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UN COPO DE NIEVE EN CALIFORNIA

Atípica. Así podríamos calificar tanto el título de la entrevista como la carrera de la gran Lana Lane, una mujer con una voz maravillosa que no siempre ha sabido acompañar de discos de calidad aunque, en líneas generales y dada su prolífica trayectoria, podemos decir que Lana está por debajo en popularidad de lo que le correspondería gracias a trabajos inmensos como “Secrets of astrology” o “Queen of the ocean”. Siempre de la mano de su marido Erik Norlander, no hay año en que no dispongamos de material, sea en estudio, directo o algún DVD. No obstante, poder decir que “Red planet boulevard”, su nueva entrega, continúa la línea marcada por “Lady Macbeth”, un álbum fantástico que dejó el listón muy alto.

El riff poderoso de “Into the fire” abre de manera excelente “Red planet boulevard” y contraste con la siguiente “The frozen sea”, más ensoñadora y colorida. Si bien Lana Lane no es música para las masas, cualquier amante del hard o del heavy melódico debería escuchar la increíble “Capture the sun”, con unas guitarras magníficas y los teclados habituales de Norlander pero, sobre todo, con la voz de Lana expresando en un tema todo lo que muchos artistas no conseguirán en décadas. Además de tener unos tonos preciosos, les imprime fuerza y dramatismo, dejando en pañales a muchos aprendices de estrella.

En una línea más lenta discurre “Jessica”, intensa y emotiva power ballad. En la mitad de “Red planet boulevard” nos encontramos con composiciones que conjugan sonidos actuales con influencias de los sesenta y los setenta como “Stepford, USA”, la pegadiza “Shine” o una más tradicional “Lazy summer day” que parece extraída de otra época bastante lejana, la de las películas en el autocine o las fiestas en los institutos estadounidenses. Excelente tema. Este segmento intermedio se cierra con “No tears left”, una canción a medio tiempo que posee un cierto aire gótico que me recuerda a otros californianos poco conocidos y de los que hace mucho que no sé, como son The Shroud en su “A dark moon night” aunque, lógicamente, Lana Lane no va por el mundo de lo siniestro como los de Fresno.

Si hubiera de destacar un tema, junto a “Capture the sun”, probablemente mi favorito sería “Save the world”. Es sencilla, con un tempo medio y guitarras marcadas, pero con una Lana de nuevo en estado de gracia, en particular con el vibrante estribillo. “Angels and magicians” nos devuelve a una Lana alegre y feliz con este corte positivista. “The sheltering sorrow” es la balada más ortodoxa del disco y tal ver por ello no sea de las más destacadas aunque posee un gran solo acústico cortesía de Peer Verschuren. “Red planet boulevard” se cierra con el tema título, instrumental formada por pasajes y melodías del resto de composiciones del álbum. Un curioso final para un notable trabajo.

En una fría tarde de invierno nos pusimos en contacto con Lana Lane para que nos cuente cosas sobre el disco pero también para que nos descubra que en la soleada California también hay lugar para la nieve. Es más, esos días estaban sufriendo un temporal que se llevó por delante varias vidas. Una interesante y extensa charla es lo que a continuación podréis leer.

CYPT: Hola Lana, ¿qué tal todo?

LANA LANE: Muy bien. Estoy en California y hoy está nevando. Todo el paisaje está muy bonito y blanco.

No es habitual en vuestro estado.

La verdad es que no. Solíamos vivir en el sur de California pero hará un año, aproximadamente, nos mudamos al norte en donde hace un poco más de frío y altitud por lo que, en ocasiones, se puede llegar a ver la nieve como hoy ya que la coste oeste está sufriendo un temporal y bajas temperaturas.

Entremos ya de lleno en la entrevista. Hace un año que sacaste “Gemini”, una colección de versiones de distintos artistas como Pink Floyd, Heart o Cream. Parecía claro que lo siguiente debería ser un nuevo disco de estudio con temas propios, ¿no?

