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WARRIOR SOUL: ANATOMÍA DE UN INCONFORMISTA

A veces las cosas se tuercen y no salen como uno quiere. Imaginaos un sábado cualquiera, a media tarde, espanzurrados en vuestra cama escuchando música. A esas horas estás sumergido en un especie de catatonia esperando a salir por ahí o, simplemente, descansando. De repente, suena el teléfono. ¿Mi tía? ¿Mi abuela? ¿Otra de mis tías?. En cualquier caso, querrán hablar con mi madre por lo que ni hago amago de levantarme. Oigo un grito de mi progenitora: “¡Marco! Un tío hablando en inglés te llama”. ¿Cómo? Qué raro, no tenía concertada ninguna entrevista. “Hi, I´m Kory Clarke from Dirty Rig and former Warrior Soul”. ¡Qué!. ¡No puede ser!. Habíamos intentado cerrar la entrevista para justamente ese fin de semana una entrevista con el personaje que nos ocupa pero días antes me la aplazaron. Por lo tanto, no tenía preguntas preparadas y, sobre todo, me faltaba mi amigo Octavio, gran seguidor de la banda, al que me iba a traer en el momento concertado para ayudarme. Bueno, al menos sí que disponía de grabadora, que si no. Le señalé a Kory que no tenía la entrevista programada pero que en cualquier caso la haría porque me apetecía muchísimo. Pedí un minuto para colocar el manos libres, coger la grabadora y una cinta.

La conversación que leeréis a continuación queda un poco deslavazada e, incluso, incompleta porque improvisar cuestiones no es sencillo y siempre queda algo en el tintero. Además, las líneas telefónicas americanas no tenían su mejor día. Para colmo, el amigo Clarke es un poco peculiar. Con todo, no es habitual leer en los medios una entrevista hablando de la trayectoria de esta minusvalorada formación de finales de los 80, principios de los 90, que rompieron moldes y no se casaron con ninguna tendencia en unos años en los que el rock cambió y derivó hacia el segundo plano a nivel de la industria en que ha quedado relegado en el siglo XXI. Con todos ustedes, el visionario y agitador de masas, Kory Clarke, secundado en un momento de la charla por su partenaire Pete McClanahan.

CYPT: Antes de empezar a hablar de Warrior Soul, dinos unas palabras acerca de tu nueva banda, Dirty Rig.

KORY CLARKE: En realidad, Dirty Rig ya era una banda y yo soy el miembro más nuevo. He contribuido en alguna canción que aparecerá en el disco, sea con música o con letras, y trabajé en las labores de producción.

En los conciertos que das en Dirty Rig, ¿tocáis temas de Warrior Soul o de tu material en solitario?

No, como te he comentado al no ser una formación creada por mí, me amoldo un poco a ellos y nos dedicamos a tocar temas de Dirty Rig exclusivamente. Lo que sí tengo es un proyecto con Pete McClanahan, el bajista de Warrior Soul, con el que cuando toquemos en directo sí que nos gustaría hacer algo de lo que fue nuestra banda. Pero eso será en el futuro. Esta noche tengo que ir a New Hampshire a tocar un concierto con Dirty Rig.

¿Cómo surge la idea de reeditar toda la obra de Warrior Soul?

En un principio no tenía demasiada intención. Sabía que habían sido descatalogados pero tampoco me apetecía moverme para que alguien los sacara de nuevo. Sin embargo, desde hace un par de años esta tendencia cambió y empecé a buscar un acuerdo con algún sello y así también poder promocionar a Dirty Rig. Escapi mostró mucho interés en el proyecto, a mí me agradó su propuesta y eso fue todo.

En mi opinión, Warrior Soul es una de las bandas más infravaloradas de la historia...

(me interrumpe riéndose)... Por supuesto, no puedo estar más de acuerdo contigo pero hoy en día eso ya no le importa a nadie, a la gente le importa una mierda quiénes eran Warrior Soul, salvo a un puñado de locos.

