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No voy a engañaros.
Cuando me llegó el nuevo
trabajo de Robin Beck pensé
que sería el típico
disco que se deja pero que no
me emocionaría quedándose
en el baúl del olvido
una vez realizadas las pertinentes
escuchas. ¡Qué
gran error y qué alegría
tengo de que no sea así!
La artista que consiguió
la fama mundial gracias a un
anuncio de Coca Cola en el que
sonaba su tema “First
time” ha sido capaz de
facturar un disco increíble,
sin duda en los puestos más
altos de mi ranking personal
de este año 2007.
Creo que exagero
si digo que, junto al loado
y multiventas “Trouble
or nothing”, es lo mejor
que ha hecho esta mujer con
prodigiosas cuerdas vocales.
De lo que no hay duda es que
es su disco más cañero,
no centrándose exclusivamente
en el rock melódico sino
incorporando multitud de guitarras
hard cortesía de Jimi
Bell, el compañero de
su marido James Christian en
House Of Lords.
Concentrarse
en un solo tema sería
demasiado injusto y caeríamos
en la misma trampa ya que muchos
consideran a Robin la típica
“one hit wonder”
como consecuencia del éxito
desmesurado de “First
time”. En “Livin´
on a dream” desde el corte
que lo titula y da comienzo
al disco, cada uno de los doce
restantes es un monumento al
buen gusto plagada de estribillos
magníficos, melodías
vocales que quitan el hipo,
ritmos alegres, melancólicos,
potentes, en definitiva, una
auténtica maravilla.
Siempre es
habitual quedarse con unas cuantas
que te dicen algo más
que el resto, que consideras
especiales. Muy difícil
pero comenzaría por la
balada “Always”,
una cosa de locos, preciosa,
con Robin en su máximo
esplendor. También mencionaré
las tralleras, “Magic”
es lo más heavy que ha
grabado nunca y “Love
lies” un final apoteósico.
“Show me the way”
hubiera sido un hit single brutal
hace dos décadas y el
dueto con James en “Till
the last tear drop falls”
es una delicia.
Cuando se presentó
la ocasión de entrevistar
a Robin, removimos cielo y tierra
hasta conseguirlo. No sabía
muy bien qué me encontraría.
En el fondo de mi ser pensaba
que hablaría con alguien
que está un poco de vuelta,
viviendo de las rentas y con
cierta amargura por editar un
disco grandioso pero que no
tendrá la repercusión
que merecería. De nuevo,
cometí otro error. Robin
Beck es una persona sincera,
amable y que no rehuye ningún
tipo de pregunta. Además,
muestra un agradecimiento continuo
por los halagos que se le hacen.
En serio, una de las charlas
más interesantes y productivas
que he tenido porque nos contó
infinitas anécdotas y
relaciones con personajes muy
famosos. Disfrutad de estas
líneas porque ante vosotros
se presenta la gran Robin Beck
pero, sobre todo, haceros con
“Livin´ on a dream”,
una joya para estos tiempos
tan repletos de mediocridad.
CYPT: Antes
de comenzar la entrevista, ¿qué
te parecen todas las unánimes
reacciones positivas respecto
a tu nuevo disco?
ROBIN
BECK: Si te soy sincera, no
he leído muchas pero
James me ha comentado que en
todos los sitios está
recibiendo críticas excelentes.
Además, a través
de mi página web me llegan
multitud de mensajes de felicitación.
La gente está tan emocionada
como yo con el “Livin´
in a dream” y eso me hace
muy feliz.
Tu anterior
trabajo, “Do you miss
me” significó una
especie de regreso a tus primeros
días de “Trouble
or nothing”. No es un
mal disco pero creo que con
“Livin´ on a dream”
has confirmado e, incluso, superado
todas las expectativas creadas.
Sí,
sí, por dios, es muchísimo
mejor. “Do you miss me”
era como volver a la actualidad
musical después de un
largo periodo en el que hice
cosas más pop y cumplí
las obligaciones contractuales
que me ligaban a determinadas
discográficas y que no
llevaban a ninguna parte porque
mi corazón no estaba
en ese tipo de trabajos. Con
“Do you miss me”
sí puse el 100% de mí
e, inicialmente, pensé
que era un gran álbum.
