigar
mirando ese tipo de voces y
de riffts que nunca hemos hecho.
Eso es lo que nos ha pasado
seguramente porque llevábamos
mucho tiempo sin componer y
entrar a un estudio. Quizá
si no hubiera pasado tanto tiempo
el cambio, entre comillas, de
Hamlet no hubiera sido tan notable”.
Además
sois tíos que no solo
estáis escuchado vuestra
propia música mirándose
el ombligo sino que estáis
viviendo, como cualquier otro
espectador, toda la música
que se esta haciendo a nivel
internacional y local, quiero
decir que eso se te va filtrando
por el oído.
L.T.-
“Esta claro, siempre lo
he dicho: yo no me creo esa
gente que dice que no escucha
música ajena y vive en
una burbuja, si eres músico
tienes que escuchar música,
a ver si me entiendes, yo llego
a casa y me pongo música,
estoy en el coche y escucho
música, toco la guitarra...
¡la música es mi
vida!. Si puedo ir a un concierto
voy, es lo que más me
gusta y es por lo que estoy
y claro que te empapas de todo
lo que hay. Lo que sucede es
que últimamente, desde
hace años, ya me empapo
de cosas demasiado diversas,
antes si que es cierto que escuchaba
música cercana a lo de
Hamlet, más metal siempre
y siempre grupos más
parecidos al mío porque
es lo que me gusta realmente,
pero de unos años para
acá soy muy diverso y
estoy escuchando estilos muy
dispares entre si que nada tiene
que ver con el metal”.
Los ambientes
de guitarra, esa parcela musical
que abraza los textos de Molly,
también han cambiado
en “Syberia”. Quizá
realizan más una labor
de arreglistas que de solistas.
L.T.-
“Yo sobre todo lo que
quería es que las canciones
no estuvieran llenas con lo
de siempre, con el paso en los
puentes o los típicos
arreglos. Yo quería llenarlo
de manera que todo fuese un
todo, si la melodía transmitía
esos sentimientos de las letras
porque no rearreglar y hacer
arreglos de otra manera. He
hecho cosas que no hice en otros
discos, hay acústicas
por sitios donde la gente no
sabe que hay una acústica,
nunca había metido, que
le esta dando una riqueza armónica
cojonuda, he metido, de apoyo,
teclados pasados por un ampli
de guitarra, distorsionados...
eran sonidos, que a nivel de
efectos, no conseguía
hacer con las guitarras y lo
hice con un teclado y cosas
que nunca había ha hecho
que le han dado esa riqueza.
Me compré mogollón
de pedales de efectos y empecé
a meter cosillas, se trata,
como hablábamos antes,
de no hacer siempre lo mismo.
El
otro día ya estaba con
ideas para un nuevo tema, nunca
había empezado tan rápido
a componer recién acabado
un disco, siempre dejo un tiempo
pero estoy contento en el momento
de hacer canciones. Syberia
para mí ha abierto un
campo cojonudo, te lo digo sinceramente.
Me ha abierto un campo de ideas
como si me hubiera quitado de
una presión de cosas
que no me atrevía hacer,
a todos este disco nos ha quitado
presión en ese sentido
y a mí me ha abierto
un campo nuevo y ganas de hacer
canciones”.
Apostar por
otro tipo de sonido y sensaciones
era apostar por otro tipo de
producción. Desecháis,
en el mejor sentido de la palabra,
currar con Collin Richardson
y Hamlet produce el disco en
Madrid trabajando con Alberto
Seara en Madrid (Cube)
L.T.-
“Ha sido una conjunción
de varias cosas. Sinceramente
nosotros a Collin Richardson
siempre lo tenemos ahí.
Habíamos pensando en
un primer momento que Collin
mezclase el disco, que hiciese
esa parte de la producción.
Hemos hecho ya tres discos con
él y sabemos enfocar
la producción de un disco
con lo que hemos aprendido con
él y entonces eso nos
llevo al ahorro económico.
