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Es difícil
que dos discos del mismo grupo,
con un estilo similar y, en
general, alabados por igual
me produzcan tanta disparidad
de criterios. Me refiero a los
dos primeros trabajos de Ensiferum,
su debut homónimo y “Iron”.
Adalides y quizá máximos
exponentes del viking folk metal
finlandés, cuando me
compré, a la vez, las
mencionadas obras, me decanté
por completo por “Ensiferum”
y algunos de sus memorables
cortes como “Token of
time” o “Hero in
a dream”. Sin embargo,
“Iron” me provocó
una indiferencia total. En mi
opinión, quisieron optar
por un estilo más maduro,
menos fiestero, pero la realidad
es que nos topamos ante un álbum
con ausencia casi total de estribillos
memorables (a lo mejor “Tales
of revenge” sí)
y canciones superfluas que no
me dejaron ninguna huella. El
que no fueran memorables no
implica que no fueran tarareables,
de eso había y mucho
pero a mí me causaban
tedio. A todo esto hay que unir
que el tan cacareado viking
metal alguien me explicará
algún día en qué
consiste. Para mí, Ensiferum,
y por ende la mayoría
de bandas de la tierra de los
Mil Lagos que supuestamente
practican este género,
me resultan muy pachangueros
comparados con, por ejemplo,
los llorados Mythotyn o Thyrfing
de su vecina Suecia. Por no
hablar de los discos vikingos
de Bathory.
Con estos condicionantes,
no sabía bien si “Victory
songs” me gustaría
o no. La primera escucha, en
un coche de viaje por Alemania
hacia el Keep It true, no me
llamó en exceso la atención
pero de ahí en adelante
me he ido enganchando cada vez
más a estas nueves canciones
hasta pensar que estamos casi
ante su mejor disco. Considero
que, sin perder su esencia,
han ido progresando hasta alcanzar
ese punto de sobriedad que,
para mí, les faltaba.
Como arquetipo de esto que intento
explicar, hablaré del
single “One more magic
potion”. No niego que
es un tema para corear chocando
tus cervezas en la taberna pero
se acerca más a Skyclad
que a unos The Pogues o a sus
compatriotas Korpiklaani. No
sé si me habréis
entendido pero lo que quiero
decir es que “Victory
songs” posee el equilibrio
adecuado entre la fiesta más
folk y la épica necesaria
para poder considerar algo,
en mi criterio, viking.
Un aspecto
importante de este disco se
centraba en si Ensiferum notarían
en demasía la ausencia
de Jari Maënpää
a las voces. Creo que Petri
Lindroos no desentona y suple
a la perfección a Jari.
Tampoco en la composición
se resienten. Digamos que ya
que no está el principal
escritor han optado por diversificar
su propuesta y ahí es
donde yo veo el gran acierto.
Sin dejar de ser Ensiferum,
tenemos canciones cañeras
como “The new dawn”
o “Blood is the pride
of glory” y otras más
épico metaleras tipo
“Wanderer”, un medio
tiempo que me parece excelente.
Además, el disco concluye
con la extensa “Victory
songs” que transcurre
por distintos pasajes y velocidades
pero todos ellos muy bien enlazados
y con un estribillo fácil
pero bien construido.
Mira que casi
todos los grupos finlandeses
de este subestilo me parecen
clavados pero pienso que Ensiferum
tenían algo cuando aparecieron
que, posteriormente, perdieron
en “Iron” y, ahora,
aunque de forma diferente, lo
han vuelto a recuperar. Cualquier
amante de este tipo de bandas
quedará más que
satisfecho. Un muy buen disco.
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