Principal / Planeta Sonoro / Entrevistas / Superjoint Ritual
SUPERJOINT RITUAL: El Sabor Del Picante
 

En estos tiempos difíciles y confusos, no resulta políticamente correcto hablar bien de un producto genuinamente americano. Se tienden a confundir conceptos y enseguida eres tachado de pro-yankee simplemente por escuchar tal o cual banda. Así sucede con Superjoint Ritual, grupo asentado en Nueva Orleans y que, incialmente, parecía ser un extraño “all-stars” con tipos tan volátiles y distintos como Phil Anselmo (no necesita presentación), Jimmy Bower (Eye Hate God, Down) o Hank III (nieto del mítico countryman Hank Willliams y con el corazón “partío” entre la música que lleva en la sangre y el metal), entre otros.

Tras un primer disco sorprendente (cargado de potencia, energía y rabia) y un DVD en directo donde llevaban hasta el extremo su brutalidad, el quinteto rápidamente se ha embarcado en su segunda obra de estudio. Con el provocativo y sintomático título de “A lethal dose of american hatred”, Superjoint Ritual dan una vuelta de tuerca más a su propuesta y entran de pleno en el selecto de club de “O los amas o los odias”. Si buscas cosas elaboradas, con grandes melodías y estribillos accesibles, no te acerques a ellos. Las trece canciones que componen este álbum son la antítesis a cualquiera de esos conjuntos pomposos de pseudometal épico europeo tipo Rhapsody. Riffs cortantes, producción sucia, ritmos cercanos al hardcore, retazos de rock and roll directo,... todo éso y más es lo que puedes encontrar en “A lethal dose...”.

Mentiría si afirmo que es el disco del año pero sería injusto no reconocerles el valor de crear tamaña obra. Para mí, Superjoint Ritual es el conducto para liberar la frustración de la juventud americana ante la invasión de Linkin Park, Limb Bizkit, P.O.D. y demás bazofia. Por ello comentaba al inicio que éste era un producto típicamente americano. Cinco sujetos del sur, peligrosos, que no te gustaría encontrártelos al doblar la esquina, pero que tienen claro lo que se traen entre manos. Hay un sector importante de público que estamos hartos de ñoñerías y necesitamos nuestra dosis de odio... sonoro.

Después de una serie de problemas telefónicos felizmente solucionados contactamos con Jimmy Bower, personaje simpático, amable, un tanto ido y con un acento sureño complicado de entender. No obstante, la conversación se desarrolló con fluidez.

CPT: Para empezar, me gustaría que me comentaras cuál fue tu primera impresión al escuchar el resultado final de este nuevo disco.

JIMMY BOWER: Feliz, muy feliz. La mezcla final refleja perfectamente el esfuerzo que hemos puesto en él. Todos hemos dado el 100% para que esta banda saliera adelante y llegara al público. Al principio, nadie creía en que esto fuera un grupo real, todos hablaban del proyecto Superjoint Ritual pero hemos demostrado que no es así. Estoy muy excitado con la labor de promoción que estamos haciendo porque éste es uno de los discos más heavies en los que he trabajado nunca.

¿Ha resultado más complicado para el grupo componer estas nuevas canciones?. Normalmente, el segundo disco es el más difícil para una banda aunque en vuestro caso esto se minimiza porque tenéis mucha experiencia previa.

El 70% de los temas, aproximadamente, son composiciones totalmente nuevas pero el resto ya estaban escrita con anterioridad y sólo teníamos que adaptarlas a cómo queríamos que sonasen. Comenzamos en Enero y en un par de meses completamos las canciones que entrarían en este disco. Fue sencillo porque existe mucha química entre nosotros. Casi nadie lo sabe pero estamos en esto desde 1993 que comenzamos a hablar acerca de crear un grupo. Lo que pasa es que hasta un par de años no nos metimos en serio con Superjoint. En 1997 hicimos un minitour por el sur de Estados Unidos y grabamos un par de demos, nada más.

El hecho de ser gente que ha grabado bastantes discos con otras formaciones, ¿hace que trabajéis por separado o, por el contrario, desarrolláis una labor conjunta en el local de ensayo?

Depende de la canción y las circunstancias. Muchas veces llega Phil, Hank o yo mismo al estudio con un riff de guitarra y, a partir de ahí, construimos la canción. En otras ocasiones, los temas surgen como consecuencia de una jam en el local, no sé, no hay una fórmula exacta. Cada uno confía en el trabajo de los demás.

Siendo gente tan ocupada en otros proyectos supongo que no dispondréis de demasiado tiempo para ensayar.

Para compenetrarnos con estas nuevas canciones estuvimos ensayando durante Enero, finales de Febrero y caso todo Marzo. No está mal considerando nuestra situación. Finalizamos la gira con Down en Noviembre de 2002 y esto será, probablemente, lo último que hagamos con Down. A partir de aquí, teníamos las manos libres para practicar con Superjoint.

