No tengo por qué esconderme
y como veréis en la entrevista
que se adjunta a este texto,
no lo hice. Cuando escuché
que Mike Tramp y sus muchachos
iban a editar un disco bajo
el nombre de White Lion me eché
las manos a la cabeza. Aquí
vendrían las comparaciones
pero, para que quede claro aunque
luego lo repetiré, Mustaine
es Megadeth, Coverdale es Whitesnake
pero Tramp no es White Lion.
En mi opinión, sin Vito
Bratta (y, obviamente, el cantante
danés) es complicado
pensar en la existencia de la
banda como tal. Si para colmo
llamas al disco “Return
of the pride”, pues, cuanto
menos, permitidme calificarlo
de sospechoso. Será todo
lo legal que queráis
pero a mí me chirría.
Sea como fuere,
prefiero centrarme en la música,
en las once composiciones que
nos ofrece el quinteto multinacional.
No esperaba prácticamente
nada de la obra, fue poner la
inicial “Sangre de cristo”
y llevarme una sorpresa. Corte
oscuro, largo pero sin perder
la esencia de muchos temas míticos
de White Lion como “Warsong”
o “Lady of the valley”.
Asimismo, encontramos a mitad
del álbum otra canción
de similares características
que es magistral, “Battle
at Little Big Horn”, sin
exagerar, de las mejores de
su carrera.
Obviamente,
esto es White Lion y es un grupo
de hard rock por lo que el lado
accesible y que les dio la gloria
llega con estribillos más
pegadizos, tipo “Gonna
do it my way”, “Set
me free” o “Let
me be me”. Además,
el apartado de baladas queda
cubierto de la mano de la predecible
“Never let you go”
y el bonus track, “Take
me home”. No me quiero
extender en demasía porque
más abajo Mike Tramp
nos contará algunas claves
de “Return of the pride”.
Sí me
gustaría recalcar el
notable nivel instrumental.
Todos los ojos estaban puestos
en Jamie Law. En su concierto
de Madrid estuvo correcto, sin
más, pero en el disco
demuestra que es mejor guitarrista
de lo que muchos pensábamos.
Huelga decir que está
lejos de la genialidad de Vito
pero el tío cumple con
creces. Como álbum, “Return
of the product” es un
producto más que digno,
en el justo equilibrio entre
introducir pinceladas de tu
sonido tradicional y no abusar
de las tendencias actuales.
Vía
email, ya que vive en Australia,
contactamos con Mike Tramp.
Para ser una entrevista en este
formato, preparamos un cuestionario
muy amplio que el danés
contestó con dedicación.
Eso sí, como “encajador”
de preguntas no es muy bueno
porque en cuanto le inquirías
sobre algo incómodo,
no se sentía a gusto
y lo hacía saber- Es
verdad que por escrito no se
puede matizar pero creo que
mis dudas fueron planteadas
desde el respeto. ¡Disfrutad
de la pelea!
CYPT: En primer
lugar, me gustaría darte
la enhorabuena por el disco.
Sinceramente, no esperaba algo
tan bueno. ¿Cuáles
son los sentimientos que te
han creado las reacciones de
los fans y la prensa?
MIKE
TRAMP: Muchas gracias por el
comentario. Obviamente, no todo
el mundo piensa como tú
pero los fans y la mayoría
de medios de comunicación
han sido honestos al comentar
que se nota que es el álbum
que queríamos hacer y
esto me hace sentir bien.
Cuando comenzaste
a componer “Return of
the pride”, ¿te
marcaste algún objetivo?
¿Quizá buscar
el equilibrio entre el sonido
clásico de White Lion
y algo más moderno y
actual?
La
verdad es que dejé que
todo fluyera de forma natural.
Durante muchos años no
pensé en White Lion ni
en componer nada para el grupo.
Sin embargo, cuando empecé
a escribir salió todo
de forma fluido sin tener un
planteamiento previo de cómo
quería que sonara. Algo
así como lo que he hecho
este último año
ha sido expresar en las canciones
todos los conocimientos adquiridos
en los diecisiete anteriores.
Al mismo tiempo, cuando Mike
Tramp escribe estamos ante la
misma persona que compuso “When
the children cry”, “Lady
of the valley” y todas
esas grandes canciones, por
lo que las referencias y el
sello característico
permanece.
¿Quién
ha compuesto el disco?
Yo
comencé todas las canciones
pero en unas cuantas me ayudó
el bajista Claus Langeskov y
en una Jamie Law, pero todo
empieza en mí.
¿Qué
influencia tiene en la composición
el hecho de que cada uno seáis
de un sitio distinto y lejano?
Si
no fuera por Internet, esta
banda no existiría. Claus
y yo hicimos un montón
de arreglos y demos por Internet.
