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Lo que parecía
increíble, ha sucedido.
Después de un “The
power and the myth” que
dejó mucho que desear
compositivamente y, para colmo,
rompió la esencia de
lo que era el grupo, House Of
Lords han vuelto con un álbum
completamente distinto retornando
a lo que saben hacer, hard melódico
elegante y de gran calidad,
estribillos enormes, baladas
accesibles y un James Christian
sobresaliente. Precisamente,
al comentar “Meet the
man”, el último
trabajo del vocalista, señalé
que ni de él ni de su
banda principal se esperaría
a estas alturas el disco definitivo.
No sé si tan rotundo
pero seguro que “World
upside down” está
al nivel del debut o del “Sahara”,
cuando no los supera. Desde
la adictiva “These are
the times” hasta la más
tranquila que da título
al disco, pasando por cortes
cañeros como “Rock
bottom” o lentos tipo
“All the way to heaven”,
esta obra es una orgía
de melodías y buen gusto.
Sin duda, estamos ante uno de
las grandes del género
en este 2006...
¡Un momento!.
¿He dicho House Of Lords?
Ejem, la realidad es que por
aquí no asoman ni Chuck
Wright ni Ken Mary ni Lanny
Cordola; además, Gregg
Giuffria únicamente produce
los teclados (?????). ¿Qué
nos queda? James Christian.
¿Debe, por ello, atemperar
nuestra impresión del
álbum? Rotundamente,
no. ¿Es lícito
denominarlo como House Of Lords?
Eso os lo dejo a vuestra elección.
Damos alguna clave al respecto.
No cabe duda que el estilo se
asemeja mucho más al
de la formación que grabó
“Love don´t lie”
o “Edge of your life”
que a lo que hace Christian
en solitario, bastante más
pausado. Además, sería
ridículo inventarse un
nombre para este proyecto pero
es chocante comprobar cómo
de los originales, casi ni rastro.
Una semana
después de su (pobre)
actuación en Lorca, contactamos
con el propio James Christian,
tipo amable que tenía
una impresión distinta
a la mía del mencionado
concierto. Nos contó
muchísimas cosas, entre
ellas cantidad de datos curiosos,
y explicó el por qué
de seguir con el nombre del
grupo.
CYPT: Tanto
la prensa como los fans han
alabado este nuevo álbum
del grupo. ¿Lo esperabas?
JAMES
CHRISTIAN: Sinceramente, tenía
confianza en que la gente quedaría
satisfecha. Esta vez, quería
grabar un disco acorde con el
sonido tradicional de House
Of Lords, a diferencia de “The
power and the myth” que
tuvo malas críticas precisamente
por alejarse de lo cualquiera
entiende que debe ser el sonido
de este grupo.
Vuestro anterior
álbum fue escrito casi
en su totalidad por Lanny Cordola
y Chuck Wright. Ellos ya no
están en el grupo, por
lo tanto, ¿quién
se ha encargado de las nuevas
composiciones?
Yo
lo he supervisado y he escrito
buena parte del mismo ayudado
por Jeff Kent, Jimi Bell y Chris
Telfair, un compositor australiano.
Todo se ha realizado de la manera
en que yo quería, algo
que no sucedió en “The
power and the myth”.
Curiosamente,
muchos de los temas nuevos fueron
escritos antes de noviembre,
cuando hicisteis un par de shows
en Europa con Lanny, Chuck y
Ken Mary. ¿Por qué
no han querido participar en
este disco?
Con
los antiguos miembros de House
Of Lords nunca habríamos
grabado “World upside
down” porque ellos no
querían volver al sonido
clásico de House Of Lords
sino seguir el camino de “The
power and the myth”, algo
a lo que no estaba dispuesto
porque yo quería un disco
de rock melódico. Les
dejé claro lo que tenía
en la cabeza pero tampoco les
enseñé las canciones
que había compuesto porque
no les interesaban absolutamente
nada. Por ello, decidí
continuar con el grupo con nuevos
componentes.
