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PINK CREAM 69
TARJETA ROSA DE CALIDAD

Nunca he vivido en Estados Unidos (ni tan siquiera viajado) pero creo que cuando te echan de un trabajo te dan lo que se denomina la tarjeta rosa o formulario rosa (“pink slip” si mal no recuerdo). A Pink Cream 69 nunca deberían les un formulario rosa en este negocio. Casi dos décadas y siguen editando discos de calidad si bien dosificando cada vez más sus apariciones porque hubo un momento en que era álbum por año lo que nos ofertaban. Sus diferentes proyectos y, sobre todo, la labor de Dennis Ward como productor de infinidad de grupos, hacen imposible una mayor dedicación a esta fantástica banda. Lo que pasa es que cuando se concentran en ella y componen, el resultado son cosas como “In10sity”.

Como su nombre indica es la décima entrega de los de Karlsruhe pero eso no es óbice para que me maraville la capacidad de los germanos para, sin variar su estilo, adaptarse a los sonidos más actuales. Estoy seguro de que nadie les acusará de ser “retro” o estar anclados en el pasado. Pink Cream 69 siempre han sido un conjunto de hard rock, con algún retazo heavy, pero la colección de canciones de “In10sity” denota un afán de progreso muy loable. Las causas de ello pueden ser variadas pero la ocupación de Dennis Ward tras la mesa de mezclas es fundamental, en mi opinión. Él sabe como dotar de frescura un tema sin que parezca que estamos hablando de otro grupo o de “venderse”.

Otra de las características destacables de la nueva obra de los alemanes es la reconversión a quinteto. Los problemas en el brazo de Alfred Koffler les llevaron a utilizar un segundo guitarrista en vivo (aunque cuando vinieron a España tocaron como cuarteto). Ahora Uwe Reitenauer (que participó, por ejemplo, en Place Vendome) se ha incorporado como miembro permanente. Es cierto que antes ya grababan dos guitarras en bastantes temas pero ahora les dará un poco más de contundencia, algo que se nota desde la fantástica inicial “Children of the dawn”, un corte potente y directo, ideal para abrir sus shows.

No obstante, en “In10sity” cada uno puede elegir sus propias favoritas. Esto es sinónimo de que la calidad es similar y no es un álbum con altibajos. Lo normal sería que la gente se fijara inicialmente en el single “No way out”, canción típica pero no por ello desdeñable, pero ya digo que cualquiera sería candidata al aplauso. “Crossfire” es uno de esos guiños calculados a la modernidad. Con su estructura pop a mí me enganchó desde la primera vez que la oí. Podríamos ir desgranando cada una de las composiciones y siempre tendríamos buenas palabras. Personalmente, sin despreciar temas notables como “I´m not afraid” o “A new religion”, me quedaría con la segunda parte del disco. En especial, destacaría el riff clásico PC69 de “Stop this madness”, las melodías de “Out of this world” en las que David Readman se sale (lo de este hombre es espectacular, ¡qué dominio de la voz!) o “It´s just a state of mind” que no sé por qué me recuerda a alguna canción hard roquera de Riot con Mike DiMeo.

El final de “In10sity” tampoco se queda atrás con ese himno para corear en directo llamado “Wanna hear you rock” o el bonus track de la versión europea (¿?), “My darkest hour” que es tan buena como el resto sólo que un poco más oscura. En definitiva, PC69 han registrado un álbum excelente, para mi gusto superior a “Thunderdome” y “Endangered”, al menos más consistente porque si bien en aquellos había canciones increíbles, el nivel medio no era tan alto como en “In10sity”. Esencial para cualquier amante del hard rock europeo.

Entrevistas a David Readman se convirtió en una suerte de quimera, no por su culpa ni por la mía, sino por la dichosa línea telefónica. Hasta tres veces en días distintos se cortó la comunicación. Cuando por fin pudimos charlar, la conversación transcurrió de un modo afable. Me epata (por utilizar un cultismo exagerado) que aún haya gente que se siga acordando de Andy Deris. Nadie niega que sus inicios con el grupo fueron espectaculares (de hecho “One size fist all” es mi favorito de PC69) pero Readman es uno de los mejores cantantes de este estilo y ha registrado discos sobresalientes como “Electrified”, “Sonic dynamite” o este “In10sity”. La lástima es que no se prodiguen más por estas tierras porque su concierto con Axxis todavía se recuerda.

CYPT: En primer lugar, déjame felicitarte porque lo habéis vuelto a conseguir.

DAVID READMAN: Muchas gracias. Siempre intentamos facturar discos de calidad. Esta vez su concepción ha resultado un poco más larga, han sido tres años pero creo que ha sido positivo para lograr un trabajo del que nos podamos sentir orgullosos.