Actualmente pienso que es un
vehículo para engancharme
de nuevo al rock, con tres o
cuatro temas notables pero muy
inferior a “Livin´
on a dream”. Éste
disco sí que me lleva
por la dirección adecuada
y, por encima de todo, tiene
maravillosas canciones.
“Livin´
on a dream” es una obra
muy variada que contiene baladas,
medios tiempos pero, fundamentalmente,
mucho rock. Muestra el lado
más salvaje de Robin
Beck.
Siempre
es un buen momento para roquear.
He aprendido un montón
durante mi carrera y considero
que estoy en constante crecimiento
creativo. Tengo que decir que
mi marido James Christian es
una enorme influencia positiva.
He cantado en multitud de discos
y con casi cualquier estilo
imaginable. Cada vez que él
me escucha comenta que de todos
los géneros que he practicado
el rock es el que más
se adapta a mi voz, con grandes
melodías, mezclado con
un poco de rythm and blues.
Es una gran experiencia intentar
siempre dar un paso más
o subir un peldaño con
mis discos.
He leído
que ha sido el álbum
en el que más te has
involucrado en la composición
de toda tu carrera.
Es
verdad. Salvo tres canciones
en el resto he escrito y compuesto
muchas cosas. Cuando me presentaron
la primera canción para
el disco, “I can´t
walk the line”, pensé
que se habían equivocado,
era demasiado heavy y quizá
la veía más adecuada
para House Of Lords. Sin embargo,
la retocamos un poco y me encantó.
Esto me animó a seguir
escribiendo y he de confesarte
que ha sido genial trabajar
con alguien como Tommy Denander
porque yo no escribo canciones
o música con un piano
o una guitarra sino que invento
melodías en mi cabeza
y luego alguien, normalmente
James, me las transcribe y a
partir de ahí, mejoramos
los coros, las estrofas y demás.
Con Tommy él me mandaba
una demo y desde la primera
nota yo era capaz de construir
una canción. El disponer
del tiempo necesario y trabajar
con la gente adecuada ha supuesto
que me haya involucrado más
que nunca en la composición.
Reconozco
que muchas veces he tenido dudas
sobre mi capacidad compositiva
pero mis amigos siempre me decían
que lo intentara más
a menudo que era muy bueno.
Vale, ellos son mis amigos,
pero también James y
otros compositores de renombre
con los que he trabajado me
lo habían comentado.
Ya que hablas
de compositores, ¿con
quién ha sido con el
que más cómoda
te has encontrado y, por el
contrario, alguna decepción
que se puede comentar?
Aunque
no haya escrito para mí
ninguna canción que se
convirtiera en un hit, he de
decir que Mark Hudson es el
mejor compositor con el que
he trabajado jamás. Él
coescribió, por ejemplo,
el “Living on the edge”
de Aerosmith. La razón
por la que le elijo es que en
el momento en que entras a su
estudio ves toda una iconografía
de The Beatles, Elvis y los
más grandes que sólo
puede ser fuente de inspiración.
Nunca pensé que sería
capaz de escribir determinado
tipo de canciones hasta que
colaboramos. Siempre te ayuda,
busca tu potencial y el aspecto
positivo de las cosas. Una experiencia
inolvidable, la mejor que he
tenido nunca a pesar de que
“Can´t get off”
no es mi disco más exitoso.
Otro con el que es un placer
trabajar es con Jeff Kent. Le
conozco desde hace muchísimo
tiempo, somos buenos amigos
y siempre sacamos algo fructífero
o, al menos, nos divertimos.
El tercero es Tommy Denander
que, como ya he dicho, ha colaborado
un montón en “Livin´
on a dream”. Tiene un
talento enorme y te hace todo
mucho más fácil.
Acabo de conocerle pero es como
si hubiéramos hecho cosas
juntos toda la vida.
El un mundo
ideal, la mayoría de
canciones tendrían potencial
para convertirse en grandes
éxitos. Si fuera por
ti, ¿qué tema
te gustaría elegir de
cara a ser pasado en televisiones
o radios?
¿Del
nuevo disco? Seguramente “Always”.
Me encantaría que en
algunos de los países
donde he conseguido un número
1 pudiera salir como single
esta canción porque creo
que es maravillosa. Su letra
tiene diferentes interpretaciones.