Has declarado
bastantes veces que “Demons
down” es tu disco favorito
de House Of Lords y escuchando
“World upside down”
entiendo tu afirmación
porque parece la evolución
lógica a aquel trabajo.
Exactamente,
era justo lo que quería
hacer. Digamos que “Demons
down” dejó una
historia incompleta y “World
upside down” la recoge
y actualiza.
Esta nueva
obra es, probablemente, la que
más profusión
de guitarras tiene. ¿Cómo
conociste a Jimi Bell?
Jimi
es un viejo amigo que, de hecho,
casi se convirtió en
el guitarrista de House Of Lords
en “Sahara”, el
segundo disco, aunque finalmente
fue Doug Aldrich el que consiguió
el trabajo (N. de R:
El actual guitarra de Whitesnake
grabó la mayoría
del disco aunque nunca fue miembro
oficial porque entró
en escena Michael Guy). No
obstante, siempre tuve a Jimi
en mente, le conozco desde que
ambos vivíamos en Connecticut
porque es uno de los mejores
guitarristas con los que me
he topado, además de
ser un gran compositor. Para
mí, fue la elección
lógica. La razón
por la que hay más guitarras
en el disco, a pesar de que
los teclados siempre están
presentes, es que la calidad
de Jimi beneficiaba al conjunto
de las canciones.
Por cierto,
¿escuchaste su trabajo
en Thunderhead o Wayne?
No,
nunca le he escuchado. Sabía
que había estado en Thunderhead
pero nunca oí un disco
o le vi en directo.
Si este disco
hubiera salido en 1989, estoy
convencido de que hubiera sido
un gran éxito.
Por
supuesto, hay gran número
de singles potenciales en el
álbum, canciones que
podrían haber roto en
el mercado pero lo más
importante es que, sin ser como
en aquellos tiempo, aún
hay una importante escena de
rock melódico y este
disco está escrito para
todos ellos. Ahora mismo, en
Estados Unidos hay bastantes
radios que están pinchando
“World upside down”
porque consideran que es un
magnífico álbum.
Existe un equilibrio
entre el sonido tradicional
de House Of Lords y un aspecto
algo más actual de rock
melódico.
Creo
que la clave está en
la forma de producir el disco.
No hace falta cambiar el sonido
del grupo para que “World
upside down” tenga un
toque actual. En “The
power and the myth” se
perdió el norte al componer
canciones que nada tenían
que ver con nuestra esencia.
Ahora, es justo lo contrario,
la esencia está ahí
pero los temas son distintos,
del siglo. Por eso, decidí
producir el disco yo mismo.
He grabado un montón
de discos en el pasado, trabajamos
con Andy Johns, por lo que aprendí
del mejor pasando horas y horas
en el estudio cuando grabamos
nuestros dos primeros discos.
Suprimí la mayoría
de efectos porque luego se hace
muy complicado reproducir ese
material en directo. Lo que
escuchas en el disco es lo que
de verdad sale luego en el escenario
(N. de R: Ejem, ejem,...)
¿Fue
tu último trabajo en
solitario “Meet the man”
el punto de partida de “World
upside down”? Lo digo
porque tal vez las buenas críticas
recibidas (justo al contrario
que “The power and the
myth”) te alentaron para
que House Of Lords volvieran
a la senda del rock melódico.
Como
te dije, yo no contribuí
nada en “The power and
the myth”, simplemente
canté los temas que me
dieron pero no estaba convencido
de que fuera el retorno deseado
para House Of Lords. Posteriormente,
edité “Meet the
man” pero éste
era más una colección
de canciones escritas por mí
durante muchos años que
regrabé para la ocasión
y fundí en un solo álbum.
Me gusta el disco pero cuando
haga uno nuevo las canciones
serán todas actuales,
escritas en los próximos
meses porque ya he grabado todo
lo que tenía por ahí
guardado en los cajones.
Me gustaría
preguntarte por un par de temas.
“Field of shattered dreams”
está dedicada a los soldados
americanos aunque no es una
canción política.
Exacto.
Trata de una historia real que
conmovió a la opinión
pública en mi país.