Hombre, tres años no es demasiado pero sí considerando que desde “Endangered” han transcurrido seis y sólo había salido “Thunderdome”. Sobre todo, si hablamos de una banda tan prolífica en el pasado como vosotros.

Tienes razón. Últimamente trabajamos demasiado lentos pero tienes que entender que todos tenemos nuestras historias y en particular Dennis Ward que siempre es requerido para producir discos, incluso estuvo en Brasil con Angra, lo que retrasó aún más la grabación. Él es parte esencial de PC69 porque, además de bajista, es el productor y debemos esperar a que tenga tiempo libre para encarar un nuevo disco.

La mayoría de vosotros tenéis otros proyectos, como Place Vendome, III o Khymera. ¿Cómo ves estas bandas paralelas en relación con PC69?

Hay que tomarlo como algo positivo. Por ejemplo, Dennis no sólo produce, graba y demás sino que, a veces, también toca la guitarra lo cual es perfecto ya que lo aplica en PC69. Estar dentro del negocio con distintos proyectos supone que para afrontar un nuevo disco de PC69 no necesitamos un tiempo para enchufarnos de nuevo a la música porque estamos preparados para grabar porque casi venimos del estudio. No obstante, también tiene su lado negativo y es esa imposibilidad de sacar discos más rápido con PC69. Yo acabo de terminar mi disco en solitario que será editado a finales de verano y me ha llevado bastante tiempo pero estoy muy satisfecho del resultado.

¿Qué ha supuesto para PC69 la entrada de un segundo guitarrista?

Uwe ya estuvo con nosotros en gran parte de la gira de “Thunderdome” pero su entrada en el grupo implica la posibilidad de concentrarnos más en los arreglos de guitarra. Antes, cuando sólo estaba Alfred, no podíamos meter determinadas partes porque en directo no se podía reproducir. En el escenario sonaremos mucho más heavies, eso seguro. Uwe tiene una formación musical roquera, como todos nosotros, pero ha aportado nuevas ideas porque es bastante estudioso como músico, quizá el resto somos más autodidactas. Sabíamos que el disco iba a ser más heavy por este motivo pero la aportación principal de Uwe creo que llegará en próximos trabajos donde él se sienta más confiado y ofrezca nuevas prestaciones porque considero que es un guitarrista y compositor con mucho talento.

Como bien comentas, “In10sity” es bastante cañero. ¿Crees que toda banda vive su carrera en círculos? Es decir, discos más rápidos, otros más melódicos, unos inspirados, otros no tanto…

Creo que el disco más heavy de PC69 es “Sonic dynamite”. “Thunderdome” es más melódico pero ya se podía ver un endurecimiento respecto a “Endangered”. Por alguna razón “In10sity” terminó siendo bastante heavy. No fue algo deliberado pero tal vez el tener dos guitarras nos empujó inconscientemente a orientar el sonido hacia las seis cuerdas pero también es importante que la batería es más moderno y actual que nunca. Hoy en día, la sección rítmica es vital en el rock y en el metal. Antes era más el solo, el riff o la voz. Por ejemplo, en la demo preparatoria del disco, la canción “The hour of freedom” me enganchó por el trabajo de Kosta con la batería. Le daba una potencia notable al tema. Obviamente, esto es PC69 pero ese sonido moderno ha ayudado a lograr esta sensación de que es un disco heavy.

Eso que dices está muy bien porque PC69 nunca ha sido una banda cerrada a las nuevas tendencias o a jugar con otros estilos. En “In10sity” tenemos “Crossfire”, una canción muy moderna pero que encaja perfectamente en la filosofía del grupo.

“Crossfire” es nuestra canción pop del disco. La grabé con Alfred hace tres o cuatro años. Lo que hicimos fue adaptarla al sonido del disco. Es distinta pero es de mis favoritas porque rompe un poco la línea marcada en los dos primeros temas.

¿Cuáles son para ti las ventajas de tener un productor que sea miembro del grupo?

Para mí, todas. Dennis está en el local de ensayo por lo que desde el primer día puede empezar a organizar ideas y a pensar por dónde quiere que suene cada canción, si algo no funciona y hay que cambiarlo, etc. Luego, al llegar al estudio, está todo muy trabajado pero aún allí se añaden nuevos arreglos con la posibilidades que te ofrece una mesa de producción. Hay gente que nos dice que sería bueno que hubiera alguien más dando una opinión externa al propio grupo pero yo no estoy de acuerdo. Yo trabajo perfectamente con Dennis, me complemento muy bien para decidir qué melodía de voz, qué tono debo utilizar. Nos conocemos perfectamente y la colaboración funciona. De hecho, también ha grabado mi disco en solitario. Desde luego que también es el bajista de PC69 pero actualmente es más importante su papel de productor.

