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LA LÍNEA RECTA

Ya hemos hablado de ellos unas cuantas veces por aquí a través de reseñas y reportajes. Ahora llega el momento de que sea el gran Gary Hughes, la razón de ser de Ten, quien nos cuente cosas de la banda. Desde la edición de “The twilight chronicles” hemos intentado mantener una larga conversación con el británico y, por fin, aquí está. Para todos aquellos que amen al grupo seguro que disfrutan de lo que dio de sí esta interesante charla con el alma mater de una de las mejores formaciones de hard melódico de la última década.

CYPT: Han pasado algunos meses desde que salió “The twilight chronicles”. ¿Qué reacciones has visto entre los fans y medios especializados respecto al álbum?

GARY HUGHES: En general, han sido bastante buenas. Si nos ceñimos a datos de ventas, por lo que me cuentan en Frontiers y en el sello japonés, han aumentado respecto a los dos discos precedentes. Creo que la gente ha visto en este disco un retorno a lo que Ten significa, un estilo grandilocuente y épico. Con “Return to evermore” quizá sacrificamos esta parte para centrarnos en un hard melódico más convencional. Probablemente, “The twilight chronicles” es el tipo de disco que los fans quieren escuchar de una banda como Ten.

Es que yo creo que todos los fans de Ten reconocemos al grupo en cuanto escuchamos un par de notas y quizá en algunos temas de “Return to evermore” necesitábamos esperar a que entrara tu voz, algo que en esta nueva obra no sucede.

Exactamente. Cada vez que sacas algo nuevo intentas que sea ligeramente diferente a lo anterior porque no es bueno repetirse hasta la eternidad pero, al mismo tiempo, no puedes alejarte demasiado porque tienes una base de fans que aman lo que haces y, sobre todo, de la forma en que lo haces. El objetivo es mantener la esencia de los primeros discos pero aportar alguna variación que haga que el disco suene fresco. Pienso que, normalmente, hemos sabido mantener el equilibrio pero puede que alguna vez se nos haya ido un poco de las manos.

Para mí, “The twilight chronicles” es un disco épico porque está orientado a los teclados. Siempre en Ten encontramos gran presencia de este instrumento pero en un equilibrio con las guitarras. Sin embargo, en este álbum son las melodías de teclados la base de muchas canciones.

Probablemente tengas razón porque muchos temas los compuse con mi piano pero también influye el uso de una orquesta que confiere una atmósfera especial a las canciones y que hace que los teclados se ensamblen con la sección de cuerda. Lo que tú oyes como teclados es, en realidad, una mezcla de este instrumento con violines, cellos y demás.

Has vuelta a estar bajo la batuta de un sello, en este caso Frontiers, después de la experiencia de autoeditar “Return to evermore”. ¿Qué dificultades conllevaba la autoedición?

Muchísimas. En un principio, abandonamos Frontiers por una única razón, no nos apoyaron financieramente para hacer una gira. Actualmente si no recibes una mínima ayuda económica para tocar por Europa es imposible asumir ese riesgo. Nos sentimos realmente decepcionados en su momento con esto y por ello, nos marchamos del sello. Siendo un grupo con diez años de trayectoria, pensamos que estaría bien montar nuestro propio sello para sacar el disco y, de hecho, hicimos más dinero con “Return to evermore” que con cualquiera de nuestros trabajos anteriores a pesar de que fue el que menos vendió. El problema es que nosotros no somos capaces ni tenemos la infraestructura necesaria para promocionar y distribuir el producto de una manera adecuada por lo que cuando Frontiers nos volvió a hacer una oferta decidimos regresar a la discográfica aun sacrificando dinero. No obstante, uno de mis objetivos es sacar discos bajo el sello que creé para editar “Return to evermore”. Un par de bandas jóvenes, de inicio, podría estar bien a ver qué tal funciona.

¿Es “The twilight chronicles” un disco conceptual, es decir, existe algún nexo de unión entre las letras o, por el contrario, cada canción se desarrolla de forma distinta?