¿Crees que aparecisteis en un momento equivocado?

No lo sé, más bien considero que surgimos en la ciudad equivocada. Deberíamos habernos mudado a Seattle.

Sí, en cierto modos sois pioneros del sonido hard rock de los años 90.

Muchas gracias. Es algo que me han comentado en ocasiones que influimos a unos cuantos grupos que en los 90 se hicieron millonarios y míranos a nosotros.

Inicialmente, Warrior Soul nacieron en Nueva York.

Yo nací en Detroit pero es cierto que Warrior Soul comenzó a funcionar en Nueva York después de que yo dejara Raging Slab con quienes había tocado la batería.

¿Por qué decides buscar nuevos horizontes en la costa oeste?

Me volví loco en esa ciudad. Me ponía enfermo su alcalde, Mark Giuliani, lo controlaba todo, no dejaba libertad a los ciudadanos. Pensé que lo mejor para poder desarrollar mi carrera musical y el estudio que quería crear, era irse a Los Angeles. La realidad fue muy diferente y no encontré mi sitio en L.A. hasta que formé Space Age Playboys, una banda cuyo estilo pegaba mucho más con el de la ciudad que Warrior Soul, que era una banda más comprometido, política y combativa. Sin embargo, después de editar el “Live in London” de Space Age Playboys volví a hacer las maletas y regresé a la Gran Manzana.

Tienes razón en lo que dices porque a mí me parece que Warrior Soul eran un mundo aparte para una ciudad como Los Angeles y la escena roquera de allí.

Yo siempre he hecho un poco lo que querido, sea en L.A., Nueva York o Detroit. El hecho de irme a vivir allí estaba más relacionado con que la industria musical tenía mucho más peso en Los Angeles, me parecía que era más fácil despuntar allí. Sin embargo, todo era más ficticio e irreal en aquellos años. Vi surgir bandas de la nada y, por otra parte, hundirse a grupos de culto que llevaban años tocando en todos los clubes de la ciudad. Me hacían mucha gracia la mayoría de bandas que aparecían entonces. Eran la antítesis de un grupo de heavy metal pero se les consideraba así. Muy extraño todo. Sin embargo, como te dije, Space Age Playboys pegaban mucho más. Ahora que lo pienso veo que nosotros fuimos pioneros de un grupo como The Darkness. Actualmente, Space Age Playboys serían como ellos. (N: de R: Si él lo dice...)

Considero que el único grupo de aquella ciudad que se parecía un poco a vosotros eran Jane´s Addiction, aunque Warrior Soul eran bastante más duros.

Puede ser porque surgimos casi al mismo tiempo y, digamos, que el tronco musical en el que nos basábamos era similar a pesar de que las canciones al final eran muy distintas. Quizá en las partes vocales sí que llegué a experimentar un poco como lo hizo Perry Farrell aunque pienso que si Warrior Soul se parecen a un grupo de aquella época serían Soundgarden aunque nosotros éramos menos tradicionales y más raros.

Recibís una oferta y firmáis un contrato con Geffen.

Hicimos una demo que enviamos a muchas compañías pero más que eso fue que vinieron a vernos unos cuantos conciertos. Después de vernos encima de un escenario nos hicieron una oferta porque creo que en la maqueta no les terminamos de convencer. Casualmente a la vez nos llamaron de Mechanic Records, Universal, MCA, todo el mundo pareció interesarse cuando se enteraron que Geffen quería firmarnos. Al final nos decidimos por ellos porque parece que fueron los que más se preocuparon en ofrecernos buenas condiciones.

Para mí, “Last dead decade century” es una obra maestra sin paliativos, un disco completamente rompedor con respecto a lo que se terciaba en aquella escena. ¿Qué reacciones hubo entre prensa y fans?

Un poco de todo. En Estados Unidos las opiniones fueron divididas, algunos nos amaban y otros pensaban que éramos unos tíos muy raros sin ningún futuro con unas letras insultantes. Por supuesto, a los europeos les encantó la forma en que criticábamos la América corporativa y el tipo de sociedad en que vivíamos.

