|
Ahorraremos
presentaciones. El último
disco de los dioses suecos Opeth
ha sido reeditado por su compañía,
algo más de un año
después de su primera
salida. En una estrategia habitual
de Roadrunner han añadido
unos cuantos extras que ahora
comentaremos con lo que fanáticos
de los de Estocolmo, rezagados
y algún que otro nuevo
fan podrán disfrutar
de lo que en él se contiene.
¿El resto? ¿El
pueblo llano que prefiere tener
dos álbumes distintos
en vez de el mismo repetido?
Pues nada, ajo y agua, como
se suele decir. Cada uno intenta
explotar su producto como puede
y el sello de origen holandés
no es neófito en estas
prácticas. Loables o
no, cada uno tendrá su
opinión. La mía
es que muy bueno tiene que ser
el añadido (además
de la música primigenia
en sí, lógicamente)
para que me acerque a adquirir
por segunda vez una obra. Como
“Ghost reveries”
se ha comentado aquí
por activa (reportaje) y pasiva
(dos giras), sólo diré
que mi opinión no ha
variado respecto a la que podéis
leer en estas páginas,
sección reportajes.
¿Qué
estimulantes nos ofrece la discográfica
para comprar “Ghost reveries”?
En cuanto a canciones, una revisión
del clásico del Mark
III de Deep Purple, “Soldier
of fortune”. Evidentemente,
el sentimiento del gran Mikael
Akerfeldt nunca podrá
ser igual que el de David Coverdale
pero, en general, el quinteto
no sale mal parado de la interpretación.
Tampoco pienso que sea un tema
para lucirse porque su versión
original es voz y poco más,
pero bueno, no está nada
mal lo que han hecho. El disco
se presenta en un lujoso de
digipack con relieves, extenso
libreto con ilustraciones adicionales
y unas pequeñas notas
de Mikael. No obstante, lo más
destacable es el DVD que se
adjunta. Se divide en tres partes.
El videoclip
de “The grand conjuration”
viene aquí en su formato
“director´s cut”,
es decir, el montaje del director.
Una curiosidad, sin más.
Algo más interesante
es la ya habitual, en este tipo
de productor, mezcla 5.1 del
álbum, una forma de escuchar
mejor “Ghost reveries”
para quien disponga de este
tipo de sistemas. Por último,
viene un documental de treinta
y ocho minutos acerca de la
grabación, en donde Akerfeldt
y Lindgren hablan del trabajo,
pero también del presente
y futuro de la banda. El resto,
salen pero apenas participan
con comentarios. Los dos guitarristas
tratan el asunto Martín
López (entonces, aún
estaba en el grupo y esperaban
su recuperación), Lindgren
es algo más crudo pero
siempre desde el respeto y la
amistad por el baterista. Bonito
comprobar la sutileza de pegada
del sueco con ascendientes uruguayos.
Asimismo, loan a Per Wiberg
y resaltan lo fundamental de
los teclados en “Ghost
reveries”. La segunda
parte es algo más aburrida
pero no te aburres viéndolo.
Estoy es lo
que hay, ni más ni menos.
Aprovechando su actuación
en Madrid, solicitamos una entrevista
con algún componente.
Nos fue asignado Martin Axenrot,
el baterista, casualmente el
único que no estaba durante
la grabación por lo que
poco podíamos hablar
de los entresijos de la mismo
con él. Sin embargo,
pensé que sería
provechoso hablar con alguien
del grupo pero que ha observado
“los toros desde la barrera”
hasta fechas recientes. Axe,
como cariñosamente le
llaman sus compañeros,
es un tío muy majo, educado
y se le ha pegado ese aspecto
“neo hippie” que
el resto también lleva.
En nada parece indicar que este
hombre ha estado ligado al metal
más extremo desde hace
tiempo, sobre todo al black
metal. Desgraciadamente, el
tercer Martin no tiene la fluidez
necesaria con el Inglés
(sí con el Sueco) ni
aún las tablas respondiendo,
pero la charla fue amable y
nos descubrió un poco
del interior Opeth desde unos
ojos bastante neutrales. Esto
dio de sí media hora
de conversación, a caballo
entre sueco e inglés,
con el bueno de Axenrot.
CYPT: Me gustaría
comenzar hablando de una noticia
que ha salido hace un par de
días, tu acuerdo de patrocinio
con DW Drums. ¿En qué
consiste?
MARTIN
AXENROT: Fui yo el que entré
en contacto con un tío
de Inglaterra que trabaja para
esta firma. A través
suyo conseguí un acuerdo
por el cual me pasaron un par
de kits de batería y
me los irán renovando
cada tour.