Por ello, cuando la banda se
juntó ya teníamos
una idea clara de cómo
tenían que sonar las
canciones por lo que sólo
hacía falta crear el
sentimiento de grupo para completarlas.
El disco se
grabó en Dinamarca y
Australia. ¿Cómo
lo hicisteis? ¿Los europeos
grabaron en Dinamarca y los
que vivís en las antípodas
en Australia?
No.
Todos grabamos el año
pasado en Dinamarca mientras
estábamos tocando en
diferentes festivales europeos.
Lo que pasa es hubo que añadir
unas cuantas guitarras en Australia
porque no nos dio tiempo a terminarlo
y se nos acabó el alquiler
del estudio. En realidad, no
es tan complicado como parece.
¿Y Troy,
el batería? Como vive
en Estados Unidos.
Es
lo que comento en la respuesta
anterior. Él, como el
resto, grabó su parte
en Europa. Lo teníamos
así planeado desde el
principio.
Una de las
cosas que más me gusta
del disco es su variedad. Me
encanta la primera canción
“Sangre de cristo”.
Además, es una decisión
arriesgada ponerla ahí
siendo un corte oscuro y largo.
Según
escribía el tema, tenía
claro que iba a abrir “Return
of the pride”. No creo
que sea arriesgado. Quizá
en otro tiempo cuando necesitabas
un hit y dependías de
que la compañía
eligiera el single, te hubiera
dado la razón pero ahora
todo ha cambiado mucho. En la
actualidad, la relación
es la banda y los fans, lo cual
es fantástico porque
puedes componer lo que quieras
sin necesidad de ponerte un
límite o unos parámetros
exigidos.
Por cierto,
¿por qué en español?
¿Un pequeño homenaje
a tus días en nuestro
país? (es broma)
La
historia es que yo tenía
un rancho en las montañas
de Colorado. Unas colinas de
por allí se llamaban
“Sangre de cristo”.
No obstante, es una canción
que trata sobre el poder de
la religión y que eleva
la pregunta de ¿qué
pasaría si todo lo que
nos han contado de dios fuera
una invención?
White Lion
fueron un grupo excelente y
con un estilo definido pero
en este nuevo disco prefiero
los temas que más se
alejan de vuestro sonido tradicional
como “Sangre de cristo”,
“I will” o “Battle
at Little Big Horn”. A
la vez, tenemos canciones más
de la vieja escuela, tipo “Set
me free” o “Gonna
do it my way”. En este
sentido, ¿crees que tenías
una obligación moral
con los fans de los viejos White
Lion para componer algunos temas
como estos, más en la
línea tradicional del
grupo?
Me
considero y quiere ser un artista
libre, sin trabas, pero respeto
el legado de White Lion y la
razón por la que he resucitado
el grupo es continuar con ese
legado. Considero que si White
Lion no se hubieran separado
estoy seguro de que la línea
a seguir era ésta, independientemente
de los miembros. Como compositor
no puedo escribir la misma canción
una y otra vez. Ya existen “Wait”
y “Little fighter”,
para qué hacerlas de
nuevo con un nombre distinto.
Veo a White Lion como un grupo
musicalmente más maduro
y variado. En directo, además,
nuestras presentaciones combinarán
cortes clásicos e irán
introduciendo, poco a poco,
canciones recientes.
Si el mundo
de la música fuera justo,
“I will” sería
un hit. Es un himno, tiene muchos
toques modernos, guitarras potentes,
un estribillo para cantar,…
Estoy
de acuerdo. No me cuesta mucho
imaginarme el videoclip en todas
las emisoras de los Estados
Unidos pero, como dices, este
mundo no es justo, aunque tampoco
me puedo quejar, me trata bien.
Junto a “Sangre
de cristo”, la otra composición
épica es “Battle
at Little Big Horn”. Aunque
White Lion siempre fueron un
grupo accesible, esas dos canciones
continúan la tradición
marcada por “Lady of the
valley”, “Warsong”
o “Lights and thunder”.
Totalmente
cierto eso que comentas y en
el futuro así seguirá,
tanto en el plano compositivo
como en mi labor de letrista.
Es bueno tener canciones largas
cuando hay algo que contar.
Un montón de gente cataloga
a las bandas de los ochenta
como iguales. Pero si echas
la vista atrás, se puede
aseverar que aunque la imagen
de White Lion fue similar a
la del resto de grupos, la música
y mis letras no tienen nada
que ver. Yo soy europeo y como
tal, sé de historia y
lo que ocurre en el mundo. No
me gustó nunca cantar
sobre cerveza, chicas o drogas.
Escucha con atención
“Fight to survive”,
en él se recoge un compendio
de lo que White Lion trataba
en sus canciones y defendía.
Me gustaría
preguntarte por la producción.