Veinte y siete soldados desaparecieron
en Irak en una emboscada y decidimos
dedicarles la letra a ellos
y sus familias que tanto han
sufrido.
Siempre has
tenido un sentimiento especial
a la hora de cantar baladas.
¿Afrontas de distinta
manera las composiciones más
roqueras que las lentas?
Las
baladas son mis favoritas. Un
vocalista de rock melódico
se luce en ellas, me dan la
oportunidad de desarrollar todo
mi potencial como cantante.
Además, para House Of
Lords siempre fue muy importante
tener grandes baladas que llegaran
a todo tipo de públicos.
El otro corte
en cuestión es “My
generation” que se aleja
de los parámetros marcados
por “World upside down”.
Con
“My generation”
ocurrió una cosa curiosa.
Teníamos un “groove”,
una secuencia de sonidos melódicos
que queríamos utilizar
pero no sabíamos cómo
encajar en el sonido de House
Of Lords. Entonces, comenzamos
a hablar de cómo nuestros
héroes musicales habían
influido en la gente y una cosa
llevó a la otro hasta
que sacamos la canción.
La generación de la que
provenimos ha crecido y convivido
con los mejores compositores
de rock y también con
nuestros padres diciéndonos:
“No debes escuchar esto
ni hacer lo otro.” Por
eso, “My generation”
es una especia de tributo a
nuestras vidas, a cuando éramos
jóvenes, a los músicos
que nos hicieron vibrar.
Una pregunta
algo más complicada que
te habrán hecho alguna
vez. Has escrito el disco, lo
has producido, eres el único
miembro que toca en directo
con House Of Lords. ¿Pensaste
en algún momento editar
“World upside down”
como un álbum de James
Christian?
No,
nunca imaginé este trabajo
como mío propio. Respecto
a lo de producirlo, pues quién
mejor que un integrante del
grupo puede saber el sonido
que conviene a una banda. No
podría ser un disco de
James Christian por la composición
porque Jimi, Jeff y el propio
Gregg Giuffria han contribuido
en “World upside down”.
Con relación a que sólo
sea yo el único componente
de House Of Lord te hago una
comparación. Mira Whitesnake,
David Coverdale ha cambiado
el grupo un montón de
veces pero nadie habla de que
estamos ante la banda de David
sino ante Whitesnake. Yo he
sido el único cantante
de House Of Lords por lo que
no veo la razón por la
cual no puedo seguir ya que
esta es mi banda. (N.
de R: Las comparaciones sueles
ser odiosas...) Por
cierto, ¿dónde
vives en España?
En Madrid.
Estamos
intentando cerrar con la gente
de Frontiers una gira española
para octubre, tocar el mayor
número de fechas posibles.
Precisamente acabamos de venir
de tocar en el Lorca Rock.
(N. de R: Esta entrevista se
realizó la última
semana de junio y a primeros
de agosto parece que se confirma
la venida de House Of Lords
con Tygertailz los días
28, 29 y 30 de septiembre en
Vizcaya, Madrid y Barcelona,
respectivamente)
Precisamente,
ésta era mi siguiente
pregunta porque os vi allí.
¿Qué impresión
te dejó la actuación?
Era
la primera que tocábamos
en España por lo que
no sabíamos qué
esperar. He de decir que solo
habíamos hecho dos ensayos
juntos y estábamos un
poco faltos de compenetración
pero queríamos ir a España,
teníamos muchas ganas
de tocar para vosotros. Nos
encantó la respuesta,
por eso le dijimos a nuestro
manager que intentara cerrar
fechas para otoño porque
queremos mostrar todo el potencial
de House Of Lords con un show
completo, una banda más
rodada. No obstante, en Lorca
me sorprendió que la
gente se sabía bastante
bien el nuevo disco y cantaban
“These are the times”
o “Rock bottom”.
Evidentemente, hay cosas que
debemos mejorar pero te aseguro
que cuando volvamos todo será
mucho más excitante.
La pena es
que, además de lo que
comentas de falta de compenetración,
el sonido fue malo, pero resultó
la tónica general no
sólo para House Of Lords.