Lo que hay que mirar es el resultado y el de “In10sity” es excelente en cuanto a la producción.

Créeme cuando te digo que antes de entrar a grabar, con la labor en el local de ensayo, Dennis ya sabía exactamente cómo debía sonar el disco. Esa es una ventaja que no consiguen con un productor que conoces el primer día que vas al estudio.

Una de las características principales del álbum es que no tiene demasiados picos, todas las canciones mantienen un gran nivel medio.

Creo que eso es muy bueno, un gran halago. Yo también lo veo así. No obstante, como siempre, cada uno tiene sus preferidas. A mí me encantan “Out of this world”, “Wanna hear you rock”, “Crossfire” o “No way out”. En general, intentamos oír las opiniones de la gente para quedarnos con cinco o seis temas para tocar en directo. A veces, nuestro gustos difieren de los de los fans, por eso intentamos llegar a un punto común. Ahora mismo, creo que la favorita del público y la prensa es “No way out”. Con casi todos los que he hablado, sea en Japón o en Europa, me han destacado ese tema. También “Wanna hear you rock”, que es un himno y, a la vez, una reivindicación. No queremos escuchar a Beyonce o Britney Spears.

¿Por qué hay un tema extra en la edición europea y por qué es “My darkest tour”?

Mmmm… Bueno, los temas extras son canciones que no necesariamente son peores que las demás, simplemente encajan menos dentro del contexto del disco. Creo que “My darkest hour” sí pegaba en el álbum pero para mí el resto de temas eran mejores, más poderosos y destacables. Sin embargo, el bonus japonés, “Slave to what I crave” sí que entraría dentro de los cortes que difieren mucho del resto del disco. Es verdad que hay gente que le gusta más el bonus track que la mayoría del disco pero es una cuestión de gustos.

Habéis cambiado de SPV a Frontiers. ¿Algún problema con vuestra antigua compañía?

No, teníamos buena relación con SPV e hicieron un buen trabajo. El hecho es que en SPV hay montones de artistas y nosotros éramos un grupo entre muchas bandas. Frontiers nos hizo una gran oferta, Dennis conoce perfectamente a Serafino (N. de R: El jefazo del sello), también yo había fichado con ellos para editar mi álbum en solitario. Además, desde que estoy en el grupo, hace ya trece años, siempre hemos firmado por un disco o a lo sumo dos, por lo tanto el sellar un nuevo contrato no es nada extraño en PC69.

Hoy en día es muy típico de los grupos decir que su nuevo álbum es una vuelta a los orígenes o que se parece a sus primeras grabaciones. Normalmente, no me creo una palabra de eso pero, ¿cómo ves “In10sity” en el conjunto de la carrera de PC69?

Creo que más que parecerse a uno, es una combinación de bastantes discos, de los últimos en concreto. Por ejemplo, “Electrified” sí que fue una vuelta al sonido de los primeros discos, en particular los de Andy Deris. “In10sity” creo que mezcla más cosas como “Sonic dynamite” con una evolución de “Thunderdome”. Es obvio que en cada disco intentamos rescatar nuestro mayor potencial y aplicarlo a las nuevas composiciones pero sin dejar de explorar caminos no pisados con anterioridad. Hay que romper un poco las reglas establecidas pero sin pasarse. Con “Electrified” nos dimos cuenta que el estilo PC69 de los inicios es el que le gusta a la gente. A partir de ahí podemos experimentar pero siempre sobre esa base establecida. Este era el objetivo de “In10sity” y creo que lo hemos logrado.

¿Compartes la opinión de muchos fans, al menos aquí en España, que piensan que “Sonic dynamite” es vuestro mejor disco?

Es posible, es un álbum muy heavy y eso a la gente que sois del sur de Europa, de España, Grecia o Italia principalmente, os encanta. No sé si es por el calor, el tiempo o las mujeres guapas pero siempre os gusta el material más cañero del grupo. Aquí en Alemania los fans se decantan más por “Electrified” porque fue el punto de inflexión en la banda, el momento en el que retomamos el camino tal vez perdido durante unos años. Cada vez que tocamos en España o Grecia siempre incluimos “Seas of madness”de “sonic dynamite”, que es nuestra canción más heavy.

Probablemente la mayor vuelta a las raíces de “In10sity” sea la portada porque recuerda bastante a la del debut del grupo.

Sí, es un pequeño guiño porque la mayoría de la gente piensa que esa fue nuestra mejor portada, por la idea y la originalidad de la misma. Como estamos en el vigésimo aniversario del grupo era una forma de recrear el pasado y rendirle homenaje.

Llevas ya trece años en el grupo. ¿Qué tiene PC69 de especial que no hayas encontrado en otras bandas o proyectos?