Sin ser mala, me resulta un
tanto opaca, débil. (N.
de R: Aquí se empieza
a torcer el asunto)
Esa
es tu opinión y es lo
que dices. Para mí, este
nuevo disco lo hemos hecho todo
nosotros solos y patea culos.
No queríamos un sonido
muy pulido y de lo ochenta,
algo que muchos grupos intentar
imitar en la actualidad. Queríamos
que nuestro disco representara
fielmente cómo sonamos
en directo. Esto implica que
sea algo más crudo que
otras producciones pero era
justamente lo que queríamos.
¿Por
qué habéis llamado
al disco “Return of the
pride”? Hay una clara
unión con el pasado pero
entre los fans menos abiertos
de mente puede crear controversia.
(Nota: Para ser completamente
honesto contigo debo decirte
que no estoy muy de acuerdo
en que uséis el nombre
de White Lion. Es un gran disco,
de eso no hay duda, pero sin
Mike Tramp y Vito Bratta, reconozco
que se me hace difícil.
No es cuestión de legalidad
sino de sentimientos. Sin embargo,
no te voy a preguntar por ello
porque sería menospreciar
un excelente disco)
¿Qué
tal si lo dejamos así?
No me apetece responder a eso.
¿Le preguntarías
lo mismo a Coverdale o Mustaine?
(N. de R: Es
cierto que no le aclaré
a Mike que la nota que le puse
no era de la entrevista, era
una opinión, pero eso
se infiere de la lectura de
la pregunta. Simplemente quería
ser sincero con él pero
no entrar a valorar ese hecho.
Si le sentó mal, es su
problema. ¡Ah! Y a pesar
de que arriba dije que no es
lo mismo, sí les haría
esa pregunta a Mustaine o Coverdale)
¿Qué
representa la portada? No está
mal pero es un poco raro el
dibujo.
Empezaste
bien pero ahora no vas en la
dirección correcta. No
sé qué es lo que
te gustará pero éste
es nuestro disco, lo hemos hecho
para nosotros y a nuestra manera.
Nos encanta la portada y representa
perfectamente el espíritu
del álbum.
(N. de R: Pregunta
inocente y sin mayor pretensión,
pero como viene calentito de
la anterior, mea fuera del tiesto)
Jamie Law tenía
una papeleta complicada en el
álbum. Vito Bratta es
uno de los mejores guitarristas
de los ochenta pero creo que
Jamie ha hecho una gran labor.
Posee un sonido personal que
ha sabido combinar con las guitarras
clásicas de White Lion.
¿Dónde le conociste?
Es
importante saber que Jamie siempre
a ser él y no Vito. Soy
feliz de trabajar Jamie Law
y no con Vito Bratta. Nadie
discute el talento de Vito pero
lleva diecisiete años
en su casa sin hacer nada, ni
tan siquiera hablar con sus
fans. Conocí a Jamie
en Australia cuando buscaba
nuevos miembros para mi grupo.
Quería gente desconocida
con mucha energía y sin
pasado. De ningún modo
iba a convertir a White Lion
en un grupo formada por ex componentes
de bandas de los ochenta.
Hablemos de
los directos. En verano volvéis
a Europa a presentar el disco.
¿Le daréis mucha
cancha? Creo que merece la pena
escuchar en vivo algunos de
esos temas.
Esta
cuestión es siempre complicada.
Si tocamos muchas nuevas, habrá
gente que se enfade; si no las
tocamos, también. Un
máximo de cuatro o cinco
caerán.
Te vi en Madrid
hace año y medio y comparado
con grabaciones de los ochenta,
creo que ahora cantas bastante
mejores.
Así,
así. Creo que vuelves
a estar de mi lado… ¡Es
broma! He crecido y, a la vez,
aprendido. Escribí unas
cuantas grandes canciones en
los ochenta pero siento que
ahora estoy mucho más
preparado y entiendo mejor lo
que he hecho o cómo afrontarlo.
Es extraño pensar en
el éxito que tuve cuando
no estaba preparado. Casi no
reconozco mi voz cuando escucho
“Fight to survive”.
La época en Freak Of
Nature fue fundamental para
ponerme las pilas y estar más
cómodo cantando un poco
más grave.
En ese concierto,
me gustó la selección
de temas porque además
de las típicas de White
Lion, nos regalasteis unas cuantas
que no esperábamos como
“El Salvador” o
“Living on the edge”.
Y lo
volveremos a hacer. Es lo bueno
de tener una segunda oportunidad,
que puedes mostrar a los fans
canciones que White Lion nunca
habían tocado antes.
Todo lo hacemos para ofrecer
un buen show que no sea demasiado
predecible. No intentamos ganar
nada o ser los números
uno, simplemente conformar un
repertorio atractivo e interesante
para todo tipo de fans.