Cada tema posee personalidad propia. Aunque sea una colección de historias que giran en torno a un mismo concepto, no están relacionadas entre sí. Es más como un libro de cuentos o de historias inventadas, con una portada como un libro oscuro tipo “El libro de los muertos” o un grimorio porque la mayoría de asuntos tratados en el disco versan sobre el lado oscuro.

Ya que hablas de la portada, para quien no conozca a Ten y la vea, pensará que se trata de un grupo de death o black metal.

Sí, pensamos que es muy divertido porque cuando John Halliwell, uno de los guitarristas y diseñador gráfico del disco, nos la presentó, todos quedamos sorprendidos debido a que no es lo que se espera de Ten pero nos apetecía romper los tópicos en este aspecto. Nunca hemos sido conformistas en nada de lo que rodea a Ten y aunque tenemos portadas del pasado que nos encantan, es cierto que la mayoría poseen colores muy vivos y chillones. Una pequeña ruptura no está de más.

Con “Rome”, la primera canción del disco, habéis buscado crear otro clásico de Ten. Me gusta mucho el prólogo que me recuerda a las bandas sonoras de las películas de Hollywood de romanos y gladiadores como “Espartaco”, “Quo Vadis” o “Gladiator”.

Cuando escribí la melodía del prólogo me inspiré en algunas de esas películas que has comentado y en alguna otra histórica. Era el objetivo, impregnar a la canción de un comienzo que te hiciera transportarte a los mitos y leyendas de aquel enorme imperio. No creo que haya sido una constante en Ten ese tipo de introducciones de estilo cinematográfico pero esta vez considero que era adecuado para lo que queríamos expresar en “Rome”.

Un poco lo hicisteis en “March of the argonauts” en el pasado.

Sí, exactamente aunque creo que ahora es más grandilocuente y pomposo.

Aunque como antes has dicho, no es un álbum conceptual, sí parece que “The chronicles” es el tema central del disco, además de ser, en mi opinión, el mejor.

Estoy de acuerdo. Si tuviera que elegir un tema roquero del disco sería “The chronicles” o “Hallowed ground” y si fuera una balada, me decantaría por “Elysian fields” o, posiblemente, “When this noght is gone”.

En la edición japonesa hay un tema extra, “Fahrenheit”. ¿Es una versión de Toto o es una canción vuestra?

No, es un tema compuesto por mí. Es la única canción que estilísticamente se alejaba de The twilight chronicles”. Como pensamos que es un buen tema, decidimos ponerla como bonus track porque así la gente que esté interesada en escucharla podrá hacerlo pensando que no rompe las coordenadas del álbum. Es un poco más pop pero está bien para justificar el precio más alto que tienen los discos en Japón respecto a Europa.

Me gustaría hablar de la producción. Creo, sinceramente, que no está muy lograda, en especial la batería. ¿Fue una cuestión de presupuesto o no estás de acuerdo conmigo y piensas que la producción es buena?

Para mí, esto es una cuestión de gustos. Normalmente, mis producciones no están orientadas hacia un instrumento concreto sino que busco una sensación general, que lo que escribo quede reflejado en el disco, es decir, que una buena canción no quede arruinada porque he subido demasiado una guitarra o que la batería tenga mayor presencia. Creo que el presupuesto fue el adecuado a diferencia de “Essential collection” que fue muy escaso y tuvimos que grabarlo rápidamente. Es verdad que todo se retrasó un poco porque, inicialmente, Lee Morris iba a grabar la batería pero se marchó, al igual que Steve McKenna, para tocar con Danny Vaughn de Tyketto. Eso alteró un poco nuestros planes porque la compañía no podía cambiar la fecha de edición del disco. Nos reunimos y pensamos en qué hacer. Decidimos usar un batería de estudio lo cual no es una situación ideal para Ten pero había que cumplir un contrato. Si Lee hubiera tocado en el disco, las cosas probablemente habrían sido distintas pero no pudimos cambiar esa situación.

Frank Basile únicamente grabó el disco y ya está.

Sí, es un músico de sesión de Berkeley, en Estados Unidos.

Cuando tocasteis en el Atarfe Vega Rock en marzo, como bien dices, Lee Morris era el batería. A mí me encantan los antiguos Paradise Lost. Por ello, me sorprendió ver a Lee en un grupo melódico como Ten y encima haciendo coros. ¿Cuál es su auténtica pasión, el hard AOR o el doom y death metal?