¿En
serio? Es algo que no podemos
controlar pero el sistema de
sonido y el equipo eran muy
buenos, no lo entiendo muy bien
que todos, o casi todos, sonáramos
mal.
Pero fue un
problema del lugar donde se
celebró, no del equipo.
Ah,
sí, tienes razón.
A lo mejor esas paredes de cemento
no estaban preparados y el sonido
os rebotase. Cuando tocamos
en el Firefest, a pesar de que
la banda era diferente, el sonido
fue increíble. De hecho,
vamos a sacar una grabación
en directo de aquel concierto
y aunque llevaron una unidad
móvil, la mayoría
del álbum está
sacado directamente de la mesa
porque era perfecto. Me mandaron
un sampler y dije: “No
puede ser, es increíble
conseguir eso en directo”.
Por eso, decidimos editar un
directo porque, además,
nunca ha salido nada de House
Of Lords en vivo con la formación
antiguo.
¿No
crees que la ausencia de un
teclista en directo puede significar
una decepción para los
fans? Sé que es complicado
suplir a Gregg pero...
Entiendo
la pregunta. Nos encantaría
tener a Gregg tocando en directo
pero debido a sus negocios le
es imposible. Nos quedaban dos
opciones, llevar a un teclista
en directo o grabar directamente
de Gregg las partes de teclado
y reproducirlas en un sampler
cuando tengamos actuaciones.
En vez de tenerle encima de
las tablas, tenemos el sonido
de su teclado. Probablemente,
el 70% de la gente prefiera
esta última opción
pero siempre me genera dudas
y reconozco que la situación
ideal sería que Gregg
estuviera tocando pero no puede
ser.
He de decir
que, con todo, tu labor como
vocalista fue excelente en Lorca.
¿Sigues algún
tipo de entrenamiento para tu
voz?
No.
En toda mi vida mi único
entrenamiento fue natural. Era
cuando empezaba, tocando en
clubes y tenía cuatro
o cinco actuaciones cada noche
durante toda la semana. No perder
la voz era un desafío
y me sirvió para, al
convertirme en cantante profesional,
saber controlar mis cuerdas
vocales. Aunque no lo creas,
antes de estar en House Of Lords
yo hacía un montón
de versiones de Journey o Led
Zeppelin y es fácil comprobar
que mi voz que todos conocéis
no se parece en nada a la de
Steve Perry, es mucho más
profunda y no tan aguda.
Has comentado
que “Demons down”
es tu favorito pero ¿por
qué en Lorca sólo
tocasteis un tema de ese disco?
La
razón es porque no sabíamos
cuanta gente conocería
ese disco porque cuando salió
“Demons down” la
industria musical había
cambiado y sólo miraba
al grunge por lo que “Demons
down” no tuvo promoción
alguna por lo que nunca estamos
seguros cuánta gente
conoce ese álbum.
Hablemos un
poco del pasado. Recuerdo vagamente
que cuando empezasteis la gente
hablaba de House Of Lords como
de un supergrupo. ¿Os
sentíais así?
Sí
porque los instrumentistas eran
fantásticos, todos tenían
una gran reputación y
en directo era increíble.
Encima teníamos al mismísimo
Gene Simmons promocionándonos
y la compañía
confió muchísimo
en nosotros al principio. Si
la industria musical no hubiera
cambiado creo que hubiéramos
sido bastante más grandes.
Tuvimos un número uno
en Estados Unidos con “Can´t
find my way home”. Además,
también llegamos alto
con “I wanna be loved”
y “Remember my name”.
Por su parte, “Love don´t
lie” tuvo gran repercusión
en Europa. No nos podemos quejar,
en cualquier caso.
¿Qué
importancia tuvo Gene Simmons
en vuestra trayectoria?
Fue
muy importante porque, como
bien sabes, es un gran relaciones
públicas y un hombre
de negocios. Que pertenezca
a Kiss no lo cuento porque,
en realidad, eso a nosotros
no nos afectaba demasiado. Con
tan solo descolgar el teléfono
nos consiguió giras con
Scorpions, Cheap Trick y Ozzy
Osbourne, impresionante. Asimismo,
logramos una promoción
importante como consecuencia
de estar involucrado.
