Complicado resulta hacer
una presentación de
Kreator. Más de 20
años en la escena,
pioneros de un género
en Europa, miembros junto
a Sodom y Destruction de la
triple entente del thrash
del viejo continente... Junto
a estos antecedentes, discos
gloriosos, otros controvertidos
y una vuelta a los orígenes
con el buen “Violent
Revolution”. Esta entrega
les supuso un renacer y, de
girar con bandas tranquilas,
pasaron a compartir escenarios
con nombres como Cannibal
Corpse o Krisiun, entre otros.
El público estaba ávido
de estos “nuevos”
Kreator, prueba de ello son
los casi tres años
que han tardado en regresar
al estudio. La causa, la demanda
de verles en directo por todos
los rincones del globo.
Tenía complicado
el cuarteto escribir la continuación
a “Violent revolution”:
Probablemente, lo más
cómodo hubiera sido
seguir los patrones de éste,
es decir, jugar sobre seguro.
En mi opinión, no ha
sido así del todo.
Es cierto que “Enemy
of god” es un paso más
en la constatación
de que la banda de Mille Petrozza
sabe que lo que su público
quiere no son “Endorama”
o “Outkast”, pero
sería injusto acusar
de seguidísmo a esta
nueva obra. La característica
fundamental de “Enemy
of god” es que Kreator
han elegido adaptarse a la
época actual del estilo,
es decir, no tienen problemas
en meter riffs más
propios de The Haunted que
de su sonido clásico.
Asimismo, el patrón
melódico marcado por
algunas composiciones les
emparenta, sin ir más
lejos, con muchas de las luminarias
de Gotemburgo tipo Dark Tranquillity,
In Flames antiguos y demás.
No quiero decir con esto
que se hayan apuntado al carro
de moda sino que se han reinventado
de manera más que acertada.
Los parámetros están
ahí; el resultado difiere
lo justo de lo anterior. En
su conjunto, y con tan solo
unas cuantas escuchas, pienso
que “Enemy of god”
es superior a su predecesor.
Mille Petrozza es un personaje
peculiar, no sabría
cómo definirlo. No
es un hombre simpático
mas sí educado y buen
conversador. He oído
opiniones contrapuestas sobre
él pero lo que nadie
duda es que ha jugado un papel
fundamental en el metal de
las dos últimas décadas.
Así transcurrió
nuestra charla que comenzó
con las impresiones del vocalista
y guitarra acerca de la reciente
entrega.
MILLE PETROZZA: “Enemy
of god” combina los
diferentes elementos que van
apareciendo en nuestra carrera.
Sin embargo, si he de escoger
una sola cualidad, hablaría
de su componente brutal y
agresivo. Para mí,
lo fundamental es componer
buenas canciones. En estos
días en que la tecnología
manda, compruebo cómo
grupos con producciones espectaculares
se quedan solo en eso puesto
que sus canciones fallan.
Más que tiempo en el
estudio, con “Enemy
of god” he querido concentrarme
en escribir buenos temas.
No obstante, la producción
es francamente buena.
Sin duda. Si te fijas,
escucharás dos guitarras
en cada canal lo que hace
que el sonido sea más
compacto y, a la vez, que
fuera más propio de
directo. No queríamos
recargar la producción.
El bajo y la batería
se registraron casi simultáneamente.
Como es lógico, los
solos y la voz dieron algo
más de trabajo pero,
en general, es un sonido orgánico,
natural.
Todos los grupos de largo
recorrido como Kreator viven
sus distintas etapas. ¿Nos
encontramos actualmente en
el momento de descargar vuestra
adrenalina acumulada durante
períodos más
experimentales?
Siempre hemos intentado
ser así aunque el resultado
haya sido dispar. Para mí,
la única manera en
que concibo el metal radica
en la agresividad. En especial,
el thrash que practicamos
es una mezcla entre el heavy
técnico tipo Iron Maiden
y cosas más básicas,
más crudas, hardcore,
punk rock, etc. Por supuesto
que ha habido etapas experimentales
pero, incluso en ellas, manteníamos
un lado agresivo. Pertenecer
a Kreator significa energía,
crudeza, agresión sonora,
es lo que hemos representado
en estos últimos 20
años, es nuestro sello
característico.
Han pasado tres años
desde “Violent revolution”
en los cuales girasteis por
el mundo y editasteis el doble
cd y DVD, “Live Kreation”.
¿Han sido estos tres
años una especie de
“revolución violenta”
en la banda?
