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“LA VANGUARDIA DEL THRASH NACIONAL”

Si hay un género dentro del metal patrio que se ha revitalizado y no es que esté viviendo su “segunda juventud” sino que está en su mejor momento es el thrash metal. Después de ser un país en el que salvo raras excepciones (Legion, Fuck Off, Estigia, President y poco más) el estilo popularizado por Metallica, Slayer o Megadeth, entre otros, ha estado en la tercera división, actualmente se ha acercado al metal extremo nacional en lo que a calidad se refiere. Legen Beltza, Killem, Redimoni, los desconocidos Unsouled, Rancor y algunos más conforman una escena notable que tiene, en mi opinión, como puntales a los manchegos Angelus Apatrida.

Su debut “Evil unleashed” fue una grata sorpresa. Con dos nombres a tener en cuenta a la hora de adivinar su propuesta, Megadeth y Pantera, las once composiciones propias más la revisión del “Domination” de Anselmo, Dimebag y cía. mostraban claramente el buen hacer de esta gente. No obstante, había camino por recorrer, algo que sucesivos discos se deberían encargar de demostrar.

“Give ´em war” (Molusco Discos) es su segunda entrega y, personalmente, considero que incluso han superado el exigente listón de “Evil unleashed”. Las razones que me llevan a realizar esta afirmación son varias. El conjunto es mucho más sólido y rotundo. Si en “Evil unleashed” había algún tema que, en mi opinión, era un poco de relleno, con “Give ´em war” esto no ocurre. Por otra parte, han diversificado su propuesta. La influencia Pantera está más presente que nunca pero también hay cosas de los primeros Metallica, Exodus, Testament, es decir, la Bay Area, Sepultura y, en menor medida, Megadeth (fundamentalmente “Collateral damage”). Además, sacrifican melodías en aras de una oferta aún más thrasher, cosa que me encanta. Por último, entre los motivos de mi rendición absoluta a “Give ´em war”, debo mencionar la voz de Guillermo Izquierdo, infinitamente más versátil que en “Evil unleashed”, atreviéndose con gruñidos casi death o chillidos más propios del metal clásico.

A partir de estas coordenadas, cada uno debe buscar su preferida. Si os decantáis por la velocidad, la inicial “Vomitive” (con ese deje Chuck Billy de Guillermo que le queda perfecto), “Energy” o la hiperactiva “Room 237” deberían ser “de cabecera”. A los que opten por la rotundidad y el headbanging, no les estaría de más disfrutar de “Free your soul” o la espectacular “Thrash attack”. Las más “panterizadas” (algo que, por supuesto, no es malo) quizá sean “Corruption” o “So unjustly”.

Angelus Apatrida confirman y apuntalan todo lo que “Evil unleashed” predijo. Las dos veces que les he visto sobre un escenario me han gustado pero creo que aún pueden dar más de sí. Son una máquina armada pero no llegan sobre las tablas a la destrucción masiva. Con estas canciones, lo pueden conseguir. Gran producción, inmaculada ejecución y brillante composición. De los cinco mejores discos editados en España este año. Thrash ´till death!

 

Marco-Antonio Romero