Grabar un disco con Collin Richardson
supone que a el le gusta grabar
en unos estudios determinados,
el grupo tiene que viajar, la
estancia, son muchas cosas.
Él aunque sea muy colega
cobra mucha pasta... se mezclo
todo un poco y dijimos: venga
coño ¿porqué
en lugar de estar 20 o 25 días
con un disco nos podemos tirar
dos meses e investigar más
para lo que queríamos
hacer, las voces de Molly y
arreglos que hablábamos
antes? Para hacer ese trabajo
necesitas un tiempo de estudio
para ir matizando, al final
hemos estado dos meses y medio
en Cube. Esa fue la razón.
La siguiente cuestión
es quien podía hacerlo.
Alberto Seara es amigo mío
desde la infancia prácticamente,
nos conocemos antes de que él
trabaje en Cube y antes de que
hiciese ningún disco
de Sôber que quizá
es lo más conocido que
ha hecho. Somos de la pandilla
de colegas más que de
músicos desde hace mucho.
Yo tengo mucha confianza con
él, he hecho alguna producción
a grupos y siempre he trabajado
con él. Grabar este disco
era como estar en casa, como
ir al local y ponerte ha hacer
cosas por lo que ha sido muy
cómodo. Luego las mezclas
queríamos que las hiciese
Collin pero tuvimos un problema
de tiempo porque el no podía
y al final las ha hecho Sergio
Marcos y estamos encantados
porque ha cogido el punto justo
que queríamos y no nos
arrepentimos de no hacerlo con
Collin porque ya tenemos tres
discos con él y realmente
hemos dado ese salto de cuando
nos pusimos el disco vimos que
te da otro aire, te da otra
frescura de sonido”
“Syberia”
tiene un sonido muy 80, cálido
pero además brillante
y potente. Trabajar en Cube
supone más tiempo y poder
sacar más rendimiento
a doblar, triplicar voces, y
matizar esos nuevos arreglos.
L.T.-
“Es lo que tu has dicho:
calidez, eso es lo que mejor
define el sonido del disco.
Yo cuando lo escuche era como
que el grupo esta ahí,
no era una producción
a lo salvaje, Collin es muy
salvaje y de puta madre porque
a mí me encanta. Syberia
tiene su fuerza pero tiene otro
tipo de detalles y cosas que
quizá con Collin no habíamos
llegado”
La marcha de
Augusto, bajista, tras 14 años
en Hamlet supuso un momento
difícil para el grupo
L.T.-
“La vida del músico
es complicada. Estar en un grupo
es muy difícil y llega
un momento en el que las prioridades
de tu familia, Augusto tiene
dos niñas, son las que
mandan. El ya no podía
con esta vida, de hecho ya no
toca en grupos, lleva otra vida
porque lo ha decidió
el, no hubo ningún tipo
de problema entre nosotros,
y hemos tenido la suerte de
encontrar a una persona, Álvaro,
que además de ser amigo
nuestro de toda la vida es un
músico impresionante.
Suerte que hemos tenido porque
creíamos que nos iba
a costar más y nos ha
puesto todas las pilas. Es un
bajista impresionante, no desmerezco
a Augusto que también
lo es, pero es que veníamos
de tener a un tío, Augusto,
que era buenisímo, casi
insustituible. Y de repente
ha llegado una persona que cuando
estabamos haciendo las canciones
nuevas le dijimos de ensayar
las canciones antiguas nos dijo
que ya se sabía todas
las del directo, nos pusimos
a tocar y era increíble
porque parecía que llevase
diez años con nosotros”
Estamos en
un país en el que la
cultura rock todavía
está muy en pañales.
Mientras que en los 60 en Estados
Unidos oían a Hendrix
aquí petaba Juanito Valderrama.
En los últimos veinte
años músicos como
vosotros, y compañeros
vuestros de generación,
sois lo que habéis coloreado
una escena que prácticamente
no existía. Ha habido
que cimentar toda una cultura
rock-metal, porque cuando Hamlet
arrancó en los 80 en
España había pocos
sellos, distribución
precaria y apenas lugares donde
tocar.