Ha sido bastante
violenta en el sentido de
que hemos recorrido el globo
dos veces. Eso significa muchos
viajes, ir de ciudad en ciudad,
cansancio y desgaste. Cuando
estamos fuera no disponemos
de tiempo para escribir, nunca
compongo en las giras. En
los escasos momentos de ocio
que disfrutas, prefiero olvidarme
de la música hasta
que entro en el camerino y
me preparo para tocar. Sin
embargo, en el fondo ha repercutido
positivamente en “Enemy
of god” porque cuando
comencé a escribir
temas, ya en mi casa, noté
que mantenía ese espíritu
de directo consecuencia de
tanta actuación y pienso
que se ve reflejado en la
frescura de los temas del
nuevo disco. Al regresar de
una gira, intento pasar un
tiempo sin practicar ni escribir
hasta que encuentro la inspiración.
En esta ocasión, el
sentimiento de las actuaciones
resultó ser la fuente
sobre la que me inspiré
para componer. En el apartado
textual ya es otra cosa. La
vorágine estudio –
gira – estudio, te sumerge
en una especie de burbuja
que te aísla de lo
que sucede en el mundo. Por
eso, necesito estar en casa
para reubicarme en la sociedad
y así conseguir tener
algo de lo que escribir. Hablar
con la gente, coger el tranvía,
conducir...
Es obvio que en estos 20
años habéis
mejorado mucho vuestra capacidad
como músicos. ¿Hasta
que punto influencian estas
mejoras en el sonido de Kreator?
Mientras más
experiencia y mejor toques,
siempre tendrás mayor
margen para la experimentación.
Nuestra vena más audaz
vino de la mano de “Endorama”,
“Outkast” o “Renewal”.
Me gusta escuchar dos o tres
canciones de esos discos para
comprobar hasta qué
punto puedo llegar a ser capaz
de intentar ofrecer nuevos
puntos de vista en Kreator.
Sin embargo, sí considero
que volver a hacer algo tan
rupturista no encajaría
bien en el seno de la banda.
Creo que la lección
más importante es que
se puede experimentar en dos
o tres canciones manteniendo
un estilo definido y habitual
en el resto, no hacerlo sobre
un conjunto de diez o doce
temas. Podemos volver a nuestro
pasado y sacar influencias
tanto de “Endless pain”
o “Pleasure to kill”
como de “Endorama”.
Esa es la idea.
Me resulta interesante comprobar
cómo en nuevas composiciones,
ya sea “Voices of the
dead” o “Murder
fantasies” añadís
melodías que no encontramos
en otras entregas del grupo.
Parece que habéis puesto
especial énfasis en
cuidar esta faceta.
Tocar thrash metal
no supone la obligación
de no tener melodías.
La combinación brutalidad
- melodía es necesaria.
La brutalidad la marca el
estilo en este caso; el objetivo
es encajar la melodía
dentro del estilo. Especialmente
en “Voices of the dead”.
Por el hecho de girar con
una u otra banda, ¿sois
de los que captáis
influencias, aunque sean indirectas?
Seguro. Somos fans
del metal. Tengo una gran
colección de discos
en mi casa y me gusta escucharlos.
Cuando oigo los discos de
Kreator descubro influencias
de distintos grupos aunque
quizá el oyente no
se dé cuenta. Cualquier
músico debería
escuchar a otros para conseguir
la inspiración, esto
no es malo en sí mismo.
Las influencias que tengo
son más subliminales,
no demasiado obvias.
Hoy en día casi todo
está inventado y el
secreto consiste en encontrar
soluciones que ofrezcan un
resultado final distinto.
Ser músico
es un largo viaje en el cual
las paradas son las diferentes
etapas que atraviesas en tu
carrera. Vas coleccionando
vivencias, experiencia, es
un gran desafío. Cuantos
más discos grabas,
más complicado se hace
el reinventarte. Nosotros
teníamos ya diez discos
y antes de escribir “Enemy
of god” me planteé;
“¿Por qué
tengo que grabar un nuevo
disco? ¿Qué
puedo ofrecer a los fans?”.
Este pensamiento es fundamental
a la hora de afrontar un proceso
compositivo.
Cuando estáis de gira
supongo que se os acercarán
muchos seguidores que os comentarán
aspectos relativos a los discos.
¿Tienes en cuenta estas
opiniones o prefieres mantenerte
al margen?
Me gusta escuchar
lo que me cuentan. Los fans
son los únicos interlocutores
válidos de nuestra
música. Es evidente
que, en muchas ocasiones,
la crítica que te hacen
es la propia de un seguidor
que prefiere una etapa concreta
pero, a veces, me ha ocurrido
que he oído un comentario
que me han hecho cara a cara
y he reflexionado al respecto
porque me ha parecido interesante.
Esto no quiere decir que tenga
en cuenta todo lo dicho en
la conversación pero
sí me da las pautas
para determinado punto de
partida. No hay que olvidar
que es mi banda y compongo
la música que me apetece
en un determinado momento
porque, en el fondo, soy mi
más encarnizado crítico.