He trabajado con mucha gente, como bien dices, y en diferentes contextos. A nivel local, en proyectos con músicos conocidos, otras veces como invitado. Cuando conocí a mis compañeros me di cuenta que eran grandes músicos. Venían de un período difícil. Piensa que iba a empezar la gira de “Games people play” y perdieron a su cantante, fue un período convulso para ellos pero comprobé que eran los músicos ideales para trabajar. Estaba seguro que nuestro futuro era prometedor. A los cuatro meses de incorporarme al grupo, grabé mi primer disco, “Change”, para Sony Music. Para mí, fue un paso importantísimo en mi carrera, nunca había entrado en un estudio profesional, fue mi gran oportunidad y les estaré siempre agradecido. Además, desde un punto de vista personal, siempre nos hemos llevado bien.

¿Te mudaste a Alemania nada más entrar en el PC69?

Sí, desde el comienzo, 1994, ha pasado mucho tiempo.

Vamos, que casi eres medio alemán.

¡Calla! ¡No digas eso! (risas) Ya en serio, hablo alemán, no tengo problema en relacionarme con la gente. Al principio, como en todo, me costó adaptarme. La mentalidad alemana es diferente a la inglesa. Ahora soy un poco más ordenado pero aún soy un ciudadano británico que vive en Alemania.

¿Qué planes tenéis para tocar en directo?

En principio, pensábamos que abril sería un buen momento pero resultó imposible cerrar fechas. Hemos decidido esperar a septiembre para presentar el disco. Hay cosas medio cerradas en España, también en la República Checa, algunos festivales en Alemania y un festival pequeño en Karlsruhe, muy cerca de donde vivo y el lugar originario del grupo. Siempre intentamos tocar aunque es verdad que el año pasado fue bastante relajado en ese aspecto. Estuvimos en el Prog Power de Atlanta, en el Firefest en Inglaterra a finales de 2005, en Atenas lo que fue maravilloso para Kosta por sus raíces griegas. Muchas veces pienso que es mejor tocar en grandes festivales o fechas escogidas antes cinco, diez, veinte mil personas. Creo que ayuda más eso que hacer una gira porque si tocas en el Bang Your Head la gente dice: “¡Guauuu! PC69, genial”. Sin embargo, si hace una gira por Alemania comentan: “anda, otra vez tocan PC69. Bueno, vale”. Cuando toquemos en la República Checa habrá veinte mil personas y tenemos pensado grabar un DVD, será fantástico. Me encanta tocar en Wacken, Bang Your Head, Sweden Rock y demás. No es que sólo quiera tocar en festivales pero es más excitante.

Pero también comprenderás que los fans prefieren un concierto en un club porque están más cerca del grupo, el sonido suele ser mejor y el repertorio es más amplio.

Lo entiendo pero a mí me gustan los grandes eventos, conocer a la gente, pasar el día como si fuera una excursión, la fiesta posterior,… Es más interesante que pasarse el día en el camerino de una sala pequeña esperando la prueba de sonido, comiendo mal y de nuevo esperar hasta salir a tocar. Por supuesto, que me gusta mucho tocar en sitios como España o Grecia porque es una aventura, comida especial, hay buen tiempo para salir a dar una vuelta y demás.

En vuestros conciertos siempre tocáis bastantes canciones de los dos primeros discos. Me gustaría decirte que es alucinante lo bien que quedan con tu voz, parece que además de para Andy Deris, también estuvieran escritas para ti. Y eso que Andy y tú no os parecéis en nada cantando.

Muchas gracias. Para ser sincero, son trece años cantando esas canciones y conozco todos sus secretos y la forma en que mejor se adaptan a mis tesituras. Como cantante siempre que hago una versión intento llevarla a mi terreno. Los temas de los dos primeros discos no son exactamente versiones pero sí que originariamente no los grabé yo, por lo tanto la técnica es la misma. Si tuviera que cantar una canción que no es mía y no funcionara, nunca la haría. Tengo una banda de versiones y algunas de las que canto no terminan de convencerme pero hago lo posible para adaptarlas a mi estilo. Con relación a los primeros discos de PC69 no tengo ese problema porque me parecen fabulosos.

¿Te sientes un poco infravalorado como cantante?

Errr… bien… (N. de R: Se ríe)… ¿Cómo responder a esa pregunta? No, no especialmente. Desde luego, estaría bien que la banda vendiera más discos pero como cantante hago mi trabajo lo mejor que puedo, intentando ser lo más profesional posible. Cantar para mí significa todo, es lo máximo en mi vida. El sentirme respetado y querido por la gente me hace feliz. El ser profesor de canto y ayudar a chicos que empiezan me ha ayudado a descubrir nuevos matices en mi voz y desarrollarlos. Estoy es un proceso de continuo aprendizaje y está muy bien sentirte valorado. Yo, personalmente, me siento así.