¿Es
cierto que fue él quien
te eligió como cantante
en vez de a David Glenn Eisley,
que había trabajado previamente
en los dos discos de Gregg bajo
la denominación de Giuffria?
Exacto.
Parecía que David iba
a ser el cantante de House Of
Lords pero de entre todas las
cintas que le llegaron a Gene,
quiso que yo hicieron un par
de audiciones. Cuando parecía
que no iba a conseguirlo, recibí
una llamada de Gene que me ofreció
el puesto porque era el que
más le gustaba.
A pesar de
que habéis escrito excelentes
temas, vuestro mayor éxito,
como bien dices, llegó
con una versión, “Can´t
find my way home”. ¿De
quién fue la idea de
revisar una canción de
Blind Faith?
Fue
mía porque siempre me
encantó el tema y sentía
que encajaba perfectamente en
una banda como House Of Lords.
Gregg quería hacer una
versión en “Sahara”
y le hablé de este tema.
Si has escuchado la original
es acústica pero consideramos
que teníamos que añadirle
una segunda parte más
típica de heavy rock.
Así lo hicimos pero la
compañía no quería
que saliera como single pero
nosotros fuimos cabezotas y
perseveramos hasta conseguir
que la sacaran. No hace falta
decir quién tenía
razón (risas)
Llegasteis
a vender, al menos, un millón
de copias con vuestros dos primeros
trabajos pero, seguidamente,
llegó el declive del
hard rock. ¿Qué
fue peor, en tu opinión,
para una banda como House Of
Lords? ¿La cantidad de
hair bands de segunda fila que
aparecieron o la llegada del
grunge?
La
llegada del grunge, sin duda.
Por muy saturada que estuviera
la escena, que lo estaba, House
Of Lords podría haber
seguido teniendo éxito
ya que considero que éramos
muy buenos. Sin embargo, el
grunge hizo que todo lo que
oliera a melodic rock fuera
despreciado y eliminado de raíz.
Las compañías
dejaron de invertir en grupos
que supieran tocar y componer
melodías. Pasó
a ser cuanto más minimalista
y simple, mejor. Resultaba incluso
complicado que te hicieran caso,
era un menosprecio continuo
al rock melódico.
Antes de terminar
me gustaría hacerte un
par de preguntas más.
En “World upside down”
realizan coros tu esposa, Robin
Beck, y el gran Terry Brock.
Es difícil pero sé
sincero, ¿quién
es mejor cantante, Robin, Terry
o tú?
Uff,
no sé qué decir...
o sí. Es mi esposa pero
cuando Robin hace coros la puedes
distinguir perfectamente su
poderosa voz. Terry también
posee una voz muy identificable
pero en este disco en concreto,
creo que Robin es algo más
importante.
La mayoría
de la gente que ama a House
Of Lords o a James Christian,
es fan de Robin Beck. ¿Algún
día habrá un disco
de duetos Beck/Christian? Porque
hasta ahora, únicamente
grabasteis un dúo en
el proyecto de Tommy Denander,
Radioactive.
En
mi próximo álbum
en solitario hay una canción
que se llama “When the
last tear drop falls”
que será un dueto entre
Robin y yo. Es una balada preciosa
que le va a encantar a la gente.
Una curiosidad
para terminar. Cuando se anunció
la contratación de House
Of Lords para el Lorca Rock,
hubo rumores de que Robin Beck
vendría también.
¿Es cierto esto o es
muy difícil teniendo
una hija que cuidar, que ambos
estuvierais fuera de casa unos
días?
Tiene
su dificultad pero la niña
podría haberse quedado
en casa de sus abuelos o haber
venido con nosotros. Es verdad
que Robin recibió una
oferta aunque no le satisfizo
del todo. No le hubiera importado
tocar un par de temas con nosotros
pero recibió, en esas
fechas, una gran oferta para
tocar en un festival inglés
el próximo año
por lo que tuvo que declinar
la propuesta de Lorca porque
tampoco fue lo suficientemente
importante para considerarla.
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