Los discos especiales que suelo hacer, como los de versiones, el de baladas, etc., son divertimentos y material distinto que ofrezco ya que mi discográfica japonesa gusta de editar este tipo de cosas. Además, a los fans de por allí les encantan estos productos, en plan discos para periodos de vacaciones. A mí no me convence tanto porque me obliga a sacar un disco cada año y eso es una presión añadido porque aunque no sean temas míos, como es el caso de “Gemini”, la gente te señala si lo haces mal, por lo que hay que cuidar mucho la calidad de estos discos. Si no son lo suficientemente buenos, no me siento feliz haciéndolos.

¿Compusisteis las nuevas canciones después de “Gemini” o ya tras la edición de “Lady Macbeth” comenzasteis a escribir para lo que finalmente sería “Red planet bouvelard”?

La mayoría se ha hecho después de “Gemini”. Fue entonces cuando Erik y yo decidimos mudarnos lo que supuso aire fresco para mí. El acostumbrarme a vivir en un entorno diferente me ha supuesto una gran fuente de inspiración. Este nuevo comienzo en la vida ha resultado perfecto para “Red planet boulevard”.

Tu carrera ha transcurrido entre discos conceptuales y trabajos más estándar. ¿Cuáles son más difíciles para ti?

¡Oh!, difícil pregunta. “Lady Macbeth”, por ejemplo, no fue un disco complicado de hacer porque la historia estaba ahí, escrito por un genio como Shakespeare, y nosotros únicamente necesitábamos adaptarla a las canciones. No es igual que cuando tienes tú que crear el guión para la historia que quieres desarrollar. En “Lady Macbeth” incluso podía usar mi imaginación para encajar una u otra parte dentro de la composición musical pero, sin embargo, el construir in disco conceptual de la nada es mucho más difícil que una colección de canciones que no tengan nada que ver entre sí.

Te lo comento porque en el mundo del progresivo es bastante habitual componer discos conceptuales. Incluso, algunos artistas se sienten más cómodos en ellos.

Puedo entenderlo porque de alguna forma todos mis discos poseen un concepto porque me gusta escribir alguna nota adicional para cada canción. Para mí, que estoy muy metida en el mundo de la fantasía y el surrealismo me resulta complicado desarrollar un concepto sobre este tipo de asunto. Quizá si me hubiera decantado por la historia sería más sencillo.

Por el contrario, en un disco normal tienes más libertad para reflejar distintas influencias.

Por supuesto, estoy de acuerdo. En los discos conceptuales se suele seguir un patrón establecido que marca no sólo la letra sino también la música. No es divertido escuchar un álbum conceptual donde cada canción sea de un estilo distinto.

Hablando de “Red planet boulevard”, pienso que es un disco clásico de Lana Lane pero añadiendo elementos más modernos en algunas canciones. ¿Era esto lo que buscabais en el disco?

En parte sí es lo que buscábamos pero también esta diferente aproximación a los temas puede provenir de haber experimentado con otros instrumentos para componer. Normalmente, siempre construía una canción con la guitarra acústica y el piano. Esta vez he utilizado un programa de ordenador para componer música en el que hay multitud de pistas de guitarra, bajo y batería que puedes manipular, sea cambiando el tempo, sincopándolas, etc. Así escribía una melodía para una canción, la metía en el programa de ordenador y le iba añadiendo los diferentes instrumentos. Con ello consigues estructurar el tema y, a partir de ahí, metía mi voz por encima y Erik hacía los arreglos. De esta forma, he trabajado en las dos direcciones, una más artesanal y típica, y otra adaptada a las nuevas tecnologías. De ahí que algunas canciones puedan sonarte más modernas que otras.

No sé si es por las canciones, la producción o el uso de ordenadores, pero casi podría decir que “Red planet boulevard”, por momentos, es tu álbum más cañero con temas como “Into the fire” o “Capture the sun”.

Un matiz. El sonido de disco no es de ordenador sino instrumentos reales…

… sí, sí, me refería a la forma de componer que has mencionado.