¿Ha
sido tu primer acuerdo de colaboración?
No,
con Premier, en su sección
sueca, también tuve un
acuerdo pero no era muy ventajoso,
no me apoyaban demasiado. De
ahí el cambio.
Hablemos de
la gira. Parece que no paráis
en ningún momento, Europa,
América, festivales,...
Estamos a final de año,
¿no estáis cansados
de tocar en todos los sitios?
No.
Yo no me canso en ningún
de tocar. Lo duro es estar todo
el día viajando, aviones,
autocares, furgonetas. Te pasas
todo el día esperando
a que llegue el momento de salir
a tocar y ver la reacción
de la gente.
¿Cómo
encarasteis la gira? ¿Presentando
esta edición especial
de “Ghost reveries”
o como un tour normal?
Más
bien como una gira normal. Es
la segunda que pasa por España
pero es la tercera europea presentando
el disco por lo que sólo
tocamos un par de temas de “Ghost
reveries” y el resto intentamos
abarcar el global de la trayectoria
de Opeth.
Lo digo porque
tal vez con la excepción
de “Bleak” y “The
grand conjuration”, que
son vuestras canciones más
famosas, un fan del grupo puede
pedir casi cualquier tema de
Opeth. Tiene que ser complicado
elegir un set list.
Afortunadamente,
yo no escojo el repertorio,
eso es cosa de Mikael y Peter.
Para mí, es una situación
distinta porque desconozco gran
cantidad de temas del grupo.
Podría decirse que cada
gira es un desafío ya
que al variar el repertorio,
tengo, entre gira y gira, que
reciclarme cuando llego a casa.
Por ejemplo, dispongo de un
par de semanas para descansar
y afrontar una nueva etapa en
Europa o Estados Unidos. Entonces,
me comunican que hay un par
de novedades en el set list.
Esos días de descanso,
yo cojo mis auriculares, escucho
cien veces esas dos canciones
y practico con la batería
para adaptarme a ellas. Así,
en el siguiente concierto todo
funciona a la perfección.
Has grabado
ya una canción con Opeth,
la versión del “Soldier
of fortune” de Deep Purple.
No te lo han puesto muy difícil
para empezar...
(risas) No
demasiado pero, no creas, no
es tan fácil. En los
temas lentos debes ser más
sutil, sensible y no tocar demasiado
porque saturas y hay que oír
el resto de instrumentos.
Entraste en
Opeth como reemplazo temporal
de Martín López,
ahora eres miembro permanente
del grupo. ¿Cómo
contactaron contigo? Imagino
que a través de la conexión
Bloodbath con Mikael.
Más
o menos. A través de
otra de las bandas en las toco,
Witchery, Patrick Jensen, también
guitarra de The Haunted, le
habló de mí a
Mikael y al resto de chicos
de Bloodbath. Tocamos justos
en aquel Wacken en el que Bloodbath
dimos el único concierto
hasta la fecha. Creo que fue
en una gira americana cuando
López empezó a
sentirse mal. Me llamaron para
hacer la gira europea de presentación
de “Ghost reveries”
y hasta ahora.
Cuando entras
en esa gira, ¿esperabas
que López regresara o
ya viste que, a lo mejor, la
estancia era más larga
de lo que pensabas?
No,
no. Yo, simplemente, era un
sustituto. El resto de la banda,
y yo mismo, esperábamos
que López regresara en
cuanto se sintiera bien. Por
supuesto, yo también
deseaba su pronta recuperación.
Desgraciadamente, no se produjo
del todo y tuvo que dejar la
banda.
Una pregunta
un tanto incómoda. Es
innegable que la relación
entre López y Méndez
era peculiar por la conexión
uruguaya, hablan en español
entre ellos, etc. ¿Sentiste
algún tipo de resquemor
o rechazo inicial por parte
de Méndez? Sería
humano si hubiera sucedido.
No,
para nada. Siempre me ha tratado
muy bien. Cuando ensayamos en
Estocolmo, voy a su apartamento,
prepara la cena, salimos a tomar.
Le considero mi amigo.
¿Cómo
y cuándo te ofrecieron
la posibilidad de ser un miembro
permanente de Opeth? ¿Tuviste
alguna duda sobre si aceptar
o no la propuesta?
Dudas
no tuve ninguna, estaba encantado
con la idea. Desde el primer
momento ellos me aceptaron como
un igual, es más difícil
ser aceptado por algunos fans.