Recuerdo que
cuando presentaste “El
Salvador” hiciste una
referencia a tus años
en España. No te voy
a preguntar por Mabel (N. de
R: su primera banda conocida,
un grupo grotesco para fans
histéricas que sólo
tuvo éxito en su país,
Dinamarca, y aquí), que
sé que no te gusta demasiado
sino qué supuso tu vida
en Madrid. Supongo que muy diferente
a Copenhague.
No
es que no me gusta hablar de
Mabel sino que sencillamente
fue un primer paso en mi carrera
que me llevó a montar
White Lion años después
en Estados Unidos. Por supuesto,
mis años en España
fueron maravillosos y cada vez
que vuelvo me siento como en
casa. Los españoles son
la gente más amable y
caliente que conozco. Te estoy
contestando a esta entrevista
en el vuelo desde Colombia a
Estados Unidos. Acabamos de
terminar la gira por Sudamérica
y allí pude practicar
mi pésimo español
con los fans y estaban encantados.
¡Viva España!
Es curioso
porque tres roqueros daneses
tuvisteis hace dos décadas
una especie de vidas paralelas,
desarrollando vuestra carrera
y alcanzando el éxito
en Estados Unidos: Lars Ulrich
de Metallica, King Diamond y
tú. ¿Les conoces?
Sí,
claro. Con Lars he estado en
multitud de ocasiones y con
King he coincido unas cuantas
veces. Somos daneses que cruzamos
el charco y cuando nos vemos,
compartimos un rato hablando
de nuestro querido país.
Les respeto muchísimo
a los dos y, como yo, siempre
se han mantenido ahí,
nunca lo han dejado y siguen
luchando por la música.
Eres un poco
trotamundos. Has vivido en Dinamarca,
España, Estados Unidos,
ahora Australia. ¿Por
qué elegiste irte tan
lejos?
Tienes
razón, mi vida es un
largo viaje pero siento que
el día de volver a Dinamarca
para estar con mis dos hijos
jóvenes y cuidar de mis
padres ahora que son mayores,
está más cerca.
Vine a Australia para estar
con mi hijo cuando su madre
se mudó desde Estados
Unidos a Australia. Mis hijos
son mi vida.
¿Crees
que el sitio donde vives influye
en tus composiciones?
No,
para nada. Compongo siempre
sentado en el sofá. Unas
veces con más inspiración
y sale rápido; otras
tardo mucho, lo dejo y ya lo
intentaré al día
siguiente. Por ejemplo, “Sangre
de cristo” la compuse
en media hora.
Estamos terminando
pero me gustaría preguntarte
por alguna cosa del pasado.
Cuando salió “Fight
to survive” y no vendió
demasiado, ¿te imaginaste
que apenas un par de años
después un disco de White
Lion iba a ser multiplatino?
Bueno,
la historia no es exactamente
así. “Fight to
survive”, al principio,
era un disco de importación
de Japón donde obtuvimos
un gran éxito. En Europa
fuimos de un país a otro
y terminó siendo número
uno por allí. Sin embargo,
volvimos a Estados Unidos y
el álbum no estaba editado
por lo que no lo teníamos
referencia para que fuera o
no un éxito. Simplemente,
no estaba disponible por lo
que no se vendía.
¿Qué
piensas de aquellos que tratan
a White Lion únicamente
como la banda que grabó
“When the children cry”?
No
presto demasiada atención
a esas cosas. Lo que realmente
me importa es ver las caras
de la gente que acude a nuestros
conciertos. Para ellos es para
quién estoy encima de
un escenario o escribo canciones.
Lo demás, me da igual.
¿Cuál
es tu opinión sobre “Mane
attraction”? Personalmente,
me encanta y le considero al
nivel de “Pride”.
Es, además, vuestro disco
más maduro.
No
es sencillo ponerme a pensar
qué disco es mejor, peor
o cuál me gusta más
o menos. Se hicieron en momentos
diferentes y, cada uno en su
contexto, representan una etapa
de nuestra carrera. El hecho
es que con “Pride”
habíamos estado tocando
esas canciones en directo durante
un año antes de entrar
en el estudio, lo que implica
que nos la sabíamos hasta
en sueños. Sin embargo,
para grabar “Big game”
solo dispusimos de una semana.
En “Mane attraction”
Vito y yo estuvimos muchos meses
preparando los nuevos temas
pero no como banda sino más
bien como compositores. Como
ves, cada álbum es una
historia distinta.
Por último,
¿cómo es posible
que un disco tan bueno como
“Recovering wasted years”
pasara tan desapercibido?
Te
agradezco tus palabras pero
no puedo responder a eso. Quizá,
como antes decías, el
mundo sea injusto aunque, más
bien, creo que la culpa es que
no salió en el momento
adecuado.
|