El hacerlas por ordenador se refiere únicamente a la forma en que le di a Erik los temas. A partir de ahí, él se encargó de los arreglos y, posteriormente, todos grabamos el disco. No obstante, ya en la idea original que yo tenía las canciones eran bastante cañeras, casi metal progresivo o heavy más tradicional. Creo que aporta frescura y tanto Erik como Peer o Ernst se sienten cómodos en esos registros.

Me gusta que digas eso de frescura porque considero que es consecuencia de un disco muy variado como éste.

Quizá, por el tipo de álbum que grabamos, no siempre se puede ver esa diversidad de estilos pero es verdad que en “Red planet boulevard” se nota más que otras veces. Es el reflejo de las influencias de Erik, amante como sabes del progresivo, y yo que me decanto por el hard o el rock melódico. Cuando juntamos esas influencias, esto es lo que sale, a veces más uniforme y lineal, otras un conjunto de múltiples sonidos. Depende del trabajo que grabemos.

Hay un nexo de unión en tu carrera, las melodías. Es la pieza clave de tus canciones pero, sinceramente, creo que existe una conexión especial en tu música: la forma en que combinas tu forma de cantar con las melodías. Para los apasionados de tu música, es casi mágica esa mezcla.

No sé qué decir aparte de gracias. Vengo de una familia donde la música era parte vital. Mi madre era cantante, mi hermano también y mi primo Davy Vain era componente de Vain, una banda de hard rock que tuvo bastante éxito (N. de R: ¡Vaya! Desconocía que Lana y Davy fueran primos). Por lo tanto, siempre hemos estado rodeados de música. Creo que antes de saber hablar, empecé a cantar. Mis padres siempre ponían bandas clásicas de swing y jazz. Recuerdo que de pequeña todo el día estaba oyendo a esas “big bands” de swing que tanto me gustan. Para mí, el ser cantante es algo natural. Intento mantener la honestidad en todo lo que hago para ofrecer verdad a la gente. Otros artistas quizá hagan discos para convertirse en estrellas; yo los hago para mostrar un puñado de buenas canciones.

Retomando el tema de la dureza considero que “Capture the sun” es una de las mejores canciones de tu carrera. Quizá lo diga porque soy, sobre todo, seguidor del heavy metal, pero las guitarras de ese tema junto a la voz emotiva me atrapan.

Lo mejor de esa canción es que es exactamente como dices. La música es heavy pero las voces no. La conjunción funciona de maravilla y hace de “Capture the sun” algo especial porque muestra que se puede escribir música heavy sin que las voces tengan que tirar en la misma dirección. Que se poderosa no implica necesariamente que haya que gritar, se puede tener una bonita melodía vocal.

¿Cuál es la historia que rodea a una canción como “Stepford, USA”? ¿Has vivido alguna vez allí. Si no me equivoco, Stepford está situada en la Bay Area de Oakland y San Francisco.

La canción no tiene nada que ver con mi vida. Está basada en una película de los setenta llamada “The Stepford wifes”. Trata de una mujer que se muda con su familia a otra ciudad. Cuando se instala empieza a notar que el resto de mujeres de la ciudad son robots porque son las perfectas esposas: cocinan perfectamente, nunca discuten, siempre visten aseadas, son educadas. Ella reniega de ese comportamiento, asegura que no es normal. Un día averigua que a las mujeres les han lavado el cerebro una sociedad de hombres malvados. Es una especie de película de terror de culto que me encanta. De ahí viene el nombre del tema.

Dentro del disco hay un tema que difiere del resto, “Lazy summer day”. Me recuerda a los grupos vocales de los sesenta o a canciones para crooners.

Sí, es posible porque en mi casa siempre se ha escuchado desde pequeña a Frank Sinatra, Tony Bennett, Ella Fitzgerald y todos aquellos grandes nombres. Para este tema pensé que la letra demandaba un tipo de canción así y nos tiramos a por ello.

El tema título del disco es una instrumental que recoge partes de otras canciones del disco. ¿Podemos considerarla un resumen de todo el álbum?