¿Tuviste problemas con las letras de las canciones?

No. Ciertamente había gente, incluso en nuestra compañía, que no estaba muy contenta con los textos que escribimos pero tampoco nos censuraron ni nada por el estilo. Además, no creo que fueran muy diferentes a lo que hicieron en su momento Sex Pistols, Lou Reed o Jimmy Hendrix, una especie canción protesta pero con un trasfondo musical importante. Igual que cuando estás en el bar emborrachándote hablas de la situación en el mundo, ¿por qué no hacerlo a través de una canción?. No hablaba de un resultado electoral, no quería que nadie me nombrara candidato a las elecciones. Sencillamente criticaba la situación de los grandes imperios empresariales, su forma de controlarnos, cómo compran gobiernos y manipulan pensamientos.

(De repente, se produce una inflexión en la entrevista. Aparece Pete McClanahan y Kory le pasa el teléfono para que me salude)

PETE MCCLANAHAN: Hola, soy Pete, el bajista de Warrior Soul. Me gustaría decir que estoy muy satisfecho de ver estos discos reeditados. Cuando Kory y yo estuvimos buscando material extra para añadir, he vuelto a explorar lo que hicimos en aquellos días. No queríamos ser unas rockstars ni tener grandes coches ni cientos de mujeres, fue más una labor de sacar lo mejor de nosotros mismos, de nuestro interior. Ahora, puede que nueva gente en Europa tenga la oportunidad de descubrir aquello que hicimos hace 15 años. Especialmente con el disco “Chill Pill” tuvimos la libertad de hacer lo que quisiéramos y creamos un álbum brillante. Personalmente, es mi favorito. Sé que muchos no estarán de acuerdo pero para mí es un disco absolutamente experimental y filosófico. Cuatro personas trabajando juntas sin ninguna presión externa, simplemente componiendo aquellos que les apetecía.

Una pregunta me gustaría hacerte ya que has mencionado “Chill Pill”. En aquella época Kory dijo que hicisteis ese álbum mal a propósito para liberaros de vuestro contrato con Geffen.

PETE: En parte es cierto. Estábamos quemados con Geffen y por eso les entregamos un producto experimental y difícilmente vendible en el mercado. Sin embargo, con el paso del tiempo, “Chill pill” gana con las escuchas y actualmente es mi disco preferido aunque, como antes comenté, sé que muchos no estarán de acuerdo con mi afirmación. En aquel tiempo, además, Kory estaba pasando por un período confuso tanto artístico como personal, y tal vez hizo esas declaraciones por motivos que hoy se nos escapan. Todos en general nos sentíamos frustrados porque la expectativas que teníamos con Warrior Soul no se habían cumplido por causas ajenas a la banda. “Chill pill” es el testimonio de un período de frustración que nos sirvió para canalizarla en las canciones del disco.

Por cierto, ¿de dónde eres?

De Madrid, España.

PETE: Ah! De Madrid. Me encanta esa ciudad y me encanta tu país...

(le corto porque por ahí quería cogerles). Entonces, ¿por qué cancelasteis vuestra actuación en un Festival español hace tres años?

PETE: La verdad, no lo recuerdo muy bien. Recuerdo que nada más disolverse Warrior Soul, mi novia y yo fuimos de viaje por España. Barcelona, Madrid, Granada, todos hermosos lugares. Es algo que siempre quise hacer porque España es un país maravilloso.

(después de este momento demagógico, le devuelve el teléfono a Kory)

Retomemos otra vez la conversación hablando del segundo disco, “Drugs, god and the new republic”. Lo que apuntasteis en vuestro debut no se refrendó. ¿Por qué?. Para mi gusto, las canciones no son tan buenas pero falla, sobre todo, la producción.

Yo pienso que es un poco lo de antes. El disco es bueno pero no nos dieron el empujón. En Los Angeles seguíamos siendo diferentes a los demás y eso para la compañía era como un grano en el culo. Es ridículo actuar así.