Con todo, es mejor que alguien
te critique a que, constantemente,
te besen el culo diciéndote
lo bueno que eres cuando tú
sabes que no es cierto porque,
como todo ser humano, cometes
errores. Cuando te adulan
tiendes a ser autoindulgente
y pones menos esfuerzo en
tu trabajo. De eso quiero
huir a toda costa.
Además, no es raro
que la opinión del
fan y la del grupo sea contrapuestas.
Por ejemplo, muchos te dirán:
“El mejor disco de Kreator
es “Endless Pain””.
De acuerdo, pero tal vez sea
aquel que primero escucharon,
con el que crecieron o el
que más se ajusta a
su estilo favorito.
Exactamente. Yo crecí
escuchando Metallica y, lógicamente,
sus cuatro primeros discos
son mis favoritos. Sin embargo,
creo que debes conceder siempre
otra oportunidad a una banda.
Ellos son el grupo más
grande de la historia del
metal. Como fan, siempre le
doy una oportunidad a sus
nuevos discos. Si me convencen,
perfecto; Si no, mala suerte.
Me encantaría que me
gustaran, si no sucede así,
es otra historia. Escuchar
música es algo subjetivo,
depende de cada oyente. Una
banda siempre intenta crear
algo grande pero, en ocasiones,
los elementos que utiliza
están equivocados.
Hay una línea muy fina
entre la subjetividad y el
trabajo memorable.
Es la eterna discusión.
Sería imposible en
vuestros conciertos repetir
canciones como “Tormentor”
en su forma primigenia.
Cuando escribí
“Endless pain”
tenía 16 años.
Ahora soy una persona diferente.
Sería triste ser el
mismo. Hay que aceptar el
hecho de que no vivimos del
pasado sino que lo hacemos
en 2004. Eso no significa
necesariamente ignorar lo
que has hecho.
Bromeando te diré
que “Tormentor”
no es igual aunque sólo
sea por tu forma de pronunciar
en inglés.
(risas)
Sí, pero curiosamente,
a muchos fans les gusta así.
Es otra marca característica
de la banda, la pronunciación.
A mí me gustaban mucho
los primeros Sepultura y te
aseguro que yo parezco de
Londres comparado con Max
en aquellos discos.
En “Violent revolution”
y ahora con “Enemy of
god”, volvéis
a usar en las portadas esa
cara diabólica tan
típica de vuestros
inicios.
Es mucho más
sencillo para nosotros. Es
otra de esas marcas de la
factoría Kreator. Crear
una portada es complicado
y esto, además de gustarle
a los fans, nos facilita las
cosas. Tener algo como ese
demonio nos identifica, es
interesante para el público
ubicarle en distintos entornos,
en este caso, el futurismo.
Es otro de esos equilibrios
inestables entre mantener
la tradición y convertir
este aspecto en algo ridículo.
Parece que las letras tienen
un fuerte componente social.
Básicamente
tratan de las guerras de religión,
de todo lo que estamos padeciendo
últimamente. El choque
de culturas Oriente –
Occidente. Intento ser un
espejo de la realidad en los
textos. No escribo acerca
de relaciones personales,
eso es algo que me guardo
para mí. El contexto
social actual es, desgraciadamente,
una gran fuente de inspiración
por la cantidad de acciones
brutales que vemos. Mucha
violencia, dolor, terror.
Es horrible pero me inspira
a escribir.
Parece que indirectamente
existe una conexión
en las letras con canciones
como “Flag of hate”
o “Riot of vionlence”.
Sin duda. “Flag
of hate” tenía
una temática antitodo,
de odio al mundo. Ahora, es
todo más dirigido hacia
gente concreta, aquellos que
contribuyen a que el mundo
vaya a peor.
“Ventor” (Jurgen
Reil) y tú habéis
convivido con diferentes músicos
pero en los últimos
años la cohesión
interna de la banda se refleja
en el directo.
La mejora a la hora
de tocar y el incremento de
calidad de los músicos
que forman la banda repercute
de forma muy positiva en los
directos. Jurgen y yo tenemos
una conexión que va
más allá de
lo profesional o personal,
tiene algo de espiritual.
Sin embargo, mucha gente
ve a Kreator como la banda
de Mille Petrozza.
Necesito a gente
que traduzca a la realidad
mis visiones musicales. No
soy un gran guitarrista, ni
muchos menos, normalito tirando
a mediocre. Pienso que mi
capacidad viene más
del lado compositivo. Yo escribo
prácticamente todo
pero no soy un dictador. Dejo
espacio para que el resto
desarrollen sus habilidades
y aporten soluciones distintas
a las que plantean cuando
hablamos de arreglos, efectos,
etc.
¿Cómo vais
a afrontar la gira que comienza
en febrero?
Vamos a hacer menos
shows pero más escogidos,
en lugares más grandes.
Tenemos a una gente en Portugal
trabajando para nosotros.
Están diseñando
un par de cosas para nuestra
presentación en directo.