Es como un rápido viaje por todo lo que has visitado en “Red planet boulevard” para recordar al final del disco cuáles son los pasajes más bonitos del álbum metidos en una sola canción.

Como siempre la portada es una ilustración del gran artista polaco Jacek Jerka. Como es lógico, la música es lo más importante pero añade categoría al conjunto tener unas portadas tan bonitas.

Desde el primer día, Erik y yo echábamos de menos al comprar un disco las piezas de arte clásicas que puedes encontrar en álbumes de Yes, Uriah Heep, etc. Es parte de la experiencia de comprar un disco el descubrir cómo es la portada, admirarla, fijarte en los detalles. Sin duda, no es lo mismo en vinilo que en cd pero aun así, intentamos cuidar las portadas para que la gente inmediatamente reconozca un disco de Lana Lane, Erik Norlander o de The Rocket Scientics.

¿Cómo trabajáis con Jacek?

Él vive en Polonia pero, en ocasiones, le contamos de lo que va el disco desde el punto de vista lírico y Jacek trabaja sobre esa idea. Lo que pasa es que nosotros no usamos dibujos exclusivos para los discos porque sería demasiado caro sino que contactamos con su publicista para él le comente a Jacek si tiene algún proyecto o dibujo ya realizado que se relacione con nuestros textos. Entonces, nos mandan unos cuantos y elijo el más adecuado.

Aquí en España, y supongo que en el resto del mundo, cuando nos referimos al “Planeta rojo” (“Red planet”), hablamos de Marte. ¿El título del disco está relacionado con este planeta?

En otros discos de Lana Lane hemos tratado con distintos elementos esenciales de la Tierra como el agua en “Queen of the ocean”, el espacio en “Secrets of astrology” y en “Red planet boulevard” el elemento esencial es el fuego.

A cada disco de Lana Lane suele sucederle una gira de presentación. ¿Algún plan al respecto?

Estamos intentando arreglar fechas porque Erik tiene en 2008 muchos compromisos porque será el teclista de Asia. Estará muy ocupado por lo que tenemos que esperar a que tenga tiempo libre para embarcarnos en algo.

Imagino que con los Asia de John Payne.

Sí. Como sabrás Asia estaba formado por John Payne y Geoff Downes, principalmente, pero Geoff lo ha dejado para tocar con John Wetton, Steve Howe y Carl Palmer. Ahí están todos los miembros originales pero John Payne se ha quedado con el nombre por lo que llamó a Erik para formar parte de este nuevo proyecto. Veremos cómo funciona. Por eso Wetton, Downes y el resto se llaman The Original Asia.

No deberías desaprovechar si tenéis algunas fechas libres porque en sitios como Alemania o los Países Bajos hay muchos seguidores. Además, Peer y Ernst serán de allí, ¿no?

Sí, ellos viven en los Países Bajos. Asia estarán todo el año ocupados pero veremos a ver cómo lo hacemos para escaparnos un par de semanas a Europa.

Viendo los repertorios que soléis hacer en vuestros discos en directo, observo bastante variedad aunque imagino que tendré que ser complicados con tantos álbumes a las espaldas elegir el set list.

Partimos de la premisa de que tenemos un álbum que presentar por lo que nos gusta tocar casi todo el disco nuevo y, a partir de ahí, meter canciones de otros discos. Pero, por ejemplo, en la gira del décimo aniversario, incluimos un par de canciones de cada uno de los álbumes que había grabado hasta esa fecha. Claro, que luego había que sacar un cd y un DVD en directo de ese tour y no queríamos meter temas que ya estuvieran en otros DVD´s por lo que la elección resultó un rompecabezas.

La siguiente es una pregunta un poco tonta porque hablamos de tu marido pero ¿consideras que tu carrera hubiera sido similar sin la ayuda de Erik Norlander?

Rotundamente, no. Erik es una parte fundamental de mi música y también de lo que estoy haciendo y soy. Ha sido la persona que más ha confiado en mí. Ha habido épocas en que me sentía tan buena cantante como el resto pero no lograba el más mínimos reconocimiento. Llegué a pensar en retirarme pero él no lo permitió. Me alentó a seguir diciéndome que sería injusto silenciar una voz tan bonita.