Sin embargo, cuando regrabasteis vuestros temas en “Classics” sólo incluisteis una de este disco, “The wasteland”.

Ya, pero en “Classics” buscábamos un acercamiento a la música de Warrior Soul desde un punto de vista distinto. Elegimos nuestros temas más conocidos y es obvio que estos están en “Last dead decade century” y “Salutations from the ghetto nation”. En “Classics” están las canciones que más solíamos tocar en directo, las más potentes y accesibles para el público. “Drugs...” es un trabajo demasiado oscuro para tener singles potenciales. No obstante, pienso que en todos nuestros discos hay un montón de material potente, hasta en el “Space age playboys”.

Por supuesto, éste es un disco distinto a lo anterior pero con una actitud muy punk, muy directa.

En este disco la forma de componer fue completamente distinta. Intenté eliminar la experimentación y sacar toda la rabia acumulada en la música porque las letras son algo menos conflictivas. La verdad es que estoy satisfecho en mayor o menor medida de toda mi carrera. Incluso lo que estoy grabando ahora, con The Stoned, es fantástico. Toco la batería y hago la producción del disco. Me acompañan un tío de Detroit llamado Scott Dimebagger que es un cantante tremendo y Alex el guitarra. Es un gran disco, te lo aseguro.

En aquellos años, ¿con qué bandas compartisteis escenario?

El mejor tour fue con Soundgarden. También tocamos con Danzig, Public Enemy, Sisters Of Mercy, The Black Crowes. Un montón de grupos y todos ellos muy diferentes, se ve que no encajábamos con nadie.

Entonces, ¿la compañía os financiaba esas giras?

No, en absoluto. Nos daba una pequeña ayuda pero no teníamos el mínimo apoyo necesario. Por eso queríamos abandonar la jodida Geffen. Nunca tuvimos, ni tan siquiera, una palabra amable por su parte. No obstante, también tengo muchas quejas de nuestra oficina de managers que estaba más interesada en otros grupos como Metallica. En el momento que sacaron el “Black album” el resto de bandas que ellos llevaban dejaron de existir, entre ellas Warrior Soul.

Por cierto, ¿de dónde sale un nombre tan genial para un disco como “Salutations from the ghetto nation”?

Surge de alguna de las ideas que me vienen a la cabeza cuando me levanto pronto. Como no estoy acostumbrado a madrugar, desvarío. Dios me dio una misión en el mundo, dar títulos raros a todos los discos. (risas) En cualquier caso, un gran álbum con un montón de hits en potencia como “Love destruction”, “Punk and belligerant” o “Ass kicking”.

Supongo que no sabrás que hay un grupo español que empieza, llamado The Raw, que hace una versión del “Punk and belligerant”.

(con socarronería) ¿Dónde está mi dinero?. ¡Me han robado mi dinero! Lo voy a reclamar... No, es una broma, la verdad es que no lo sabía pero siempre es bonito que alguien se acuerde de tu música.

Antes he comentado algo de “Chill pill” con Pete, que para mí es vuestro disco más oscuro y experimental.

A mí me gusta pero se compuso en unas circunstancias raras. Nosotros confiábamos mucho en “Salutations...” pero Geffen volvió a no hacer nada. Estábamos completamente cabreados con ellos y pensé que si con un disco más accesible no se dignaban a hacer promoción, lo único que me apetecía era largarme de ese sello. Como teníamos que finiquitar el contrato, nos dijeron que grabásemos un disco más. Les dimos “Chill pill”, que es lo más experimental y retorcido que jamás hayamos hecho. Eran un gilipollas, les odio. Tal vez “Chill pill” no sea un disco tal. Me explico, si hubiéramos tenido que grabarlo en nuestra siguiente compañía, Elektra (luego Music For Nations), no lo hubiéramos hecho. Las canciones de “Chill pill” pueden ser geniales pero, en su mayoría, son los típicos temas que ensayas mil veces en el local en un período de composición de nuevas canciones pero que al final nunca registras. Sin embargo, como Geffen quería jodernos, nosotros les intentamos joder también. Con el paso del tiempo, estoy cada vez más orgulloso de haber sacado “Chill pill”, por dos motivos, porque es una gran obra y porque no era nada comercial y los de Geffen no sacaron pasta por él.