Si no recuerdo mal, fue en marzo
de este año, después
de la gira por Australia y Nueva
Zelanda.
Ahora que eres
miembro de Opeth, ¿significa
que ya no estás en tus
otras bandas?
No,
sigo estando en todas ellas
porque tampoco giran demasiado.
Además, saben que Opeth
es mi prioridad número
uno por lo que si las giras
coincidieran, yo no podría
estar con Witchery, Nifelheim,...
Dejando de
lado a Opeth, de todas las bandas
con las que has tocado, ¿cuál
es tu preferida? Si te sirve
de ayuda, la mía es Satanic
Slaughter.
Satanic
Slaughter era un grupo muy interesante
a pesar de que no tocamos demasiados
conciertos. Desgraciadamente,
Stephan (N. de R: Ztephan
Dark, guitarrista y fundador)
murió hace unos
meses. Fue muy triste no sólo
por la música sino porque
le conocía desde hace
muchos años, era un buen
amigo y deja niños y
una novia de toda la vida. Una
pena. Además de Satanic
Slaughter, yo diría que
mi favorita es Witchery porque
es muy divertido tocar esas
canciones en directo, es como
hacer una jam sencilla pero
efectiva.
Por cierto,
¿hay alguna banda de
metal extremo de tu ciudad,
Linköping, con la que no
hayas tocado?
(risas) No.
En realidad, en Linköping
hay bastantes grupos. Además
de los mencionados estuve en
N.C.O. (Nephency Chaos Order),
con los que también estaba
mi hermano Simon, Triumphator
o Morgue. Por su parte, tanto
Opeth como Bloodbath son de
Estocolmo.
Hay unos doscientos
kilómetros entre Linköping
y Estocolmo. ¿Sigues
viviendo allí?
Sí,
sigo en mi ciudad. Cuando tengo
que ensayar o grabar con Opeth,
me cojo el tren y voy a Estocolmo.
Tardo un par de horas.
¿El
tren? Pues te saldrá
caro porque hace unos años
los precios eran prohibitivos.
Encima,
va con retraso y no puedes hacer
nada.
Volviendo a
Opeth, ¿qué opinas
de esta edición especial
de “Ghost reveries”?
¿Te gustan este tipo
de productos?
Como
sabes, no estuve involucrado
en el proceso de búsqueda
de sello ni en la grabación
de “Ghost reveries”.
Tampoco sé qué
tipo de contrato une a Opeth
con Roadrunner y si había
planes desde el inicio de una
edición especial así.
No sé qué pensar,
a mí nunca me han gustado
demasiado estas cosas si está
tan reciente la primera salida
de “Ghost reveries”
pero supongo que será
debido a una política
empresarial de la discográfica
porque ya ha actuado así
con otro grupos.
¿Has
notado en este año que
llevas en Opeth, el incremento
constante de popularidad del
grupo?
En
principio, sí, pero te
cuento que en esta gira no está
sucediendo del todo. Por ejemplo,
en Francia tocamos en clubs
un poco más pequeños
que otras veces. Debe ser que
se están cansando de
vernos tanto. (risas)
Aunque creo que la gente
que nos viene a ver sigue saliendo
muy contenta.
Incluso, he
leído que en el Gigantour
de este año, había
sitios donde casi tanta gente
como para Megadeth o Lamb Of
God, iba a veros a vosotros.
Bueno,
no sé, Megadeth son muy
grandes, ya sabes. Nos gustaría
acercarnos algún día
a lo que ellos significan en
el mundo del metal. Hemos notado
que tenemos muchos fans dentro
de la corriente del hardcore
y del metalcore. Es curioso.
Pero sí
que pudisteis, probablemente,
conquistar nuevos seguidores
entre la audiencia de Megadeth
porque ambas bandas sois bastante
técnicas y habéis
intentado evolucionar vuestro
sonido.
Sin
duda, fue una gran oportunidad
para mostrar nuestras canciones
a otro tipo de gente no tan
familiarizada con Opeth.
Lo que sí
es indudable es que Opeth ha
construido una carrera importante
no sólo por sus grandes
discos sino también por
sus actuaciones en directo.
Gracias.
Yo también pienso que
es así. A la gente que
nos viene a ver le engancha
el equilibrio entre las partes
rápidas y las lentas;
los toques progresivos y el
death metal. Pueden disfrutar
de nuestra música gente
que guste de diversos estilos
y eso es bueno y enriquecedor.
Es muy común
oír hablar a los seguidores
del metal acerca de Opeth. Algunos
os catalogan de genios. Sin
embargo, hay un pequeño
sector que opina que os habéis
“vendido” un poco
con “Ghost reveries”
buscando otro tipo de audiencias.