A pesar de que se pueden encontrar elementos similares a “Use once and destroy”, pienso que este nuevo disco es más directo, más hardcore incluso.

Personalmente, considero que “A lethal dose...” es un reflejo de cómo era la música extrema a finales de los ochenta. Bandas como Righteous Pigs, Slayer, todo el thrash metal en general, eran muy populares en esa época. Ellos fueron pioneros del “underground”. Black Flag, en una línea más hardcore, podría ser otro ejemplo aunque estos eran de comienzos de esa década. “A lethal dose...” es una oportunidad para todos los chavales que, por edad, no pudieron vivir aquel maravilloso período. Todos esas bandas eran muy especiales y, actualmente, no demasiada gente utiliza esas influencias, salvo el caso de Slayer que siguen siendo referente. Creo que este disco es importante para la música heavy.... Errr, bueno, eso sonó un poco pretencioso. Lo que quiero decir es que es importante que haya conjuntos que rememoren aquellos años.

Basándoos en esto, aun así imagino que cada uno aportaréis diferentes influencias que hacen que vuestro estilo sea tan personal.

Sí. Puede que hayamos conseguido alejarnos de lo que actualmente se hace en el mundo del metal. Alguna banda sí que puede asemejarse a Superjoint Ritual pero son muy desconocidas, desgraciadamente.

¿Consideras que la agresión y el odio se reflejan, son claves, en vuestra música?

Desde luego, a ninguno nos gusta que la música “bonita y suave” forme parte de Superjoint. No soy portavoz del resto, cada uno tendrá su opinión de lo que significa estar en esta banda, pero pienso que es el sentir general. Es una buena forma de canalizar el odio que todos llevamos dentro, la negatividad. Es una respuesta un poco estúpida para una muy buena pregunta pero, tío, me has pillado. (risas)

¿Hay alguna composición de la que te consideres más satisfecho?

Aunque algunos lo nieguen, siempre tienes tus favoritas. Las mías, probablemente, serían “Dress like a target”, “Deaththreat”, la inicial “Sickness”, hemos hecho un vídeo para “Waiting for the turning point”,… Ninguna canción me disgusta pero, quizá, éstas sean mis preferidas. No me importa si la composición es lenta o rápida. Mi estilo se adapta a ambos tipos de temas. Cuando llevas tiempo tocando, llega un momento en el que estás preparado para afrontar cualquier estilo.

La producción encaja perfectamente con la propuesta musical del grupo.

Estuvimos un mes en total pero grabamos en diferentes lugares. Primero, la batería en un estudio. Nos trasladamos a otro para grabar las guitarras y el bajo. Además, en éste mezclamos el sonido de batería conseguido en el primer estudio. Hemos repetido productor y puedo decir que el resultado final es, al menos, similar a “Use once and destroy”, si no mejor.

¿Por qué escogisteis un título así?

Fue Phil el que vino con este título. Tiene mucho que ver con el momento en el que escribió las letras. Las tropas americanas se estaban preparando para la guerra de Irak. Phil es muy apasionado con todo lo relacionado con la defensa de la libertad de nuestro país y del mundo en general. Por ello, escogió ese título. Sé que a un montón de gente no le va a gustar pero, qué le vamos a hacer, no se puede tener contentos a todos. Al fin y al cabo, sólo es un título y se supone que lo importante son las canciones. A mí, personalmente, me parece que explica de un modo sencillo nuestra propuesta musical. No negaré que el disco se escribió en un ambiente prebélico en toda la nación y todos nos sentimos orgullosos de ser americanos pero, ¿quién no se apasiona cuando habla de su país?.

Podría ponerte algún que otro ejemplo pero, mejor, cambiemos de tema. ¿Qué otros asuntos tratáis en vuestras letras?

Sería un poco complicado para mí explicártelas con exactitud ya que es Phil el que las ha escrito. Sólo puedo decir que algunos hablan de situaciones que le han pasado en estos últimos dos o tres años. A mí me gustan mucho pero seguro que mi interpretación no tiene nada que ver con la que ha hecho Phil.

Es evidente que Phil Anselmo es un personaje controvertido. No me considero un gran seguidor de Pantera (N. De R: Me quedé en “Far beyond driven”) pero es justo reconocer la magnífica labor que ha desarrollado en Superjoint Ritual.

Sin duda. Es un excelente músico aunque no muchos lo reconocen. Me parece incomprensible que algunos aún opinen que Phil sólo berrea. Para mí, es un magnífico cantante, muy buen guitarrista y gran compositor. Estoy seguro que en la próxima gira la gente le reconocerá, al fin, el mérito que tiene, no sólo aquí en Estados Unidos sino también en Europa porque puedes estar seguro que en cuanto logremos el tour adecuado estaremos por allí.