Puede servir para la clásica
relación hombre mujer
pero, para mí, es algo
más familiar y personal.
De
vez en cuando escribo una canción
para mi padre o mi madre. En
concreto, mi madre me mandó
una tarjeta de felicitación
en la que firmaba: “Always,
Mom”. A pesar de que no
siempre hemos tenido el contacto
estrecho de una relación
madre hija porque yo estaba
viajando por el mundo, siempre
he sentido que ella estaba a
mi lado, cuidándome aunque
fuera en la distancia. No importa
la forma pero ahí estaría
ella. Es verdad que nuestra
relación ha tenido altibajos
pero cuando la necesito ella
responde.
Además
de esto, también podría
hacer referencia a mi relación
con James. Nos apoyamos mutuamente
y nunca dudamos el uno del otro,
hay un nexo de unión
demasiado fuerte como para romperse.
Es una especie de canción
homenaje a la gente que más
quiero.
Junto a “Always”
hay otra balada en el disco,
“Till the last tear drop
falls”, donde haces un
dueto con tu marido, con James
Christian. Curiosamente, es
la segunda vez en que sucede
esto siendo la primera una canción
que grabasteis para el disco
de Radioactive, uno de los proyectos
de Tommy Denander. ¿No
queríais mezclar vuestras
carreras?
James
y yo cantamos juntos todos los
días en nuestra casa.
A mí me encanta su voz
y yo adoro la suya. Además,
hay química y empastan
bien. Sin embargo, cada uno
tiene su carrera independiente
pero como tenemos una vida real
en común por lo que no
existen celos profesionales
entre nosotros ni nada que se
le parezca. Al contrario, nos
apoyamos muchísimo por
lo que es normal que aparezcamos
en los discos que grabamos.
Lo que no queremos es que nadie
nos empuje a hacerlo, ningún
sello, sino que fluya de forma
natural, cuando nos apetezca.
Este
tema también tenía
un significado profundo. Cuando
tienes una familia, una vida
en común y algo te golpea
duramente, necesitas el apoyo
de quien está a tu lado
para no hundirte ni sentirte
solo. Qué mejor que James,
mi marido y un cantante increíble,
para mostrar esta canción
a la gente. Es como una forma
de renovar nuestro amor y afirmar
que estaremos juntos hasta el
final. Asimismo, es una manera
de expresar el deseo de que
toda la gente en nuestra situación
sienta lo mismo. Es una canción
muy sentimental.
El año
pasado entrevisté a James
y le pregunté quién
era mejor vocalista, si él,
tú o Terry Brock, los
tres que hacíais coros
en el disco de House Of Lords.
Ahora te preguntó a ti
algo parecido. ¿Quién
canta mejor, Robin Beck o James
Christian?
James
Christian.
Él me
dijo justo lo contrario, que
tú eras mejor.
Es
normal. Además de pareja,
admiramos el trabajo que hacemos.
Los registros de James son increíbles.
No es que no me guste mi voz
o mis discos, me encantan, pero
cuando escucho a James es como
entrar en otro mundo. Es cierto
que mi voz ha crecido, ha madurado
pero sin la influencia de la
voz de James es complicado que
yo hubiera mejorado en estos
años. Soy mejor cantante
cada día gracias a él.
El uno aprende del otro. Eso
sí, alguna vez se guarda
algún secreto porque
le pregunto: “¿Cómo
has hecho eso?” Y, alguna
ocasión, contesta: “No
lo sé, simplemente salió”.
Además
de James y Tommy, en el álbum
participar Jimi Bell y William
Zampa, ambos en House Of Lords.
Parece lógico viendo
las prestaciones de “World
upside down”
Exacto.
Somos como una familia. A la
hora de buscar músicos,
qué mejor que elegir
a gente que conoces y es amiga.
Ni tan siquiera me planteé
buscar a otros instrumentistas.
Ellos aportaron su lado roquero
que tan bien le ha venido a
“Livin´ on a dream”.