¿Hasta qué punto tu estado de ánimo te influye a la hora de componer?

Totalmente. No soy el típico tío que compone cuando está feliz. Soy un poco escritor autobiográfico por lo que todo lo malo que me ocurre en mi vida diaria o en el mundo se ve reflejado en mis canciones. No escribo ficción. Si estoy mal o alguien me fastidie, me gusta que la gente se entere. La historia de mi vida es la historia de Warrior Soul.

Sin embargo, parece que cuando sacáis “Space age playboys”, vuestro último disco, estabas más feliz porque es un disco más positivo.

Sin duda. Estar fuera de Geffen era una gran noticia. Es muy fresco creo que lo hicimos muy bien. Aunque nuestro tiempo parecía haber pasado fue una buena época para el grupo, todos aportamos un montón.

¿No crees que este disco se parece más a lo que luego hiciste con Space Age Playboys, al banda, que en los álbumes anteriores de Warrior Soul?

No sé, tal vez. Seguro que es una especie de transición. Sin embargo, la compañía quería que siguiéramos como Warrior Soul aunque no estaba John Ricco y el sonido era distinto. Además, las letras salvo en el último tema “Generation graveyard” cambiaron, ahora era todo más, no sé, sexo, droga y rock and roll que esa era la filosofía de Space Age Playboys como banda. ¿Te gustó lo que hicimos?

Está bien pero sinceramente prefiero Warrior Soul.

Si con Warrior Soul hubiera podido pagar mis facturas te aseguro que seguiría con esa banda.

Sería difícil poder asistir a una reunión de Warrior Soul, imagino.

Pues sí porque John Ricco básicamente es un tipo difícil de tratar, un día dijo que no quería volver a hablar conmigo y se largó. Mark Evans desgraciadamente falleció aunque podríamos llamar a otro batería y sólo quedamos Pete y yo pero sin Ricco no veo sentido a una reunión.

¿Te consideras una especia de visionario incomprendido?

Seguramente pero tengo que entrenarme en visionar dónde se fue mi dinero porque no tengo un duro. (risas) Ahora, en serio, no tengo que ser modesto porque sí es verdad que yo hice cosas antes que muchos otros fueran famosos con esas mismas cosas. A veces es frustrante, otras sientes una especie de orgullo.

Hace un par de años editasteis un disco en solitario, “Opium hotel”.

Simplemente quise manifestar algunas de mis ideas musicales más salvajes que no tuvieron cabida en Warrior Soul. Influencias Pink Floyd, Jane´s Addiction o, incluso, algo más electrónico como Nine Inch Nails pero en un plano más suave. Todo puedes encontrarlo en “Opium hotel”. Fue un proceso muy experimental en el estudio de grabación, probando diferente arreglos, mezclas y soluciones para que las canciones fueses muy originales. Es un buen disco pero, sinceramente, considero que me encuentro más cómodo en tesituras como las de Dirty Rig o The Stoned.

Hagamos un poco de ficción. Imagina que estás en 1989 de nuevo pero con la experiencia que tienes ahora. ¿Cambiarías muchas cosas?

Sólo una, me mudaría a Seattle con la banda para producir el debut de Warrior Soul. Estoy seguro de que mi vida hubiera sido distinta pero es como es y no se puede cambiar. Estoy orgulloso de la música que he hecho con mis diferentes bandas y espero que en el futuro siga igual con estos nuevos proyectos.

Así lo esperamos nosotros también porque Kory Clarke escribió con Warrior Soul algunas de las páginas más alucinantes de la música en los últimos tres lustros. Un genio incomprendido, como tantos otros.