L.T.-
“Eso es cierto. Cuando
nosotros empezamos no había
nada y por eso, tal vez, hemos
crecido con esa filosofía
de no saber que camino vas a
tomar, musicalmente sí
sabíamos que queríamos
hacer en cada momento, pero
no sabias, ni te planteabas,
el camino de la carrera de un
grupo, o sea que podías
durar dos días como podías
durar quince. Entonces, ¿qué
te planteas? Pues tan solo el
amor a la música, pasión
por ir a ensayar, pasión
por ir haciendo canciones e
ir a tocarlas en vivo y nos
importaba un pepino todo, no
tenías pretensiones.
Eso es lo que ha hecho que para
nosotros cada disco nos importe
muy poco el que dirán,
aunque si nos importa que dirá
nuestra gente; me refiero a
ese que dirán de si esto
o lo otro le gustará
a uno o si gano o pierdo este
público”.
En estos dieciocho
años de carrera ¿habéis
constatado que hay una mejor
recepción a la fonética
del castellano haciendo rock
y metal?. En los 80 estabamos
colonizados por lo sajón.
Hamlet rompió esa lanza,
cuando nadie lo hizo, de cantar
en Castellano haciendo hard
rock, rock y metal. Desde tu
punto de vista, ¿qué
hemos ganado o perdido, en ese
sentido, en estos últimos
veinte años?
L.T.-
“Yo creo que hay mejor
gente haciendo canciones en
Castellano, en eso te doy la
razón. Creo que hemos
ganado en atrevimiento, la clave
es el atrevimiento. Yo recuerdo
que todos cuando hemos empezado,
aunque no tenías ni idea
de Ingles, cantabas en wachiwachi
que para los cantantes era muy
fácil, era, sinceramente,
imitar a lo que venia de fuera,
porque los imitabas, era como
un karakoe, o sea tu metías
ahí unas frase que daba
igual lo que dijeras porque
la gente no se enteraba de lo
que estabas diciendo y para
el cantante, fonéticamente,
era mucho más fácil.
A nosotros lo que siempre nos
preocupo, para ser diferentes
sobre todo a lo que hay fuera,
era cantar en Castellano.
A mi
me encanta saber lo que están
diciendo las letras, da otra
perspectiva totalmente diferente
de la canción. Yo sé
un poco Inglés y cuando
compro un disco me gusta leerme
las letras aunque no las siga
cuando las cantan, las leo para
saber de que van, me gusta saberlo.
Yo creo que ahora la gente se
esta concienciando de eso, de
lo importante es lo que dices,
también, y como lo dices.
Tengo una anécdota muy
curiosa, hablando de esto: mi
cuñado, el marido de
mi hermana, es Inglés
y es músico también.
Estamos todo el día poniéndonos
discos y, no voy a decir nombres
para que no se me malinterprete
demasiado, y el se reía,
entre comillas, al oír
a algunos grupos de aquí
que cantan en Inglés.
Es normal que cuando alguna
banda va muy de English alguien
que entienda, como mi cuñado,
diga que además de no
entenderse absolutamente nada
no tiene ningún sentido
la letra.
Nosotros
tuvimos la oportunidad de cantar
en Inglés, me acuerdo
que Collin Richardson siempre
nos decía: vamos a tratar
de hacer una doble versión
porque esto tiene que funcionar,
al tío siempre le ha
gustado mucho Hamlet, y nosotros
le decíamos es que no
lo hacemos bien. Podemos hablar
bien en Ingles con él
pero una cosa es hablar y otra
es meterte en hacer letras y
desarrollar toda esa tarea de
llevarlo al Inglés”
Has dicho,
ahora mismo, algo que es muestra
de talento y de humildad a la
par. Ser consciente de cuales
son tus limitaciones, cual es
el techo, te da pie suficiente
como para de ahí para
abajo moverte con absoluta libertad
L.T.-
“Por supuesto eso es así,
tal y como comentas. Eso es
algo que vas aprendiendo con
los años. Al principio
empezamos todos los grupos muy
fuerte, todos nos queremos comer
el mundo, y muchas veces nos
cuesta mucho mirar nuestros
fallos. Nosotros somos muy autocríticos
y por eso, también, somos
muy cabezones cuando algo no
nos gusta que alguien nos ha
dicho cuando creemos que alguien
no tiene razón sobre
algo que ha dicho sobre Hamlet.