Considero
que “Livin´ on a
dream” es un disco fundamental
en tu carrera, independientemente
del número de copias
que vendas. Está a la
altura de “Trouble or
nothing”. Sin embargo,
durante la segunda mitad de
los noventa y principios de
este siglo estuviste bastante
alejada de este negocio. Es
verdad que te casaste y formaste
una familia pero, ¿tuvo
algo que ver el hecho de que
no había lugar para el
rock melódico en la industria
musical?
No
creo. A mí nunca me ha
importado buscar una etiqueta
a lo que hago. Eso ha sido siempre
cosa de las discográficas
y los grandes medios de comunicación.
Yo hago música, no rock,
pop o lo que sea. Sabía
que en ese momento la música
estaba cambiando y las directrices
comerciales de hace una década
eran distintas a las de los
años de “Trouble
or nothing” pero tampoco
tenía por qué
adaptarme a lo que me pidieran
o las modas imperantes. Por
ejemplo, me gusta mucho cantar
Rythm and Blues a pesar de que
soy una chica roquera de Nueva
York. Sin embargo, no tengo
problema alguno en juntarme
con la comunidad soul.
Nunca
pensé que el rock melódico
no volvería a existir,
simplemente hice otras cosas
que me gustaban. Desde los Rolling
Stones o The Beatles, hasta
la multitud de bandas que han
continuado con esto, es imposible
que el rock se acabe. Tendrá
periodos de mayor o menor relevancia
comercial pero siempre estará
ahí. Es más una
cosa de tener la mente abierta
y experimentar con diferentes
sonidos. Y como bien dices,
también formé
una familia y había aspectos
que demandaban mi atención
más que la música.
Fue una época en que
ansiaba más casarme,
tener a mi hija y cuidarla que
grabar un disco. Y para serte
sincera, mi familia es lo primero.
Si no fuera por mi hija y mi
marido, jamás habría
grabado “Livin´
on a dream”. Ese parón
me sirvió para recobrar
las ganas de sacar más
discos y la inspiración
para escribir canciones. Nunca
me preocupó que el negocio
tuviera una tendencia distinta
a la que me había dado
el éxito.
Todo el mundo
recuerda el megahit “First
love” pero antes de que
saltaras al estrellato habías
intentado labrarte una carrera
y ya en 1979 editaste un disco
titulado “Sweet talk”.
¿Qué recuerdas
de aquel álbum?
Me
movía desde muy joven
en el circuito artístico
de Nueva York. Incluso en 1976
o 1977 grabé un single
de pop que una banda de club
escribió para mí.
Tuvo buenas críticas
pero preferí seguir yo
sola mi camino, viajar por el
país y cantar versiones
de otros músicos. Fue
un proceso de aprendizaje porque
era una adolescente.
Cuando
volví a casa, me junté
con un amigo para formar una
banda para tocar rock en clubes
de la ciudad. Un día
me presentó a un tipo
que trabajaba para un sello
discográfico que estaba
buscando cantantes de talento.
Me vio y poco tiempo después
recibí una llamada en
la que me ofrecía participar
en un musical de Broadway y
grabar un álbum basado
en la época dorada de
Studio54 y la música
de baile, que era la que entonces
se llevaba.
En
la obra trabajé con renombrados
directores artísticos.
Mi canción era la que
abría el espectáculo
aunque, desgraciadamente, la
obra no tuvo mucho éxito.
Por eso, me concentré
en la edición de “Sweet
talk” en 1979 y conté
con la colaboración de
gente muy prestigioso como Luther
Vandross (N de R: Gran
cantante R&B y Soul fallecido
hace un par de años)
o Irene Cara (siempre recordada
por la serie “Fama”
o la película “Flashdance”).
Desde “Sweet talk”
muchísima gente empezó
a pedirme que cantara con ellos.
Así, hice multitud de
colaboraciones como corista
en disco de gente muy famoso
y puse los cimientos para lo
que sería mi carrera
en solitario posterior.
Me
hicieron multitud de ofertas
para grabar antes del anuncio
de Coca Cola pero no era la
música que me llenaba
y las rechacé. Casi todas
las multinacionales llamaron
a mi puerta pero su propuesta
no me parecía adecuada.
Yo quería moverme por
el rock melódico y ellos
siempre me ofrecían convertirme
en un cantante de pop o una
diva de la música disco.
Me dediqué a poner mi
voz para anuncios y cooperar
con otros artistas. Me ganaba
bien la vida y no necesitaba
hacer algo que no quería.