(risas) Yo creo que Lee siempre estuvo a medio camino entre ambas cosas pero de unos años a ahora, perdió el interés por ese tipo de música, al menos eso dijo en algunas entrevistas que hizo en los pasados años. A él le gusta, como a mucha gente, todo tipo de música y su tiempo con Paradise Lost fue realmente fructífero pero acabó un poco saturado de ese estilo.

En marzo, Steve McKenna tocó el bajo pero es Chris Francis, uno de los dos guitarras, el que lo hace en el disco. ¿Cuál es la situación actual?

Hace muy poco tuve una conversación con Steve y él vuelve a estar en la banda. Tres semanas antes los cuatro miembros que quedábamos de Ten, tuvimos una conversación sobre el futuro del bajista y el batería. La duda era si contratar puntualmente a gente o buscar miembros permanentes. Todos coincidimos en que esto último sería lo mejor. Llamé a Steve porque él ha sido una parte muy importante de Ten para ver si le gustaba la idea de volver pero como miembro estable. Steve se fue del grupo porque quería ser más un música de sesión, tanto en estudio como en directo, pero las cosas no le funcionaron según pensaba. Tanto Steve como el grupo está contentísimo de su vuelta. Mientras encontramos un batería, Lee estará con nosotros en festivales o compromisos varios pero no puede ser miembro permanente porque tiene muchos proyectos paralelos que le impiden la dedicación necesaria con Ten.

Con una formación de cinco y un música de sesión, la pregunta es obvia. ¿Saldréis, por fin, de gira?

Es una cosa que estamos madurando. Tenemos por ahí pendiente un DVD. Grabamos un concierto hace unos años pero la compañía encargada de hacerlo quebró y se vio envuelta en un proceso de liquidación. Los masters de aquella grabación nunca se llegaron a tratar de la manera adecuada pero ahora parece que los hemos recuperado aunque estamos pendientes de unos trámites legales. Eso sí, no sabemos si servirán para algo aquellas imágenes. Ahora, después de once años juntos, creemos que es el momento adecuado de hacer un gran DVD. Estamos en contacto con promotores de unos cuantos países (Alemania, España, etc) para ver la posibilidad de tocar por allí y, si es posible, grabar esos conciertos. Serían dos o tres fechas por país. Tenemos acumulado cierto material de Japón, un festival en Budapest y demás, con lo que creo que seríamos capaces de ofrecer un producto muy completo. El problema es encontrar un local adecuado y unos medios decentes para que el concierto principal haga justicia con nuestras canciones.

Aparte del problema presupuestario que mencionabas al comienzo de la entrevista, ¿cuál es el motivo para que os prodiguéis tan poco?

El único miembro que vive exclusivamente de Ten o de mis discos en solitario soy yo. Además, piensa que en Inglaterra yo tengo un estudio donde grabo de todo, rock, pop, r & b,... Esto me ocupa mucho tiempo pero como soy el dueño, puedo planificarme sin restricciones. El resto, aunque lo consideran prioridad, deben hacer otras cosas. Por lo tanto, no es sencillo adecuar nuestras agendas para salir de gira pero es un compromiso que hemos establecido de cara a 2007. No obstante, la situación del rock en Europa no te permite con facilidad salir de gira regularmente.

La última que tocasteis en España (además del festival reseñado) fue en el año 2000 en la gira de “Spellbound” o “Babylon”, no recuerdo bien. Con vosotros estuvo Don Airey a los teclados. ¿Qué tal fue la experiencia y sigues en contacto con él?

Sí seguimos en contacto aunque no tanto como antes. Siempre intentamos hablar o vernos en Navidad o, por ejemplo, si voy a Londres y Don no está de gira con Deep Purple, quedamos y charlamos porque somos buenos amigos, o cuando el pasa por Manchester. Me alegré muchísimo cuando consiguió en puesto en Deep Purple. Es como llegar a jugar en tu equipo de fútbol favorito, una cosas alucinante. Es más, te contaré que estoy escribiendo un nuevo álbum en solitario y espero que Don pueda participar en él.