Supongo que os lo preguntarán bastantes veces pero me resulta muy curioso ver a Hank III en una banda de metal extremo. ¿Te gustan sus discos country?

Me encantan. Disfruto muchísimo con ellos. Me gusta todo tipo de country y es genial tener a alguien con tanto talento como Hank en nuestra banda. Creo que añade un montón de cosas positivas a Superjoint Ritual. Sus discos country no son muy conocidos por Europa pero es algo lógico porque es una música bastante orientada a determinado público americano.

¿Habéis presentado ya alguna canción en directo antes de la edición del disco?

Sí. Hicimos una pequeña gira por el sur en la que tocamos dos o tres canciones del disco pero todavía estábamos ensayando, ni tan siquiera estaban grabadas. A mediados de agosto es cuando de verdad comenzamos la nueva gira. Hace ya unos meses que no tocamos los nuevos temas por lo que estamos en un proceso de reaprendizaje de las composiciones. En nuestros directos sonará la mayor parte de “A lethal dose...” y un montón de temas antiguos. (N. De R: Captad la fina ironía de la siguiente frase) Tocaremos más canciones de las que Metallica suelen hacer cada noche. Te lo digo porque como ellos sólo hacen dos de “St. Anger”. No tiene ningún sentido. Nos gustaría girar con Metallica para demostrar qué banda es más heavy, si ellos o nosotros. (risas) No es una chulería por mi parte, les respeto, simplemente es una cuestión de confianza.

¿Qué esperas de vuestra gira con Strappin´ Young Lad?

Mucho, va a ser brutal. Empezamos en Texas y recorreremos la parte oeste del país. Su batería, Gene Hogland, es un gran amigo mío...

Y uno de los mejores baterías del mundo.

Para mí, verle cada noche es un honor, un privilegio. El resto también son excelentes, forman un gran grupo.

Devin posee ese punto de locura que tienen los genios.

Yo ya he girado con él cuando estuve en Crowbar. Estuvimos por Europa y te puedo asegurar que Devin es único en su especie.

¿Piensas que vuestra música encaja más en los gustos del público americano que del europeo? Te lo digo porque siempre giráis por allí.

El motivo principal por el que no hemos ido a Europa es extramusical. Son razones de seguridad, nos ha entrado un poco de paranoia considerando la situación en que el mundo vive actualmente. Tampoco es que hayamos tenido multitud de ofertas para cruzar el charco a diferencia de Down que sí que tuvimos cantidad de propuestas aunque nunca llegamos a aceptarlas. Por ello nos hemos concentrado en nuestro país pero estoy convencido que la situación va a cambiar. Todos somos conscientes de que no hay nada que temer y seguro que funcionará de maravilla.

¿Cómo se os ocurrió editar un DVD en directo con sólo un disco publicado?

Básicamente, surgió para dar la oportunidad de presenciar uno de nuestros shows a aquellos que no tuvieron ocasión como, por ejemplo, el público europeo. Fue una especie de idea repentina, inicialmente no teníamos previsto hacerla pero al final resultó muy bien.

Me gustaría saber cuál es tu opinión respecto al último trabajo de otro de tus proyectos, Down. Imagino que te sentirás orgulloso de tanta crítica positiva que tuvo.

Y también alguna negativa. Considerando las circunstancias en las que se grabó el disco y resultado final obtenido, se puede decir que estamos muy satisfechos porque nos limitamos mucho al escribirlo.

¿Y podremos esperar en un breve espacio de tiempo un nuevo disco de Eye Hate God?

No lo sé, no lo tengo muy claro. Ahora está todo un poco parado. Básicamente es mi culpa. El resto de muchachos han formado un grupo llamado Outlaw Order. Se encuentran en proceso de composición y ensayo de temas pero les he prometido que, tan pronto como pueda, volveré con ellos para dar continuación a Eye Hate God.

Antes de concluir, tengo interés por conocer cómo sobrevive una banda de metal en una ciudad como Nueva Orleans, cuna del blues.

Muy bien. Aquí se vive genial. Tenemos un montón de cosas que se pueden hacer, Nueva Orleans es una urbe muy viva y animada. Es la típica ciudad del sur del país, muy alegre. Probablemente la ciudad más europea del país.

Así nos despedimos de Jimmy, captando su sugerencia de que, si cruzamos el charco, conozcamos Nueva Orleans y, sobre todo, sus famosos carnavales que se encuentran entre los eventos de este tipo más importantes del mundo. Nosotros, por nuestra parte, os recomendamos este “A lethal dose of american hatred”. No es apto para paladares exquisitos sino para los que necesitan algo más que bonitas melodías en su dieta sonora diaria. Para mí, Superjoint Ritual son como el picante: Sabor fuerte y áspero pero complemento perfecto para degustar ciertas comidas.