En 1988 llegó
“First time” y el
anuncio de Coca Cola. ¿Cómo
viviste ese éxito? Porque
fue unánime en todo el
mundo y supongo que para ti
inesperado.
Incluso,
en principio, yo no iba a grabar
ese anuncio. Estaba en el estudio
y alguien llegó con el
tema. Me pidieron que lo cantara
y, la verdad, “First time”
me parecía preciosa.
Es más, la primera toma
quedó mejor, en mi opinión,
que la que posteriormente se
incluyó en el anuncio.
Grabé la canción
y la siguiente vez que volví
a oír hablar de ello
fue una mañana que recibí
una llamada de la gente de Polygram
del Reino Unido diciéndome
que tenía que ir a cantar
al Top of The Pops, el programa
de más éxito de
la televisión de allí
porque estaba a punto de ser
número uno en Inglaterra.
Pensaba que era alguien que
me estaba tomando el pelo, incluso
le pregunté qué
amigo le había pedido
hacerme esta broma.
Nada
más colgar, hice unas
cuantas llamadas a la compañía
en Estados Unidos y me confirmaron
que no era ninguna broma. Horas
después estaba cogiendo
un avión para hacer mi
primer show de televisión
aunque convencida de que sería
el típico éxito
efímero del que en unas
semanas nadie se acuerda. Y
mira cómo acabó
todo.
Con relación
a “Trouble or nothin´”me
gustaría preguntarte
por el tema “Hide your
heart”. Es verdad que
es una canción que ha
hecho mucha gente pero lo que
no es normal es que en el mismo
año saliera por Kiss,
Ace Frehley, Molly Hatchet y
Robin Beck.
Pues
sí, no es muy normal
y fue la última en enterarme.
No conocía no la que
había hecho Bonnie Tyler
un año antes pero ella
era más una artista británica
y europea. Cuando cantaba las
canciones que iban a conformar
“Trouble or nothing”
pensaba que todas eran originales.
A pesar de ser compositores
conocidos como Desmond Chile,
Diane Warren y demás,
no me imaginaba algo así,
me fié de lo que me decían
la gente de la discográfica.
¿Quién era yo
para cuestionar eso? Además,
junto a “First time”,
“Save up all your tears”
se convirtió en otro
bombazo y ¡zas! También
la había grabado Bonnie
Tyler y luego, posteriormente,
la grabaría Cher.
A lo largo
de estos años hemos escuchado
diferentes versiones de “First
time” pero me gustaría
preguntarte por la que hizo
un grupo sueco llamado Sunblock
(trío de chicas explosivas)
y en la que colaboraste.
Tuvo
que rehacer prácticamente
toda la parte vocal. Un par
de veces me habían pedido
algo parecido pero no me gustaba
porque era convertir la canción
en un tema discotequero. Al
acelerar la canción tiene
que ser muy fuerte la base vocal
para que no se pierda entre
el ruido. Sunblock ya habían
obtenido un éxito remezclando
“I´ll be ready”,
de la banda sonora de “Los
vigilantes de la playa”.
Muchos artistas han vuelto a
lograr éxitos con estas
remezclas y, sinceramente, pienso
que las voces que grabe para
esta nueva versión son
aún mejores que las originales
aunque la música no me
agrade.
Ahora, una
pregunta que seguro te han hecho.
¿Existirá la posibilidad
en 2008 de ver a Robin Beck
en directo, sea en una gira,
sea en festivales?
Lo
voy a intentar. De momento,
no hay nada seguro. No sé
si saldrá algo porque
como te dije siempre mi familia
es lo primero. Mi hija es lo
más importante en mi
vida. Tanto mi marido como yo
pensamos igual. Podríamos
hacer una gira veraniega y que
ella se viniera con nosotros.
Tiene ya diez y una voz increíble.
Incluso, hace algún coro
en “Livin´ on a
dream”. Si conseguimos
compaginarlo sería una
gira con James y alguno de los
músicos de House Of Lords.
Sería una especie de
tour familiar.
Además
de tu carrera en solitario,
hemos apuntado antes que has
hecho multitud de colaboraciones
con distintos artistas, desde
George Beson o Cher hasta cosas
más extrañas como
Brooke Shields. ¿Alguna
historia divertida que se pueda
contar?