Entre tanto halago una pequeña crítica. Pienso que la producción podría haber estado algo más lograda.

¿En qué sentido lo dices? ¿Quizá por los teclados, que han quedado algo tapados?

En parte pero, sobre todo, porque siendo tu música muy sinfónica la producción no es especialmente pulida sino que queda algo cruda.

Puede ser porque hay más gente tocando y el sentimiento es más de directo. Al haber más músicos parece que es como una banda de los setenta, tipo Led Zeppelin. Al tener a cuatro personas a la vez grabando no hemos metido tantos arreglos sino que queríamos reflejar el trabajo de cada músico en el álbum. Creo que encaja muy bien con las canciones. Las voces las he grabado en el estudio de mi primo Davy Vain en San Francisco. Él utiliza equipos antiguos, más analógicos que digitales, como un micrófono de cincuenta mil dólares que Frank Sinatra usó. Tal vez por eso no sea todo tan brillante pero sí mucho más rock y auténtico.

En una docena de años has editado multitud de discos, has cooperado con otros músicos, etc., ¿eres adicta al trabajo?

No, pero Erik sí lo es (risas) y me arrastra a trabajar tanto como él. Tanto Erik como yo nos tomamos nuestra carrera musical como si fuéramos médicos o abogados. Todos los días nos levantamos y trabajamos, no tenemos grandes descansos. En el mundo de la música siempre hay algo que hacer cada día aunque muchos no lo crean: componer canciones, mejorarlas, escribir una letra, grabar demos, practicar, estar en contacto con otros músicos o con gente de la industria…

Hace unos años grabaste un disco de canciones navideñas. La pregunta es muy sencilla: ¿Qué hace una chica de California cantando temas navideños?

(risas) Nací en California pero recuerda que tengo raíces holandesas. En Holanda llueve mucho. En realidad, hay mucho romanticismo y pasión en cada estación pero el invierno es la que más porque hace frío, cambia el color del campo, puedes hacer un fuego.

Entonces, no te gustan las playas de Venice, Santa Mónica o Sausalito.

Sí, también voy a la playa porque no puedes estar todo el día deseando que nieve o haga mal tiempo. (risas)

Antes de terminar, chequeando tu página web, he descubierto que compartimos una pasión musical: Heart, el grupo canadiense comandado por las hermanas Wilson.

Son geniales. Ann Wilson es la razón por la cual quise ser cantante de rock. Cuando de joven escuché su voz en el tocadiscos de mi hermano, quedé prendada. Es más, le robé ese disco, “Dreamboat Annie”, y nunca se lo devolví. Desde entonces me decidí a ser cantante de rock porque Ann tiene tanta fuerza. Hay un montón de grandes vocalistas femeninas pero nadie canta como ella y Nancy.

Quizá en lo únicos que no estemos de acuerdo es que gustándome todas sus épocas prefiero los años más comerciales y AOR de “Heart”, “Brigade” y “Bad animals”.

No, si a mí esa etapa me encantan pero en “Dreamboat Annie” o “Little queen” desbordaban sinceridad y honestidad. Se notaba que era la música que querían hacer. En los ochenta las cosas cambió y ellas se adaptaron bien a los tiempos aunque se notaba que era más por necesidad que por convencimiento. Así como los discos que dices están muy bien, otros como “Private audition” no son tan logrados y suenan muy forzados. Prefiero “Dog and buttefly” o “Bebé le strange”. En algún álbum de Heart no entiendo la necesidad o el motivo de determinadas canciones.

Por último, comentas que te encanta el swing. ¿Cuál de tu opinión del neo swing y bandas como Royal Crown Revue o The Brian Setzer Band?

Si te soy sincera, no las he seguido y lo poco que he escuchado no me atrae. Yo soy más clásica: Henry Mancini, Duke Ellington. Aprecio lo que han intentado hacer pero prefiero lo auténtico, el verdadero sonido del swing.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marco Antonio Romero