Desde el comienzo de vuestra trayectoria hasta “Far beyond the world” editasteis un disco cada año. Sin embargo, pasaron tres desde éste hasta “Return to evermore”. La pregunta es: ¿era un parón premeditado para componer las dos partes de “Once and future king” o resultó difícil encontrar el sustituto adecuado para Vinny Burns?

Era un parón decidido con anterioridad porque Vinny ya me había comentado que iba a hacer su disco en solitario y yo me dediqué a “Once and future king”, que me llevó dos años porque no era fácil conseguir que todos esos cantantes y músicos invitados grabaran sus partes ya que cada uno tenía que sacar tiempo de sus ocupaciones habituales. Posteriormente, “Return to evermore” nos llevó catorce meses con lo que ahí están los más de tres años entre un disco y otro. Ahora no he querido que tanto tiempo pasara porque tampoco me parece adecuado dejar tanta distancia entre álbumes.

¿Has adaptado tu forma de componer al estilo de Chris Francis tocando la guitarra? Porque es muy distinto al de Vinny Burns.

De alguna forma, sí que he intentado adaptarme. Vinny era un tremendo guitarrista en el estudio porque siempre aportaba cosas nuevas a las canciones pero no necesariamente a sus partes de guitarra sino a la estructura del tema en general. Sin embargo, no era tan cualificado en los solos (N. de R: ¿?). Sin embargo, Chris se centra más en esta parte porque es el guitarra solista. Cuando le presento un tema, él me ofrece tres o cuatro solos distintos y entre ambos consensuamos cuál es el más adecuado. Esto es lo que necesito de un guitarra solista.

Ten es una banda que no te deja indiferente. Los amas o no te dicen nada. ¿Estás de acuerdo?

Por supuesto. De alguna forma es positivo para el grupo porque la gente que nos sigue son seguidores apasionados, que siempre están ahí apoyándonos. De alguna forma, somos un grupo de culto para ellos porque es obvio que no tenemos una enorme base de fans, no somos un grupo puntero que congrega a multitud de gente en los conciertos.

Yo creo que Ten es un grupo que continúa con la tradición de grandes bandas británicas de hard melódico como Queen en los setenta, Magnum en los ochenta. Con un seguimiento distinto y con su propia idiosincrasia.

Muchas gracias por ese comentario. Es agradable escuchar algo así.

Me gusta tu forma de cantar pero sí es cierto que se echa de menos, en ocasiones, un poco más de versatilidad, más variedad de registros.

Soy consciente de ello, me lo he planteado a menudo. No soy un vocalista que tenga una gran variedad de registros, incluso el que poseo y uso no es especialmente impactante pero no puedo llegar a esos enormes agudos que hacen algunos cantantes. Cuando lo intento hacer no me queda tan bien como a ellos. Sin embargo, en tonos más bajos y melódicos creo que me defiendo bastante bien. Por ello, considero que el secreto de Ten, y el de cualquier banda en general, reside en componer canciones que se adapten a los registros del cantante, que no le supongan esfuerzos que en directo no puede reproducir. Geoff Tate de Queensryche es uno de mis cantantes favoritos pero no le puedo poner a cantar temas de Ten porque su voz no brillaría. Al igual que Gary Hughes no puede cantar canciones de Queensryche. La figura del vocalista en un grupo de rock debe ser vista como un instrumento más y no como el componente principal.

Además de Ten, tienes un carrera en solitario que comenzó hace años y retomaste con “Once and future king”. ¿La consideras en global o prefieres dividirla en dos partes?

Sin duda pienso que son dos partes muy diferenciadas. Discos como “The precious ones” o “Strength of heart” son rock muy suave y melódico. Después de “The precious ones” tenía aún contrato para sacar más discos en solitario pero, además de Ten, me puse a componer para Bob Catley con quien hice tres álbumes. Durante la producción del tercero, “Middle earth”, me puse a escuchar detenidamente los temas y pensé que era una buena línea a seguir pero que con si lo hiciera para Bob llegaría un momento en que serían repetitivos. Era necesario ofrecer una mayor cantidad de voces, crear una especia de ópera rock diseñada para cada uno de los cantantes que participaron. Si te fijas, mis primeros discos forman parte de una trayectoria más pop rock pero “Once and future king” se asemeja más a escribir para otros artistas y construir una obra conceptual, épica. Mi gran objetivo sería representar “Once and future king” en un gran escenario como si fuera una ópera.