Para mí, el disco puede
ser mejor o peor, pero ¿tan
diferente?. ¿Como lo
veías tú desde
fuera y cómo lo ves ahora
que eres miembros de Opeth?
Vamos
a ver, si alguien escucha la
discografía al azar de
Opeth, no creo que la ordenara
perfectamente. ¿Qué
quiere decir eso? Que la filosofía
de Opeth supone que cada disco
es un universo diferente. Siempre
te encuentras con ese afán
de innovar, esto lo he aprendido
en este año al tratar
con Mikael, Peter, Martín
y Per. Sobre todo, Mikael y
Peter que son los compositores
se han empeñado en no
grabar dos discos iguales. De
ahí que, para mí,
“Ghost reveries”
no sea tan distinto a los demás
pero a la vez se distancie.
Además, no creo que escribiendo
canciones de diez minutos podamos
llegar a sonar en las radios
comerciales ni nada parecido.
¿Es
éste el último
tour de presentación
de “Ghost reveries”?
Sí.
Nos vamos a tomar unos meses
de descanso y comenzaremos a
grabar el próximo disco,
si todo va bien, después
del verano.
¿Sigue
Mikael con la idea de grabar
un disco “normal”
de Opeth y, luego, alternarlo
con otro acústico?
No
lo sé, no he hablado
con Mikael al respecto. Ten
en cuenta que cuando estamos
de gira, él no compone
con lo que será a partir
de enero cuando empieza a desarrollar
ideas. No obstante, espero que
sea un disco normal, con partes
rápidas, lentas, atmósferas,
guturales, etc.
¿Y te
gustaría formar parte
del proceso de composición?
No
estaría mal pero quizá
esto debe ser exclusivo de Mikael
y Peter porque con ellos empezó
Opeth y conocen mejor que nadie
qué tipo de feeling tiene
que tener una composición
del grupo. Eso sí, Méndez
y yo tendremos que ensayar nuestras
partes e introducir algún
arreglo que creamos oportuno
porque la base rítmica
es muy importante en las canciones
y ésta será la
primera vez que trabajemos juntos.
Tengo dos preguntas
finales, un tanto complicadas.
¿Has leído alguna
vez el foro oficial de Opeth?
La
verdad es que no porque no he
dispuesto de mucho tiempo en
este año. Aunque algunos
comentarios me han llegado.
Entonces, sabrás
que hay gente (no mucha) que
aún no termina de aceptarte
y echan de menos a López.
Sí,
estoy en ello. Cuando yo era
más joven y un miembro
de uno de mis grupos favoritos
abandonaba la banda, yo mismo
decía que ya no era lo
mismo, que el nuevo no cumplía
las expectativas y demás.
Ahora, obviamente, pienso de
otra forma. En cualquier caso,
la gente debe de pensar que
no he sido yo el que ha llegado
a Opeth, ha cogido el puesto
y demás. He llegado porque
López cayó enfermo
y no pudo seguir sus obligaciones
en la banda. Además,
fueron el resto de chicos los
que me eligieron a mí.
Es muy complicado que una banda
que lleva junta más de
diez años siga con la
misma formación. Eso
sí, puede entender que
algún fan no esté
satisfecho pero pienso que es
una cuestión de tiempo.
Hasta formar
parte de Opeth eras conocido,
principalmente, por tocar en
bandas de metal extremo...
...Sí,
pero deja que te diga que aunque
sólo haya grabado discos
con grupos de black o death,
he tocado estilos muy diferentes
con amigos en Linköping.
Sea como fuere,
mi pregunta es sencilla. Antes
de entrar en Opeth, ¿te
gustaba el grupo?
Sí,
por supuesto. Quizá no
era un fanático de su
música ni tenía
todos sus discos pero les había
visto en un par de festivales
en los que yo también
había tocado y, sobre
todo, tenía muchos amigos
que adoraban a Opeth. En Suecia,
al haber tantas bandas, muchos
son conocidos y se pasan música.
Opeth es una de esas bandas
que todos conocen por allí.
El hecho de entrar en este grupo
ha supuesto que me empape más
de sus canciones y álbumes.
Cada día me gustan más.
Opeth no es un grupo que te
entre a la primera, necesitas
darle tiempo para que seas capaz
de apreciarlo en su justa medida.
Es lo que me está ocurriendo
a mí. Gracias a entrar
a formar parte de esta formación,
he llegado a amar su música
tanto como cualquier otro fan.
|