Va a ser muy atmosférico,
crearemos una espacie de tributo
al pasado y conexión
con el presente de Kreator.
(N. de R: En Madrid no esperéis
nada de esto porque tocan
en Arena y bastante habrá
con que quepa la batería)
El repertorio será
bastante amplio y probablemente
hagamos unos bises largos,
de media hora, en donde aprovecharemos
para tocar alguna canción
que últimamente no
interpretábamos en
nuestras giras. Dependiendo
de la noche y la situación.
¿Has tenido algo que
ver a la hora de escoger a
los teloneros?
Sí, Dark Tranquillity
me encantan, es algo que me
apetecía muchísimo,
compartir gira con ellos.
Además, el resto del
paquete es muy interesante
con los daneses Hatesphere
y los húngaros Ektomorf.
Tengo entendido que no eres
un gran aficionado a tocar
en festivales.
En un festival siempre
estás muy apurado de
horario. Nosotros no queremos
tocar por la tarde sino que
únicamente aceptaremos
ir a festivales donde nos
ofrezcan una buena posición
para poder desarrollar un
set list lo suficientemente
completo como para que ninguno
de nuestros seguidores se
sienta defraudado.
Sin embargo, de todas las
veces que os visto, la mejor,
de largo, fue el año
pasado en el Metalmania Festival.
Generalizar siempre
es malo y esa actuación
que mencionas fue muy buena
porque la gente se volcó
con nosotros.
En los últimos años
hemos vivido una especie de
nueva ola del thrash metal.
¿Ha resultado beneficiosa
para nombres clásicos
como Kreator?
Por supuesto. Ellos
empujan muy fuerte y supone
para nosotros que nos contagiemos
de su energía y sus
ganas de abrirse camino en
la escena. Es muy saludable.
Se editan muchos discos buenos
de thrash hoy en día
pero considero que Kreator
somos algo especial y único
en la escena.
De tocar con gente como Moonspell
a hacerlo con Cannibal Corpse
y Krisiun. ¿Notas las
diferencias entre ambos públicos?
Sí, son más
tranquilos los que van a ver
a Moonspell. Es siempre un
desafío para nosotros
enfrentarnos a audiencias
tan variadas. No necesariamente
todos los que están
allí son fans de Kreator
por lo que resulta interesante
intentar captar fans en estas
actuaciones.
Has colaborado en algún
que otro disco y hay músicos
que han participado en discos
de Kreator. Me gustaría
preguntarte por Tilo Wolff
de Lacrimosa y su aparición
en “Endorama”.
Hay gente que se
sorprendió pero fue
grande. Sinceramente, “Endorama”
es de las mejores canciones
que jamás haya compuesto.
Es muy atmosférica
y engancha. A muchos seguidores
no les gusto pero pienso que
una canción especial.
Mirándolo con una
perspectiva de 20 años
después. ¿Cómo
ves “Endless pain”?
Como algo muy naif.
Un grupo de adolescentes con
poca experiencia metidos en
un estudio profesional por
primera vez. Todo era nuevo
para nosotros. Salíamos
del instituto e íbamos
a grabar. Todos los días
era una gran fiesta porque
pensábamos que sería
una oportunidad única
que nunca se volvería
a repetir. Fui la primera
vez que estuvimos en Berlín.
Ya que hablas de Berlín,
durante la gira de “Extreme
agression” grabasteis
un concierto en Berlín
Este que resultó ser
algo histórico porque,
poco después, llegó
la reunificación de
Alemania. El mes de noviembre
se han celebrado los 15 años
de este acontecimiento, ¿cómo
recuerdas aquel concierto?
Alguna vez, a lo
largo de estos últimos
años, he visto la actuación
y es realmente buena. Sin
embargo, para serte sincero,
en aquel momento no concebía
que estuviera ante algo histórico.
Por aquel tiempo era persona
diferente a quien le preocupaba
poco todas estas cosas que
sí son fundamentales
para la sociedad y la calidad
de vida. Toqué el show
y se acabó. Actualmente
lo veo con otros ojos.
Han pasado tres lustros pero
siguen existiendo grandes
diferencias entre las dos
partes de Alemania.
En aquel instante,
lo fundamental es que el Muro
cayera. Ese hecho ya de por
sí justifica la reunificación.
Supuso que muchos recobraran
la libertad que tenían
coartada. No obstante, sabemos
que esto derivó en
otros problemas que todavía
hay que encarar pero es algo
que nuestros políticos
deben afrontar implementando
medidas adecuadas, cosa que,
parece ser, hasta ahora no
se ha hecho aunque reconozco
que es complicado.
Para relajar el final te
diré que la situación
de la antigua Alemania del
Este no es peor que la de
vuestra selección de
fútbol que, como siga
así, hará el
ridículo en el Mundial
2006. (risas)