Somos cabezones porque somos
muy autocríticos con
nosotros mismos, sabemos muy
bien nuestras limitaciones y
aquello que hacemos bien y que
hacemos mal. Una de las cosas
es el ejemplo que te acabo de
decir de no editar versiones
dobles de los discos en Inglés
y más cosas. Cuándo
nos preguntan ¿por qué
no habéis hecho esto?,
pues sinceramente porque no
lo sabemos hacer”.
Hace tres años,
cuando editasteís el
último álbum en
estudio, coincidamos con Molly
que desafortunadamente este
seguía siendo el país
de la envidia. Cuantas malas
intenciones hay y hasta cierto
punto tienes que aislarte de
todo lo que se diga de ti. Esta
mañana, documentando
el final de esta entrevista
buscando la última hora
del grupo, he visitado vuestra
pagina web y veía la
mala uva que se ha filtrado
en un foro como el vuestro en
el que no hay una censura previa
con lo cual dejas al criterio
de respeto que cada uno tiene
cuando deposita un mensaje...
Quiero decir que vivimos en
un lugar poco respetuoso. Parece
todavía, lamentablemente,
que el deporte nacional es subir
a un grupo encima de un pedestal
para luego tirarle a pedradas,
metafóricamente hablando.
Luis
Tarraga- “Exactamente.
Yo recuerdo que alguien decía:
habéis hecho Syberia
para venderos, os habéis
vendido... y yo me pregunto
y ¿a qué nos hemos
vendido?. Son cosas que yo digo
dime a que os hemos vendido
porque no lo entiendo. Seguimos
haciendo los mismos conciertos
que hace muchos años
porque este es un circuito que
es el que es... Nos dicen: es
que vais a salir en los 40.
Que me demuestren si hemos salido
en los 40 y si saliésemos
en los 40 ¿qué
pasaría?...porque yo
no he hecho nada para salir
en los 40, este disco ha salido
por los cauces normales que
han salido todos nuestros discos,
que luego te pone mas gente
o te pone menos gente es algo
que nos ha pasado siempre. Cuando
hicimos Insomnio ya nos dijo
mucha gente que nos habíamos
vendido. Pero lo que sucede
es lo que tu dices: si un grupo
crece y traspasa lo que es el
nivel undreground te dicen que
te has vendido. El nivel undreground
es muy difícil pero nosotros
lo hemos mamado, nosotros hemos
tocado para 30 personas, para
20, para 10... ir a sitios que
no te puedes ni imaginar y encontrarte
5 personas durante mucho tiempo
en nuestra vida, pero hemos
vuelto a ir y hemos vuelto y
hemos mamado dureza. Cuando
has mamado eso y sabemos lo
difícil que es no entendemos
que se hagan esos comentarios.
Para alguna gente cuando un
grupo crece parece que hay que
ir a por el, en fin.
Con
respecto a lo que dices de los
foros es que Internet es lo
que tiene. Internet es un arma
de puta madre para escuchar
música y para libre transito
de información pero a
los foros, realmente, hay que
hacerles a veces poco caso.
Lo que pasa es que hay veces
que no puedes estar callado
sobre todo si es tu página
web, pero hay que hacerle el
caso justo. La mayoría
de la gente que se mete es anónima
gente que no sabe realmente
la intención que tiene,
o sea que es muy fácil
decir cualquier cosa. Yo muchas
veces digo que la gente que
te ama, musicalmente, no va
diciendo que te ama. El que
te odia si que esta deseando
meterse en cualquier sitio y
hacer ruido, quien te quiere
hace una presencia más
anónima y más
cómplice con lo que haces”. |
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