(se lo piensa)
Bien… Nada porque
la verdad es que he tenido suerte.
Todos los artistas con los que
he cooperado se han portado
maravillosamente conmigo. En
algunas ocasiones no estaban
en el estudio pero cuando he
tenido la oportunidad de conocerlos,
siempre me han tratado muy bien.
No tengo historias salvajes
o locas que contar. Fue un contacto
más profesional que otra
cosa. Yo iba al estudio, grababa
y me iba una vez terminada mi
labor.
¿Y alguien
con quién te gustaría
colaborar pero no ha surgido
aún la ocasión?
Muchísimos.
Siempre que me hacen esta pregunta
respondo algún artista
diferente. A ti te diré
que me encantaría trabajar
con Steven Tyler, con Steve
Perry. Sobre todo, mataría
por hacer algo con Ann Wilson
de Heart. He crecido con su
voz, es fantástica, todo
lo que hace es maravilloso.
También, ya que he mencionado
a Steve Perry, te diría
John Waite, uno de mis cantantes
preferidos. Don Henley, hay
tantos. Casi todos los artistas
de rock tienen cosas que ofrecer.
Hay una constante
en la carrera de Robin Beck
y es que en cada álbum
que editas sales en portada.
¿Alguna razón
especial para ello?
¿Acaso
no te parezco guapa?
(risas) Es broma. Al
no tener una banda y ser una
artista en solitario parece
bastante lógico. En “Livin´
on a dream” las fotos
que aparecen en el libreto son
bastante retro, repasan toda
una vida para decirle a la gente
que Robin Beck está de
vuelta.
La última.
Hay gente que te considera una
especie de “one hit wonder”
por culpa de “First time”.
Pienso que los que comentan
eso no conocer tu trayectoria.
Mi pregunta es, ¿alguna
vez te has sentido cansa o harta
de que te asocien únicamente
a “First time”?
No.
Lo que pasa es que la gente
malinterpreta todo lo que rodea
a “First time”.
Hay que darse cuenta lo afortunada
que fue por trabajar para Coca
Cola y encima con una canción
tan increíble. Trabajé
toda mi vida para conseguir
un contrato digno y, de repente,
tenía un número
uno y multitud de ofertas de
las mejores discográficas
del mundo. Hay algunos que intentan
menospreciar la canción
por el hecho de que fuera de
un anuncio pero lo hacen desde
la envidia ansiando que les
hubiera pasado a ellos. Parece
muy fácil y, en realidad,
lo fue porque no tenía
ninguna presión pero
también me lo gané.
Sí es verdad que todos
los que consiguen un número
uno tan inesperado temen que
sea un “one hit wonder”
pero creo que demostré
en muchas ocasiones que podía
repetirlo, si no al nivel de
“First time”, sí
parecido con “Save up
all your tears” o “Tears
in the rain”. Además,
hay que darse cuenta de que
tener un hit siempre será
mejor que no tener nada.
Y encima has
sacado un disco, “Livin´
on a dream”, con una calidad
que jamás soñarían
ni lograrán el noventa
y nueve por ciento de los artistas.
Muchas
gracias. Sin duda, es un sueño
hecho realidad. He compuesta
muchas canciones, trabajado
con compositores increíbles,
con los músicos adecuados,
la producción ha quedado
brillante. Los fans me escribían
diciéndome que escribiera
más canciones, como las
que hice en “Trouble or
nothing” (“Sleeping
with the enema” y “A
heart for you”). Ahora
lo he hecho y a la gente le
gusta, ¿qué más
puedo pedir? En la música
lo más importante son
los fans y yo me debo a los
míos. Que a ellos les
gusten mis canciones es mucho
más significativo que
conseguir un gran éxito
comercial.
Errr…
una última cosa, ¿qué
prefieres Coca Cola o Pepsi?
(risas)…
Era broma.
No,
no, si quieres que te diga la
verdad odio la Pepsi. Además,
en mi casa no se beben ese tipo
de bebidas, ni la una ni la
otra, intentamos mantenernos
sanos. Eso sí, si me
obligan a escoger me quedo con
la Diet Coke.
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