Una curiosidad, ¿cuál es la historia que subyace detrás de “Strength of heart” y “Big bad wolf”? Oficialmente, “Strength of heart” es tu primer disco pero “Big bad wolf” salió un año antes en Polygram Noruega y contenía once canciones que luego volvieron a aparecer en “Strength of heart” junto a tres temas más.

Es correcto lo que dices. La historia real es ésta: Por avatares de la vida conseguí un contrato con Polygram Noruega. Ellos lanzaron “Big bad wolf” y de él se extrajeron dos singles, “Christine” y “Stay”, dos baladas. Ambas consiguieron buenas posiciones en las listas de éxitos en Escandinavia. Con este relativo éxito, los directivos de Polygram decidieron intentar el salto al gran mercado europeo, en especial el alemán. La sección alemana del sello pensó que el disco era bueno pero no tenía ningún single con potencial por lo que pidieron que escribiera más canciones. Les preparé “Strength of heart” y un par de canciones más pero finalmente se editó por Chrysalis/EMI Electrola con el nombre de “Strength of heart” y el tema título estuvo en los charts de singles en Alemania. Por lo tanto, es básicamente el mismo disco pero el segundo con tres temas más y editado por una compañía distinta para diferentes mercados. De “Big bad wolf” creo que solo se editaron dos mil copias o algo así con lo que si alguien dispone de una de ellas se puede sacar un buen dinero. Hace poco en e-bay vi una subasta por el cd de “Strength of heart” que alcanzó casi los 100 euros así que imagínate qué darían por “Big bad wolf”. Es uno de esos discos que podrías ver en la típica tienda de discos a un euro o sea, que si lo ves, cómpralo que harás un gran negocio. (risas)

Déjame que te comente una idea que siempre me ha rondado. Creo que serías capaz de escribir un magnífico disco conceptual hablando de mitos y leyendas gaélicos o celtas con canciones tipo “Evermore” o “Red”. ¿Has pensado alguna vez en ello?

Sí, alguna vez me ha rondado la idea pero siempre he estado involucrado en otras cosas que me han impedido parar y plantearme dicha posibilidad. Es más, suele escribir bastante música folk que me guardo en un cajón porque pienso que no hay ya gente dentro del rock haciendo un estilo influido por la música celta como, en su momento, ocurrió con Gary Moore. Si diera con la historia adecuada creo que sería muy interesante desarrollar un álbum en torno a un concepto celta.

Actualmente, la mayoría de tus seguidores asocian Ten con Gary Hughes. Quizá esta corriente de opinión no se daba cuando Vinny y Greg Morgan estaban en el grupo. ¿Ves lógico esto aunque intentas mantener el espíritu de grupo como antes comentaste?

Sé que es una opinión generalizada pero yo siempre he tenido ese sentimiento de banda, de equipo unido. A menudo, la gente olvida que nuestros dos primeros discos, “X” y “The name of the rose” estaban planeados para que fueras discos en solitario de Gary Hughes pero cuando conocí a Greg y Vinny preferí montar una banda en torno a ellos porque tenían mucho que aportar y porque yo también quería formar parte de una banda. Luego, con los cambios, parecíamos una especie de camaleón que se presentaba de diversos colores pero siempre manteniendo una identidad de grupo. Ahora, desde que Chris entró a formar parte de Ten, y a pesar de las idas y venidas de bajista y batería, este sentimiento está más arraigado que nunca. Antes de “The twilight chronicles” tuvimos los cuatro (Chris, John, Paul Hodson y yo) muchas reuniones para tratar cosas que en el pasado había decidido yo exclusivamente. Esto es así porque confío en ellos y porque formamos un buen equipo de trabajo, más ahora con Steve de vuelta. Es cierto que soy el único miembro original que queda, aunque John está desde el segundo disco, y que soy el compositor pero todo el mundo tiene un papel importante en esta formación. Espero que dure muchos años.

Así sea y que nosotros lo disfrutemos.